I.
Génesis.
El origen de la fundación de la Villa Santa Rosa de Los Andes, se debe a su privilegiada ubicación, a la ruta continental de Los Andes e indudablemente a la visionaria actitud de Ambrosio O´higgins, Maques de Osorno, Barón de Ballenary y Gobernador del Reino de Chile, quien prevé la imperiosa necesidad de fundar una villa cercana al camino de la cordillera, la cual serviría de descanso y abastecimiento a los viajeros.
Resuelto firmemente a poner en marcha su iniciativa, decidió visitar el valle alto de Aconcagua en busca de un punto apropiado, el sitio elegido para tal fin, fue el denominado Piedras Paradas, al pie del cerro de igual nombre, al cual los indígenas llamaban Quicalcura.
El lugar está situado a 32 grados cincuenta y cinco minutos de latitud sur y a sesenta grados y treinta y siete minutos de longitud oeste, a ochocientos veintiún metros de altura sobre el nivel del mar, en la ladera sur del Río Aconcagua.
El 31 de Julio de 1791 se levantó en Santiago el acta de fundación, se le asignó el nombre se Santa Rosa de los Andes por su cercanía al imponente macizo andino.
Desde la fecha de su fundación, la villa dispuso de un ingreso económico de mil pesos anuales, que fueron obtenidos de los ingresos de San Felipe el Real, que debió ceder la mitad de sus dos mil pesos en beneficio de la naciente Villa Santa Rosa.
El primer Alcalde de la Villa fue José Miguel de Villarroel, cargo que ocupó por varios periodos en los difíciles tiempos de la lucha por la independencia nacional. El primer cura Párroco fue el Presbítero Bernardo Barahona, quien fue uno de los generosos vecinos que aportó dinero para la adquisición de los terrenos de la villa, los cuales pertenecían a los señores Antonio Escudero y Francisco Herrera.
El siglo XVIII tocaba a su fin, la villa contaba con algunas docenas de viviendas de techos y otros tantos ranchos, que servían de hogar a las primeras familias andinas.
En lo administrativo continuaba dependiendo de San Felipe, pero gracias a las peticiones de los vecinos y al trabajo tesonero de sus hijos más destacados, logro separarse del partido de Aconcagua, fue así como el 18 de enero de 1804 se creaba un nuevo partido correspondiente a la Villa Santa Rosa de Los Andes.
El período colonial llegaba a su ocaso, los vientos de libertad remecieron la tierra sometida, tocando también a la joven villa que recién emergía como pueblo.
II.
Refugio
de patriotas.
La alborada del siglo XIX había dado el primer hálito de liberación para Chile con la primera Junta Nacional de Gobierno de 1810. La Villa Santa Rosa celebraba el importante acontecimiento que impregnaba el aire empapado con la idea de emancipación americana.
Pronto los habitantes de Santa Rosa, veían con sorpresa como sus polvorientas calles se llenaban de soldados patriotas, a raíz de que la junta de gobierno argentino se veía amenazada por el ejercito realista y la junta de gobierno chilena había decidido acudir en auxilio de la hermana nación.
En un ambiente convulsionado y saturado de patriotismo, llegaba a la Villa de Santa Rosa, la primera gran misión militar con expedición a Buenos Aires. Se paseaban entonces por las calles de la villa, el joven Manuel Bulnes, el capitán Joaquín Prieto y otros connotados militares Chilenos. Luego vinieron nuevas misiones militares de un lado y de otro de la cordillera. Así durante los cuatro años de la patria vieja, Santa Rosa de los Andes fue testigo de los esforzados anhelos independentistas de los grandes próceres americanos.
El desastre de Rancagua del 1 y 2 de octubre de 1814, sepultó el ambiente de libertad alcanzado por los patriotas y dejo a la revolución en total ruina. El pánico se apodero de quienes abogaban por la separación de España y de los que habían defendido la instalación de la primera Junta Nacional de Gobierno. Desconcertados iniciaron el éxodo hacia la Villa Santa Rosa de Los Andes, miles de patriotas invadieron las calles andinas, preparándose para emprender la travesía por la cordillera con destino a Argentina. Fue el pueblo andino el que proporcionó refugio a los patriotas en tan difíciles y angustiosas horas. Sus habitantes en gesto de honor y patriotismo, dieron alojamiento y víveres a los fugitivos.
Aquellos aciagos días estuvieron en la Villa Santa Rosa prácticamente todos los líderes que participaron el la lucha por la independencia de Chile, entre ellos Bernardo O`higgins, Manuel Rodríguez, los hermanos Carrera, Juan Gregorio Las Heras, Camilo Henríquez, San Martín, Andrés Alcázar y muchos otros.
Los últimos cartuchos de la patria Vieja fueron quemados por los patriotas en la parte alta de la Villa Santa Rosa, en el lugar conocido como la ladera de Los Papeles, el 11 de octubre de 1814 en el llamado combate de los papeles que permitió la retirada hacia Mendoza de los restos del ejército Chileno.
Producida la emigración, después del desastre de Rancagua, los
patriotas se pusieron a las órdenes del General Argentino José de San Martín,
para reorganizar la lucha en pro de la libertad de Chile. Con el decidido apoyo
del General O`higgins, se comenzó a formar el Ejercito
Libertador.
El centro de comunicación para dichos planes fue la Villa Santa Rosa, las noticias viajaban de un lado a otro del macizo andino configurando los planes de las que serían las luchas libertarias definitivas para la Independencia Nacional.
Importante también fue la participación de muchos andinos en las batallas de la libertad de la patria, destacándose los nombres de José Antonio del Canto, Manuel Cortés y José Antonio Maure, destacados oficiales del ejercito chileno.
En la alborada republicana, la Villa volvería a recibir al General San Martín, en octubre de 1818, quien se encontraba nuevamente de regreso. A comienzos de enero de 1820, con su salud quebrantada, cruza la cordillera en viaja Chile con planes militares.
Santa Rosa de Los Andes, seguía viendo pasar pos sus calles a las más destacadas personalidades de la Independencia y a las más célebres visitas que llegaban al país. Con razón se dice, que prácticamente toda la historia de Chile durante y después de la colonia pasa por tierra andina.
III.
Rumbo al
desarrollo.
A cuarenta años de su creación, la Villa Santa Rosa de Los Andes, había experimentado un rápido desarrollo gracias a su envidiable ubicación geográfica, que la transformó pronto en una de las principales como centro de interés en la joven república.
Un viajero Inglés cuenta, en 1821, que el progreso alcanzado por el pueblo se debía al talento de sus hijos, a la agricultura y a su ubicación al pie de la cordillera de Los Andes, paso obligado de los viajeros de Mendoza y Buenos Aires. Agrega el cronista: “Los vecinos viven alegremente, se alimentan bien y disfrutan de las canciones y bailes traídos desde el otro lado del macizo andino”.
En 1831 llegaba a Chile el ciudadano Argentino, más tarde presidente de su país, Domingo Faustino Sarmiento, para desempeñarse como profesor de la escuela Municipal de la Villa Santa Rosa, luego por rencillas con el Gobernador debió trasladarse a Pocuro, donde se instaló con un bodegón, que luego cerró para convertirlo en escuela, entre sus alumnos se destacó el pocurano José Joaquín Aguirre, más tarde, destacado médico nacional.
En 1837 es creada la Aduana de Los Andes, que debe su existencia a la ruta continental que une a Chile con Argentina a través del paso de Uspallata.
IV.
Nace la
ciudad.
A la luz del avance alcanzado por la Villa, el gobierno del Presidente José Joaquín Pérez, acogiendo el sentir de las autoridades y vecinos, le otorgó mediante decreto fechado el 31 de Julio de 1865, el título de ciudad. La Villa Santa Rosa de los Andes, quedaba en el recuerdo, emergía la Ciudad de Los Andes. Se cumplía así el vaticinio de su fundador Ambrosio O´higgins, quién había anunciado que con el correr del tiempo la Villa Santa Rosa se transformaría en importante centro de población y del quehacer nacional.
Muy pronto la naciente ciudad comenzaba a mostrar sus logros.
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Es así, como el 5 de abril de 1866, por las apacibles calles andinas, se escucha vocear “El Cóndor de Los Andes”, primer periódico que nace a la vida pública impreso en los talleres de la imprenta Los Andes, ubicada en la Alameda de la Aduana. |
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La época de oro de la ciudad comienza con la instalación del Telégrafo Trasandino, inaugurado el 23 de junio de 1872, con la valiosa participación de los hermanos Juan y Mateo Clark. Los Andes se convertía en el escenario de uno de los más importantes de las comunicaciones en Chile.
Dos años después de la inauguración de telégrafo, los hermanos Clark presentaron al gobierno un proyecto solicitando la construcción del ferrocarril Trasandino por Aconcagua, solicitud que fue aprobada por el parlamento Chileno el 13 de noviembre de 1874, luego vendrían trabajos de su construcción, para iniciar sus operaciones de transporte y carda el 5 de abril de 1910.
El 18 de septiembre de 1866, gracias a los abnegados esfuerzos de un grupo de vecinos, se presenta en ejercicio público la Bomba Andes y una treintena de voluntarios que dan origen al Cuerpo de Bomberos de Los Andes.
El año 1887, en que aparece la terrible peste del cólera, el ingeniero Ricardo Fernández Frías, comenzaba hacer los primeros estudios para dotar de agua potable a la ciudad. El vital elemento conducido por cañería comenzó a se usado el año 1890. Las largas y cantarinas acequias, escenario preferido en los juegos de los niños, comenzaba a desaparecer del entorno andino.
Las calles del pueblo permanecieron obscuras durante muchos años, a partir de las 20 hrs., la ciudad quedaba prácticamente desierta. Casi nadie salía de su hogar después que el romántico sereno pregonaba a viva voz ¡Ave María Purísima las ocho han dado y sereno!. Con el transcurrir del tiempo apareció el tortillero, comerciante callejero, que para pregonar su mercancía llevaba un farol, cuya tenue luz se constituyó en el primer alumbrado público. En 1891 los andinos quedaban maravillados con la novedad del alumbrado a gas que se instaló en la plaza de la ciudad para reemplazar el a parafina. En el ocaso del siglo se comienza a instalar la postación para el alumbrado eléctrico, la romántica vida del pueblo comenzaba a dejar atrás el candelabro y la vela de esperma que lloraba melancólicamente el encuentro de dos siglos.
V.
Una nueva
Centuria.
La alborada del nuevo siglo registra un acontecimiento histórico internacional de gran importancia para la ciudad y el país, al inaugurarse el 13 de marzo de 1904, la estatua al Cristo de Los Andes, hermoso símbolo de paz entre Chile y Argentina.
El 10 de junio también de 1904 se logra un gran avance al desarrollo cultural y educacional al quedar inaugurado el primer liceo de la ciudad, que llegaba a suplir una gran falencia de la educación andina, ya que hasta la fecha los jóvenes tenían que hacer sus estudios secundarios en la vecina ciudad de San Felipe.
En 1912 se funda el liceo de niñas, que incluye en su cuerpo de profesores a la señorita Lucila Godoy Alcayaga, desde esta ciudad surge la fama con el seudónimo de Gabriela Mistral al ganar los juegos florales de Santiago en 1914, con sus famosos Sonetos de la Muerte, escritos en Coquimbito, en la rivera sur del Aconcagua.
En el año 1938 la radio difusión se hace presente en la ciudad, gracias a la creatividad del hijo Ilustre de la Ciudad de Los Andes Rafael Grasso Fernández. Las ondas sonoras de la radio Iberia, con románticas canciones de la época surcaron el éter andino, cruzando la cordillera para llegar a escucharse en Mendoza, Argentina.
Al final de la década de los años treinta, las principales calles de la ciudad comenzaban a lucir un nuevo rostro con sólidas cintas de cemento. Junto a la pavimentación desaparecen algunos personajes callejeros y aparecen otros. Es el producto del progreso que envía un baúl de los recuerdos las hermosas tradiciones y costumbres de antaño; baúl que de tiempo en tiempo de abre para entregar aroma romántico y soñador.
Sin embargo, a pesar del progreso, el entorno andino mantenía aires coloniales, tan pronto terminaba de llover aparecía el motero, quien recorriendo las frias y solitarias calles pregonaba su mercancía; su grito lastimero y romántico parecía traer a borbotones el añoso pasado andino... ¡Mote mei! ¡pelao el mote mei! ¡y calentito!... humildes madres, al escucharlo abandonaban la cálida compañía del brasero y alentada por la suplica de la numerosa prole, aliviaban los canastos del motero.
En 1938 el nombre de Los Andes en la persona Pedro Aguirre Cerda, hace noticia en todo el país. Hijo de esta tierra andina, logra con esfuerzo y sacrificio el pináculo del triunfo, su sencillez como la atmósfera de Pocuro, su espíritu modesto como los dorados trigales andinos y su búsqueda permanente de la verdad, la justicia y el progreso social, lo llevan al sitial más alto de la república al ser electo presidente de Chile.
VI.
Visionaria
creación.
El 25 de mayo de 1943, se funda el comité Pro Adelanto de Los Andes, integrado por una verdadera legión de destacados andinos, resueltamente decididos a trabajar por el engrandecimiento de la ciudad. La labor se llevo a cabo desde diversas trincheras, ya que sus socios pertenecían a variadas e importantes instituciones, en las cuales solicitaban apoyo para hacer conciencia de la imperiosa necesidad de defender el patrimonio andino impulsar el desarrollo de la ciudad. El edificio del cuerpo de Carabineros, el Cine Andes, la Aduana, La Estación de ferrocarriles y el mejoramiento del camino a Santiago, se deben en gran medida a los desvelos de los activos miembros del Comité Pro Adelanto.
Los Andes adopta su escudo de armas por el decreto municipal del 24 de noviembre de 1949. En él está representado: La Cordillera, sus campos, el río Aconcagua, una rosa de plata por Santa Rosa, el Sol y tres castillos tomando el escudo de armas del fundador. En 1993, también por decreto municipal se incorporo en su centro una estrella, por la primera Santa Chilena, Teresa de Los Andes.
Los Andes, cuenta con el principal centro invernal de Chile, en él se desarrolló en 1966 El campeonato Mundial de Ski.
El 24 de julio de 1970 se inaugura el proceso productivo de la Minera Andina, hoy Codelco Chile División Andina, acontecimiento de gran importancia para el desarrollo de la ciudad al cual se sumaba la apertura el mismo año, de la industria Automotriz Franco Chilena.
El 25 de marzo de 1975 se inaugura la primera versión de la Feria Internacional de Los Andes, con miras a mostrar la importancia de la zona que luchaba para ser provincia.
Agonizaba el año 1975 cuando el 31 de diciembre el Supremo Gobierno decreta la creación de la Provincia de Los Andes, integrada por las comunas de Los Andes, Calle Larga, Rinconada y San Esteban; la comisión encargada de este histórico logro dio origen a la actual Junta de Adelanto de Los Andes.
La minería,, la agricultura y el turismo son los tres pilares que en la actualidad hacen posible que en Los Andes continúe como siempre transitando por la senda del progreso.
Carlos Tapia Canelo: Reseña histórica de la ciudad de Los Andes, Revista Aconcagua vision regional, Los Andes 1999.