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DE LA COLUMNA ARTIGUISTA DE LIBERACION
Independencia de clase y construcción 1º de mayo; una jornada continental de lucha
“Es
muy natural que la concepción del mundo pequeñoburguesa irrumpa una y otra
vez
V. I.
Lenin
Esta jornada, en nuestra pequeña comarca y en la patria Grande, deberá marcar a fuego el escenario de la lucha de clases en la actual coyuntura. El movimiento obrero, en los últimos años, ha sufrido, al igual que ciertas fuerzas políticas, una profundización y acrecentamiento de las tendencias oportunistas y revisionistas. El paradigma de la unidad proclamado por algunos burócratas de las direcciones sindicales se ha esgrimido al viento y, como anatema, se ha acusado de rupturistas a quienes mantenemos una postura clasista, combativa y ajena al colaboracionismo de clases que promueve la dirección de la central obrera. Para justificar lo injustificable se acusa a las fuerzas que no han claudicado de atentar contra la tan mentada unidad; esa unidad del hegemonismo reformista, la misma falsa unidad que en otras décadas propició el apoyo a los comunicados 4 y 7 y abortó la lucha popular un 9 de julio de 1973, es una unidad ficticia, instrumental y nociva, al igual que su correlato orgánico-político, el Frente Amplio. Tanto el PIT-CNT, como la FEUU, la ONAJPU y el Frente Amplio a nivel de sus direcciones, actúan como convalidantes de un sistema de explotación que recrudece a la luz de la creciente injerencia imperial en esta tierra artiguista y oriental. Para ciertos dirigentes la unidad que opera, y de la que participan, es la que subyace en la oscura connivencia entre los claudicantes y los jerarcas del gobierno, verdaderos renegados y gerenciadores de la rapiña de que nuestro pueblo es objeto. Desde esta hipócrita actitud y desde la más vacilante de las posturas, estos ex revolucionarios, ex comunistas, ex guerrilleros, languidecen de oficina en oficina, de cena en cena, de radio en radio y de canal oficial en privado ocultando todo lo que ordena el Departamento de Estado imperial, todo lo que este gobierno realiza y ejecuta contra los sectores más sufridos del pueblo y, diversionistamente, critican y atacan a las fuerzas principistas y clasistas. Esa unidad apesta; la única unidad que existe en estas organizaciones es la que articulan los explotadores de las cámaras industriales, comerciales y la Federación Rural con los oportunistas burócratas que han renunciado -hace rato- a una postura clasista y combativa. No necesitamos de esa unidad. La unidad que debemos construir los revolucionarios es para la acción y el combate. Nuevas herramientas deben perfilarse en lo social y lo político en función de los intereses de los explotados, expoliados, marginados y excluidos. La unidad es con quienes no han renegado. Con los colaboracionistas y traidores no queremos ninguna unidad. América es una trinchera Del Río Bravo a Tierra del Fuego y de los Andes a la Amazonia un único pueblo espera la hora de la redención; las organizaciones revolucionarias deberemos acrecentar nuestros lazos y perfilar una estrategia continental que desarrolle el polo antagónico al imperio mundializador dirigido por los halcones y su títere Bush. Esta fecha significativa y emblemática debe oficiar de anclaje concreto en la clase explotada y en su conciencia y, para nuestras organizaciones, debe potenciar y afirmar una tarea metódica, sin pausa, de elaboración en diversos planos y de siembra en la perspectiva de confrontaciones duras que sobrevendrán en nuestra América. Hemos observado en estas semanas -con claridad- cómo el régimen siempre opera contra quienes se rebelan contra la injusticia; en Argentina se ha reprimido a los maestros con dureza y de manera criminal; esto ha costado un nuevo caído en filas del pueblo, Carlos Fuentealba. En tierra chilena, en el marco de la conmemoración del Día del Joven Combatiente, nuestros hermanos salieron a la calle a recordar a quienes lucharon contra la bestia nacifascista y a su vez, expresaron con claridad la verdadera esencia de clase del gobierno seudo socialista de la renegada Bachelet. En nuestra tierra se ha encarcelado y perseguido a militantes anticapitalistas por expresar el repudio al imperio y la abyección del gobierno entreguista de Vázquez y su séquito. En cada porción de tierra americana existen sectores dispuestos a la pelea, al combate; es tarea urgente organizar ese potencial de lucha en agrupamientos que comprendan que solo el socialismo es garantía de liberación para los pueblos y que la cuestión del poder para los trabajadores es una condición sine qua non para garantizar una dirección correcta en la construcción de la nueva sociedad. Este socialismo, empapado en las tradiciones de los pueblos originarios y en la mística de sus luchas contra los invasores de otros siglos, deberá ser una construcción creadora, federal y vinculada a la necesaria preservación de la tierra, el aire y el agua como sustento básico para nuestros pueblos. Un saludo a nuestros hermanos Este 1º de mayo, nuestra COLUMNA estará, con las patas en el suelo, caminando por tierras americanas junto a cada hermano del pueblo. Queremos saludar, expresamente, desde estas líneas a nuestros hermanos argentinos de Entre Ríos, vanguardia de la lucha en estas tierras contra las transnacionales de la forestación y la celulosa. Queremos enviar un saludo rebelde y combativo al pueblo chileno y en especial a dos organizaciones hermanas que han sabido estar a la altura de la historia de coraje y combate de su pueblo; Saludamos al Movimiento de Izquierda Revolucionaria y al Frente Patriótico Manuel Rodríguez, y en ellos a la clase obrera de Chile. Saludamos también a cada mujer y hombre explotado de la tierra y llamamos a ponernos en pie de guerra contra el capital, el imperio, los lacayos y los oportunistas.
UNIDAD DE CLASE PARA LA
ACCION
CLASISMO –
INTERNACIONALISMO – SOCIALISMO
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