EL PUEBLO EMBERA KATIO DEL ALTO SINU

Y EL PROYECTO HIDROELECTRICO URRA I

 

CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL PUEBLO EMBERA.

 

QUE SIGNIFICA URRA I ?

Desde el año 1951 un estudio realizado por J Tipton, destaca las posibilidades de desarrollo hidraúlico del departamento de Bolivar y señala la Angostura de Urrá como sitio de embalse. Veinte años más tarde la Corporación Eléctrica del Caribe contrata un estudio para la prefactibilidad de un proyecto hidroeléctrico de cerca de 300.000 kilovatios.

En 1.977 se presenta un estudio de factibilidad de los Proyectos Urrá I y Urrá II. Dicho estudio no menciona la existencia de los indígenas en la región. El mismo año se declara de Utilidad pública la zona del proyecto y se aprueba el Convenio con la V.O Energomachexport (rusa) para el diseño, suministro y montaje del equipo hidroeléctrico, el cual se firma en 1.982. Tres años después se suscribe el contrato para obras civiles con Skanska Conciviles, (sueca) para la construcción de obras civiles.

En 1992 se crea la Empresa Multipropósito Urrá S.A. y seis meses más tarde, el entonces Instituto de Recursos Naturales Renovables, ahora Ministerio del Medio Ambiente, otorga la licencia para la construcción del Proyecto.

El Proyecto Urrá I está localizado a 30 km al sur de Tierralta, sur del departamento de Córdova, al Noroccidente de Colombia. El área a inundar es de 7.400 hectáreas para producir 340 megavatios hidráulicos, lo que significa 21.7 héctareas utilizadas para producir un megavatio.

El costo del Proyecto Urrá I se estima en US$800 millones (ochocientos millones de dólares) lo que arroja una cifra promedio por kilovatio instalado de US$2.350 (dos mil trescientos cincuenta dólares), cuando para proyectos eficientes el precio del mismo Kilovatio fluctúa entre US$1.100 y US$1,350 dólares. En este escenario de costos se espera con mucha expectativa la decisión del gobierno sobre los mercados para un kilovatio tan caro. O será que la Nación, es decir todos los colombianos, tendremos que comprar a Urrá por tan alto precio para luego venderla, según algunos conocedores, entre US$120 y 200 millones de dólares ?

La vida útil del Proyecto es estimada por la propia Empresa en 50 años, pero la firma monitora internacional (MONENCO AGRA) de Canadá la proyecta a 20 años. Las informaciones de quienes conocen del tema nos informan que será mucho menos aún.

El pueblo Embera identificó en la etapa de consulta interna 105 impactos provocados por el proyecto, solo cinco de ellos positivos. Se mencionan entre los impactos más importantes del proyecto :

- Descomposición de más de 7.000 hectáreas de biomasa.

- Alteración de importantes ecosistemas: páramo, selva húmeda, humedales y estuario.

- Alteración de la dinámica de las especies piscícolas: Interrupción del recorrido aguas arriba para el desove de especies como el Bocachico.

- Afectación de la Economía de los pescadores del Bajo Sinú.

- Potenciación de Conflictos intraétnicos (Embera)

- Atracción de conflicto armado.

- Alteración de los patrones culturales asociados al trabajo.

- Suspensión del Sistema tradicional de transporte por el Río.

- Penetración de la cuña Salina en el Estuario.

- Desplazamiento involuntario de la población.

- Inundación de las tierras más fértiles del territorio del pueblo Embera.

- Inundación de cementerios y de los sitios sagrados (Jaidé).

EL PROYECTO URRA I Y EL PUEBLO EMBERA

El pueblo Embera se enfrenta entonces a una situación arbitraria y de hecho que no considera sus derechos especiales ni su condición de propietarios de sus territorios ancestrales. En 1994 se aglutina alrededor del Do Wambura o "despedida del Río", primera manifestación masiva del Pueblo Êbêra frente al proyecto hidroeléctrico. Las comunidades demandan que las obras civiles están en un considerable estado de adelanto y como población originaria no ha sido enterada del proyecto. Este evento desembocó en los acuerdos con la Empresa Multipropósito URRÁ S.A. para la mitigación de impactos por la desviación del Río, entre ellos la formulación y financiación de un Plan de Etnodesarrollo, y un acuerdo con el INCORA (Instituto para la Reforma Agraria) para el saneamiento del territorio.

En 1.995 se inicia el proceso para la formulación del Plan de Etnodesarrollo. Se amplían las actividades y funciones de los Cabildos y se suspende el corte de la madera (actividad tolerada y permitida por las autoridades civiles, militares y ambientales de la zona). Se presenta a la Empresa Urrá los proyectos para desarrollar este Plan. En octubre del siguiente año, ante el incumplimiento de la Empresa para darle continuidad a los Proyectos, las autoridades y líderes Êbêra de Río Sinú y Río Verde ocupan la Embajada de Suecia. Se acordó un nuevo proceso de diálogo para concertar contraprestaciones y participación en los beneficios de la hidroeléctrica por la inundación de parte de nuestro territorio. Fue a partir de entonces que comenzaron los problemas y la intervención indebida de la Alcaldía de Tierralta y otras instituciones, incluida la Empresa URRÁ S.A.

En el mismo año, al interior del territorio y del pueblo Êbêra se originan serias dificultades relacionadas con las medidas de suspensión del corte de madera con fines comerciales, pues algunos indígenas derivaban su economía de esta actividad. Esta inconformidad es potencializada desde la Alcaldía, la Empresa Urrá y la División de Asuntos Indígenas del Ministerio del Interior, pues impulsan que este sector se convierta en un cuestionado gobierno indígena y adelante la interlocución con el Estado. Las demandas anteriores del pueblo Êbêra son mostradas como iniciativas que impiden y obstaculizan el desarrollo de la región.

Durante el año 1.997 se intensifica el conflicto interno propiciado desde afuera por la intervención interesada de los actores ya mencionados, lo que obliga a que el pueblo Êbêra ocupe la Alcaldía de Tierralta.

En el mismo año, la Empresa Urrá suspende unilateralmente los proyectos del Plan de Etnodesarrollo tomando como argumento el conflicto interno y esto conduce a que se presente una grave situación alimentaria y de salud.

 

LOS DERECHOS DEL PUEBLO EMBERA SON TUTELADOS POR LA CORTE CONSTITUCIONAL Y DESCONOCIDOS POR EL GOBIERNO NACIONAL.

Ante esta situación de desconocimiento de sus derechos, el 20 de marzo de 1.998 las autoridades indígenas de los ríos Sinú, Verde y Beguidó presentan una acción de tutela contra la Empresa Urrá y la Alcaldía de Tierralta por la violación de sus derechos fundamentales, ante el Tribunal Superior de Córdova, el cual la consideró improcedente, así como la Corte Suprema en segunda instancia, pasando a revisión de la Corte Constitucional en el mes de junio.

En estos meses y hasta julio, se adelanta un procedimiento de consulta ilegal y amañado con el sector disidente del Pueblo Êbêra, el cual es avalado y convocado por la Dirección de Asuntos Indígenas del Ministerio del Interior y el Ministerio del Medio Ambiente. El 30 de julio, a pocos días de iniciarse el llenado del embalse, la Corte Constitucional ordena suspender las operaciones.

En este lapso de tiempo ocurren hechos criminales tales como la quema de la canoa de la Organización indígena por los paramilitares y se reciben continuas amenazas contra las comunidades de Río Sinú y Verde. El 25 de Agosto de 1998 es asesinado por paramilitares en su casa ALONSO DOMICO JARUPIA, un líder espiritual muy importante del pueblo Êbêra.

Finalmente el 10 de Noviembre de 1998 la Corte Constitucional resuelve mediante la Sentencia T-652 tutelar los derechos fundamentales a la supervivencia, a la integridad étnica, cultural, social y económica, a la participación y al debido proceso del Pueblo Êbêra Katio del Alto Sinú, y ordena :

A. A LA EMPRESA URRA

1) Indemnizar al pueblo Êbêra con un subsidio alimentario y de transporte para todos los miembros durante 20 años, a través de un fideicomiso pagado mensualmente.

2) Adelantar un proceso de Consulta, previo al llenado y operación del Embalse, teniendo en cuenta que :

- Los indígenas y sus comunidades son los que elaboran su propia lista de impactos del llenado y funcionamiento de la represa.

- La negociación de un acuerdo sobre la prevención de impactos futuros, mitigación de los que ya se presentaron y los previsibles

- La compensación por la pérdida del uso y goce de parte de los terrenos de los actuales resguardos

- La participación en los beneficios de la explotación de los recursos naturales, y

- demás temas incluidos en la agenda de la consulta.

3) Financiación del plan destinado a lograr que las prácticas embera tradicionales de recolección y caza, puedan ser reemplazadas por prácticas productivas

4) Reiniciar inmediatamente los programas del plan de Etnodesarrollo,

5) El llenado queda suspendido hasta que Urrá cumpla con los requisitos exigidos por el Ministerio del Medio Ambiente en el auto 828/97, cumpla con las obligaciones de la Sentencia y ponga en ejecución las obligaciones del proceso de consulta y concertación.

B. A LA ALCALDIA

6) Reconocer como autoridades tradicionales a los gobernadores locales, los cuales deben ser inscritos por la Alcaldía de Tierralta.

7) inscribir a los miembros del pueblo Embera-Katío de ese municipio en el Sistema General de Seguridad Social en Salud.

8) Abstenerse de interferir en los asuntos propios de la autonomía Êbêra, igual que a la Gobernación de Córdoba, al Ministerio del Interior, a la Empresa Multipropósito Urrá S.A., a la Procuraduría Agraria, a la Defensoría del Pueblo, y a las organizaciones privadas intervinientes en este proceso.

C. AL INCORA

9) Unificar el resguardo del pueblo Embera-Katío del Alto Sinú.

D. AL MINISTERIO DEL INTERIOR Y DEL MEDIO AMBIENTE

10) Que inapliquen el Decreto 1320 de 1998 en este proceso de consulta, y hagan la consulta debida.

11) Al Ministerio del Medio Ambiente que intervenga para que no se minimicen de manera irresponsable, los riesgos previsibles para la salud y la supervivencia de los Embera-Katio del Alto Sinú.

12) Al Ministerio del Medio Ambiente y a la Corporación Autónoma Regional del río Sinú y el San Jorge (CVS) concertar un régimen especial de manejo del área en que están superpuestos el parque nacional natural del Paramillo y los actuales resguardos indígenas.

Desde la misma notificación de la sentencia se presentan irregularidades en su cumplimiento, a la que siguen la negativa de la Alcaldía de adelantar los trámites de registro de las autoridades indígenas, lo que obliga a estas comunidades a presentar un incidente de desacato ante el Tribunal de Montería, el cual se resuelve negativamente. No es sino hasta el 28 de enero de 1.999 que la Alcaldía registra, con irregularidades, el nombramiento de los gobernadores de Río Sinú y Río Verde.

Dos días después las comunidades son hostigadas por grupos paramilitares mediante la retención de personas que se desplazan por el río, hechos en los cuales son quemadas varias embarcaciones y es asesinado ALEJANDRO DOMICO.

A pesar que la sentencia ordenó el 10 de noviembre de 1.998, a la Alcaldía, la Gobernación, el Ministerio del Interior y a la Empresa Urrá, "reiniciar inmediatamente, si aún no lo han hecho, todos los programas acordados con los Embera katio en el marco del Plan de Etnodesarrollo" no es sino hasta el 18 de marzo de 1.999 que la Empresa Urrá accede a poner en ejecución los proyectos de dicho Plan, quedando aún pendientes los proyectos relacionados con salud y educación, en los cuales también tienen responsabilidad otras instituciones.

En esa misma fecha la Dirección General de Asuntos Indígenas del Ministerio del Interior convocó a la "continuidad al proceso de consulta", cuando se trataba de iniciarlo. Las comunidades de Rio Verde y Río Sinú dejan expresa constancia del malestar generado por la intervención parcializada de dicha Dirección. También se denuncia en esta fecha el cierre de las compuertas de los túneles y el inicio de llenado del embalse sin cumplir con el proceso de consulta con el Pueblo Êbêra Katío. No hubo explicación clara de la empresa y del Ministerio del Medio Ambiente. Luego nos enteramos que hubo autorización del Ministerio, como se observó en el informe de la firma Monitora MONENCO AGRA del Canadá.

El 24 de abril, cuando estamos negociando los proyectos del Plan, es asesinado en su casa, nuestro líder y vocero en este proceso, LUCINDO DOMICÓ CABRERA. Las amenazas a nuestros líderes continúan, lo que obliga a que tres de ellos abandonaran temporalmente la zona.

A pesar de todos los obstáculos y de nuestro inmenso dolor por las pérdidas de nuestros compañeros, el 13 de mayo entregamos nuestra propuesta de Consulta y Concertación enfatizando en la necesidad de un acuerdo único para que fuera legal y no se afectara nuestra integridad como pueblo. Sinembargo el Gobierno Nacional siguió impulsando dos acuerdos y buscando mediante engaños la autorización de los Gobernadores indígenas para el llenado y operación del embalse. Es así como el 15 de mayo el Ministro del Medio Ambiente, Juan Mayr Maldonado, presentó un documento elaborado previamente para comprometer con su firma a los 3 Gobernadores Mayores a aceptar el llenado del embalse antes del proceso de consulta y en el que se manifestaba que se hacía también a nombre de los pescadores del Bajo y Medio Sinú.

Como estas artimañas no dan resultados, los Ministerios del Interior y Medio Ambiente, así como la Empresa Urrá, días después, firman preacuerdos con un sector del pueblo Êbêra, en materia de indemnización y de reposición de tierras. Esto es una violación de la Sentencia y de la integridad del pueblo Embera, pues se entrega tierra para uso exclusivo de un grupo cuando el territorio es de todos, agravando aún más la división interna y la crisis cultural de nuestro pueblo.

Al mismo tiempo el accionar de los grupos armados en nuestro territorio nos coloca en situación de permanente incertidumbre en momentos en que estamos adelantando el proceso de consulta interna. El 15 de junio, en un ataque paramilitar a Saiza, en límites del territorio de resguardo, son heridos dos Embera, que son trasladados al Hospital de Tierralta. De allí se remiten a Montería y en la vía son interceptados por paramilitares, quienes sacan de la ambulancia a RUBÉN DARÍO MOSQUERA PERNÍA, sin que se sepa de su paradero a la fecha.

Nosotros seguimos cumpliendo con nuestra palabra y de acuerdo con el proceso de consulta que planteamos, el 18 de agosto nos sentamos a la Mesa de Concertación con el Gobierno Nacional y la Empresa Urrá. Seguimos insistiendo en un solo proceso de consulta y un solo acuerdo, y en consecuencia, una sola convocatoria para todo el pueblo Êbêra.

Mantuvimos la palabra de presentar nuestras propuestas, como lo hicimos, presentando nuestro propio listado de impactos, el Plan de Manejo Ambiental, participación en beneficios y propuesta de compensación por la perdida del uso y goce de parte de nuestro territorio. Esperábamos que el Gobierno saneara el procedimiento de consulta y concertación, pero la respuesta fue que todo estaba dentro de lo legal. Además el Gobierno insistió en asistir como veedor y no como parte del proceso, que en desarrollo de sus funciones, deben velar por los derechos de los pueblos indígenas. Sólo el Defensor del Pueblo llamó a corregir los procedimientos, considerando que los que se llevaban a cabo amenazaban "de manera grave e irreversible la integridad étnica, cultural, social y económica" de nuestro pueblo.

Señalamos como uno de los impactos más graves la división interna promovida desde afuera y que pone en grave riesgo nuestra integridad como pueblo. Dijimos que solo era prevenible con la convocatoria a un solo proceso de concertación y la negociación de un solo acuerdo. Le dijimos al Gobierno y a la Empresa Urrá que no queríamos plata y que los impactos no solo eran valorables en dinero. Que los daños que hemos sufrido por la construcción de la represa debían ser reconocidos públicamente. Si el Papa ha pedido perdón por los errores cometidos por la Iglesia Católica en estos siglos contra nosotros y otros pueblos del mundo, porqué ellos no pueden hacerlo ? Porqué si nuestros jefes se sentaron a la Mesa de Concertación, el Gobierno evade su responsabilidad con nuestro presente y nuestro futuro ? En este tiempo hemos sabido que la decisión de la justicia kapunia es para ellos motivo de burla y que su palabra no tiene valor.

A nombre del pueblo Embera nos sentamos en la Mesa de Concertación y Negociación sesenta mujeres y hombres Embera con el ánimo de lograr acuerdos para el bienestar futuro de nuestros hijos que son más del 60% de nuestra población. El Gobierno mandó funcionarios sin capacidad de negociación y decisión porque su intención no era concertar acuerdos ni negociar sobre propuestas. Así cumplen con las decisiones de los más altos jueces ? Es esa su buena fé para buscar acuerdos ? Lo que entendemos es que así quiere el Ministro Juan Mayr decidir unilateralmente los temas de la consulta al vencimiento del plazo señalado en el fallo de tutela, otorgando licencia para la muerte de nuestra cultura.

La Empresa Urrá también desacató la sentencia al negarse a la negociación sobre participación en beneficios y propuso a cambio una renta sustituta, que no es más que un pago de arriendo de nuestro territorio cuando esto no el legal ni aceptable. Según la empresa al levantarse de la mesa el 2 de septiembre, no existe Convenio 169 de la O.I.T. ni Ley 21 de 1991, ni Decreto 2164 de 1995, ni Decreto 1397 de 1996, y la sentencia T-652/98 no le ordena nada al respecto.

No hubo consulta ni concertación, luego el gobierno no puede decidir sobre un proceso que no ha existido, ni autorizar el llenado del Embalse. El Ministro del Medio Ambiente como "autoridad" se arroga la facultad de decidir de manera completamente arbitraria y en expresión de autoritarismo, porque aún no nos han permitido la opción de decidir conforme a nuestra autonomía.

Nuestra iniciativa es que culminemos y ajustemos el proceso de consulta, concertación y negociación sobre los temas señalados en la Sentencia de Tutela, para lo cual proponemos el establecimiento de una mesa de negociación en Bogotá con los Ministros de Minas y Energía, Medio Ambiente e Interior, para que de manera legal, adecuada, participativa y de buena fe se realice la consulta y concertación con el pueblo Embera afectado por una obra que no pedimos que se construyera en nuestro territorio.

Estamos seguros que nuestros dioses y nuestros muertos nos seguirán enseñando el camino para pervivir como pueblo.