Índice
Página de corpoendogena
  
CORPOENDOGENA
PAMPLONA

El 7 de marzo de 2006, se funda en la ciudad de Pamplona la CORPORACION PARA EL DESARROLLO ENGONEGO, LA INVESTIGACIÒN Y LA GESTION ACADEMICA DE LA PROVINCIA DE PAMPLONA "CORPOENDOGENA", por cerca de 60 miembros, entre estudiantes y profesores de la Universidad de Pamplona, materializando las propuestas que desde el segundo semestre de 2005 se venian analizando para construir una organizaciòn que se encargara de abordar los problemas del desarrollo local y regional desde la perspectiva del desarrollo endogeno.


En dicha fecha se discutieron los estatutos, especialmente los objetivos que debia cumplir la ONG y se eligiò la Junta Directiva, quedando de Presidente Mario Zambrano, Vicepresidente Jorge Ramirez, Secretaria General Biviana Barbosa, tesorera Maryury Sairuby Florez y de vocales: Carlos A. Leal, Margarita Uribe y Carlos Martinez.


Igualmente se conformaron los departamentos de investigaciòn y educaciòn no formal, de gestiòn de recursos, deportes y recreaciòn. Para destacar la presencia de profesores con amplia experiencia y formaciòn acadèmica, pues se cuenta con el aporte de dos P.H.D y el resto con formaciòn posgradual.


El plan de trabajo que se ha propuesto CORPOENDOGENA es bastante agresivo, pues dentro de las propuestas se encuentra el desarrollo de un diagnostico económico de la Provincia de Pamplona, para poder conocer de manera real las condiciones del entorno y posibilitar que los municipios y el departamento puedan pensar en el futuro de sus proyectos de desarrollo socioeconomico, plantear las estrategias para superar los problemas de empleo, buscar las salidas para el mejoramiento del nivel de vida de los pobladores y plantearse adecuadamente la sostenibilidad de la subregión desde el marco ambiental.


Otro proyecto a realizar en el plazo inmediato es el diplomado en GESTION ECONOMICO- PRESUPUESTAL DEL MUNICIPIO, para desarrollar fortalezas tanto en concejales como en funcionarios del orden municipal para dotarlos de herramientas que permitan una aplicación mas adecuada de los dineros publicos y que les permita vislumbrar los cabnales de acceso a recursos del orden internacional como la comunidad europea, las ONG(s), nacionales e internacionales y las posibilidades de negociación con los países desarrollados de nuestras fortalezas en agua y oxigeno.

DOCUMENTOS DE DEBATE
  "Desarrollo endógeno: Un debate impostergable". Por: Alejandro Ochoa Arias
El uso cada vez más creciente del término de Desarrollo Endógeno en la opinión pública venezolana no ha sido correspondido con un necesario e impostergable debate sobre el tema del desarrollo. En este sentido, estas breves líneas intentan dibujar un espacio desde el cual el desarrollo endógeno se constituye no en un problema de política de gobierno sino en una perspectiva que busca entender lo que le ocurre al discurso del Desarrollo en el presente desconcierto global. Para una exploración más detallada sobre una noción de desarrollo endógeno ver rade.weblogs.us.

Una primera arista de este espacio lo constituye la necesidad de superar dos de los principales factores que han enajenado el problema del desarrollo de su ámbito natural: las sociedades en su complejidad cultural, social e institucional, para reducirlo a las políticas de carácter económico o sectorial. Estos factores son la falsa creencia en la condición lineal-causal del progreso y la separación entre el sujeto y el objeto del desarrollo (Shucksmith, 2000) (Boisier, 2003).

El carácter lineal-causal del progreso tiene en el deterioro sostenido de los niveles de vida en todas las sociedades del mundo su prueba más fehaciente. Por si esto fuera poco, es evidente desde hace décadas que el proceso de consumo que ha caracterizado a los países auto-denominados desarrollados tiene un curso que inevitablemente conduce al agotamiento de todos los recursos del planeta para preservar solamente los niveles de calidad de vida de una minoría que no ha crecido en los últimos cincuenta años (ver Informe del Club de Roma). Esta minoría se ha hecho cada vez más exclusiva ampliando brechas que en América Latina alcanzan proporciones escandalosas. Para las sociedades sub-desarrolladas este modelo de consumo (más que de desarrollo) no solamente le es prohibitivo sino contraproducente. Lo que se lograría sería acelerar los procesos de agotamiento del propio planeta. Es lo que se ha denominado como la condición no sustentable del desarrollo (ver Agenda 21, Naciones Unidas).

El segundo factor tiene que ver con la separación entre el sujeto y el objeto del desarrollo. Una práctica constante desde las instancias de poder (mundial, regional, nacional, estadal y local) ha sido la recurrente noción de un carácter interventor en los procesos económicos de las sociedades con el propósito de apoyar iniciativas particulares o sectores específicos teniendo como eje fundamental para su intervención la preservación del capital. Entre las múltiples fachadas utilizadas para estos procesos se incluyen la sustitución de importaciones, las ventajas competitivas y comparativas. Lo esencial es haber sostenido la existencia de un sujeto que desarrolla y un objeto que se ve afectado de manera pasiva por aquel sujeto. Es decir, la aparición de un agente de desarrollo que tiene generalmente una condición distinta a la del objeto de desarrollo. En este sentido, no son sólo rubros productivos sino sociedades, territorios, continentes enteros los cuales se asumen como objetos de desarrollo y en consecuencia, queda por preguntarse que tipo de desarrollo es este que asume como ente pasivo a aquellos quienes se suponen deben ser los protagonistas del desarrollo. En consecuencia, sería necesario subvertir los intereses prioritarios para precisamente incrementar las capacidades humanas a partir de las cuales el desarrollo deja de convertirse en una meta para transformarse en un proceso de aprendizaje social. Es la integración en una unidad de aquello que desarrolla y es desarrollado. Puesto en términos más simples, es hacer del ser humano (sujeto y objeto) el centro del desarrollo (Slee, 1993).

Una segunda arista está compuesta por los aspectos educativos y culturales que es necesario superar en un proceso de aprendizaje social que apunta al despliegue de las capacidades humanas. En primera instancia, el proceso educativo no se puede limitar a la formación de profesionales y técnicos que se engranan a labores productivas. Es necesario complementar este proceso con una integración social que permita constituir espacios de diálogo e intercambio que refuerce y enriquezca el fundamento cultural desde el cual se discute y se definen las formas de alcanzar el bienestar común (Fuenmayor, 1999). Esto obviamente supone ampliar la base para el debate y construcción de la cultura de lo que ha sido el espacio exclusivo de una elite de expertos, científicos y políticos que inevitablemente son reproductores de formas ideológicas reconocidas o no como el fundamento de su condición de elite (Woodhill y Roling, 2000) (Rist, 2004)

Una tercera arista necesaria atender desde la perspectiva del Desarrollo Endógeno es la referida al sistema de instituciones de la sociedad. En lo que respecta a las instituciones públicas es importante destacar que no puede existir un proceso de reconstitución del espacio educativo y cultural si las instituciones destinadas a administrar los bienes públicos no experimentan un proceso de transformación que se apuntale y apoye a su vez los procesos educativos y culturales anteriormente mencionados. En este sentido, el sistema institucional público tiene que ser evaluado en términos de que ellas permitan el reforzamiento y enriquecimiento de las capacidades humanas ahora definidas y concebidas en el marco de su condición ciudadana entendida más allá del ámbito del respeto a los deberes y la vigilancia de los derechos. Esto implica superar los esquemas abstractos de existencia en sociedad para encarar cara a cara, en la localidad y a partir de las vocaciones y potencialidades que se dan en el entramado del territorio, ciudadanos e instituciones las formas para llevar adelante procesos de desarrollo caracterizados por la decisión local en función de las expectativas locales, sus capacidades y la articulación de sus propósitos con aquellos lineamientos estratégicos que se definen a nivel nacional. Otro aspecto importante por destacar es el modo como el sector privado se integra en este proceso ya no a la sombra del estado sino en su condición de un actor más que está abierto a emprender y participar en los procesos de aprendizaje social que comporta la definición de nuevos modos de asumir la ciudadanía y la responsabilidad que le corresponde a cada quien en el espacio de sus competencias.

Finalmente, la última arista de esta primera aproximación al concepto del desarrollo endógeno es el sistema de producción e intercambio de bienes. Dado todo lo anterior pareciera que el asunto económico queda virtualmente relegado a una condición accesoria e insignificante. Precisamente es todo lo contrario, dada la relevancia que ha tenido el aspecto económico sobre el modo como se definió y evaluó el desarrollo en el pasado, y se sigue aún evaluando en el presente, es importante entonces poder superar esa forma fracturada y fragmentada de aproximarse al fenómeno económico como si ocurriese de forma independiente del resto de los eventos que acaecen al interior de la sociedad (Slee,1993). La tarea consiste en construir una teoría económica centrada en las capacidades humanas (Lebowitz, 2004) y con ello no estamos diciendo la suspensión de la actividad privada sino su condicionamiento a aquello que precisamente la hace posible a través de las instituciones que la sociedad se impone para preservar un bienestar común, punto de partida para los beneficios individuales. La construcción de esta teoría económica inevitablemente comporta el desarrollo de iniciativas que busquen reforzar las capacidades humanas en paralelo al desarrollo de las capacidades productivas de los individuos.

Un comentario final. A partir de lo anterior es evidente que el Desarrollo Endógeno no puede entenderse como un modelo de desarrollo porque precisamente se constituye más en una interrogante formulada a la sociedad en su conjunto y pluralidad que un conjunto de premisas incuestionables sobre las cuales se formulan políticas sectoriales específicas. En este sentido, la afirmación contenida en el titulo de este escrito es una invitación formulada a todos los actores de la sociedad venezolana. En particular, a entender que los procesos en los cuales estamos involucrados han de constituirse en procesos de aprendizaje social que permita crear las condiciones a partir de las cuales se atiendan las aristas ya designadas en este escrito y aquellas otras que resulten del proceso de construcción en el cual cada quien se desempeñe. Dicho esto, parece evidente que todo lo dicho hasta acá puede resumirse en una frase: Abandonar el problema del desarrollo para asumir al desarrollo como problema.
En el Postgrado en Sistemología Interpretativa de la Universidad de Los Andes (http://www.ing.ula.ve/~sisint/orgsc.htm) se estará dedicando la próxima cohorte para estudios vinculados a la institución pública y el desarrollo endógeno. Fecha límite: 13 de Julio 2005.

Bibliografía
Boisier, S. (2003). “¿Y si el desarrollo fuese una emergencia sistémica?”. Revista del CLAD Reforma y Democracia. No. 27. (Oct. 2003). Caracas. http://www.clad.org.ve/rev27/boisier.pdf

Fuenmayor, R. (2001). “Venezuela. Su enfermedad y Crisis Actual”. Estudios de Derecho Público (Volumen II).
Tribunal Supremo de Justicia. Caracas

Lebowitz, M. (2004). Ideology and Economic Development. Monthly Review. Mayo 2004.

Rist, S. (2004). “Endogenous development as a social learning process”.
COMPAS Magazine. Septiembre.pp. 27-29 (ver www.compasnet.org)

Shucksmith, M. (2000).
'Endogenous Development, Social Capital and Social Exclusion: Perspectives from LEADER in the UK', Sociologia Ruralis, 40 (2), 208- 218.

Slee, B. (1993). “Endogenous Development. A concept in search of a theory”. Options Méditerranéennes, S é , Año 23, - Strengthening endogenous development patterns in European agriculture.

Woodhill, J. and N. Roling (2000). “The second wing of the Eagle: The Human Dimension in Learning Our Way to more Sustainable Futures”, p. 46-71. En A. W.N. Roling, ed. Facilitating Sustainable Agriculture, Participatory Learning and Adapative Management in Times of Environmental Uncertainty.
Cambridge University Press.
  Paginas asociadas 
www.geomundos.com/ongs/corpoendogena Corpoendogena
www.nextaris.com/monsanaki Corpochitaga
www.feconomica@unipamplona.edu.co Facultad de Economía UP
    Si deseas contactar con nosotros.
Contacta conmigo en corpoendogena@gmail.com