Declaración Política del Consultivo de Dirección
de la Columna Artiguista de Liberación

Ni punto final ni hermanados
con la clase dominante
y su brazo armado

 

El gobierno entreguista-frenteamplista ha, a lo largo de estos casi dos años de gestión, profundizado los aspectos medulares de un proyecto capitalista, expropiador y favorable a los intereses de los capitales transnacionales y la geopolítica de los Estados Unidos de Norteamérica. Este gobierno, apoyado por las organizaciones históricas de la otrora izquierda uruguaya (PS, PCU, MLN) y por las cúpulas oportunistas del movimiento estudiantil, sindical y social, responde a una concepción claudicante, acomodaticia y ausente de perfil de clase. Es la fuerza política Frente Amplio desde su dirección y toda su red de amanuenses en diversas esferas, quienes llevan adelante la cruel tarea de acrecentar la crisis estructural histórica de nuestra comarca y profundizar el desarme ideológico de nuestro pueblo. Desde el gobierno y desde los medios de la oligarquía y de otros funcionales al sistema se cantan loas a la gestión del Ministro Astori, a la ponderación del Ministro Mujica, a la ductilidad de Vázquez. Cuando la clase dominante aplaude la gestión de un gobierno es claro que el mismo favorece al status quo. En este marco hemos venido señalando, desde nuestros humildes recursos materiales y militantes, tanto el carácter de este gobierno, de la fuerza política que lo sustenta como asimismo la actitud rastrera de quienes en otras décadas promovían cambios profundos y hoy han cambiado profundamente; tan profundo han descendido que se han hundido en una cloaca ideológica infectada por las propias heces de sus agachadas cuarteleras y negociadoras.

Resulta ocioso en este momento repasar aspectos de nuestros planteos en relación a los ejes principales de lo que ha sido la gestión de esta administración en el periodo de gobierno; queremos sí, breve y esquemáticamente, remarcar algunos aspectos principales de nuestra visión y cotejarlos con los porfiados hechos, desde esta perspectiva vislumbrar las tendencias de los procesos y en esa dinámica interpretar cuales serán las realidades que deberemos enfrentar en lo sucesivo.

ALGUNOS ASPECTOS CENTRALES DE NUESTRA VISION

  1. Desde un primer momento de nuestra aparición pública remarcamos la necesidad histórica de propiciar una amplia y profunda unidad orgánica de la izquierda clasista, antioligárquica y antimperialista; esta unidad de acción, que requiere de una estrategia regional de resistencia y combate y de tácticas autónomas producto de los análisis particulares en cada aspecto de la lucha, está estrechamente vinculada con la construcción de las herramientas políticas de clase. Esta construcción, paciente, dificultosa y necesaria, exige posicionarse claramente en una postura definidamente clasista, no cortoplacista ni de acumulación electoral sino de necesaria reconstrucción de una concepción de izquierda revolucionaria que la afiebrada carrera electoral que el Frente Amplio ha venido propiciando en las dos últimas décadas ha dejado atrás para siempre en una pléyade de claudicantes oportunistas.

 

  1. Consideramos que las diferentes instancias de coordinación social (por el agua) (Por la Soberania) (por la tierra) (contra los TLC), (contra las plantas de celulosa) (La Tendencia), etc. que se han venido desarrollando, que los diversos intentos de agrupamiento de una izquierda fragmentada y aislada (Fuerza Militante, CUR) y la experiencia de las Asambleas Populares revisten aspectos tanto positivos como negativos. Nuestra apreciación en relación con estos aspectos es que por un lado se ha tratado de agrupar desde lo social en relación a aspectos parciales evitando la presencia de las organizaciones políticas y despreciando la posibilidad de establecer un espacio unido de resistencia desde una visión abarcativa de estos aspectos tan relacionados: tierra, agua, recursos ambientales, soberanía. Del mismo modo las instancias de coordinación política no han logrado avanzar en discusiones estratégicas ni tácticas y menos aún programáticas que incluyan al conjunto y, lo que es verdaderamente negativo, han resultado en los hechos, más que puentes para una unidad más amplia y estratégica, freno para la misma y espacios de perfilamiento sectorial, grupal o individual. La Asamblea Popular, que en abril contó con una rica participación de un amplio abanico de izquierda y de diferentes vertientes del pensamiento revolucionario, terminó producto de sectarismo, hegemonismo y especulaciones cortoplacistas en un coto reservado a algunos grupos y su Coordinador una instancia con exclusiones a priori definidas por algunos sectores y compañeros que, al parecer, tienen poder de veto.

 

  1. Estamos convencidos que la magnitud de la tarea, que requiere de un exigente y serio trabajo de propaganda, difusión e información, excede las posibilidades de cada agrupamiento aislado. En este periodo se han sumado y superpuesto espacios, medios, voces y compañeros; todos estos esfuerzos, iluminados por la más honesta intención y por la más abnegada convicción y espíritu de lucha no son suficientes para revertir la creencia instalada en vastos sectores del pueblo de que este gobierno gobierna para ellos. La propaganda política no es una tarea sobre la cual podamos darnos el lujo de la improvisación y la chapucería; la escasa militancia honesta y consecuente se ha visto este año desgastada por acciones de respuesta valiosas pero aisladas; cada marcha, cada acto, cada reunión nos ha encontrado siempre a un puñado de militantes de todos los días que seguramente no supera las doscientas o trescientas personas. En esas actividades hemos intercambiado volantes, folletos, periódicos, impresiones, enojos y comentarios. Escasamente hemos elaborado, con perspectiva, acciones de difusión, de explicación, de esclarecimiento hacia amplios sectores de la sociedad objetivamente explotada y expoliada. Nuestras fuerzas son escasas, todos tenemos insuficiencias y taras a revertir y superar. Nos necesitamos mutuamente y nos necesitamos unidos y sintonizando en un sentido pro activo y con visión estratégica.

 

  1. Nuestro agrupamiento, pequeño, de escasa capacidad de despliegue militante pero parte integrada durante décadas a las luchas por la revolución y el socialismo no aspira a convertirse en partido o movimiento; somos una corriente de opinión que cree fervientemente en lo que hemos venido elaborando, difundiendo y haciendo. No nos quita el sueño nuestro crecimiento ni nuestro desarrollo; el verdadero desarrollo necesario en esta etapa pasa por la construcción de una instancia que incluya a toda la izquierda anticapitalista y la generación de planes de trabajo de cara al pueblo. Conjuntamente, y desde nuestra convicción marxista-leninista revolucionaria, hemos venido propiciando ciertos análisis modestos y la búsqueda de condiciones mínimas para comenzar a trabajar en la construcción de un núcleo inicial para el desarrollo de un Partido sustentado en dichas convicciones ideológicas. Hemos tenido luces y sombras, como todos nuestros hermanos de la izquierda consecuente en este periodo y en nuestra tierra, la de Artigas y sus Pueblos Libres.

ACERCA DE PAPA NOEL, LOS REYES MAGOS, ALGUNOS ESPERMATOZOIDES Y CIERTOS ABORTOS PROGRESISTAS

Este gobierno, que de algún modo hay que llamarle, además de profundizar en aspectos estratégicos de entrega a favor del imperio, ha utilizado recursos y estratagemas dignas de la DINARP, dignas de la más astuta burguesía en materia de desinformación e incomunicación de masas. Un 20 de mayo de 2005 (cara fecha para los luchadores sociales y políticos) decretó que lo laudado por la ciudadanía en relación a los recursos acuíferos pasaba a ser “írrito, nulo y sin ningún valor”; un 28 de diciembre de 2005, “inocentemente” nos entregó, aprobación del Tratado de Protección de Inversiones mediante, maneados y “mareados” al imperio bestial y asesino. Ahora, en el 2006, entre el último brindis navideño y los primeros aprontes “findeañeros” nos regala un punto final perverso, maquiavélico, farsesco y cobarde que sólo propicia el beneplácito de los sectores dominantes, la satisfacción de lo más retrógrado de los aparatos coercitivos del Estado y la paz sepulcral de algunos muertos en vida que todavía deliran en algunas contratapas plurales, divagan en radio y televisión culebrescamente o juegan a un reacomodo falsamente opositor. Todos los ministros aprobaron el ignominioso decreto del Ejecutivo en relación con los desaparecidos; todos. Esto significa que todos los partidos, en la medida que no han llamado a rectificación a sus representantes en el gabinete, aprueban tácitamente este decreto; léase bien: el PCU, el PS, el MLN y otros secuaces, aprueban el escupitajo que se arroja sobre las tumbas de nuestros hermanos y sobre la memoria de nosotros mismos. No se puede convivir con estas fuerzas, no se puede sostener que este gobierno es progresista y no frenteamplista. Este gobierno, entreguista, proimperial, abyecto y traidor es el gobierno del Frente Amplio. De un Frente Amplio que se metamorfoseó oportunistamente desde hace muchos años y que, como aisladamente proclamaba Germán Araújo, se iba corriendo hacia el centro, es decir a la derecha. El Frente Amplio del gobierno, del Plenario Nacional, de la calle Colonia está a la derecha del Frente Amplio del 71, a años luz de Artigas, a una distancia inabarcable de los intereses del pueblo.

Profundizar en los meandros nebulosos del decreto del Ejecutivo sería perder el tiempo en elucubraciones vanas. Este decreto responde a una concepción de clase y a una estrategia en función de esos intereses; la justicia es de clase y la superestructura del sistema la favorece y la convalida tácitamente. Analizar desde otra óptica es caer en un corral de ramas, también preparado históricamente por los dueños del poder. La Verdad la conocemos y la Justicia la haremos cuando construyamos una sociedad sin explotados ni explotadores. Lo demás es hojarasca, hojarasca de derecha u hojarasca de izquierda.

Intentar analizar el cuasi metafísico discurso del Presidente Vázquez nos pone al frente de varias disyuntivas. La primera es decidir si este discurso lo escribió él o su amanuense (lo cuál no resuelve la siguiente interrogante: ¿quién lo dictó? La segunda es si corresponde analizarlo desde su forma o su contenido (esto implica suponer que hay un contenido). La tercera es si tomarlo en serio o para “la solfa”. La cuarta es si vale la pena perder el tiempo con semejante demostración de enanismo intelectual y político o más vale dedicar estas horas a recuperar energías para lo que se viene. De todos modos intentaremos algunas aproximaciones mínimas, tan mínimas como la inteligencia, el recato y los principios de estos gobernantes y su séquito de acomodados y su claque variopinta.

Todos comprendemos que Vázquez no es un político, que no es un hombre preparado en estas cuestiones y que rara vez improvisa o alcanza brillantez; han existido párrafos brillantes y originales muchas veces en sus palabras; nunca han coincidido estos momentos. La brillantez, escasa, siempre es plagiada, prestada, dictada o soplada al oído. La originalidad es chabacana, estúpida, sosa y carente de contenido como Vázquez. Este concepto y juego de palabras tampoco es nuestro, dejaremos que los interesados jerarcas del gobierno investiguen a quién pertenece. Está claro que no podrán exigirle responsabilidad legal.

En relación con el contenido de las palabras del Señor Presidente podríamos (estamos tentados) ingresar en el terreno de la tontería, el chiste fácil y el ridículo, territorios propiciados por Vázquez y transitados asiduamente por muchos de sus cómplices. Afirmamos que nos resulta casi imposible no hacer referencia a la cuestión del espermatozoide y ciertos rasgos únicos, distintivos y particulares. No haremos comentarios al respecto porque, lo reconocemos, todavía no pudimos comprender si ese párrafo ingresa en la categoría de lo original y de pésimo estilo, en lo brillante y prestado o simplemente se traspapeló algún apunte de su época de estudiante de medicina. Los apuntes de su etapa de político y presidente no se traspapelan porque los manejan hombres más preparados para ese respecto.

Queremos sí, más allá de  ironías, afirmar que es otra nueva provocación y un acto de repugnante soberbia y de diversionismo político el decretar un 19 de junio como fecha para tan miserable deseo, y decimos deseo porque sólo eso es lo que define este decreto: el deseo jamás viable de lograr un punto final. Es propaganda política, de la buena, pero propaganda al fin y de la clase dominante.

EN TORNO A ARTIGAS, LOS HERMANOS
Y LOS PUNTOS FINALES

Al ideario artiguista (que más que artiguista fue carne en las acciones y revueltas del pueblo) los cronistas interesados han -siempre- descafeinado, edulcorado y atenuado en función de sus intereses. Artigas, el programa revolucionario del pueblo, su base social, su ejército y la amplia red logística de sustentabilidad del proyecto, partían y llegaban -de y a- una clara definición de clase en función de los más infelices, de los desposeídos, de los que no tenían nada que perder. Nos gustaría traer a la memoria un párrafo que, como tantas veces, conocemos incompleto en virtud de la obligatoria y laica escuela, del marmóreo sobrerrelieve cautelar de los setenta y de la interesada historiografía cómplice; Internet tampoco favorece las posturas de clase. La urgencia obliga a la chapucería que criticábamos líneas arriba, mas conciencia obliga y urgencia demanda, arriesgamos una interpretación aproximada.

Artigas llama a clemencia una vez que ha derrotado al enemigo; nunca antes. No existe ni especulación oportunista ni diatriba sensiblera. Lucha de clases, violencia revolucionaria, guerra descarnada en virtud de los hechos, opciones. La opción es “clemencia” como contingencia, la regla es “violencia” como necesidad. Perdónanos Althusser si no te interpretamos a cabalidad. El corolario de la Batalla de Las Piedras (inicio de la revuelta) es explicativo y su comprensión necesaria en la contingencia y necesaria en la necesidad. El enemigo es enemigo y la clemencia es posterior a su derrota y en virtud de la necesaria táctica.

No nos consideramos, ni tenemos credenciales para ello, vanguardia, iluminados o portadores de verdad alguna. Humilde y raquíticamente, desde el oscuro rincón que nuestras fuerzas nos permiten, aprovechamos los resquicios que el sistema (contradictorio como el universo) propicia. Desde ahí y aquí, trabajamos. Desde este entorno construimos.

NADA DEBEMOS ESPERAR SINO DE NOSOTROS MISMOS

POR LA REVOLUCION SOCIALISTA AMERICANA

CLASISMO
INTERNACIONALISMO
SOCIALISMO


 

DEL CONSULTIVO DE DIRECCION
DE LA COLUMNA ARTIGUISTA DE LIBERACION
Montevideo, Uruguay, 30 de diciembre de 2006

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