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ACTO
I
NARRADOR.- En lo más profundo del bosque vivía
una vieja bruja que siempre tenía
la mala costumbre de atemorizar
a los despistados que osaran cruzar
el puente de piedra que había sobre el río
y que les llevaba hasta ese lugar
tan bien escondido.
La malvada bruja, con ciento tres años,
usaba alpargatas, faldones y sayo.
Sobre los faldones ponía un delantal,
lleno de remiendos, cosidos fatal.
No tenía una escoba (como tantas brujas),
ni falta le hacía: barrer, no barría ...
BRUJA .- -¡Vaya
tontería!, barrer todo el día ...
NARRADOR .- Las manos huesudas, las uñas mordidas
de comerse el coco con sus fechorías.
La cara tan seca y con tanta arruga,
que patas de gallo, cerca de los ojos,
no cabía ni una.
La nariz de bruja. Los ojos de arpía.
La boca terrible y orejas caídas.
El pelo lanudo, moño no se hacía;
ni tampoco trenzas porque no sabía.
Sobre la cabeza le gusta llevar
un tosco sombrero, le sienta fatal.
La cueva que habita se esconde en el bosque;
la tomó en herencia de un brujo vizconde.
Ya se me olvidaba deciros el nombre
de esta vieja bruja: Piruja es su nombre.
Ayer, por la tarde, me fui a pasear
y el puente de piedra me atreví a cruzar ...
BRUJA
.- -¡Ay, ay,
ay, ay, ay, ...
¡Ay, ay! ... ¡Qué dolor! ...
¡Qué dolor de tripa ...
¡Qué retortijón! ...
NARRADOR
.- Oí unos quejidos, unos gritos roncos
y muchos lamentos y vi, con mis ojos,
en su habitación,
a la vieja bruja sobre su colchón.
Afiné el oído, abrí bien los ojos
y, muy precavido, miré con sigilo
por el ventanuco de su habitación.
¡Qué gritos! ¡Qué voces! ¡Qué retortijones ...
y qué desazón.
Si estáis bien atentos seguiré contando
la historia, embrujada, de ésta bruja mala
de ciento tres años.
ACTO I I
NARRADOR
.- La bruja Piruja se encuentra muy mal,
no tiene un brebaje con el que sanar.
Tumbada, en su cama, e inquieta,
con un gran disgusto, la bruja Piruja
no se encuentra a gusto y, así se lamenta:
BRUJA .- ¡Me cachis la leche! ... (Tira el delantal)
¡Me cachis la mar! ...
¡Qué mala me siento ...
¡Hoy estoy fatal ...
Si hallara un brebaje que poder tomar
juro, por mi honor, que sería formal.
NARRADOR .- Como toda bruja que se precie de ello,
a bruja Piruja le acompaña un cuervo.
El cuervo la mira muy, muy sorprendido,
y marcha volando muy cerca del río.
El sapo, entre musgos, se hallaba dormido
y, al verlo, un gran susto se lleva ...
DON
SAPO . -¡Vecino! ¿Qué pasa? ... ¡Qué ocurre? ...
¿Por qué tanto ruido? ... |