Formación: Marcelo Ramírez; Javier Baena; Miguel Ramírez, Agustín Salvatierra, Javier Margas; Gabriel Mendoza, Eduardo Vilches, Jorge Contreras, Marco Etcheverry; Patricio Yañez, Juan Castillo.
Este año no parecía ser el año de Colo Colo. Con un plantel que se veía numeroso pero falto de continuidad, al terminar el primer tercio del campeonato acumulaba catorce puntos y parecía en baja. Pero llegó un jugador extraordinario, cuya presencia cambió el panorama del torneo nacional: Marco Antonio Etcheverry, el creador del fútbol de Bolivia. En el segundo tercio del torneo Colo Colo, de la mano de Etcheverry, ganó 9 de los diez partidos disputados y acumuló una cuenta de ahorro que, pese a la baja exhibida en el último tercio, le permitió asegurar el título en la fecha 29, dejando estéril la arremetida del siempre peligroso Cobreloa. Y ganó a lo grande, jugando como sus hinchas quieren y derrotando en forma categórica al siempre peligroso equipo de la Unión Española. Patricio Yáñez, con un tremendo cabezazo abrió el marcador en el minuto 18. A los 27 del segundo tiempo la figura del partido, "Coke" Contreras sirve un corner como con la mano y Castillo convierte el 2-0 . La fiesta se completa con un golazo de tiro libre del "Coke". Todo está consumado. La hinchada canta, celebra, prende antorchas. Los ocho minutos restantes ya pertenecen a la fiesta. Detrás queda esa sucesión de 4 empates que había postergado la celebración. Colo Colo es campeón. Diecinueve estrellas adornan su emblema, rodeando a un Lucero, el de la Libertadores. Colo Colo el más grande, el de todos, el nuestro es de nuevo monarca indiscutido del fútbol nacional.