Declaración Política del Consultivo de Dirección
de la Columna Artiguista de Liberación

En relación con el “TLC”,
el oportunismo y la unidad de acción

Decíamos el 5 de setiembre de 2005:

...”Desde este gobierno se están impulsando determinados ejes de acción programática que, lejos de hacernos esperar con expectativa una inflexión de carácter popular, nos evidencian claramente no sólo su carácter regresivo sino la radical intención desarticuladora de toda posibilidad de reforma de carácter progresista y, obviamente, de transformaciones de carácter nacionalista o de independencia frente al imperio.”... [1]

Decíamos el 25 de diciembre de 2005:

...”Ese Frente Amplio ha sido traicionado desde el gobierno progresista pero ya fue malherido en épocas anteriores por quienes hoy lo dirigen desde sus estructuras orgánicas y se expresan en el aparato de gobierno y del Estado. Quienes se llamaron muchas veces a silencio, quienes especularon con que las castañas del fuego las sacaran otros, quienes muchas veces pensaron en que destruido el MLN y barrido el Partido Comunista tendrían "permiso" para operar políticamente en el marco de la democracia burguesa y en el tufillo socialdemócrata fueron, en mayor o menor grado, cómplices silenciosos o activos de la cúpula militar, de quienes perfilaron la salida pactada, de quienes prohijaron la impunidad, de quienes sepultaron las ideas revolucionarias en las mayorías de dirección del MLN (MPP) y PCU (1001). Estos personajes (verdaderos personeros) integran Ministerios, bancadas parlamentarias y senaturiales, Intendencias, Direcciones, reparticiones, estructuras de dirección de partidos del aparato de la coalición gobernante; son oficiosos colaboradores, colaboracionistas, publicistas, propagadores del desánimo, del "hay que esperar" y también de la jugarreta pseudo izquierdista que, con una máscara de principios tardíos, quiere reciclarse como oposición a la entrega radical que expresan los traidores Mujica y Huidobro, los "aggiornados" y "hermanados" Astori y Vázquez y otros que, esperando el reacomodo de las piezas en el tablero, definirán su ubicación a condición de no perder beneficios, cargos, incentivos, viáticos, prebendas y favores. A esta mezcolanza no pertenecemos ni pertenecimos nunca. Pertenecimos, principistamente, a otra cosa ya muerta (asesinada traicioneramente).”... [2]

 

EN ESTAS ULTIMAS JORNADAS, desde algunas agrupaciones políticas clasistas y con el esfuerzo de compañeros consecuentes de diversas filas, hemos intentado sumar fuerzas para generar conciencia en sectores del pueblo acerca de la gravedad de la hora y de lo dañino que resultaría para los intereses populares la firma de un “Tratado de Libre Comercio” con el imperio. En este marco, la semana próxima pasada se promovieron ámbitos de encuentro entre diversas organizaciones a fin de lograr plataformas de acción común contra dicho tratado. En esa búsqueda quedó claro, una vez más, dónde termina el campo del clasismo consecuente y dónde comienza el campo del oportunismo y la hipocresía política.

Desde que asumió el gobierno entreguista-frenteamplista (casi 500 días atrás) se fueron procesando acciones de claro perfil antipopular, proburgués y marcadamente proimperialista. Día tras día y medida tras medida este gobierno y la fuerza Frente Amplio han llevado al país a un terreno ignominioso y a sectores de nuestro pueblo a aceptar una postura a contrapelo de las circunstancias históricas y de las pasadas tradiciones de lucha de nuestro movimiento sindical y la izquierda política. Tal es así que, desde las direcciones de la central de trabajadores, de la amplísima mayoría de los sindicatos y desde el Frente Amplio (con las honrosísimas excepciones de los compañeros del 26 de Marzo y de la Corriente de Izquierda) se ha aplaudido cada medida de gobierno o, a lo sumo, se ha hecho la vista gorda. No abundaremos en estas líneas en relación con las múltiples acciones contrarias a la tradición de la izquierda y el propio programa (medroso y raquítico) que propuso a la ciudadanía dicha fuerza; es por todos conocido. Queremos sí afirmar con tajante claridad y absoluta frontalidad que, a esta altura, resulta insoportable la actitud de la dirección del Partido Comunista de Uruguay. Este Partido, que cuenta entre los primeros lugares de su dirección a dirigentes sindicales como Castillo y Bermúdez, a la propia ministra Arismendi y a su secretario general, senador Lorier, ha tenido en estos meses (en esta etapa) una actitud prescindente, omisa, vacilante y, a la vez, confusionista de su propia militancia. Al tiempo que, de manera altisonante, envía al exterior saludos, mensajes y declaraciones de marcado perfil antimperialista y combativo; que en los muros de las calles de Montevideo y las ciudades más importantes de nuestro territorio saluda a Fidel, Cuba socialista y se opone al TLC; que promueve actos contra esta entrega pro yanqui que gesta Tabaré Vázquez y su gabinete, participa, favorece, apaña y disfraza la verdadera esencia conciliadora, revisionista y oportunista del gobierno y por ende, de las fuerzas que lo componen; entre ellas el propio Partido Comunista. Estos dirigentes, al igual que la dirección de la central sindical, no han expresado oposición a la instalación de las pasteras de la muerte sino, por el contrario, la apoyan y la favorecen. Tampoco han tenido actitudes firmes en relación con la firma (a fines del pasado año) del estratégico “Tratado de Promoción y Protección de Inversiones”. El senador Lorier, lleno de ambigüedades como su partido (no en vano ha sido elegido secretario general) un día abandona el senado dejando una rosa en su bancada aduciendo disciplina y otro día vota con mano de yeso todo lo que el gobierno promueve a contrapelo de lo prometido en la campaña electoral. Durante el fin de semana próximo pasado, este senador, desde diversos medios de prensa convocó a movilizarse contra el “TLC” y la presencia del enviado del imperio, Everett Eissensthat y, en estas horas comienza a matizar su posición y la de su partido aduciendo que: "...El presidente dejó bien en claro que lo que se debe analizar son los contenidos de los acuerdos comerciales y si se analizan y se modifican los contenidos, nosotros estaríamos apoyando cualquier tipo de acuerdo con cualquier país del mundo"...

De igual manera y siguiendo con las contradicciones, la ministra Arismendi (al mismo tiempo que su partido convocaba a la mencionada movilización) afirmaba por radio y televisión que el gobierno no tenía en mente la firma de ningún tratado tipo “TLC”. Como frutilla de tan amarga torta cabe comentar que el órgano de prensa del Partido Comunista, “Carta Popular” hace meses que publica publicidad de las empresas pasteras; en otras épocas una consigna que enorgullecía a los comunistas de estas tierras afirmaba: “al Partido lo financia el pueblo”. Como dicen los renovadores: “todo cambia”, ahora también lo financian las transnacionales del saqueo y la contaminación.

Frente a estas situaciones, en esta coyuntura, para las fuerzas clasistas existe la necesidad de articular acciones comunes y en este sentido, creemos que es necesario hacer algunas puntualizaciones pertinentes. En esta semana se ha pretendido, esgrimiendo esta necesaria “unidad de acción”, encontrar -por parte de compañeros honestos y consecuentes- espacios de trabajo común a fin de enfrentar la estrategia del imperio en la puntual instancia que nos ocupa. Se ha buscado que todas las fuerzas sociales y políticas que se han expresado de palabra contra un “TLC”, lo hicieran a su vez, de hecho. Este hecho hubo de ser el acto en la Plaza Libertad de la ciudad de Montevideo de este miércoles 9. Para algunos este fue el primer, único y último acto de antimperialismo desde que el Frente Amplio “gobierna”. Antes callaron, hoy vacilan y mañana entregarán en bandeja de plata nuestra soberanía y dignidad. No se puede juntar el agua y el aceite; no hay unidad de acción posible entre quienes defendemos con la palabra y los hechos una postura de clase, de principios, antimperialista y de lucha y quienes mienten, traicionan y entregan. La unidad de acción debe lograrse (se está en proceso) entre las organizaciones y compañeros que tienen las manos limpias, la conciencia clara y la disposición para el combate contra un gobierno que traiciona los ideales de Artigas y que nos está, poco a poco, convirtiendo en colonia.

No hay unidad de acción posible con las direcciones sindicales conciliadoras; no hay unidad de acción posible con el Partido Comunista; no hay unidad de acción posible con los violinistas que toman el poder por izquierda y ejecutan al pueblo con la derecha. No existe unidad de acción posible con los trasnochados argumentadores que intentan convencernos de que la mejor táctica para oponerse a esta entrega mayúscula es la de no posicionarse desde una convicción sustentada en la lucha de clases. Esta postura es y debe ser la única postura: lucha de clases contra el capital, el imperio y el gobierno entreguista. Unidad de acción para ir perfilando en el pueblo una estrategia unitaria desde posiciones de clase, de izquierda, que a cada paso deje instalada conciencia y organización, que marque el rumbo de lucha y desnude la verdadera esencia proimperial de las direcciones oportunistas que comandan el movimiento sindical, el Frente Amplio y sus principales partidos.

NOTAS:

[1] Documento del 5 de setiembre de 2005; www.gratisweb.com/cal1971 (sección “Materiales del Cal”; “Documentos”; “El CAL y el FA”) “Apuntes para la reflexión en torno a la necesidad de permanecer en el Frente Amplio a la luz del rumbo del actual gobierno y sus fuerzas hegemónicas.” (http://www.gratisweb.com/cal1971/25del12.htm)

[2] Declaración política del 25 de diciembre de 2005; www.gratisweb.com/cal1971 (sección “Materiales del Cal”; “Declaraciones”; “Declaración del 25 del 12 del 05”) “NUESTRO PEQUEÑO MANIFIESTO” (http://www.gratisweb.com/cal1971/25del12.htm)

CLASISMO, INTERNACIONALISMO, SOCIALISMO

Consultivo de Dirección de la
COLUMNA ARTIGUISTA DE LIBERACIO
N
Montevideo, Uruguay, 10 de agosto de 2006

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