Dios y las ideas

2. DIOS Y LAS IDEAS


2.1. ¿Puede tener nombre lo que no existe?

¿Puede tener nombre algo que no existe?

(Sí)

Luego algo que no existe puede poseer algo.

(Sí)

Ergo, algo que no existe, sin embargo, es. Porque, si no fuera, no podría poseer; ni, por consiguiente, poseer nombre.

(Sí)

He dicho que lo que tiene nombre es, exista o no. Puede ser (es decir, puede tener capacidad de ser, al no ser contradictorio) y no existir ya, o no existir aún.

Alguien dirá: "no es que lo que no existe posea nombre, sino que el nombre es capaz de designar lo que no existe". Bien, me da igual: si designa "lo que no existe", ya designa algo; y ese algo, para ser designado, tiene que ser.

 

Si tiene nombre, es aunque no exista. Y, si es, entonces es verdad que es. Luego, si tiene nombre, es verdad.

 

Corolario:

 

I.

La existencia o inexistencia de una cosa no añade nada a su estructura lógica. Soy capaz de pensar en mil criaturas fantásticas de las que no tengamos noticia, excepto por los relatos que escuchamos y leemos de ellas. Sin embargo, éstas podrían obtenerse en un futuro mediante la manipulación genética, si es que no se dan ya en alguna lejana galaxia de entre las innumerables que pueblan el universo.

II.

Observa que no sólo he afirmado que lo que imaginamos es (siempre que sea concebible, es decir, salvo que entrañe contradicción), sino que es aunque no lo imaginemos. Y, en este sentido, es independientemente de nuestra capacidad intelectual, tanto si hablamos del inefable Dios como de la más trivial de las verdades.

Si las verdades no fueran eternas, en necesidad solidaria, serían contingentes y dependerían de modo absoluto y unilateral de otras verdades ciegas, sin formar un sistema comprensible, esto es, imposibilitando la ciencia; o bien, si nos detuviéramos en una Verdad primera (que, por cierto, no podría ser "la verdad es la verdad"), obligaríamos a ésta a generar a las demás de la pura nada intelectual, lo que es absurdo. Te reto, pues, a que definas la verdad en términos distintos a la no contradicción.

 


2.2. ¿Qué es lo real?

No he dicho que sólo sea (no, por cierto, que "exista") lo que tiene nombre, sino que es. Y, si te apetece una formulación más precisa, sólo es lo que puede nombrarse.

 

Insisto, si algo es, es aunque no haya mentes para pensarlo. El pensamiento no da el ser.

 

Imaginad que mañana vemos un centauro, que resulta ser de una especie desconocida. ¿Empezaría a ser el centauro cuando nosotros lo viéramos, es decir, al tener pruebas patentes de su existencia?

 

Lo real es lo que es ahora; y lo que es ahora, fue y será durante toda la extensión del tiempo, puesto que nada sale de la nada.

 

Nos dejamos engañar por el lenguaje. Un árbol, por ejemplo, no es una realidad previa y simple en el mundo de las ideas, sino un nódulo en el entramado infinito de realidades preexistentes y eternamente verdaderas que lo prefiguran como "árbol".

 

La realidad es semilla: no me hace falta verla en el mundo para entenderla como posible. En eso consiste su esencia.

 


2.3. Psicoautómatas

Sabemos -y aún con enormes limitaciones- cómo funciona la mente, pero no sabemos qué es el pensamiento.

El pensamiento es un movimiento del alma. Pero ¿un movimiento desde dónde y hacia dónde?

En otra parte dije que el pensamiento no existía, que existía sólo lo pensado, puesto que sólo lo estático es localizable, distinto para nuestra conciencia.

El pensamiento, cuyo origen y fin se nos escapan, nunca es el mismo, nunca es, y por consiguiente no existe. No es una fuerza activa, a no ser que le demos las propiedades de una cualidad oculta.

Podría objetarse: "Si existe lo pensado, entonces existe lo pensado por alguien. Luego ese alguien existe, y piensa. Pensar significa tener pensamientos, ergo etc."

Hagámonos, pues, la gran pregunta: ¿Tenemos pensamientos o estos nos tienen a nosotros?

Como determinista de las ideas creo que no pensamos, sino que "lo pensado" -las ideas eternas- nos cabalga en un orden preestablecido.

Participamos en las ideas: eso no es pensar, no es ir de un sitio a otro, es estar en todos los sitios desde puntos de vista diferentes.

En ese caso, no hay creatividad. Crear significa hacer de la nada, pero, si algo puede pensarse, es que es pensable; y, si es pensable, es que ya es.

Somos autómatas espirituales.

 


2.4. Análisis genético del principio de razón suficiente

El principio de razón suficiente viene a decir:

 

1) Todo es por una razón (según el axioma: de la nada, nada sale);

 

2) Todo lo que es tiene más razones para ser que para no ser;

 

3) Todo lo que es también es mejor que lo que no es (por el punto 1: al ser más racional, contiene más ser), y, por consiguiente, es lo mejor posible (en base al axioma: lo que contiene más ser es mejor que lo que contiene menos ser).

 

De ahí la tesis del mejor de los mundos, esto es, aquel "dotado de mayor variedad de fenómenos en base al menor número de principios", que el simple de Voltaire no entendió ni por asomo.

 


2.5. El mal metafísico en la creación

I. Premisas epistemológicas

 

Las ideas no son simples sememas, piezas aleatorias de un gran juego de construcción lingüística. Existe una correlación natural entre ellas.

 

Como dije en otra ocasión, cualquier palabra presupone todo el lenguaje que la soporta. El valor de verdad de una idea se toma en relación a un sistema verificativo.

 

Así pues, los conceptos claros y distintos, aunque no tengan correlato actual o empírico, son siempre verdaderos. Sólo por el hecho de no entrañar contradicción hemos de considerarlos tales.

 

La música (y también la idea de música) es verdadera porque es. Un gato (y también la idea de gato) es verdadero porque es.

 

Y no hay verdad sin coherencia, ni coherencia sin verdad.

 

La verdad, además, ha de ser siempre apriorizable. Eso le da el carácter universal que la distingue de la opinión.

 

II. Inferencias ontológicas

 

No hay 'posibles' que hayan quedado fuera de la realidad, excepto por una exclusión de sistema. Hablo, claro está, de la realidad sub specie aeterni.

 

No entiendo la posibilidad como mera imaginabilidad u opinión, sino como idea clara y distinta, es decir, no contradictoria; esto es, pensable y, en consecuencia, verdadera.

 

Todo lo posible es, pero -y esto es una prueba en favor de la Inteligencia ordenadora del mundo- sólo lo mejor deviene actual (existente).

 

La Inteligencia, pues, es lo único que restringe el ser actual de lo intrínsecamente posible; lo único que establece un límite entre lo actual y lo idealmente existente. Es, propiamente hablando, el demiurgo.

 

Sólo lo mejor, vengo a decir, deviene actual. Entiendo por "mejor" aquello que permite la máxima expresión de fenómenos. Y ahí me baso en el axioma, que doy por sabido y aceptado, "lo lleno es mejor que lo vacío".

 

Nuestro mundo comprende el máximo despliegue de fenómenos, y lo hace en tanto que un mundo que sólo no admita lo contradictorio es más rico que otro que añada a ésta, que es la mínima, otras restricciones de tipo moral o estético (las críticas ateas o gnósticas al demiurgo por el mal existente en el mundo serían de esa índole).

 

Se me podría objetar que un mundo que también admita lo contradictorio será más rico en fenómenos que el anterior. Pero eso es un absurdo, porque lo contradictorio no puede darse nunca actualmente, como ya he argumentado.

 

Todo lo cual nos conduce a un problema de teodicea, y es si Dios debió excluir el mal (o bien menor) cuando éste no es contradictorio con el mayor bien.

 

Mi previsible respuesta es que no, que el mal forma parte de la creación perfecta, esto es, de la mejor creación posible.

 

III. Sistematización.

 

1. Toda proposición es congruente o absurda.

 

1.1. Una proposición absurda equivale a una pura contradicción (por ejemplo, “A = no A”).

 

1.2. Toda proposición congruente es verdadera o falsa.

 

1.2.1. Defino “verdad” como no contradicción (“mi madre es vieja”), y “falsedad” como contradicción parcial ([“mi madre me dio a luz” + “mi madre aún no ha nacido”] = “mi madre aún no ha nacido”).

 

1.3. La más simple de las proposiciones congruentes es la tautología, que muestra la adecuación entre un sujeto y un predicado (digamos, “A = A”).

 

1.3.1. Una tautología siempre es verdadera.

 

1.4. Por otro lado, las proposiciones no tautológicas expresan la relación entre las mismas proposiciones (proposiciones gramaticales) o entre los distintos sucesos en el mundo (proposiciones fácticas).

 

1.4.1. Las proposiciones gramaticales sólo afectan al lenguaje, y no son ni verdaderas ni falsas. Siendo meramente consensuales, no requieren razón alguna.

 

1.4.2. Las proposiciones fácticas afectan a la realidad y son descritas como verdaderas o falsas.

 

1.4.2.0.1. Defino “realidad” como la posibilidad de ser, esto es, como inteligibilidad.

 

1.4.2.1. Una proposición fáctica puede ser contradictoria o no contradictoria.

 

1.4.2.1.1. Toda proposición contradictoria, en tanto que congruente, es parcialmente ininteligible. Luego es más falsa que verdadera.

 

1.4.2.1.2. Toda proposición no contradictoria es inteligible. Luego es más verdadera que falsa.

 

1.4.2.2. Una proposición verdadera puede ser actual o inactual.

 

1.4.2.2.1. Defino “actual” como “existente en este mundo, aquí y ahora”, e “inactual” como “inexistente en este mundo, aquí y ahora”.

 

1.4.2.2.2. En ese caso: ¿Cómo podemos conocer ciertas proposiciones inactuales si no están en este mundo?

 

 

Afirmo que las conocemos porque comparten el mismo estatus lógico. Es más, dos proposiciones pueden ser igualmente fácticas y verdaderas y sólo una de ellas ser postulada “a posteriori” como proposición actual. Sin embargo, no podemos saber “a priori” por qué esa proposición es actual en lugar de inactual: Para alcanzar una certeza al respecto, debemos indagar la razón.

 

Y éste es un buen argumento para dar fe a una Mente Suprema que, mediante el Principio de Razón Suficiente (PRS), hace que sólo lo mejor (i.e., lo que implica una mayor racionalidad) devenga actual. Ahora bien, dado que el PRS no es mejorable, tampoco lo será el mundo que derive de él sin tolerar excepciones.

 

Ergo, si Dios hubiera querido evitar completamente el mal, tendría que haber interactuado constantemente con Su creación (lo cual probaría que no es la mejor posible) o debería haber cambiado las reglas, sacrificando el Principio de Razón Suficiente y, por lo tanto, perdiendo el mejor de los mundos posibles.

 

 

Addenda: Verdad, redundancia y falsabilidad

 

En primer lugar, una proposición es una unidad de sentido que consta de sujeto y predicado. Las tautologías tienen sujeto y predicado, ergo son proposiciones, aunque resulten redundantes. Sin embargo, el mundo también es redundante consigo mismo y todos sus elementos lo son respecto a él ("El suceso X es real" no aporta información nueva respecto a "El mundo es real"), pero nadie diría que las leyes universales son redundantes ("El mundo no puede existir y no existir al mismo tiempo" se deriva de la noción misma de "el mundo", mas supone el universal principio de no contradicción). Los enunciados absurdos, por su parte, reúnen ambos miembros, sujeto y predicado, a pesar de ser proposiciones aparentes, pseudoproposiciones (no hay nexo real entre ellos).

En segundo lugar, dices que una proposición es verdadera o falsa si resulta falsable, y que de lo contrario es un sinsentido. Pero la proposición "Una proposición es verdadera o falsa si resulta falsable" no es falsable, luego -según tu propio postulado- carece de sentido.

Por último, ¿cómo calificarías las proposiciones que expresen mera posibilidad? Si hemos de hacerte caso, éstas no serían ni falsas ni verdaderas (al no ser falsables por el momento), ni absurdas (al no ser definitivamente infalsables).

 


 

2.6. Diálogos onto-epistemológicos con un tardopositivista

 

I.

 

Comentando varios de mis textos, mi interlocutor escribe:

 

<< ¿Cómo podemos conocer ciertas proposiciones inactuales si no están en este mundo?” (Irichc) ¡Atención!

___(1) ¡Sí pueden estar en este mundo, sólo que no aquí y ahora! >>.


Re: Claro, pueden estar en este mundo. Entonces las conocemos por su posibilidad, no por su actualidad. Luego la actualidad de un hecho no es una fuente primordial de conocimiento para el hombre, como creía Aristóteles.


<< ____(2) ¡Y aunque no estuvieran, precisamente el que no esté el significado de una proposición es una forma de conocer el resultado de esa proposición (da ‘falso’)! >>.

Re: Creo que he resuelto bien en otra parte las aporías a las que conduce la "adequatio" escolástica. Así, igualando realidad -como posibilidad de ser contenida en este mundo o en cualquiera de los posibles- y verdad -como no contradicción entre proposiciones- se desata el nudo gordiano de la inconsistente y bifronte "verdad factual".


<< ____Dicho de otro modo: Una proposición que formulo es siempre actual y real. La proposición misma, no lo que esta proposición significa e indica. Para analizar si lo que una proposición dice es cierto, no necesito que lo que indica ésta sea ni actual ni real >>.

Re: La realidad y la actualidad no se predica de las proposiciones, sino de lo que éstas designan. El hecho de formularlas o permanecer en silencio no las cambia de categoría lógica.


<< ____Precisamente, averiguar si un hecho pasado o futuro es real es averiguar si está en este mundo antes o despúes. El que no estén en este mundo ahora no es impedimento para ello. Y por supuesto el que exista no es un prerequisito para averiguar si existe o no >>.

Re: Si no existe, entonces es que carece de razón para existir. Ergo, sólo podemos conocer lo actual, en tanto que actual, si nos dan razones para ello. Me refiero a lo que Kant entendía por juicios sintéticos.


<< ____De esas cabriolas mentales sale el paso de “lo entiendo” a “existe realmente” >>.

Re: Sr. Moredan, ¿puede explicarme de qué modo alguien que estuviera en un sueño continuo podría distinguirlo de la vigilia, si no es porque en la misma todo sucede según ciertas razones -conocidas o no- mientras que en el sueño carecemos completamente de ellas? En efecto, cuando soñamos nos representamos razones inadecuadas para los hechos que de éstas derivan, o bien hechos inadecuados para las razones que falsamente les atribuimos. Si sabemos que ahora no estamos soñando, pues, no es gracias a la empiria y al testimonio de nuestros sentidos, sino al del entendimiento puro.


<< Dice Ud. “Si puede entender A y no-A, imagino que también podrá demostrarlo.”

____No, el que yo entienda algo no quiere decir que pueda demostrarlo. Precisamente eso es lo que dice, sin demostrarlo: Que entender algo es automáticamente demostrarlo >>.


Re: Comprendo que no podamos demostrar nuestros juicios "a posteriori", pero ello no debería ser así para los juicios "a priori" como "A = no A".


<< ____Entender algo no es ni más ni menos que construír un modelo de ese algo. Desde el momento en que yo digo “A y no-A” he construído el modelo >>.

Re: No puede construir sobre arena. Y una contradicción es arena conceptual.


<< ____Si tiene una definición operativa (que nos provoque definiciones circulares y sea objetivable), que no incluya el dudoso concepto de causa, de “entender”, diferente a la que le digo, me encantará oírla >>.

Re: No la tengo, lo siento. Si le dijera que entender es ver cómo una proposición se sigue de otra, no avanzaríamos nada, ya que "ver" y "entender" son sinónimos en este contexto. Me temo que a Ud. le sucede una cosa parecida con "construir" y "entender".


<< Dice Ud. “Si no tengo porqué dejar de preguntar, entonces nunca empezarían a ser”

____¿Puede demostrar eso? No creo que pueda >>.


Re: Puedo demostrar que los sucesos en el mundo son contingentes y que necesitan razones para ser. Ahora bien, si extendemos esa dependencia hasta el infinito, sin darle un comienzo, convertimos lo contingente en necesario, lo cual es un error.


<< ____Comprendo, pero no estoy de acuerdo ¿Explica qué de la Creación? Elimina el Hecho Bruto introduciendo otro Hecho Bruto y una buena cantidad de Hechos Brutos extra >>.

Re: La disparidad está en que, mientras todo necesita una razón, la propia razón no se necesita a sí misma, puesto que ya se tiene. Esto significa que es necesaria, y que es divina (la verdad a la que todas las demás remiten).

 

II.

 

Alegan:

 

<< Una proposición absurda NO es una proposición, es un sinsentido >>.

 

<< Que sea un sinsentido no significa que no seamos capaces de entenderlo, tan sólo significa que no es falsable >>.

 

Respondo:

 

En primer lugar, una proposición es una unidad de sentido que consta de sujeto y predicado. Las tautologías tienen sujeto y predicado, ergo son proposiciones, aunque resulten redundantes. Sin embargo, el mundo también es redundante consigo mismo y todos sus elementos lo son respecto a él ("El suceso X es real" no aporta información nueva respecto a "El mundo es real"), pero nadie diría que las leyes universales son redundantes ("El mundo no puede existir y no existir al mismo tiempo" se deriva de la noción misma de "el mundo", mas supone el universal principio de no contradicción). Los enunciados absurdos, por su parte, reúnen ambos miembros, sujeto y predicado, a pesar de ser proposiciones aparentes, pseudoproposiciones (no hay nexo real entre ellos).

En segundo lugar, dices que una proposición es verdadera o falsa si resulta falsable, y que de lo contrario es un sinsentido. Pero la proposición "Una proposición es verdadera o falsa si resulta falsable" no es falsable, luego -según tu propio postulado- carece de sentido.

Por último, ¿cómo calificarías las proposiciones que expresen mera posibilidad? Si hemos de hacerte caso, éstas no serían ni falsas ni verdaderas (al no ser falsables por el momento), ni absurdas (al no ser definitivamente infalsables).