Apuntes en relación con la creación
de un polo de izquierda en la fuerza Frente Amplio

¿Unidad orgánica o unidad estratégica?

En estas semanas, los compañeros del Movimiento 26 de Marzo, han convocado a conformar “un amplio movimiento que se exprese en lo social, en lo cultural y en lo político”; llaman, desde esta convicción, a “cambiar el rumbo” del actual gobierno en una dirección vinculada a los postulados históricos de la izquierda frenteamplista.
Arriesgamos algunas ideas y algunas preocupaciones en relación con la propuesta de los compañeros.

EN OCTUBRE del año pasado, asumimos con inmenso dolor pero con firme convicción político-ideológica, una ruta ajena a las orgánicas frenteamplistas; en este marco, dimos a conocer un documento, entre otros, a los compañeros del 26 de Marzo; queremos citar un párrafo:

 

“…¿Es necesario el Frente Amplio?
A esta interrogante primero debemos matizarla con otra: ¿estamos frente a una cuestión de nomenclatura o de contenido? ¿Es este Frente Amplio continuidad dialéctica del nacido en 1971 o es negación del mismo?

Desde una concepción de clase, la respuesta es contundente en el sentido de asumir fríamente que este Frente Amplio no sólo no es continuidad del fundacional sino que, bajo la cobertura de su simbología, conviven en él sectores de la sociedad, producto de las alianzas definidas hace ya más de diez años, que no apuntan en la misma dirección estratégica y que, incluso frenan, desvirtúan y menoscaban el carácter popular, transformador profundo, antioligárquico y antiimperialista.
Contestamos con Engels entonces, apoyados en la claridad de la tesis hegeliana:
Este Frente Amplio es tan irreal como innecesario.
Por supuesto que para los intereses de clase revolucionarios, dispuestos a continuar en una dirección de liberación nacional y socialismo.
Para la alianza EP-FA-NM el Frente Amplio oficia como convalidación histórica de un proceso que apunta a la traición de los objetivos revolucionarios del pueblo uruguayo y sus alianzas estratégicas.

De aquí se desprende que: continuar dentro de la fuerza es para las corrientes de izquierda una opción peligrosa, desmovilizadora y confusionista de los sectores más dispuestos a la lucha, estén o no integrando hoy la fuerza.”
[*1]

Desde esa fecha mucha agua ha corrido bajo el puente y el gobierno se ha encargado de profundizar en la dirección que señalábamos en ese documento.

UNIDAD PARA CAMBIAR EL RUMBO

Está planteada para la izquierda uruguaya una encrucijada de singular importancia histórica; el análisis de la unidad debe sustentarse, para nosotros, en vinculación con el perfil de clase, con el programa y con el carácter estratégico vinculado a los cambios de profundidad revolucionaria. Desde estas premisas es que debemos analizar qué caminos tácticos, qué líneas políticas de trabajo desarrollar y qué debe considerarse unidad en la hora actual.
Estamos convencidos que este gobierno no cambiará el rumbo sino que lo profundizará, para ello perfiló, de manera contundente ya en el 2005, cuestiones de magnitud estratégica que lo vinculan de manera carnal con el imperio y las clases propietarias de apoyatura transnacional.
Se apresta en este primer semestre a hincarle el diente al aparato estatal, Banco Central, Entes del Estado.
Estas líneas de acción, que van mucho más allá de una “línea económica”, apuntan en una dirección regresiva en lo económico y social que se transformará, rápidamente, en reaccionaria en lo político en la medida que el descontento crezca y la organicidad de las luchas populares aumente. Por todo esto es que, convencidamente, sostenemos que de lo que se trata hoy es de articular una gran columna social y política que, más allá de las instancias orgánicas partidarias estancas, vertebre desde lo táctico líneas de trabajo en la dirección de revertir el actual “encandilamiento” de grandes masas y en esa dirección, promueva en la clase y sectores de clase afines a una intención “radical” a posturas ajenas al pantano “progresista”; esta tarea debe regir la táctica y las tareas urgentes, a la luz de intereses clasistas y de intención revolucionaria.
Desde estas certezas observamos que la postura del 26 de Marzo y otros agrupamientos y compañeros frenteamplistas no es, desde lo teórico, antagónica con estas ideas. Lo que aparece como preocupación de no escasa magnitud, en este sentido orientador, es cuánta fortaleza puede tener una línea de trabajo hacia la interna frenteamplista y cómo se imbrica este trabajo con el otro, de importancia estratégica, de promover en la acción la verdadera unidad de la izquierda. Esta izquierda, que se encuentra tanto dentro como fuera de la fuerza Frente Amplio y que se conforma con diversas vertientes ideológicas que confluyen en un cuestionamiento al capitalismo y su base de sustentación, está fragmentada, dispersa, y en una actitud de reagrupamiento aunque en un débil y frágil marco germinal de unidad. Elementos que pueden profundizar la fragmentación y convertir en estéril todo intercambio son las discusiones “teóricas” en relación con la validez y vigencia de vías, disputas en torno a exquisiteces académicas que apuntan a encontrar la pureza conceptual y, como se decía en los sesenta, convertir cada encuentro de militantes y grupos, en foros y conciliábulos destinados a descubrir el sexo de los ángeles. El imperio, el capital, la burguesía y su instrumento, el gobierno “progresista”, nos están golpeando. Dejemos nuestras (ninguno de nosotros está vacunado) visiones sectarias, perfilistas y hegemónicas a un lado y mirémonos en el espejo del pueblo, de los más infelices, de los miles de niños que durante el día y la noche recorren las volquetas en busca de comida y tracemos una acción concreta de combate, con metodologías que privilegien una visión unificadora de los espacios de lucha popular como forma de fortalecernos y comenzar a confiar, nuevamente, en nuestras fuerzas.

LINEAS DE TRABAJO COMUN SOBRE ASPECTOS COMUNES

Todos los espacios de izquierda, con nuestras respectivas visiones y matices, con la mayor autonomía táctica y con metodologías propias de esos perfiles, deberemos (so pena del más oscuro ostracismo para nuestro pueblo, del que formamos parte indisoluble) encontrar la llave que abra la puerta que derrame el hilo de luz con el cual comenzar a atisbar un camino de enfrentamiento al gobierno y el capital y de crecimiento de nuestras fuerzas; cabe preguntarse si existe esa llave, si debemos pensarla en singular, si no se trata de un manojo y por ende, de varias puertas. Nos atrevemos a considerar que existen al menos cuatro o cinco temas que deberán estudiarse en la dirección de encontrar pautas de trabajo unitario a fin de revertir el actual proceso en esos aspectos; la problemática de la celulosa; la cuestión en torno a la tierra y los recursos naturales; la autogestión productiva y la lucha sindical; lo relativo a la impunidad y los derechos humanos; los aspectos vinculados al trabajo y el salario, deberán ser objeto de acciones que requerirán sintonía en la metodología y por tanto despojamiento, inteligencia y flexibilidad de todos nosotros.

Las luchas aisladas, la superposición de espacios, la creación de coordinaciones, sectoriales, multisectoriales y otras herramientas, signaron el 2005 y dejaron poca consolidación orgánica, escasa o nula apoyatura programática, ninguna variante metodológica adecuada a la etapa y absolutamente ninguna victoria popular. El 2006 debe marcar una necesaria reversión de estos aspectos negativos, la responsabilidad es nuestra y una premisa básica imprescindible es comprender nuestros matices y utilizarlos para sumar no para restar, comprender los tiempos de nuestras organizaciones pero supeditarlos al tiempo histórico y las necesidades del pueblo, erradicar definitivamente la conspiración sectaria, estrecha y camandulera que en otras épocas la izquierda fomentó y cobijó. Otra hora nos espera y necesita de todos nosotros y nuestros matices, pero sobre todo de nuestra capacidad de coincidir en la acción y la lucha.

[1] DOCUMENTO
Apuntes para la reflexión en torno
a la necesidad de permanecer
en el Frente Amplio a la luz del rumbo
del actual gobierno y sus fuerzas hegemónicas.”
( de setiembre de 2005)
en internet: http://www.gratisweb.com/cal1971/cal71yfa.htm

 

DEL CONSULTIVO DE DIRECCION
DE LA COLUMNA ARTIGUISTA DE LIBERACION
Montevideo, Uruguay, 10 de abril de 2006

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