LA FOCA

Se diferencian de los lobos y los osos marinos por la ausencia de pabellones auditivos externos, el cuello es más corto, menos flexible y las aletas anteriores están menos desarrolladas; además, las aletas posteriores no pueden girar hacia delante, de modo que cuando están fuera del agua se desplazan reptando sobre el suelo. Las aletas anteriores tienen uñas y el animal las utiliza para agarrarse y subir a las rocas y los bloques flotantes de hielo. Las aletas posteriores se mueven en sentido vertical, de manera que las focas nadan de forma similar a un delfín. Las focas verdaderas están mejor adaptadas a vivir en el mar que los osos y los leones o lobos marinos; sin embargo, éstos pueden moverse mucho mejor por tierra. Se caza a las focas para utilizar su piel, muy apreciada por la industria peletera. Entre ellas está la foca común, que habita en los mares del Norte, es blanca-amarillenta, con manchas oscuras y puede medir hasta 1,8 m. Las focas del mar Caspio y del lago Baikal son más pequeñas. La foca pía o groenlándica es algo más grande y alcanza 1,8 m de longitud. Son animales muy gregarios y durante la época reproductora forman grandes concentraciones en los hielos, desde Terranova hacia el Norte. La foca ocelada o de anillos se distribuye por el Ártico y es similar en tamaño a la foca pía. La foca gris y la foca de casco o capuchina son más grandes y también habitan en las aguas del océano Ártico. La foca monje, también llamada foca fraile, vive en el mar Mediterráneo y el mar Negro, en la actualidad se encuentra en peligro de extinción, y la foca monje hawaiana habita sólo en las aguas de las islas Hawai. Se piensa que la foca monje india está extinguida. Los elefantes marinos son las focas más grandes y reciben su nombre no sólo por su tamaño, sino por la presencia en los machos de una trompa corta o probóscide que cuelga por encima de la boca. Fueron muy abundantes en el pasado, pero el aceite que se obtenía de su capa de grasa subcutánea tenía un gran valor comercial, y se cazaron casi hasta el borde de la extinción. Todavía hay grupos relativamente grandes de dos especies: el elefante marino del norte o meridional y el elefante marino del sur o septentrional. El primero era muy común en las aguas del sur de California (Estados Unidos) y estuvo a punto de extinguirse debido a la caza a mediados del siglo XIX; hoy es una especie protegida. Mide hasta 6,7 m de largo y un único individuo puede producir unos 1.550 litros de aceite. El elefante marino del sur habitaba en gran parte de las aguas del hemisferio sur, pero hoy sólo vive en las isla de Georgia del Sur y algunos lugares del sur del océano Atlántico. En el océano Antártico viven cuatro especies: la foca leopardo, la foca de Weddell, la foca de Ross y la foca cangrejera.