Bogotá, junio 5 de 2001
LA POLICÍA NACIONAL JUSTIFICA EL SECUESTRO DEL LÍDER INDÍGENA
KIMY PERNÍA DOMICÓ
El día de ayer en horas de la noche el coronel de la Policía de Córdoba,
Henry Caicedo García, en declaraciones a la cadena radial Caracol afirmó que
los indígenas del Alto Sinú están auxiliando a la guerrilla de las FARC que
hace presencia en el Alto Sinú, y que sus señalamientos a los campesinos que
cultivan coca fue lo que motivó la reciente masacre de campesinos. Dijo además
que el indígena Kimy Pernía Domicó fue secuestrado “al parecer por
paramilitares, presuntamente por problemas personales relacionados con el
narcotráfico”.
Este amañado y ligero testimonio del Coronel Caicedo, que no parece ser de un
agente de un Estado social de derecho, no tiene otro propósito que justificar
el secuestro de nuestro líder presentándolo como un problema de delincuencia
común y de ajuste de cuentas entre la guerrilla y los paramilitares, y ocultar
la negligencia de la fuerza pública para proteger la vida del pueblo Embera Katío;
el señor Caicedo haciendo uso de su más atrevida y completa ignorancia lanza
infundados juicios que en nada contribuyen al logro de la paz en esta
convulsionada zona, cuya situación se agrava después de la costrucción de la
represa de Urrá, ya que ha sido invadida por los actores armados que bajo la
vista ciega de algunos miembros de los organismos de control del estado han
sembrado su imperio de miedo y zozobra.
Al respecto, es necesario aclarar que tanto los Cabildos Indígenas de Rio Verde
y Rio Sinú, así como la Organización Nacional Indígena de Colombia, han
denunciado la presencia en el territorio indígena, de actores armados al margen
de la ley, tanto guerrilla como paramilitares. De igual forma, han denunciado
los hechos delictivos perpetrados por estos actores, tanto contra indígenas como contra campesinos. Así mismo, se ha
dejado claro que los Cabildos Indígenas tienen una posición radical en contra
de los cultivos ilícitos.
El coronel ignora que Kimi y los Embera katio del Alto Sinú son un pueblo,
legendario y sabio que nunca ha tenido que recurrir a las armas para hacerse
sentir, en un país en el que las palabras son más letales que las balas.
El coronel ignora que Kimy ha sido reconocido, admirado y respetado en
diferentes lugares del mundo: ya vemos cómo la oficina de la ONU, el gobierno
de Canadá, Amnistía Internacional, las Iglesias del mundo, organismos
internacionales y nacionales se han pronunciado sobre este suceso, porque está en riesgo la integridad de un luchador que ha interpuesto
los intereses de su pueblo a los suyos propios.
El secuestro de Kimy Pernía Domicó tiene las mismas causas del asesinato de Lucindo hace dos años y la
desaparición de Buruchiro hace tres meses: movilizar a su pueblo para defender sus derechos territoriales y culturales afectados por
la construcción de la hidroeléctrica Urrá I, defender la autonomìa y la
integridad territorial.
El coronel ignora todo esto, pero no es pecado ser ignorante, el gran pecado es
ser ligero, irresponsable, tendencioso y malintencionado. Además, vale la pena
recordar que en el acuerdo de abril de 2000, entre el gobierno nacional y el
pueblo embera katío del Alto Sinú, uno de los puntos consitía en que los
funcionarios del Estado se abstendrán de hacer este tipo de declaraciones, de
tal forma que el gobierno nacional, a través del Coronel Caicedo está violando
este acuerdo.
Esperamos el cumplimiento del compromiso del Gobierno Nacional, a través del señor
Ministro del Interior, de hacer retractar los infundios del Coronel Caicedo y en
el sentido de garantizar el desplazamiento de una comisión humanitaria a
verificar el secuestro de los 400 indígenas Embera, quienes se encuentran en la comunidad de Beguidó que se encuentran en
riesgo porque hay un retén paramilitar que está más abajo de la boca de Río
Verde, en el embalse de la represa Urrá, y uno de la guerrilla que está
ubicado en rio Esmeralda.
COMITÉ EJECUTIVO ONIC