Historia del barrio

edad media

Aunque los primeros indicios historicos de la existencia de la tierra de Lemos, según Plinio, datan de entre el 900-600 antes de Cristo, época en que los Lemavos, posibles celtas , la poblaran, del barrio de Carud´e no se tiene constancia escrita de antes de 1194.

En 1194 el rey Alfonso IX concede los derechos reales de la villa de Carud´e a la villa de Monforte. En Carud´e se conserva aún, en la parte externa del barrio, la capilla de San Lázaro, donde se celebran fiestas en coincidencia con tal fecha. Sólo queda esta capilla en los arrabales de la ciudad; pero fue esta pequeña ermita anexo de un desaparecido hospital de tal nombre, porque en el documento fundacional del Hospital Sancti Spiritus -del año 1752- se cita expresamente este Hospital de San Lázaro del que actualmente sólo queda la capilla. La capilla de San Lázaro es muy antigua, pues se la cita en muy viejos documentos, como los relativos a la fundación del Colegio de la Compañía -siglo XVI(sito también en la ciudad de Monforte), en los que se alude al "camino de San Lázaro". Puesto que el Cardenal Don Rodrigo de Castro, fundador de dicho Colegio, había pasado su infancia en Monforte y ordenó construirlo a la margen del Cabe, hacia el barrio llamado entonces de "Carúa" (Carud´e), camino de la Ermita de San Lázaro.

EL SIGLO XIX

En el segundo de los tres ataques franceses que sufrió la villa de Monforte de Lemos, el 20 de abril de 1809, el barrio de carud´e tuvo que lamentar la pérdida de 7 vidas humanas en la calle San Lázaro y la Aceña Nueva.

EL SIGLO XX

Poco después del 23 de octubre de 1913 se consumaba la pérdida de la obra de Hugo van der Goes "La adoración de los reyes". Por que a principios de diciembre de 1913 salió del Colegio de Nuestra Señora de la Antigua, por la noche, custodiado por la guardia civil y transportado en un carro de bueyes, tirado por dos vacas, del que era propietario Manuel Sánchez, "o rato", vecino del barrio de carud´e, a quién acompañaba su hijo Antonio. Apareciendo en diciembre de 1913 en una galería alemana, de donde era director Friedländer, habiendo sido vendido por la casa de Alba.

Juventud de Carud´e en el año 1950

Juventud de carud´e año 1950

La generación de los ´50 con un cura en el Campo de la Compañia. Muchos emigrarían después en busca de una vida mejor como alternativa a la España de la dictadura.

Carud´e en el año 1953

Carud´e en el año 1953

Las "medas" eran tipicas en la plaza de Carud´e. Todavía era patente el estado rural en que se encontraba el barrio.

Plaza de Carud´e en 1960

Plaza de Carud´e año 1960

En este añó el general Francisco Franco visitó la ciudad de Monforte. Mientras en la Plaza de Carud´e se plantaban los árboles que la pueblan hoy en día.

La generación de los ´60

La generación de los ' 60

Esta generación fue la impulsora de lo que se podría denominar el "Movimiento Pro Carud´e Ceive", o sea, que fueron los primeros en dar a conocer el barrio por medio de las pintadas, carteles .....etc.

La generación de los ´70

La generación de los ´70

Esta generación cumple con el cometido que emprendierón la generación de los ´60, dar a conocer el barrio de Carud´e allí por donde pasa.

La generación de los ´80

La generación delos ´80

A mediados del año 1986 se funda, en el barrio de Carud´e, la "Asociación Cultural A Capela", creada por los vecinos del barrio, para la organización de todos los actos en los cuales se hallara implicado la totalidad del barrio.

Esta asociación no sólo se dedicaba a organizar las fiestas en honor a San Lázaro y la comparsa de carnavales, sino que también creó una escuela de gaitas, promocionó la reaparición del "jueves de comadres" y "el jueves de compadres" y promueve diversas actividades culturales en el barrio.

hospital y ermita de san lazaro

Hermita de San Lázaro

Las referencias más antiguas que conocemos ydel hospital y ermita de San Lázaro se hallan contenidas en el documento que se extenaió los días 1 y 2 de octubre de 1592, en la Sala " De Profundis" del desaparecido convento franciscano de San Antonio de Padua. En tal escritura, otorgada para fijar las condiciones que habrían de cumplirse en la construcción del Colegio del Cardenal, señálese que éste "se fabricaría en el sitio que por mandado de Su Señoria (el Cardenal Don Rodrigo de Castro) se había comprado yendo en la villa de Monforte para la ermita del señor San Lázaro".

No es fácil, por tanto, determinar la fecha en que fueron levantados, aunque es racional suponernos del tiempo en que se edificaron establecimientos análogos en localidades de similar importancia. De igual forma habrá que considerarse que tal institución benéfica estaba dedicada desde sus comienzos a curar y a acojer a enfermos infecto-contagiosos, lo que se deduce del hecho mismo de haberse erigido en las proximidades de la villa, fuera del centro, y por la advocación de San Lázaro, nombre que persevera en la capilla de refugio y en de la plaza inmediata, en la calle de carud´e, plaza en la que tienen lugar las fiestas populares en honor del santo, su día, con los consiguientes "foliones" visperales.

Era del patronato de los señores de Lemos, condes después, a quienes es natural atribuir su erección. Ambas afirmaciones se ven corroboradas en el año 1752, siendo titular del condado doña Rosa-María de Castro y Centurión. En ese año el 12 de octubre, en la escritura de cesión del hospital de Sancti-Spiritus a los hermanos de San Juan de Dios , se reconoce a la condesa, "como patrona que es del hospital que con título de Señor San Lázaro, hay en el sitio de dicha villa (de Monforte), extramuros de ella, con su ermita dedicada al mismo santo".

En la cláusula 5ª se pide que se entreguen al nuevo Hospital los 40.000 "reales de vellón legados por el Abad de Puente Deva, ya difunto y que se reclamarán de sus albaceas.

En la cláusula 8ª se dispone que la Excma. Señora Condesa de Lemos, en atención a ser señóra de la villa de Monforte, por amor a sus vasallos y devoción a la Religión de Nuestro Padre, San Juan de Dios y "Patrona del Hospital que había en San Lázaro, extramuros de la Villa, une y entrega ambos hospitales".

En la cláusula 9ª se agrega "que habrá y mantendrá en las enfermerías de los dos hospitales ocho camas (no se especifica si las ocho camas habrán de contarse entrambos o si habrá de tenerlas cada uno de ellos)", aviadas las camas "con toda la ropa que necesitan para que sirvan a los pobres enfermos que serán en el de San Lázaro de los accidentes para que se fundó (la lepra)" y en el de Sancti Spiritus "para todas las enfermedades a excepción de las de morbo gálico (sexuales), porque de éstas no se ha de admitir ni curar, ni en dicho Hospital han de dar unciones, ni sudores, admitiendo en primer lugar a los pobres de la referida Villa y a los que sean de los estados de la Excma. Señora Condesa de Lemos".

Se añadía que "a los peregrinosj pobres se les dará el simple cubierto de noche y viaje" y que sería de cargo de la Orden "pagar médico, botica, capellán, barbero, cocinero, lavandera y demás comensales que necesiten para asistencia de los enfermos". Y se ordenaba " que se tuviesen bien separadas la fábrica de dichos hospitales, obligándose la comunidad de San Juan de Dios a hacer una fiesta de misa cantada con sermón todos los años en la ermita de San Lázaro, pagando la limosna de todo".

Todos estos acuerdos se tomaron en la ciudad de Granada, en el Convento-Hospital de San Juan de Dios, a 10 de noviembre de 1752, entre la Excma. Señora Condesa de Lemos, Camarera Mayor de la Reina, Doña Rosa-María de Castro y Portugal, y Don Francisco Gil, Abogado de los Reales Consejos, como apoderado de la Villa de Monforte de Lemos, Reino de Galicia.

En el mismo instrumento se hace agregación del hospital y de la ermita, con sus bienes y rentas, a la orden hospitalaria de San Juan de Dios, si bien reservándose para sí y sucesores en el mayorazgo y patronato.

Por virtud de este convenio, pactado entre la condesa y el concejo monfortino, por un lado los religiosos, y por otro, se obligaba a doña Rosa-María de Castro a aumentar las rentas de ambos centros beneficos "para dar principio a recibir y curar los pobres enfermos de Sancti-Spiritus y de San Lázaro". Es decir, que el de San Lázaro, sin perder su primitiva condición de hospital que seguiría teniendo, pasaba en tal fecha a depender, en cuanto a dirección y administración, de los hermanos de San Juan de Dios.

De la ermita y el hospital de San Lázaro no se vuelven a tener noticias hasta el 20 de noviembre de 1810, día en que el prelado de Lugo, que ejercía en el tiempo jurisdicción sobre la capilla, hacía notar a su vicario en Monforte el mal estado en que se hallaba, según se le informaba, toda vez "que en todo el año sólo celebraba el Santo Sacrificio de la Misa la Dominica V de Cuaresma, con una romería y recolección de limosnas que hacen los PP. de ese Hospital de San Juan de Dios, en contravención a las Reales Ordenes y sólo por un abuso de ellos mismos introdujeron", declarando seguidamente la suspensión de la capilla con prohibición absoluta de decir misa ni de celebrar cualquiera otra fución religiosa y destinándola a cementerio de los que mueren en el hospital de San Juan de Dios "a cuyo efecto se harán las obras oportunas", pues entendía que había peligro de infección por estar situado en el centro de la villa.

Notificados que fueron los religiosos, hicieros saber al obispo algunos inconvenientes que se les presentaban para el cumplimiento de lo ordenado, a lo que respondió el prelado sólo cuatro días después, mandando que las misas que se celebrabam en San Lázaro, tanto la de fundación como las demás, se trasladaran a la iglesia parroquial de la Régoa y que el cementerio quedase agregado al parroquial.

Cuentan que, quién perseguido por la justicia, lográse llegar hasta esta capilla, y metiéra los brazos en los ahujeros de la puerta de la iglesia quedaría libre de toda culpa.

Puerta de la iglesia de San Lázaro

En la actualidad se conserva solamente la capilla, única existente en toda la diócesis lucense como iglesia de refugio. Está constituida por una pequeña nave de diez metros de largo por seis de ancho, aproximadamente. Al fondo se alza un retablo con modestas imágenes del santo titular en el centro de otras que representan a la Purísima y San José. En el arco de medio punto de la puerta de la entrada, una inscripción pintada recuerda el carácter de la ermita: ESTA ES YGLESIA DE REFUGIO.

Desde octubre de 1970, sacerdotes de la Iglesia parroquial de la Régoa celebran misa todos los domingos y días festivos, a las diez menos cuarto de la mañana.