Sta. Quiteria de los Aires     El portillo de la cernedora
El ciego del rey     Creación del convento de San Francisco

Ir al menú


Santa Quiteria de los Aires: durante el sitio de Alfaro por el Conde de Fox en 1466, un pobre hombre soñó una noche que el francés asaltaba un muro de la villa, por flaco y mal guardado; y, despertando con el susto, receloso de que el sueño fuera verdad, salió a la calle, y halló ser cierto lo soñado, y dando voces, puso en armas a la ciudad y rechazó al enemigo. Este, intentando abrir una brecha en el muro, dispuso de unas máquinas de fuego y otros artificios. Pero al tiempo que salió el fuego, se levantó un viento tan fuerte que volvió la llama contra los franceses, evitando el mal para Alfaro. Esto sucedió el día de Santa Quiteria. Al hombre del sueño le dieron todo un campo, que llaman del Alcino, por el aviso.

El Portillo de la Cernedora: En la defensa de Alfaro contra el asedio del Conde de Fox (1466), colaboraban todos sus vecinos. Entre ellos estaba María la Pamplonilla. de oficio cernedora y madre del prisionero de los franceses y nevarros, Hernando.

Desde el día que su hijo quedó prisionero de los navarros, la infeliz madre salía al anochecer de su casa, situada en las proximidades de la puerta de San Martín, se encaminaba a las murallas, aproximándose a las gentes de armas, y con lágrimas en sus ojos preguntaba por su hijo. En el sitio más cercano donde ella creía que había sido detenido, se paraba y así permanecía hasta que el toque de cubrefuego la obligaba a abandonar los lugares de sus penas.

Una noche de Marzo, de fuerte viento, casi un vendaval, reclinada contra la muralla, oyó del exterior de ella sonidos lejanos, luego voces confusas, pronunciadas con recelo y cuidado, después palabras enérgicas más cercanas, y ensiguida alarmas y avisos de los guardias en un lugar inmediato a la puerta de San MartÍn, lugar de defensa y vigilancia, compuesto de unas torrecillas, varias almenas y una puerta, llamada Portillo de Navarra. María, marchó a saltos en dirección al portillo; los hombres de guerra que acudían le abrían paso y ella gritaba "lo he conocido, es la voz de mi Hernando, dejadme". Y cesando la alarma por los dichos de la cernedora, el grito de la madre al reconocer a su hijo, y las respuesta de este, hicieron abrir la puerta y que por ella penetrase el fugado, desecho y herido, que venía a contar que los soldados del navarro Erviti habían colocado una máquina de guerra en las murallas de la Cascajosa para facilitar el asalto.

El Ciego del Rey: en 1288 se celebrarón Cortes en Alfaro para resolver las desavenencias entre Don Diego López de Haro y el Rey Don Sancho IV. Una de las noche anteriores a la apertura de las Cortes, se hallaba un pobre ciego reclinado sobre la ventana de su casa y oyó el susurro de varios sujetos, asalariados quizás por Don Diego López de Haro, los cuales tramaban el asesinato del Rey Don Sancho IV. El ciego mandó aviso al Rey, el cual salvó su vida. En premio a su servicio, a la calle donde vivía se le dió el nombre de Ciego del Rey.

Creación del Convento de San Francisco: hacia el año 1533 estaba en Alfaro un fraile franciscano llamado fray Diego de Préjano, morador del Convento de Nuestra Señora de Vico.

Iba una mañana a decir misa a la iglesia antigua de San Miguel, que estaba en lo más alto de la ciudad junto al castillo, cuando un mal hombre llamado Martín de Leza acompañado de un feroz perro llamado Carmona, al pasar el religioso, le increpó e incitó al perro a que le atacara. Viendo que no podía huir del ataque, alzó los ojos al cielo y haciendo la señal de la cruz, cayó el perro muerto a sus piés. Llegó pronta noticia del suceso a los habitantes de Alfaro, e intentaron castigar al agresor, que se vió librado de su pena gracias a la intervención del franciscano. Esto movió a edificar el convento de San Francisco en desagravio por ofender a un hijo suyo.


Ir al menú
ilurcis@latinmail.com