Historia

La Casería de las Delicias es un cortijo que debe su nombre a un antiguo pilar de agua que actualmente se encuentra en el centro del patio y que sigue dando agua natural.

 

Cuentan los vecinos de la casa, que los árboles frutales de alrededor, el caserío y su situación, las flores del jardín y el pilar,  en concreto el agua que manaba de él, era la envidia de todos. A diario iban a recoger agua,  y comentaban unos con otros: “Esta agua es una delicia” “Este caserío es una delicia” “Esto es una delicia”, “Es una delicia”, “Es una delicia”,  y se quedó con el nombre, La Casería de las Delicias.

 

En la actualidad, el pilar se  encuentra en proceso de restauración para no perder este manantial de agua con una riqueza natural incalculable.

 

Decir que da agua en todas las épocas del año, tanto en invierno como en verano.

 

La Casería de las Delicias fue edificada hacia el año 1840.