FRAY TORMENTA

La Leyenda del Sacerdote-Luchador
FRAY TORMENTA

El Padre Sergio Gutiérrez Benítez, mejor conocido como Fray Tormenta Nace en la Ciudad de México en el seno de una familia de 18 hijos, Sergio Guitierrez Benitez (a la postre Fray Tormenta) tuvo una infancia muy dura y una juventud azarosa, que lo llevó hasta el puerto de Veracruz, donde se vio rodeado cual San Agustín en su etapa ímpia, por un mundo donde la prostitución, el crimen y las drogas eran moneda corriente.

Sin embargo, algo pasó que lo aparto del mal camino (o del bueno según se vea), y buscó el auxilio de un sacerdote, que ante su pinta, sólo atinó a correrlo del templo. Pero Sergio, necio como era persistió y entró en contacto con la Orden Escolástica, asociación religiosa de origen español dedicada a la eseñanza, misma que lo adentró en el estudio de la teología, materia en la que empezó a destacar. Entró así en el seminario.

Un 26 de mayo de 1973, fue ordenado como sacerdote por el entonces obispo de Veracruz. El padre Sergio empezó entonces a ver la manera de fundar una casa hogar para niños en situación de abandono, viendo en ellos sin duda un espejo de lo que había sido su pasado. La Orden Escolástica le negó el permiso, y entonces él se movió hacia la diocesis de Texcoco, donde obtuvo el aval que necesitaba para comenzar su tarea.

No resulto nada sencilla, los recursos empezaron a faltarle, mientras que por otro lado varios niños de la calle comenzaron a acercársele al ver su carácter franco, dicharachero, cábula y entrón. Él seguía siendo uno de ellos.

Un buen día le llegó la iluminación, en la TV pasaban la película El señor tormenta, protagonizada por Julio Aldama y Angélica María, misma que narraba la historia de un sacerdote que se transformaba en luchador para salvar un orfanato… Otra vez el padre Sergio se topó de frente con un espejo, pero ahora con el de su futuro.

Durante dieciocho meses se sometió a un duro entrenamiento, guiado por los luchadores José Ramirez “El Líder” y Ray Mendoza. Y así, una tarde de septiembre de 1974 debutó en la humilde arena La Curva, del poblado de San Agustín, Edo. de Mex, “el sacerdote luchador: Fray Tormenta”.

Su primer sueldo como luchador fue de 200 pesos, ante tan jugosa cantidad en aquel tiempo se asombro y penso que habia un error, pero para su sorpresa el promotor le dijo que le habia ido bien.

Una máscara dorada surcada por relámpagos escarlata fue carta de presentacion ante un público que en principio incrédulo, fue entregándosele con el paso de los años al ver la calidad de su lucha, que no sólo era aquella que desarrollaba arriba del ring, sino sobre todo la que sostenía abajo, en sus albergues (sí, fundo varios), mismos que para 1986 (hacia el final de su carrera depotiva) habían hospedado a casi 3000 “cachorros”, que es como él cariñosamente les decía a sus niños.

En su carrera como Luchador Nunca gano un Campeonato, y jamas perdio su mascara, solo gano la mascara de un luchador rudo llamado Hijo de Judas en la Arena Pavillón en Nuevo Laredo, Tamps. el 90/11/18, pero a Fray no le importaba ser el mejor luchador, sino solo ayudar a los niños que dependian de el.

"Los luchadores profesionales me tenían un respeto enorme, y hasta me besaban la mano en los vestuarios, pero no dejaban de pegarme arriba del ring", dijo "Fray Tormenta" en una entrevista.

A diferencia de los profesionales, que muestran un físico voluminosos gracias al trabajo en el gimnasio, Sergio, que nació el 5 de febrero de 1945, en el central estado de Hidalgo, parece más un hombre de letras que un atleta.

"Nunca ansié la fama, ansié el dinero que nunca llegó y si después Fray Tormenta se convirtió en una leyenda y en alguien famoso fue por mi sacerdocio, porque como luchador nunca lo hubiera logrado", destaca el religioso que gusta de leer a San Pablo.

Agrega que en sus inicios, la gente iba a las arenas para ver "cómo le pegaban al padrecito". Después, "iban a verlo porque luchaba por una causa, que era el sostenimiento de la casa hogar".

Vueltas curiosas que da la vida, en los años 80s en Francia surge la Pelicula "El Hombre de la mascara de Oro", donde narra la historia de un Luchador que ayuda a un orfanato inspirada en la vida real de Fray Tormenta, el luchador era interpretado por el Actor Frances Jean Reno (los rios de color purpura, el perfecto asesino), pero en las secuencias de lucha era doblado por el mismisimo Blue Demon Jr.

Curiosamente en octubre de 2006 se estrenó "Nacho Libre", film hollywoodense inspirado parcialmente en su personaje. El círculo que se abrió aquella tarde de 1973 cuando el padre Sergio veía las aventuras de “El Señor Tormenta”, empezó a cerrarse 33 años después con la proyección de otra película que contaba la misma historia, otra vez.

Tiempo despues el Sacerdote luchador presenta a dos alumnos (ahijados) suyos: El Sagrado y el Mistico del CMLL, actualmente Fray Tormenta vive, esta bastante sano y recuperado de todas aquellas lesiones que sufrió en sus años de gladiador…, pero por fin pudo cumplir su sueño de crear varios albergues.

Dejo la Lucha Libre, pero su lucha aun continua ya que su objetivo es sacara adelante a decenas de muchachos y lograr para ellos una vida digna, una lucha por la vida.

De la casa hogar ya salieron tres médicos, 16 maestros, dos contadores, 20 técnicos en computación, siete abogados, un sacerdote y varios luchadores profesionales, entre ellos Místico, El sagrado, Fray Tormenta Junior y Boy Danger.

En la humilde sala de la casa donde vive el padre Sergio, destacan numeros reconocimientos de algunos jóvenes que terminaron una carrera profesional con su ayuda y una bendición del papa Juan Pablo II, dirigida a "Fray Tormenta". De sus recuerdos, el Ex-Luchador destaca con orgullo las palabras que le dijo el papa Juan Pablo II: "Ojalá hubiera muchos como usted".

Se dice que los héroes se olvidan y que las leyendas perduran en la memoria de las personas. Es el caso de Sergio Gutiérrez Benítez, el sacerdote luchador que bajo el nombre de "Fray Tormenta" subio al ring para darlo todo por mantener su Casa Hogar.

Con más de 40 años de sacerdote y luchador a Sergio lo conocen más como Fray Tormenta, A sus 62 años de edad, la historia del "padrecito luchador" ha trascendido las fronteras de México, ha sido tema películas, una bendición papal y el rescate de miles de niños y niñas.

"A cambio del millón de dólares que siempre quise ganar y que nunca logré, gracias a Dios, a la lucha libre y a las personas que han apoyado hemos logrado que muchos niños salgan adelante y no se avergüencen de mí"



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