Nací en Buenos Aires (República Argentina)
Fui hija única en un matrimonio lleno de amor, y el hecho de no tener hermanos, me hizo agrandar las miras de mi afecto, hacia todo el mundo.
Hacia el amor global.
Comencé a escribir para mi madre.
Su enfermedad me empujó a buscarle entretenimientos constantes y le escribí poesías y por último le hice una novela. Al ver que la leía con interés, esto, me animó a escribirle algunas más.
Ahora, después de tantos años, he vuelto nuevamente a la narrativa. Y lo he hecho desde la madurez y la experiencia infinita que me ha dado la vida.
Mi estado interior de calma y felicidad me lleva hacia la creatividad, haciendo que rebullan constantemente nuevas ideas en mi mente.
Creo que hay una presencia divina a nuestro alrededor y doy gracias a Dios por cada día de vida.
Los únicos sentimientos que dejo que prosperen en mi interior son: El amor, la fidelidad, la justicia y la verdad.
Mis defectos: bueno...eso...os los contaré otro día...
Dorina Clark.