Un 9 de marzo que será bisagra histórica

El decoro tiene nombre
COORDINACION ANTIMPERIALISTA

"...Estamos convencidos de que tanto por dentro como por fuera de la fuerza Frente Amplio existen grupos, sectores y compañeros que visualizan en una misma dirección estas cuestiones; por cierto que existen matices, felizmente agregamos. Estos matices, que enriquecerán la propuesta unitaria, deberán sintetizarse sin prisa y sin pausa en función de los intereses del proceso liberador y socialista. No creemos que, por el momento, pueda suponerse que estas coincidencias generales devengan en una rápida y mecánica unidad orgánica; esto es un proceso más trabajoso y lento, pero si estamos convencidos, deberemos sin sectarismo alguno, con generosidad y desprendimiento, apuntar a una unidad táctica y de potencial estratégico que, desde la acción común, comience a deslindar la paja del trigo en todo el movimiento popular. Todas las fuerzas, sectores, compañeros que apunten desde el clasismo y una visión antimperialista y anticapitalista deberán, imprescindiblemente, visualizarse como germen de una unidad social, político y programática que comience a acorralar al "progresismo de la conciliación y la claudicación" y favorezca de manera ascendente la generación del sujeto de los cambios. Esos cambios se apoyarán en una estrategia regional latinoamericana, de "patria grande", con raíces en el artiguismo, con el tronco y sus ramas en la teoría de la revolución; los frutos se llamarán liberación y socialismo."

2 de abril de 2006
(leer completo)

 

Repudio al imperio
y duro golpe al oportunismo

Balance y perspectiva de una fecha que divide aguas.

La COORDINACION ANTIMPERIALISTA, conformada por diversas organizaciones sociales y políticas, de manera activa y unitaria, junto a lo mejor del pueblo, expresó en la calle y con firmeza que existen miles de orientales que no estamos dispuestos a renegar del legado de Artigas, de sus luchas, de las tradiciones de combate de la izquierda clasista histórica y de la necesaria construcción de las herramientas que procesarán y desarrollarán las luchas por la liberación y el socialismo en el marco regional y continental. El viernes 9 de marzo de 2007 podrá verse, en el desarrollo de las condiciones subjetivas, como un punto de inflexión insoslayable en el proceso de reagrupamiento y reconstrucción de las fuerzas clasistas, antioligárquicas, antimperialistas y de clara perspectiva revolucionaria. Se marchó de manera activa y conciente desde posiciones de principios y de manera ajena al seguidismo y el oportunismo predominante en la fuerza de gobierno y en el aparato sindical; se marchó, asimismo, codo a codo y sabiendo que entre nuestras fuerzas existen matices a procesar pero que, en el seno de este espacio no existen agentes de la claudicación ni sectores de clase proclives al reformismo pequeño burgués y vacilante. Se marchó contra el gobierno, contra el capital, el imperio y se marchó, de igual modo, de cara a un horizonte socialista.
 

Estuvimos alerta.

La Bestia fue señalada y acorralada por el pueblo: El gobierno,
y su brazo sindical,
mostraron la debilidad de quienes
no conocen de principios de clase.


En nuestra región y en América Latina comienza a profundizarse un proceso de unidad popular trabajoso y complejo de connotación antimperialista y de potencial revolucionario; este proceso no debe verse como un camino lineal y sin contradicciones ni debe concebirse como proyecto a gestarse desde los gobiernos, más allá de sus intenciones. El proceso que se vive en el continente es producto de una acumulación de décadas, de la presencia de fuerzas y compañeros que no han claudicado en el periodo de reflujo posterior a la caída del campo socialista ni frente a las expectativas  creadas en grandes masas por falsos profetas del progresismo etapista y conciliador.

La hora que vive la Patria Grande debe comprenderse como un contexto histórico propicio para profundizar los procesos de relativa autonomía que algunos gobiernos muestran frente al imperio y, desde las organizaciones sociales y políticas clasistas y revolucionarias, profundizarlo en el sentido liberador y de perspectiva revolucionaria que, necesariamente, debe sustituir por los medios aptos para esta tarea a la clase actualmente en el poder por otra; esta clase explotada y expoliada por el sistema y el modelo imperante es de conformación heterogénea y no reviste las características clásicas de proletariado puro, como en otras épocas pudo haber sido pero, sin duda, es esta clase asalariada, marginalizada y desposeída la que deberá hegemonizar los procesos en relación dialéctica con las fuerzas políticas de vanguardia que estén a la altura del desafío histórico.
 

Unidad de acción.

Las fuerzas políticas
que no han renegado,
más allá de matices a superar,
unidas enfrentaron al imperio
bestial y asesino en una marcha
que convocó a más
de diez mil orientales
dignos de tal apelativo.


El pasado viernes 9 de marzo nuestro espacio, el de la izquierda clasista, antioligárquica y antimperialista de perspectiva revolucionaria, demostró que no está aislada, que tiene capacidad y elementos como para ser interlocutor de amplios sectores del pueblo y comprendió asimismo, creemos que es así, que la unidad de acción es una herramienta formidable y que ésta se construye en la humildad, en la confianza mutua, en el debate, en la comprensión de lo que nos diferencia pero asumiendo que el desarrollo de este germen de organicidad debe preservarse y profundizarse sin prisa y sin pausa. El futuro inmediato requiere de balances y síntesis, pero requiere por sobre todas las cosas de continuidad en el trabajo y de construcción de ámbitos para procesar las referidas discusiones fraternas en un marco de planificación estratégica y de desarrollo programático común.
 

Como en Irak.

El imperio arde cuando el pueblo
lo combate con los medios
adecuados a la coyuntura.
¡No al oportunismo!
Fuera Bush.
¡Muera el imperio!


Como hemos venido insistiendo desde que este gobierno asume la conducción de los destinos del pueblo en una línea de profundización de la entrega y de desconocimiento de las tradiciones artiguistas y el programa del 71, afirmamos hoy como lo hicimos desde nuestro "Llamamiento" el 14 de junio de 2005 que es posible decir sí: "...Sí a la vigencia del proyecto revolucionario que no niega ninguna forma de lucha ni mide costos a la hora del pueblo. Es decir confianza en la inteligencia del pueblo unido en organizaciones que tengan por horizonte algo más que el mezquino presente, el doloroso pasado o el improbable futuro que nos propone una casta dirigente que, desde sus propias insuficiencias programáticas, pretende abortar un proceso intrínseco a la inteligencia humana, al desarrollo de las sociedades y a las necesidades de la historia. Esta realidad se sigue llamando socialismo. Y es posible, sólo hay que decirle sí y luchar por él."
 

¡ALERTA! un antimperialismo clasista camina
de la mano de Artigas por las calles de Montevideo.
Hermanos de la otra Banda, acudieron al combate.

 

CONSULTIVO DE LA COLUMNA

 

CLASISMO, INTERNACIONALISMO, SOCIALISMO

del Consultivo de Dirección de la
COLUMNA ARTIGUISTA DE LIBERACIO
N
Montevideo, Uruguay, 11 de marzo de 2007

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