FUENTES DE CESNA

 

El anejo de Fuentes de Cesna está situado al suroeste del municipio, limitando con Iznájar, Loja y Zagra, en una zona rodeada de cerros y barrancos como El Alcornocal, Águila u Ojete. Parece ser que el nombre proviene de las tres grandes fuentes que había en Cesna: Fuente del Caño, Fuente de la Plaza y Fuente de Enmedio.

Según algunas informaciones, hacia el siglo XV existía un pueblo bastante grande denominado Cesna, que estaba habitado por árabes dedicados al comercio de joyas.

Al igual que el resto del municipio, este anejo estuvo siempre en el límite de la frontera, entre las tropas castellanas y las musulmanas, durante la conquista de Granada.

En el año 1940 el antiguo pueblo, conocido por los vecinos como Las Fuentes viejas, quedó sepultado a causa de un desprendimiento de rocas debido a un gran temporal de lluvia que causó la práctica destrucción del pueblo y numerosas víctimas.

 

 

Figúrense que hay un Tajo

de un kilómetro de altura

y con bonita figura

las casas están debajo,

imitando ese trabajo

el nido de las vencejas.

No se ve un balcón ni rejas,

tampoco se ven ventanas,

solamente unas lucanas

donde se asoman las viejas.

(José Garófano Alcántara. "El artesón")

 

En 1963 y como consecuencia de una segunda catástrofe similar a la de 1940, se puso en marcha un plan para la construcción de un nuevo pueblo en un lugar menos peligroso. La localización finalmente elegida fue "La Hoya de las Viñas", en la parte delantera de la Sierra del Alcornocal. Hacia 1966 se terminó la construcción del nuevo pueblo, de 200 casas, iglesia y escuela.