MANIFIESTO IDEOLOGICO DE SUMENDI

"No podemos esperar hasta que el mundo cambie... Ni hasta que vengan nuevos tiempos que nos
hagan cambiar a nosotros, ni esperar que llegue la revolución y nos arrastre en su nueva carrera. El
futuro somos nosotros mismos..."

Beatrice Butreau

                             INTRODUCCIÓN

Toda organización ciudadana se sustenta en base a unos valores comunes compartidos. De ahí la
necesidad del Manifiesto Ideológico de SUMENDI, que después de varios borradores, ya hemos
consensuado. Este texto, que os servirá de guia para la accion organizada, tambien podremos
utilizarlo como base para la reflexion, el debate y para preparar el terreno a futuras aportaciones,
re-visiones y propuestas alternativas.

Lo que sigue es lo que nos une (más o menos) a la gente que apoyamos SUMENDI. Apostamos
por la autogestion personal y comunitaria de la salud. Concebimos la salud como una manera de
vivir cada vez más autonoma, gozosa, solidaria y como esa original vitalidad propia de cada
persona, cada comunidad y cada cultura que tiende a buscar la armonía consigo misma, con las
demas y con el resto de la naturaleza.

Este manifiesto se difundira  ampliamente a personas, colectivos, asociaciones ciudadanas,
movimientos sociales, profesionales, organismos publicos... Somos conscientes de que gran parte
de nuestras ideas son compartidas por diversos sectores sociales; otras son mas originales o menos
conocidas. Pensamos que todas ellas son necesarias, poderosas y liberadoras. Os invitamos a que
las conozcais y, si os sentís identificad@s, os acerquéis a SUMENDI. Necesitamos todo tipo de
apoyos. Sabemos que hay mucha mas gente que esta en nuestra onda. A todas las personas que
leeis el manifiesto os animamos a que seais nuestr@s aliad@s para cambiar la vida, la vida de
tod@s...

           MANIFIESTO DE SUMENDI

          1. TENEMOS MOTIVOS PARA ESTAR LOC@S Y ENFERMAR

A las inclemencias climatológicas y catástrofes naturales, la "civilizacion" ha añadido otras
condiciones adversas que dificultan nuestro bienestar.

Nuestra infancia (e incluso nuestro período prenatal) dejo mucho que desear: poco respeto, falta
de confianza y atencion, apenas muestras de aprecio, embarazos no deseados, partos
traumáticos...

Nuestr@s padres, madres, maestr@s, educador@s religios@s... nos transmitieron su confusión y
algunos de los daños que recibieron ell@s de pequeños. Criad@s en ambientes autoritarios,
recibimos una educación basada en la culpa y el castigo. No es de extrañar que ahora nos sintamos
culpables, insignificantes, desconfiad@s...

Los m‚todos para adquirir conocimientos nos han hecho sufrir tanto que han mermado nuestra
curiosidad natural y limitado nuestras ganas de aprender, experimentar, estudiar, leer, escribir...

No hemos tenido oportunidad de dar rienda suelta a nuestros disgustos. Se nos ha hecho sentir
vergüenza y miedo por los procesos naturales de desahogo: llorar, temblar, rabiar, estirarse... Es
así que vamos acumulando sufrimientos que no nos dejan estar a gusto.

A menudo nos encontramos descontent@s, desanimad@s, asustad@s, agresiv@s, intranquil@s...
e intentamos aliviar nuestr@s malestares con la comida, el alcohol, el tabaco y otras drogas
dañinas.

Nos cuesta estar quietos, queremos hacer muchas cosas y deprisa. No descansamos lo suficiente y
nos dopamos con estimulantes para engañar la fatiga.

Los medios de comunicación bombardean nuestros sentidos con mensajes engañosos que
confunden y nos crean falsas necesidades.

La cultura sexista y patriarcal rebaja a la mujer a ciudadana de segunda clase, mientras que a los
hombres los hace duros e insensibles. Nos enfrenta a ambos sexos estropeando así una buena
convivencia.

Desde la infancia y la adolescencia se reprime nuestra condición de seres sexuados y placenteros.
Algo tan inocente, natural y humano como la sexualidad se vive como vergonzoso, culpabilizante y
obsesivo.

Con demasiada frecuencia nos sentimos aislad@s y distantes. Apenas satisfacemos nuestra
necesidad de contacto físico. Nos mostramos indiferentes hacia los demás o entramos en
conflictos: malas caras, agresiones verbales, gestuales y físicas; incluso, hasta llegar a matarnos.

Miles de jovenes somos obligados a hacer el servicio militar, donde sufrimos las mayores
humillaciones. Intereses comerciales, raciales, religiosos... llevan a los pueblos a enfrentamientos
armados que desprecian la vida humana y ponene ene peligro la supervivencia del planeta.

No se respetan los derechos humanos. Se discrimina por el color de la piel, la clase social, la
procedencia, el sexo, la edad o las creencias. Ancian@s y minusvalid@s caen en el olvido o
menosprecio. Las cárceles desquician y favorecen aún más la delincuencia y el resentimiento. Hay
quienes padecen persecución, exilio, tortura y encarcelamiento por motivos políticos. Otr@s son
discriminad@s por su enfermedad (SIDA, enferm@s mentales...).

Muchas personas no tienen oportunidad de trabajar para cubrir sus necesidades económicas
básicas. Otras arriesgan su salud por las malas condiciones de trabajo. Somos much@s l@s que
carecemos de una vivienda digna y de unos adecuados medios de transporte. Viejos pueblos viven
sometidos por los Estados modernos, siendo despojados de sus derechos de autogobierno y
despreciados en su cultura, sus creencias, su lengua.

Los países del Norte productivista-consumista explotan sin escrúpulos a los del Sur
"subdesarrollados". Mientras un@s poc@s derrochan los recursos de la Tierra, buena parte de la
Humanidad vive en la miseria. Una minoría se enriquece a costa de los esfuerzos de los demás. Es
el dinero el que tiene la última palabra a la hora de tomar decisiones, más que el bienestar de
tod@s.

Aunque somos un pedacito de Naturaleza, vivimos y nos sentimos separad@s de ella,
aglomerad@s en grandes ciudades llenas de polución y de ruidos. El agua, la Tierra y nuestros
alimentos cada vez estan mas contaminados por sustancias químicas y radioactivas, que no sólo
afectan a la salud mental de la actual generación, sino tambièn a las venideras, al dañar nuestro
material genético. Estamos produciendo serios desequilibrios ecologicos que estan llegando a
afectar al clima y al entorno.

La sociedad de consumo nos hace meter en el cuerpo mucha mas comida de la necesaria.
Demasiada cantidad y de baja calidad (alimentos concentrados, refinados, con aditivos químicos
no siempre inocuos...). Mientras, buena parte de la Humanidad carece de alimentos o lo poco que
tienen esta en malas condiciones por no disponer de medios de conservación.

Se nos ofrece una diversión alienante basada en el consumo, relegándonos a simples
espectador@s pasiv@s. Muchos de los entretenimientos atentan contra la salud humana o animal
(deporte competitivo, caza, pesca, toros...). Apenas jugamos y nos divertimos de verdad. La
expresión artística ha quedado relegada al círculo de l@s "artistas".

No es de extrañar que, en semejantes condiciones de vida, no funcionemos bien. Realmente
nuestros organismos estan dando muestras de resistencia y sabiduría, al no enfermar más
frecuentemente. Pero, aún cuando la enfermedad no sea palpable, no disfrutamos plenamente de
nuestro potencial de vida.

Esta relación de condiciones adversas a nuestro bienestar no es completa ni excluyente. Otros
factores influyen directa o indirectamente en nuestra salud.

          2. CUANDO EL REMEDIO ES PEOR QUE LA ENFERMEDAD

En esta sociedad que no responde a las necesidades de todos los seres humanos y nos maltrata
sistemáticamente... ¨qué papel juega la medicina? Sin duda que en muchas ocasiones nos evita la
muerte, alivia nuestros malestares y nos ayuda a recuperar la salud. Pero también es cierto que
tiene sus aspectos perjudiciales y peligrosos.

     Colabora con la sociedad opresiva. La medicina es utilizada como un instrumento mas (al
     igual que la política, el ejército, la religión, la educación, los medios de comunicación...) para
     perpetuar esta situación. También es el "opio del pueblo" al explicar las enfermedades de
     forma engañosa y confusa, como si las condiciones adversas en las que vivimos no tuvieran
     nada que ver con nuestras dolencias. Se achacan nuestros males a factores invisibles
     (microbios), incontrolables (herencia), de "origen desconocido", quedando así enmascaradas
     las agresiones cotidianas de nuestra vida. Se nos hace creer que no es necesario cambiar
     nada para librarnos de las enfermedades. Todo se va a solucionar gracias al descubrimiento
     de milagrosos medicamentos que acabar n con nuestros males.
     No se ocupa de la salud sino de la "enfermedad". El sistema sanitario pone casi todos sus
     esfuerzos y recursos materiales y humanos en curar o tratar enfermedades pero no en
     proporcionar la salud. La medicina hospitalaria, cara y sofisticada, se sigue llevando la
     mayor parte del pastel presupuestario. Esta inercia, aparte de ser antieconómica, no es en
     absoluto inteligente. Y no pedimos tanto la cacareada medicina preventiva, que sigue con el
     mismo concepto negativo de salud (igual a ausencia de enfermedad). Se siguen haciendo
     campañitas parciales para cada tipo de enfermedad sin tener una visión global de la salud de
     la población. Queremos que, de una vez por todas, el sistema sanitario empiece a potenciar
     la salud más que a evitar y combatir obsesivamente la enfermedad y la muerte.
     Reprime los síntomas dejando intocables las causas. Sin embargo, las mismas causas acaban
     produciendo los mismos efectos, con las consiguientes recaídas y cronificaciones. Ademas,
     muchas veces, los síntomas son protestas del organismo (cuerpomente) ante un ritmo de
     vida insoportable.
     Suprimiendo los síntomas, la Medicina nos ayuda a soportar lo que mas nos daña,
     colaborando con nuestro deterioro. En muchas ocasiones el síntoma, aunque molesto, es una
     respuesta inteligente de autocuración. Cort ndolo estamos obstaculizando el retorno a la
     salud.
     Anula la capacidad de pensar y decidir de las personas. El médico o la médica sigue
     jugando el papel de "brujo de la tribu", que asusta o impresiona a la gente para así
     manipularla mejor. Se nos pretende curar como al ganado, sin contar para nada con
     nosotr@s. Se promueve la confianza ciega en l@s profesionales de la Medicina y la
     desconfianza en nuestros propios recursos. Se nos intenta impresionar con conocimientos
     complejos y lenguaje incomprensible y así mantenernos al margen. Cada vez somos menos
     dueñ@s de nosotr@s mism@s y no nos atrevemos a pensar ni a decidir nada por nuestra
     cuenta. Desde el nacimiento hasta la muerte, toda nuestra vida pretende estar bajo el control
     médico. Para todo hay que consultar a l@s especialistas. Es así como creamos personas
     dependientes, inseguras y acomplejadas.
     Los fármacos contaminan y dañan nuestra salud. Cada vez se consumen mas medicamentos
     y por eso hay cada vez mas gente que enferma y muere a causa de sus efectos secundarios.
     La mayoría de los tratamientos están basados en introducir en el cuerpo sustancias extrañas,
     y esto no esta libre de peligros. Por otro lado, la industria químico-farmacéutica es una
     fuente importante de contaminación del medio ambiente. Es esta misma industria la que
     experimenta sin escrúpulos con "animales de laboratorio".
     Favorece la drogodependencia. Se nos quiere hacer creer que todo se soluciona
     consumiendo algún producto milagroso. Como si librarse de nuestros males se redujera a
     apretar un botón, sin cuestionarse en absoluto nuestras creencias, actitudes y hábitos. Nos
     acostumbramos a meternos píldoras magicas sin pararnos a pensar y usar nuestros propios
     recursos.
     Negocia con la salud de la gente. En una sociedad en la que impera el afán de lucro, ¨por
     qué se iba la Medicina a librar de ello? La industria médico-farmacéutica es una de las mas
     poderosas económicamente, dominando las investigaciones e influyendo enormemente en las
     Universidades y en la información que llega a l@s profesionales de la Medicina. La
     enfermedad es una importante fuente de lucro. Gran parte del dinero que nos gastamos en
     sanidad va a parar a las arcas de la industria del fármaco.
     También daña a l@s médic@s y demás profesionales sanitari@s. Aunque el médico o la
     médica lleguen a ocupar una buena posición social, no se libran del maltrato de una sociedad
     inhumana. Las relaciones jerárquicas y la competitividad que imperan entre los trabajadores
     de la sanidad, y la gran responsabilidad que pone la sociedad en ell@s, hacen que su trabajo
     no sea una fuente de satisfacción. Las elevadas tasas de alcoholismo y suicidios dentro de la
     "clase médica" son una muestra de ello.
     Además, cualquier día ell@s mism@s o cualquiera de sus seres queridos enfermarán y
     tendrán que soportar la irracionalidad del sistema sanitario.

     Los síntomas o "trastornos" psicológicos y sociales son también procesos de protesta, de
     defensa o esfuerzos inteligentes de autocuración personal y colectiva. La insatisfacción de los
     profesionales es un síntoma de la inadecuación entre el modelo oficialmente establecido y las
     necesidades de l@s trabajador@s.

             3. ATENCION CON LAS MEDICINAS ALTERNATIVAS

Ante este estado de cosas en la medicina oficial entendemos como lógico y necesario que se hayan
desarrollado diversos movimientos, sistemas y terapias alternativas. Valoramos positivamente el
esfuerzo de personas, profesionales y grupos que, saliéndose de los esquemas trillados y de los
dogmas establecidos, se esforzaron y se esfuerzan por comprender desde otros puntos de vista las
causas y las soluciones a los malestares del ser humano. No debemos caer, sin embargo, en
extremismos ni fanatismos pretendiendo estar en posesión de la verdad absoluta.

Pensamos que no todo lo "alternativo" realmente lo es. El hecho de que sea un método "nuevo",
"ancestral", "natural"... no es motivo suficiente para considerarlo bueno para nuestra salud.
Tendemos a veces a mitificar y a fanatizarnos.

Muchas de estas terapias "alternativas" conservan algunos aspectos dañinos, al igual que la
Medicina oficial:

     NO cuestionan a fondo esta civilización inhumana y antiecológica; y, por lo tanto, no
     combaten lo que realmente nos está dañando. A veces achacan nuestros malestares a
     factores que se escapan a nuestro control. Por ejemplo, aún suponiendo que la posición de
     los astros al nacer... influyan en nuestra salud, no debemos permitir que esto nos distraiga y
     nos evada de enfrentar la cruda realidad, la cual sí que podemos cambiar.
     Alivian los síntomas, sin cuestionar las creencias y hábitos erróneos, e ignoran que quiz  ese
     síntoma es el propio proceso autocurativo del organismo.
     Crean nuevas dependencias a nuestros profesionales, sin estimular la capacidad de pensar y
     decidir por nosotr@s mism@s. A veces sus conocimientos son aún más inaccesibles,
     enigmáticos, misteriosos, incomprensibles y, por lo tanto, hace falta más dosis de "fe ciega"
     para creer en planteamientos a los que un@ no puede llegar por sí mism@. L@s enferm@s
     siguen sin tener protagonismo en su curación. Todo depende del "sabio profesional". L@s
     pacientes o usuari@s quedan anulad@s. pasiv@s, dejándose hacer.
     No siempre son inofensivas y libres por efectos secundarios. Lo "natural" no es siempre
     bueno y lo "artificial" no es siempre nocivo. Por ejemplo, las plantas (incluso algunas
     comestibles) suelen llevar toxinas naturales más o menos peligrosas. Por otra parte, la ropa,
     la calefacción y la vivienda, aunque son "artificiales", son muy vitales porque nos protegen de
     las inclemencias climatológicas.
     Se da mucha más importancia a los recursos externos que a los propios recursos,
     favoreciendo la idea de las curaciones milagrosas (cómodas e instant neas).
     Nuevos negocios disfrazados de verde. El afán de lucro se aprovecha de la desesperación y
     angustia de l@s enferm@s para conseguir nuevos beneficios económicos.

 4. NECESITAMOS MEJORAR LAS CONDICIONES DE VIDA DE TODOS Y TODAS

La salud va mucho más all  de la asistencia médica. Depende de muchos factores como el
equilibrio ambiental, la paz mundial, el nivel de justicia y solidaridad, la distribución de la riqueza, el
trabajo satisfactorio, la educación liberadora, la alimentación equilibrada, la vivienda habitable, un
sistema de transportes popular y ecológico, la diversión autogestionada...

Necesitamos ir eliminando esos factores que en la actualidad nos enloquecen y enferman y crear así
una sociedad más respetuosa con todos los seres humanos y con el planeta.

Estamos necesitad@s de cambios amplios y profundos. Necesitamos cambiarnos a nosotr@s
mism@s modificando muchas de nuestr@s creencias, actitudes y hábitos. Y necesitamos cambiar
la misma sociedad para que ésta deje de dañar y manipular nuestras mentalidades. Se trata de ir
haciendo un trabajo a nivel personal y a nivel social al mismo tiempo.

En la actualidad ya existen grupos tratando de acabar con los diversos aspectos opresivos de
nuestra sociedad. Esfuerzos organizados por una sociedad desmilitarizada, por la liberación de
muchas personas sistemáticamente oprimidas (mujeres, niñ@s, jóvenes, estudiantes,
homosexuales...). Por una sexualidad libre y gozosa; por el equilibrio ecológico. Por la cooperación
para el desarrollo; por la liberación obrera y campesina. Por la liberación de nuestro pueblo y otros
pueblos oprimidos. Por los derechos de l@s pres@s, enferm@s, minusválid@s, ancian@s...

Nos gustaría enriquecer sus esfuerzos con nuestros conocimientos sobre la autogestión de la salud
física y psicológica. Que las personas y grupos que nos hemos decidido a cambiar la sociedad
tengamos los recursos básicos de autocuidado, y podamos seguir por mucho tiempo en plenas
facultades. Para que no nos desanimemos y la incomunicación entre nosotr@s eche a perder labor
tan preciosa. Para que no nos quememos y, con los años, nuestro trabajo vaya ganando en calidad
humana. Para que nuestros métodos de lucha sean divertidos y fuente de satisfacción.

También nos gustaría ayudar a todas aquellas personas y grupos que ejercen influencia sobre
niñ@s y jóvenes: las que trabajan por un embarazo y parto sin violencia, asociaciones de apoyo a
l@s niñ@s, madres, padres, maestros, educadores...

           5. POR UNA SANIDAD PUBLICA, HUMANA Y ECOLOGICA

Para evitar que se negocie con nuestra salud apostamos por un Sistema sanitario público y gratuito.
Pedimos para tod@s una asistencia sanitaria integral que cubra todos los aspectos: educativos,
preventivos, curativos, rehabilitadores... incluidos aquellos servicios que, por el momento, no están
nada o insuficientemente cubiertos (salud bucodental, planificación familiar, salud mental...)

Las terapias alternativas en la Sanidad Pública. Es injusto que personas que han cotizado de por
vida (y las que no lo han hecho también) tengan que pagarse de su bolsillo unas plantas
medicinales, un masaje o una cura de reposo. Exigimos que se empiecen a investigar los métodos
alternativos y que los que se encuentren eficaces se enseñen en la Universidad.

Más participación. Que la salud deje de ser sólo responsabilidad de l@s médicos y que puedan
participar otr@s profesionales y también l@s enferm@s y usuari@s.

Que la curación sea un trabajo en equipo. Que el médico o la médica sea un/a compañer@ que
haga honor al mismo nombre de "doctor/a" (la persona que enseña). Que comparta lo que sabe
(por el estudio o por su experiencia) y esté dispuest@ a aprender de l@s enferm@s o usuari@s.

Necesitamos curarnos de la ignorancia y de la dependencia. Ser cada vez más dueñ@s de
nosotr@s mism@s, más protagonistas de nuestras vidas y de nuestras crisis físicas o mentales.
Aprender a conocer mejor nuestro cuerpo, apreciarlo, cuidarlo y a utilizar nuestros propios
recursos autocurativos.

Necesitamos usar mucho más los poderes curativos de la solidaridad y la ayuda mutua. A veces la
ayuda para curarse, más que de un/a profesional, puede venir de otr@ enferm@. Much@s
alcohólic@s que no pudieron ser ayudad@s por l@s médicos consiguieron recuperarse en grupos
de ayuda mutua. Este mismo recurso puede ser aprovechado por otr@s enferm@s.

Vamos a exigir que l@s usuari@s de la Sanidad Publica (cotizador@s o no) tengamos control
sobre la administración, organización y planificación del sistema sanitario. Defenderemos nuestro
derecho a participar en la investigación sanitaria para que, entre tod@s, elaboremos una auténtica
ciencia Popular de la Salud, independiente de los intereses de lucro, partidistas...

Aprender a vivir antes que nada. A una semilla no hace falta enseñarle a crecer. Basta con
asegurarle las condiciones adecuadas y ella misma sabe hacerlo. Nuestro organismo (cuerpomente)
también tiene tendencia a desarrollarse y curarse por sí mismo, si le aseguramos ciertas
condiciones. La mayor parte de las enfermedades que padecemos son autolimitadas, es decir, se
curan por sí solas con el simple hecho de suprimir lo que nos daña, darle descanso o atención a
nuestro cuerpomente y esperar un tiempo. Si a cualquier enferm@ le potenciamos la salud a nivel
físico y mental, es muy probable que mejore y acabe curándose. La curación no es un acto
milagroso, sino un esfuerzo inteligente de nuestro cuerpomente para volver a la salud, y eso
requiere unas determinadas condiciones y un tiempo.

Son muchos los factore que podemos incluir en el "arte de vivir". Desde parir-nacer con gozo hasta
envejecer y morir con dignidad. Nos queda mucho por aprender: a alimentarnos, a relajarnos, a
afrontar las dificultades, a negociar, a resolver conflictos con otras personas, a comunicar nuestros
sentimientos sin dañar, a organizar nuestro tiempo y trabajo, a mantener relaciones sexuales
satisfactorias, a participar en política sin sobresaltarnos, a superar los enfados, a conciliar el sueño,
a criar y respetar a l@s niñ@s, a estudiar, a desahogar los disgustos...

Si aprendemos a vivir en armonía con nosotr@s mism@s, con l@s demás y con el entorno,
descenderá el consumo de medicamentos.

Lo mismo sucederá si tratamos de aprender la lección que el organismo nos está queriendo
transmitir con el síntoma. Los recursos de las Medicinas alternativas adecuadamente aprovechados
también evitarían el uso y abuso de fármacos.

En defensa de los derechos de l@s usuari@s. Tenemos el derecho a recibir toda la información
necesaria para poder decidir libremente. Dicha información, lógicamente, debería incluir las
alternativas de otras terapias no oficiales.

A pesar de que no participemos en su gestión, la Sanidad Pública es nuestra. A tod@s nos
pertenece y atañe. Está en juego nuestro dinero y nuestra salud. Su transformación y mejora en el
sentido que proponemos será beneficiosa para tod@s.

              6. NECESITAMOS JUNTARNOS Y ORGANIZARNOS

Somos much@s l@s que tenemos estas inquietudes, pero andamos desperdigad@s.

     Vivir sano en esta sociedad es ir a contracorriente. El hecho de llevar a cabo nuestras
     buenas intenciones y nuestras ganas de vida sana, en parte depende del ambiente en el que
     nos movamos. Nos interesa estar conectad@s para impedir que la corriente social nos
     arrastre. Nuestra conexión será como un pequeño oasis donde podrán florecer nuestros
     propósitos. El estar en comunicación nos servirá de estímulo para seguir adelante, romper el
     aislamiento y contagiar nuestras ideas a más gente.
     No podemos quedarnos de brazos cruzados. La sociedad actual nos lleva al deterioro del
     planeta y a la infelicidad. Si entre much@s juntamos las fuerzas, podemos cambiar el curso
     de los acontecimientos. Una persona en solitario nunca llegará tan lejos como miles de
     personas reunidas. La soución a las problemáticas humanas requiere, además, el trabajo de
     grupos organizados.

  SUMENDI, UNA ORGANIZACION POPULAR PARA LA ORGANIZACION Y LA
                        AUTOGESTION DE LA SALUD

SUMENDI es un volcán de alternativas para vivir, una inquietud poderosa que bulle subterránea
desde hace años y que ahora surge con fuerza para salir a la superficie y servir de abono para un
futuro mejor...

Somos aún una organización joven (nacimos en Marzo de 1986) con un funcionamiento
asambleario. Grupos locales conectados entre sí a modo de "redes de contacto". Pluralista e
independiente de todo grupo político y religioso. Tod@s l@s que armonicen con las ideas
expresadas en este manifiesto están invitad@s a unirse a este esfuerzo. Nos gustaría que
SUMENDI fuera un lugar de encuentro no sólo entre ciudadan@s, sino también la oportunidad
para acortar distancias entre usuari@s y trabajador@s de la sanidad.
 

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