VISITA AL
MUSEO DE HERVAS
Las cosas improvisadas algunas
veces suelen salir bien y este es un buen ejemplo de ello hasta la misma mañana
de la fecha elegida para la partida, no estaba claro si esta excursión tendría
lugar. A la cita, en la estación de servicio de la Tana a las afuera de Málaga.
acudieron Lino del Campo con su Harley Davidson, Emilio Espinosa con su Honda
Walkyria 1500 y el que suscribe, con mi Honda VT 1100, con todos los pertrechos
para aguantar el frío y el fin de semana. El viaje se hizo en tres tramos de 200
kms. aprox., con otras tantas paradas que aprovechamos para descansar y
repostar; llegamos a Hervas a las 7.00 p.m. y nos dirigimos directamente al
museo que estuvimos viendo y "requeteviendo" est era mi segunda vez y había unas
20 motos más. Cuando nos íbamos, vimos a un señor con bombín hinchando ruedas,
nos presentamos y resulto ser Juan Gil, el dueño; desde entonces solo hubo
detalles y amabilidad por su parte, hablamos de muchas cosas, entre otras nos
dijo que lo del museo es un proyecto muy ambicioso que en la actualidad está al
30 % de lo que será realmente. Se fue la luz del día y estuvimos con él y su
señora comiendo castañas y contando historias. Nos permitió dejar las motos en
el museo y nos acompaño con su coche a cenar, fuimos a los apartamentos, por
cierto baratos, muy nuevos y baratos, soltamos los bultos y nos acercamos al
barrio judío; después nos dimos una vuelta por el pueblo, fascinantes y
encantador, para tomarnos alguna que otra copa, alguno hasta por la mañana,
quien sería ... Por la mañana, nos hicimos algunas fotos y recogimos nuestras
motos que estaban blancas de escarcha, Para punto seguido emprender el viaje de
regreso. A esta hora tan temprana, la carretera estaba helada y el paisaje
blanco, no hubo ningún percance que lamentar, pero eso sí, un fin de semana
inolvidable. De aquí sirvan esta palabras de agradecimiento a Juan Gil y
prometemos volver.
Pabellon nº
1



Pabellon nº
2


Pabellon nº
3

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