Las Enfermedades Cardiovasculares

Electrofisiología cardíaca

Es imposible comprender cómo y por qué late el corazón, sin un conocimiento somero de las características básicas de la electrofisiología cardíaca.

Desde este punto de vista podemos simplificar diciendo que el corazón presenta dos tipos de tejidos:

  • Tejido  especializado de éxito-conducción 

  • Miocardio contráctil. 

El primero está representado por el nódulo sinusal o de Keith-Flack, el nódulo auriculo-ventricular o de Aschoff-Tawara, el haz de His, las ramas Derecha e Izquierdas y la red de Purkinje

La diferencia fundamental entre estos dos tejidos, es que en condiciones normales el automatismo es patrimonio del tejido especializado de éxito- conducción, careciendo de esta propiedad el miocardio contráctil, debido a que tienen como característica común, la propiedad de generar corrientes eléctricas de muy bajo voltaje como consecuencia de los desplazamientos iónicos debidos fundamentalmente al Potasio (K+) y al Sodio (Na+), al Cloro (Cl-) y al Calcio (Ca++) fundamentalmente, y que continuamente se están produciendo. Estas corrientes iónicas producen un flujo continuo bidireccional a través de la membrana celular, generando potenciales eléctricos.

Cuatro son las propiedades fundamentales del corazón:

  • Automatismo.

  • Conductibilidad.

  • Excitabilidad.

  • Contractilidad.

Automatismo:

Es la propiedad que tiene el corazón de generar su propio impulso, de acuerdo a los que acabamos de decir sobre las corrientes iónicas y los potenciales de acción.  El ritmo cardíaco normal depende del automatismo del nódulo sinusal. La expresión que se utiliza para expresar el ritmo cardíaco normal es ritmo sinusal. La frecuencia del automatismo sinusal oscila entre 60-100 despolarizaciones por minuto.  Se dice que hay bradicardia sinusal cuando hay una frecuencia menor a 60 latidos por minutos, y taquicardia sinusal cuando hay una frecuencia de más de 100 latidos por minuto. El automatismo intrínseco del nódulo AV oscila alrededor de las 45 despolarizaciones por minuto. El sistema His-Purkinje tiene una frecuencia aún más baja, alrededor de 30 por minuto. En condiciones de normalidad el automatismo de estos focos no se hace evidente por la mayor frecuencia del nódulo sinusal.

Conductibilidad:

Es la propiedad del tejido especializado de conducción y del miocardio contráctil que permite que, un estímulo eléctrico originado en el nódulo sinusal o en cualquier otro sitio, difunda con rapidez al resto del corazón. La velocidad de conducción del estímulo varía en función del tejido considerado. Por ejemplo: el nodo AV tiene una velocidad de conducción lenta, esta particularidad tiene su razón de ser, en la necesidad de que se produzca un retraso en la conducción del estímulo que permita la contracción de ambas aurículas en forma previa a la contracción ventricular.

 

Excitabilidad:

Es la propiedad de responder a un estímulo originando un potencial de acción propagado.

 

Contractilidad:

Es la capacidad intrínseca del músculo cardíaco de desarrollar fuerza y acortarse.