13.
Estoy solo y escribo.
Escritura en la arena
Que habremos de borrar
Con el dedo que escribe
No la primera
Ni la última letra
Ni el número maldito
Ni mi deseo de evitar
El cumplimiento de lo escrito
Sino tan sólo
Frágiles signos
De un misterio
-atroz desde el principio-
Las tres o cuatro cosas
Que no entiendo,
Armado de un ropaje que no es mío,
Cediendo a la locura de un poder
Que suprimió
Su propia libertad
Con sus designios.
Estoy solo y escribo.
Después diré
La frase formularia
Las parábolas que
-alteradas, sin brillo-
Relatarán memorias obsecuentes
De volubles discípulos.
Más tarde hablaré
A los oídos
-desconfiados e incrédulos-
De seres
Similares a mí
Y tan distintos.
Por fin consumaré
Lo que habíamos dicho
Cuando no usaba dedos
Ni manos, ni sabía
De la fragilidad
Que sienten estos hombres
Que eluden
Escribir sobre la arena
Y procuran
-a veces-
Huir de su destino.
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