Las Enfermedades Cardiovasculares

La Hipertensión Arterial.

La Hipertensión Arterial (HTA) constituye un grave problema de salud, en vista de la elevada frecuencia con que se presenta esta afección y las innumerables enfermedades y óbitos que ocasionan sus complicaciones, sean estas cardíacas, cerebrales o renales. En la publicación de los resultados  de las investigaciones sobre ella, se la denominó con el apodo de "El Asesino Silencioso".

La HTA es un padecimiento crónico, que se caracteriza por el aumento sostenido de la Tensión Arterial, ya sea la Máxima (sistólica), la Mínima (diastólica) o de ambas. En el 90% de los casos la causa es desconocida, por lo cual se le ha denominado Hipertensión Arterial Esencial, con una fuerte influencia hereditaria. En un 5 a 10% de los casos existe una causa directamente responsable de la elevación de las cifras y a esta forma de hipertensión se le denomina Hipertensión Arterial Secundaria.

La TA considerada normal, ha variado con el tiempo. Las cifras de TA, por encima de las cuales, aumenta la mortalidad en un 50%, son consideradas como límites máximos de la normalidad.

Actualmente el informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), definen como HTA las cifras de presión arterial sistólica mayor o igual a 140 mmHg y de presión arterial diastólica mayor o igual a 90 mmHg en pacientes que no estén tomando medicación.

Desde el punto de vista de las causas:

Desde el punto de vista etiológico, aproximadamente el 90 a 95 % de los casos corresponden a Hipertensión esencial o idiopática en las que no puede identificarse una causa determinada responsable del trastorno. Las hipertensiones arteriales secundarias constituyen un grupo en el que la HTA puede obedecer a múltiples causas.

Algunas causas de Hipertensión Arterial Secundaria:

  • Enfermedades Renales

  • Enfermedades Vasculares renales

  • Enfermedades Endocrinas (Tiroideas, Suprarrenales etc)

  • Coartación de Aorta (enfermedad congénita)

  • Uso de algunos medicamentos (Corticoides, contraceptivos etc)

  • Tóxicos (Cocaína, anfetaminas, alcohol etc)

La Hipertensión Arterial no produce ninguna sintomatología específica y por lo general es asintomática, siendo la mayoría de las veces un hallazgo casual en una consulta motivada por otras causas, en controles catastrales,  exámenes laborales etc. En esto radica el principal problema, ya que el síntoma, es la alarma que nos provee el organismo, para darnos cuenta que algo anda mal.

 

Los síntomas que suelen atribuirse a la hipertensión, y que no presentan correlación con la enfermedad ni con los valores de tensión arterial, son cefalea, inestabilidad en la marcha, irritabilidad, acúfenos (zumbidos en los Oídos) y nicturia o nocturia (orinar más de noche).

 

Algunos factores aumentan la posibilidad de que una persona desarrolle presión alta. A esto se le llama Factores de Riesgo, como la obesidad, tabaquismo, consumo de drogas, consumo exagerado de sal, exceso de alcohol, falta de ejercicio o sedentarismo, estrés. También están los factores de riesgo no controlables como la edad, la raza (mayor incidencia en la raza negra) y el factor hereditario.

 

Los daños que la presión alta puede provocar en el organismo son muchos. En primera instancia, aumenta el esfuerzo del corazón para vencer una presión aumentada en las arterias. Como el corazón tiene que trabajar mas de lo normal, con el tiempo, este tiende a agrandarse (Hipertrofia de Ventrículo Izquierdo). Por su parte las arterias, a medida que envejecemos, se endurecen y se hacen menos elásticas. Esto ocurre gradualmente en todas las personas, aunque no tengan la presión arterial alta. Pero con la presión arterial alta esto tiende a acelerarse. El riesgo de afectar al cerebro aumenta, al igual que el peligro de sufrir daño renal y oftalmológico.

 

La presión arterial es un parámetro variable, sujeto a múltiples cambios determinados tanto por factores externos, como la actividad física y mental, el frío, la digestión o las emociones, como internos (variabilidad intrínseca).

 

Por ello, es importante obtener tomas repetidas para conseguir una valoración más representativa y veraz de este parámetro cambiante. La monitorización ambulatoria (Holter de Presión) no invasiva de la presión arterial, al realizar múltiples tomas, constituye una técnica que permite obtener una información más precisa.

 

Dado que el diagnóstico de hipertensión arterial se basa en la obtención de cifras elevadas de Tensión Arterial, es imprescindible la obtención de muestras repetidas en al menos tres visitas distintas (salvo en el caso de elevaciones importantes) y la utilización de una metodología correcta.  

 

Toma de la Tensión Arterial:

Recomendaciones de la Sociedad Internacional de Hipertensión Arterial

 

  • Se evitará el consumo de alcohol, café o tabaco en la hora previa a la toma de la presión arterial. El individuo habrá vaciado su vejiga
  • No se llevará a cabo la medida hasta que hayan transcurrido unos minutos de descanso
  • El ambiente será tranquilo (sin ruidos y con temperatura agradable)
  • Se coloca el brazo al nivel del corazón
  • Se selecciona el tamaño de manguito adecuado, que es aquel cuya bolsa insuflable cubre dos tercios de la circunferencia y dos tercios de la longitud del brazo
  • Se coloca el manguito 2-3 cm por encima de la flexión del codo
  • Se localiza la arteria braquial
  • Se insufla el manguito hasta que desaparezca el latido arterial (presión sistólica por palpación)
  • Se desinfla el manguito a una velocidad de descenso de la columna de mercurio de 2 mm Hg/seg
  • La aparición del primer ruido (fase I de Korotkoff) se corresponde con la presión arterial sistólica, y su desaparición (fase V de Korotkoff) con la diastólica

Evolución de la HTA sin tratamiento:

La hipertensión arterial evoluciona en forma inexorable, si no es diagnosticada y tratada adecuadamente, ya que por mucho tiempo no da síntomas, pero en forma silenciosa se irán afectando el corazón, los riñones, el cerebro, los ojos y sus arterias, denominados órganos blancos, porque la hipertensión daña sus funciones en forma permanente. En el hipertenso se endurecen sus arterias a medida que van soportando una mayor presión en forma continua, esto se conoce como arteriosclerosis, la cual está acelerada en personas hipertensas . Esta es una enfermedad que invalida y mata si no se lleva a cabo una tarea de prevención, diagnóstico precoz  y tratamiento permanente.

Tratamiento no farmacológico

(Ver Capítulos sobre Factores de Riesgo y Prevención)

Las medidas dietéticas y de cambios en estilo de vida son fundamentales, asociadas al tratamiento farmacológico en los casos más severos, en el tratamiento de la HTA.

  • Las medidas no farmacológicas consiguen en mayor o menor medida un descenso de la Tensión arterial. En ocasiones incluso logran normalizarla.
  • En la HTA ligera el tratamiento se debe iniciar siempre con medidas no farmacológicas. Se deben asociar en todos los casos de HTA que precisen tratamiento farmacológico al potenciar su efecto.
  • Reducen la necesidad de usar fármacos, o permiten la reducción de las dosis.
  • Son medidas eficaces para la reducción de otros Factores de Riesgo.

Algunas de ellas son:

    • Trate su tabaquismo u otras adicciones.
    • Controle su peso.
    • Haga ejercicio físico en forma regular.
    • Reduzca el consumo de sal y coma alimentos saludables.
    • Evite el consumo excesivo de alcohol.
    • Reduzca su estrés.

Cumpla el tratamiento como su médico le indicó. Si toma medicamentos, no deje de tomarlos, aún cuando se sienta bien.

 

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