Una parte importante de la ciudadanía
barcelonesa y de su área metropolitana esta cansada de sentirse
desasistida e ignorada en aquellos problemas que le son más
próximos. La administración en sus diferentes estadios, pero muy
en especial nuestro gobierno municipal realiza un considerable
esfuerzo económico y mediático, a través de permanentes campañas
de imagen, para aparecer como una administración dialogante,
participativa y próxima a los ciudadanos, cuando en realidad la
práctica habitual es ejercer de manera sistemática una política
de hechos consumados, sin ningún margen de maniobra para la
disidencia popular, ni para la autocrítica. Solo cabe dialogo
con aquellos colectivos que alaban sus decisiones en cualquier
circunstancia.
Este gobierno municipal se sirve para ello de cinco premisas de
gran proyección y que durante años parecían tener suficiente
arraigo en nuestra ciudad para mantenernos callados:
- Primero. Hay que rodearse de un halo de populismo y
transparencia, que proporcione a la opinión pública la sensación
de que las decisiones adoptadas siempre van a tener en
consideración la sensibilidad de la comunidad .
- Segundo. Hay que crear tantos marcos de participación como sea
posible, para trasladar al ciudadano la confianza de que forma
parte del sistema de decisión, aunque nunca llegue a utilizar
estos cauces, o de intentarlo resulte abiertamente ignorado.
- Tercero. Hay que fomentar el corporativismo en el sistema
participativo tradicional, de forma que en caso de que la
ciudadanía reaccione ante cualquier decisión municipal y
pretenda un ejercicio efectivo y contradictorio de esa
participación, son a menudo algunas AVV o la propia FAVB las que
haciendo suyos los argumentos de la administración, reprimen y
critican cualquier atisbo de disidencia.
- Cuarto. Es fundamental un control absoluto de los medios de
comunicación, de forma que si estos no recogen la disidencia
popular, aquella no existe. Y si la cubren, los condicionantes
son tan diversos y de tal entidad que difícilmente se pueda
obtener una crónica objetiva.
- Quinto. Aprovechar la máxima universal de que todas las
personas tendemos a mirarnos el ombligo, es decir, no nos
importa demasiado todo aquello que no nos va a afectar
directamente. La disidencia respecto cualquier decisión
municipal debe interpretarse siempre como sinónimo de
marginalidad y como tal debe de ser tratada.
Pero ese sistema de control tan eficaz, parece que esta
demostrando tener graves fisuras. El inconformismo de miles de
ciudadanos que han visto como sus preocupaciones son
permanentemente ignoradas cuando no reprimidas, y la falta de
voluntad política para ofrecer formulas de consenso y
participación real, ha sido el germen que ha favorecido la
aparición en nuestra ciudad de diversas plataformas y
movimientos vecinales alternativos.
De que sirve llenarse la boca de participación con tantos foros
y tanto marketing:
• Convocatorias sobre el estado de los distritos.
• Audiencias Públicas.
• Iniciativas Populares.
• Consultas ciudadanas.
• Fòrums y consells sectoriales.
• Comisiones de Seguimiento.
• Plenarios abiertos a la participación ciudadana.
• Consells Ciutadans.
• Normas de funcionamiento de los distritos.
La Carta Municipal de Barcelona, aprobada en 1998 en el
Parlament,, ratificada recientemente por el Senado de Madrid,
además de numerosas referencias a lo largo de su articulado,
tiene un Titulo íntegramente dedicado a la Participación
Ciudadana, el Titulo IV.
¿Donde esta esa participación?, ¿Donde los puentes que se supone
tiende la administración al ciudadano para escuchar y atender en
lo posible sus reivindicaciones?. No hablamos aquí de él todo
vale, hablamos de escuchar a las comunidades que piden dialogo y
abrir vías de consenso para procurar soluciones más justas y
colectivas.
Habrá que preguntar a todos los colectivos presentes en la mesa
cual es su percepción al respecto, pero creo que no encontrarán
en este temas grandes diferencias.
Pero también debería saber el Sr.Clos que, mucho tienen que
cambiar las cosas o en Mayo de 2007 este gobierno municipal es
posible que se lleve más de una sorpresa.
Hoy estamos aquí todos estos colectivos juntos para trasladar un
mensaje claro e inequívoco a nuestros gobernantes, no admitimos
como única referencia posible en la política municipal esta
política permanente de hechos consumados, en aras del interés
general, como concepto jurídico indeterminado a su libre
disposición. El interés general es expresión de la soberanía
popular y en ella estamos incluidos todos los ciudadanos. Hay
que escuchar a estos ciudadanos y dar soluciones justas y
equilibradas por la vía del consenso.
El próximo miércoles 29 de Marzo, se
manifestarán en esta ciudad
los vecinos de muchos colectivos que conectan plenamente con
este malestar: Riera-Viaducte de Vallcarca, Plataforma Salvem
Vallcarca, vecinos de Els Tres Turons, AVE pel Litoral,
Associació Damnificats del Carmel, Plataforma Horta-Parc de
l'Amistat, Vecinos del Raval, Plataforma pel Soterrament de
Sants, A.VV. del Guinardó, Plataforma Vall d'Hebrón, todos ellos
celebrarán movilizaciones a las 20:00 horas, cada colectivo en
sus zonas de influencia y con sus respectivos contenidos, pero
con un trasfondo común “La administración tiene la obligación de
escuchar a la ciudadanía y proporcionar soluciones de consenso”.
Este es sin duda un primer paso en lo que todos esperamos sea un
necesario reencuentro, entre la sociedad civil y los
gobernantes, pero a la vez anunciamos que no dudaremos en
extender, potenciar y coordinar nuestras acciones en la medida
que esta administración siga ignorando la realidad ciudadana de
la propia ciudad en que gobierna.
CONTRA LA MENTIDA DE LA PARTICIPACIÓ CIUTADANA |