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Declaración Política del Consultivo de Dirección
Apuntes de
coyuntura y algo más
Qué decía la
COLUMNA el 20 de julio de 2005
“…El problema no es, reiteramos, de apuro sino
de orientación. ESTAS SEMANAS SE HAN puesto en evidencia algunas cuestiones principales para el análisis de las fuerzas clasistas y el pueblo honesto y consecuente. Algunas de ellas están vinculadas con aspectos medulares de la acción táctica y estratégica del campo popular y, otras, tienen relación con la necesaria y correcta caracterización del gobierno, las fuerzas en pugna en el tablero, la correlación entre ellas y el posicionamiento de los diversos actores desde el terreno concreto y no sólo declarativo -sino objetivo- desde el accionar social y político.
Reforma o
revolución Se ha escuchado hasta el hartazgo que, uno de los puntos fuertes del accionar del gobierno entreguista-frenteamplista ha sido el vinculado a los derechos humanos; antes el buque insignia era el “Plan de Emergencia”. Hundido el buque por la impericia de su tripulación y por las apócrifas cartas de navegación que le dieron rumbo a los navegantes, este otro aspecto parcial de la gestión de Vázquez se ha utilizado como anestésico y talismán para dotar de cierta dosis de “mística” a una gestión genuflexa, claudicante, timorata y ambigua, que no ha logrado convencer ni a tirios ni a troyanos. Cada quien sabrá ubicarse en el bando que mejor le siente. La clase explotada y expoliada por el sistema capitalista en su etapa imperialista-mundializadora y por el gobierno “fetiche” de Tabaré Vázquez no integra ninguno de estos bandos y debe, como viene procesándose de alguna manera en los intentos de consolidación de la “tendencia” en el movimiento obrero y en la coordinación política de las fuerzas de izquierda real, manejarse con independencia, con capacidad de visualizar estratégicamente cada aspecto de la lucha y saber articular la táctica sin confundir aspectos de la coyuntura inmediata con tendencias de los procesos en su desarrollo. Este gobierno no representa ni defiende los intereses del pueblo; este gobierno es funcional a la oligarquía y la burguesía; este gobierno favorece las aspiraciones mezquinas de cierta pequeña burguesía diletante que sueña con ascender de categoría; este gobierno opera en favor de los intereses de las transnacionales y el Departamento de Estado; este gobierno ha reprimido trabajadores de manera sumaria y ha negociado largo y tendido con quienes antes, ahora y después no dudarán en levantarle la mano al pueblo. Escuchamos muchas veces a algunos editorialistas hacer mención a que el progresismo se encuentra en el poder. A esto decimos que hay un doble, profundo y grave error de análisis o de interpretación; o lo que es peor, se intenta confundir. El poder nunca está en juego cuando no existe una sustitución de clases al frente de la superestructura jurídica, política, del aparato coercitivo y de los resortes económicos. Se confunde al pueblo identificando gobierno con poder. Y se comete otro desliz cuando se menciona al “progresismo” pretendiendo salvaguardar al Frente Amplio de la responsabilidad de la raquítica gestión de esta administración. Seamos claros: el gobierno es del Frente Amplio y el poder es de la burguesía. Hasta ahora con el consentimiento mutuo. (El Frente Amplio no avanza contra la burguesía y ésta no avanza contra el Frente Amplio) Pero todos sabemos que en el campo de la lucha de clases o se lucha o se pierde el rumbo; la inercia eterna no es posible y cada quien defenderá sus intereses con todos los medios; o se avanza o se retrocede. La opción del Frente Amplio ha sido retroceder y nada indica que ahora quiera avanzar. Si no comprendemos este aspecto esencial seguiremos inmersos eternamente en elucubraciones tacticistas cargadas de optimismo infundado o teñidas de intereses grupales o individuales. La clase obrera y el pueblo deben comprender que el camino a transitar es de combate contra el sistema; al sistema no se lo reforma ni se lo recompone ni se lo humaniza. Al sistema se lo destruye y se lo sustituye.
GENERALES QUE
SE VAN, GENERALES QUE LLEGAN Hemos oído en las últimas 48 horas a Mujica lloriquear por la actitud poco complaciente y desagradecida de las culebras ante tantas agachadas, bajadas de bombacha, tragadas de sapos y “ainda mais” que él mismo ha procesado con todo gusto. Hemos oído al triste senador, y malogrado guerrillero Huidobro, (en su inconfundible estilo hermético, metafórico y evasivo, por no decir cantinflesco) recomendar a los periodistas que señalen responsables; cómo si él no los conociera; un señor que integra una logia manchada con sangre del pueblo y que ha conspirado siempre (y ahora también) contra los hijos de la clase trabajadora. Hemos escuchado y leído opiniones de dirigentes de organizaciones que integran el ejecutivo (tanto en el ala partidaria como en el ala sindical) rasgarse las vestiduras en contra de esta escalada fascistoide y a favor del gobierno, el Frente Amplio y la democracia. Quienes un día administran el hambre llamándola emergencia otro día pintan muros contra un TLC que saben que se llamará TIFA. Quienes ayer eran interlocutores válidos y andaban a los abrazos con la ARU y la Federación Rural y reptando a los pies de los Manini, los Peirano y tantos otros, hoy siguen vendiendo el buzón de “país productivo”. Quienes decretan el hambre hoy, hablarán contra el hambre mañana (después de almorzar en ADM o cenar con Alberto Grille haciendo lobby policlasista y antipopular) Siempre seguirán hablando contra el hambre y nada harán contra sus causas. Al mismo tiempo, Gonzalo Fernández, el “perro” Vázquez, Valenti y otros cómplices del imperio y la burguesía, diseñan estrategias mediáticas donde se mezclan las cortinas de humo con las teorías conspirativas más fantasmales y las hipótesis de escaladas terroristas contra el presidente y su entorno. A todo esto, estamos llegando a noviembre y a una nueva escenografía vaciada de sentido de clase que se llama elección interna en el Frente Amplio. Frente a estos hechos queremos dejar clara nuestra postura: si hay que optar entre este gobierno y la oligarquía, optaremos por el pueblo; si hay que optar entre la democracia y la dictadura, optaremos por el pueblo; si hay que optar entre lo peor y lo menos malo, optaremos por el pueblo. Optar por el pueblo es comprender los intereses de clase y estos intereses se defienden más allá de coyunturas o hechos emergentes.
CLASISMO,
INTERNACIONALISMO, SOCIALISMO
DEL
CONSULTIVO DE DIRECCION [1] Carta abierta al Ministro de Interior José Díaz: “Con el pueblo apoyamos todas las formas de lucha” Documento Nº 2 (versión íntegra en nuestra trinchera electrónica: www.gratisweb.com/cal1971 sección “Matriales del CAL” / Documentos. |