La Música Romántica

 

Seguramente es la época más importante por la enorme cantidad de músicos de gran talla que van a surgir. Se extiende desde 1815-1880, aunque en muchos lugares continuará hasta avanzado el siglo XX. El Romanticismo está ligado a una situación en la que el hombre europeo busca la huida de la realidad, pues el pueblo siente que las revoluciones han sido un fracaso y todo sigue igual. La música va a surgir como medio de huida y, al mismo tiempo, como forma de expresión de todos los sentimientos del hombre romántico. Cualidades de la música romántica: Predominio de la música instrumental sobre la vocal. La música se convierte en un lenguaje libre y expresión de la fantasía y sentimientos propios, sin servir a ningún tipo de intereses o mercados. La melodía sigue siendo considerada como parte esencial de la música aunque se la explotará mucho más que en el Clasicismo, con tratamientos armónicos muy complicados; el punto de inspiración para esta melodía sigue siendo la música folk. Rítmicamente, la música romántica no es muy rica, hasta llegar el nacionalismo que veremos más adelante. Se usan, sobre todo, tonos menores. La armonía es muy rica, con cambios enormemente complicados. Tienden a caer las formas demasiado racionales y concretas o se transforman por completo, tal es el caso de la Sonata o de la Sinfonía que se transforma en Poema Sinfónico. Surgen nuevos géneros: nocturno, impromptu, intermezzo, elegía, rapsodia, barcarola, balada y preludio (son diminutos). Son un medio apropiado para la expresión del lirismo y el sentimiento romántico. Dice Einstein que una de las peculiaridades del hombre romántico es el gusto por la miniatura, que implicaba la relajación de las grandes formas como la sonata. La música se convertirá en el lenguaje de todas las clases sociales, va a cultivarse en todos los hogares europeos. Con el Romanticismo el músico se sentirá completamente libre para componer según sus necesidades expresivas.

La Sinfonía Romántica Siguiendo las huellas de Beethoven, prácticamente todos los músicos de este período van a expresarse con esta forma musical. Franz Schubert (1797-1828): Nace en Viena. Uno de los músicos más inspirados del Romanticismo, para quien componer era una necesidad, va a realizar 8 Sinfonías, aunque la última queda inconclusa. Está muy influenciado por Beethoven. Se destacan por su gran riqueza melódica. Félix Mendelssohn (1809-1847): Nace en Alemania. Compone 5 sinfonías, caracterizadas por su mesura, construcción clasicista y su simetría, pero con claros caracteres románticos como el color melódico. Las más importantes son la Escocesa e Italiana. Robert Schumann (1810-1856): Gran genio del romanticismo alemán. Compone 4 Sinfonías que siguen el esquema de Beethoven, con una gran riqueza rítmica. Johannes Brahms (1833-1897): Nace en Habsburgo. Es del Romanticismo tardío, influido por las teorías del esteta Hanslick y desde luego uno de los más grandes músicos que se han producido en todos los tiempos. En sus cuatro sinfonías va a restaurar la perfección beethoviana, renueva enormemente el lenguaje armónico y rítmico. A pesar de su brillantez es destaclable igualmente por su intimismo influido en este aspecto por Schumann.

El Poema Sinfónico: Llega un momento en que ciertos músicos se liberan de la estricta legislación que suponía la Sinfonía, pues les resultaba insuficiente para expresarse. Surge así un nuevo tipo de música: El Poema Sinfónico, tipo de composición orquestal que se inspira en elementos poéticos o fabulosos. Comprende un solo movimiento en el que se describen diversas escenas de carácter diferente. En este tipo de obras destacan sobre todo Listz, que compondrá sus Trece Poemas Sinfónicos; Héctor Berlioz, que reforma la orquesta buscando sonoridades nuevas y agrandándola. De este estilo tiene su famosa Sinfonía Fantástica.. Richard Strauss, que siempre permanecerá fiel a sus ideas neorrománticas. Compone en este estilo multitud de obras: La Vida de un Héroe, Muerte y Transfiguración, Así hablaba Zaratustra.

El Piano Romántico El piano va a ser el instrumento más típico de la expresión romántica. Se ha considerado al polaco Federico Chopin (1810-1849) como el primer gran maestro del piano romántico y símbolo del músico de esta época. Con un lenguaje armónico rico y revolucionario, sus composiciones más típicas van a ser esas "pequeñas" obras del romanticismo: nocturnos, mazurcas, polonesas, polcas, etc. Huye de la extensión. En sus obras se ve el lenguaje típico del hombre romántico, lo sentimental, lo íntimo, lo guerrero, lo heroico, lo exaltado. Otro gran genio del piano romántico fue el húngaro Franz Listz (1811-1886). Fue famoso en toda Europa por sus facultades increíbles y su técnica revolucionaria para el piano. Entre sus obras destacan: Estudios de ejecución trascendental, Años de peregrinaje, Armonías poéticas y religiosas. También hay que destacar a Robert Schumann, con sus obras El Carnaval, Carnaval de Viena y Álbum de la Juventud. Realiza estas obras con un lenguaje personal y fantástico, con ritmos insistentes o monorritmos, sin despreciar la melodía, que también es uno de sus elementos más ricos y bellos.

El Lied Dentro del Romanticismo tiene importancia un género que conocemos con el nombre de Lied. El lied es una forma musical tan antigua como el hombre, es decir, el canto acompañado por un instrumento. No obstante, estrictamente, tiene un origen más concreto. Así podemos considerar como iniciadores de esta forma musical músicos barrocos como Heinrich Albert, Schutz y Johan Rist. La palabra Lied significa en alemán canción y es una "composición generalmente breve en la que se pone música a un poema, logrando una unión más o menos perfecta entre ellos". La historia del Lied romántico tiene, sobre todo, cuatro nombres: Schubert, Schumann, Wolf y Brahms. Schubert va a intentar la unión perfecta entre música y letra. Compone más de 600 lieder que agrupa en colecciones, así son famosos los de La Bella Molinera y Viaje de Invierno. Schumann se preocupa más de la expresión del sentimiento, especialmente en la colección Amor y vida de una mujer, y Amor de poeta. El lied de Brahms está relacionado con el de Schumann por su sentimentalismo, pero se acoge a temas populares. Destacan Romanzas de Magelone. Hugo Wolf valora más el texto e intenta reproducir casi de manera literal lo que éste dice. Dentro de su obra se distinguen sus colecciones Lieder españoles, Lieder italianos, Lieder sobre Goethe.

La Ópera Romántica Es durante el Romanticismo cuando la ópera alemana encuentra su camino independiente de la influencia italiana. Efectivamente, desde el nacimiento de esta forma musical, al comienzo del Barroco, la ópera alemana, como otras muchas, va a girar más o menos en torno al gusto italiano, en este sentido incluso la misma ópera de Mozart está determinada por influencias italianas. Esta ópera nace con el Fidelio de Beethoven en los inicios de este periodo, pero va a ser un contemporáneo de él, Carl María von Weber (1786-1826) el que crea plenamente este género. Entre sus óperas destacan El Cazador Furtivo, Oberón y Euryanthe. En 1812 publicaba además un singspiel, Abu Hassan. Las tres óperas citadas presentan importantes elementos en común entre ellos: un uso de lo sobrenatural y maravilloso y todas incorporan grandes arias para los protagonistas con romances que contrastan con ellas para los personajes menores. Las oberturas con que comienzan son movimientos en forma de sonata. En cuanto a su orquesta el empleo de sonidos inarmónicos o malsonantes sobre tiempos fuertes, crea una atmósfera anhelante, que junto con esa búsqueda de lo maravilloso de que hemos hablado, crea una sensación típicamente romántica de misterio. Después, la ópera alemana desemboca en la personalidad de Richard Wagner (1813-1883). Después de la muerte de Weber, la ópera había decaído por lo que Wagner, no sólo la va a recuperar, sino que crea un nuevo sistema de trascendencia enorme. Su ideal era hacer una ópera alemana que tuviera una altura artística semejante a la más grande música sinfónica. Las características de su ópera son: Ø Basarse en la mitología alemana, lo que es muy importante, dado que es en esta época cuando comienza el sentimiento de nacionalidad alemana, que en tiempos de Wagner no existía como nación independiente. Él exalta estos sentimientos. Ø Conseguir una obra de arte total, un espectáculo gigantesco en el que se diese unión a la poesía, la música, decoración, acción, etc. Ø Exaltará la unidad de la lengua alemana cuando aún existían en ese país varias lenguas dispersas. Ø Le da a la orquesta la máxima importancia, enriqueciendo enormemente el lenguaje musical con nuevas armonías, cromatismos y nuevos timbres. Ø Crea un elemento orquestal, el leivmotiv, que es la idea unitaria de la Opera, un motivo musical que caracteriza a los principales personajes de las óperas, los anuncia y los describe. Es el elemento unificador de sus òperas. En cuanto a su melodía raras veces es tal, está pensada más bien para sostener al texto y facilitar los diálogos rápidos de los cantantes. Destacamos: El Buque Fantasma, Tanhäuser, Lohengrin, la tetralogía El anillo de los Nibelungos (El Oro del Rin, La Walkiria, Sigfrido y El Ocaso de los dioses),Tristán e Isolda, Los maestros cantores de Nuremberg y Parsifal.

La ópera francesa En esta época se crea en Francia un tipo de obra de tipo naturalista y entretenido. Surgen así las obras de Giacomo Meyerbeer (1791-1864), que crea un tipo de ópera en el que se mezclaban todos los alicientes musicales, canción, danza, etc., compuesta para seducir al público. Compone La Africana, Los Hugonotes. Otro de los cultivadores es Charles Gounod, con una música muy melódica en obras como Romeo y Julieta. Aparece un nuevo género: La Opereta. Esta es una obra escénica en la que se combinan pasajes hablados con otros cantados de tema frívolo y humorístico. La opereta tenía en Francia dos precedentes donde inspirarse que era la Opera Bufa y el Vodevil. Ahora este estilo nos da una imagen perfecta de la sociedad frívola y cínica del Segundo Imperio, pero curiosamente implicaba muchas veces una sátira social y ridículización del ambiente de este régimen político; pero esta crítica pasó desapercibida a sus contemporáneos que simplemente se reían y lo pasaban bien con los "galops" y "cancans" que se danzaban en aquellas operetas. El maestro consumado de este estilo es Jacques Offenbach (1819-1880), que además de la conocida ópera Los Cuentos de Hoffmann, va a escribir una serie grande de operetas. Especial mención precisa la ópera Carmen de Georges Bizet (1838-1875), ópera de gran valía en la que el músico se opone a las teorías wagnerianas y es de ambiente español. Merecen destacarse igualmente Edouard Lalo y Emmanuel Chabrier.

La ópera italiana En la historia de la música italiana hay un hecho importante que le distingue de otros países europeos y es la importancia que asume la ópera; el carácter italiano está especialmente dotado para el drama musical. Este estilo comienza en 1600 y surgen un gran número de genios. La ópera italiana se extiende por toda Europa, hasta que el drama wagneriano entra como gran competidor. El tránsito entre la ópera del siglo XVIII y la romántica lo constituirá el músico Gioacchino Rossini (1792-1868) que es la culminación de la ópera napolitana. Entre sus éxitos : El barbero de Sevilla y Guillermo Tell. Después de Rossini, llegamos al gran genio de la ópera italiana Giuseppe Verdi (1813-1901). Su obra operística se divide en varios periodos: el primero, de menor valor, en el que la mayoría de sus obras son de carácter político, como Nabuco. Este periodo culmina con Rigoletto, El trovador y La Traviata. A este periodo sigue uno de menos actividad, pero con temas más rebuscados y para gente más entendida y más que nada buscan el espectáculo: La fuerza del destino y Don Carlo. Por fín, en el último periodo va a escribir Aida, Ottello, símbolo del género trágico, y Falstaff, del cómico. La obra de Verdi es realista, es un arte espontáneo, natural y simple. Concede más importancia a la voz que a la orquesta, pero su grandeza reside precisamente en subordinar todo a la representación de lo humano. Fuera de sus óperas merece cita especial la obra típicamente romántica el "Réquiem", que compone al final de su vida. Después de Verdi, surge en Italia la corriente que llamamos "verismo" (realismo), pero tiene muy corta vida, influenciado por la literatura realista de Emilio Zola y otros escritores de esta escuela y en el que se pretende pintar las emociones primarias de los protagonistas. Tenemos así la obra "Caballería Rusticana" de Pietro Mascagni. Los veristas pretenden exponer la verdad de la realidad, pintar un trozo de vida. Dentro de los veristas hay que destacar a Giacomo Puccini (1858-1924) que es el último italiano importante dentro del mundo operístico, aunque no toda su obra sigue esta idea, pues muchas son de ambiente fantástico. Su obra cumbre Turandot es una leyenda mítica. Destacan también La Boheme, Tosca y Madame Butterfly. Los protagonistas de Puccini son las gentes humildes. Sus melodías son de un gran valor y su armonía es una síntesis de los estilos de Liszt y el impresionista Debussy, lo que da a su música un carácter muy personal.

La música lírica española En España la influencia de la ópera italiana fue enorme, por lo que intentaron crear una ópera nacional siguiendo esa línea, pero el fracaso fue total. Al no poder competir con los italianos, renace la Zarzuela, con nombres como Barbieri (1823-1894) con obras como El barberillo de Lavapiés o Pan y Toros. En este primer periodo destacan también Gaztambide y Arrieta. A continuación, surge un a zarzuela más castiza y polular: Tomás Bretón (1850-1923) con La Verbena de la Paloma; Ruperto Chapí (1851-1909) con La Revoltosa y El Rey que rabió; Federico Chueca (1848-1908) con La Gran Vía, y Agua, azucarillos y aguardiente; Moreno Torroba con Luisa Fernanda y La Marchenera. A ellos habría que añadir otra serie de personalidades dentro de este mundo como Manuel Fernández Caballero, Jiménez, Alonso, Luna, etc. Los últimos intentos de músicos españoles para restaurar la ópera, como en el caso de Felipe Pedrell, Isaac Albéniz, no van a tener éxito, sólo Goyescas de Granados, lo tendrá.

 

Página Principal Prueba Nociones Musicales Básicas En la Antigüedad Edad Media Época Renacentista Época Barroca Época Clásica
Época Romántica Época Nacionalista Época Impresionista Época Contemporánea La Música y las Nuevas Tecnologías Lenguaje Musical Enlaces
Ejercicios y Trabajos

Exámenes

Audiciones Partituras Libro de Visitas Indice e-mail