''Este niño se mueve
mucho, no sabe prestar
atención''. Ésta es una
de las etiquetas que
muchas veces caen sobre
infantes que tienen
dificultades para
concentrarse en una
tarea o estudio, que no
pueden permanecer
quietos realizando un
quehacer y que no
controlan sus
reacciones, que varían
según sus estados de
ánimo. Se trata de niños
afectados por el
Trastorno por Déficit de
Atención con
Hiperactividad (TDAH),
que tiene una incidencia
mundial entre el 5 y 7%
en la población infantil
y juvenil.
Para facilitar la
detección y el
tratamiento de este
trastorno de origen
biológico, el
departamento de Salud y
Consumo del Gobierno de
Aragón se convierte en
la primera autonomía que
edita una guía sobre
TDAH, dirigida a
profesionales médicos,
educativos,
instituciones, afectados
y familiares, que se
distribuirá en 120
centros de salud de
atención primaria y en
más de 600 centros de
educación primaria,
secundaria y de
formación profesional,
en colaboración con el
Departamento de
Educación, Cultura y
Deporte de Aragón, según
explicó la titular de
Salud y Consumo, María
Luisa Noeno, que aseguró
que este documento
científico también
está
disponible en Internet,
en el apartado de
información sanitaria
del Departamento de
Salud y Consumo.
Esta guía o consenso
multidisciplinar sobre
el TDAH ha sido
elaborada por un grupo
de expertos españoles,
dirigidos por el doctor
José Ramón Valdizán,
jefe del Servicio de
Neurofisiología Clínica
del Hospital
Universitario Miguel
Servet de Zaragoza.
(En
la imagen, presentación
de la guía. De izqda a
dcha: el doctor
J.R.Valdizán, la
consejera M.L.Noeno y el
director de
Planificación y
Aseguramiento, M.García)
“Este trastorno
diagnosticado en edades
tempranas y con unos
tratamientos adecuados
tiene unas tasas de
recuperación muy
elevadas”, aseguró Noeno,
explicando así que el
porcentaje de eficacia
en el tratamiento precoz
alcanza el 80%, lo cual
es un motivo de
tranquilidad para “la
gran preocupación” que
viven los padres de los
afectados por esta
patología biológica,
caracterizada por las
alteraciones en la
convivencia familiar y
social. También
remarcó que la terapia
adecuada supone la
cooperación entre el
ámbito sanitario y la
comunidad educativa.
Origen biológico de la
patología
El jefe del Servicio
de Neurofisiología
Clínica del Hospital
Universitario Miguel
Servet de Zaragoza
explicó que esta
patología, caracterizada
por la falta de
atención, la
hiperactivad y la
impulsividad, se da en
los dos géneros, como
consecuencia de un
trastorno de la
dopamina,
neurotransmisor
relacionado con las
funciones motrices,
emociones y sentimientos
de placer. Y su causa es
más de tipo genético, ya
que el 57% de los padres
con TADH tienen un hijo
con esta patología, cuyo
origen no es actual,
“siempre ha existido,
pero en la antigüedad
los afectados podían
convivir al pertenecer a
sociedades más sencillas
y menos exigentes que la
actual, que todavía
puede llegar a
calificarlos como
caraduras o vagos”.
Este patología se
detecta más
habitualmente en
varones, siendo el
porcentaje de cuatro
niños por cada niña. Y
en ellas tiende más a la
pasividad. “El síntoma
es igual en niños que en
niñas, porque la base es
biológica, pero varía la
expresión de los
síntomas, que son
específicos en el caso
de las niñas”, aseguró
Valdizán, que establece
cuatro modelos de niñas
con Trastorno por
Déficil de Atención: el
modelo pasivo,
caracterizado por “niña,
que esconde gran
ansiedad, y que se
comporta tranquilamente
en el colegio, por lo es
respetada por los
profesores, pero se
comporta mal en casa.
Será fácilmente
manipulable al llegar a
la edad adulta, se trata
de un síntoma de
inatención puro” explica
este experto que
establece los otros tres
modelos: la niña
hiperactiva, la niña
demasiado habladora y la
niña permanentemente
irritada.
El 50% de los
afectados por el TDAH
mantiene los síntomas en
la edad adulta, y cuando
no es adecuadamente
tratado puede derivarse
en problemas tan graves
como las
drogodependencias,
accidentes de trabajo,
conflictos sociales o
familiares, problemas
laborales… De ahí la
importancia del
diagnóstico precoz,
“estamos evitando que
futuros adultos tengan
problemas”, concluye
Valdizán, que adelanta
que esta guía editada
por el Gobierno de
Aragón se irá revisando
a medida que se vayan
produciendo avances
científicos.
Rosa Castro