Resp Log Simb "J. B. De Molay” No.23

Nuestro Altar de Juramentos

Etimológicamente el vocablo Ara significa Altar o Piedra de los Sacrificios. En nuestra logia, está representada mediante una figura prismática cuadrangular que lleva en lo alto un triángulo con tres luces, las cuales están colocadas de tal forma que sólo una de ellas ilumina hacia el Norte, el cual es el lugar que el aprendiz ocupa, esto indica que no se encuentra en capacidad para recibir por completo que luz que imprime la masonería.

Las antorchas son alegóricas al Sol, a la Luna y al Ven.'. M.'., ya que del mismo modo que el sol ilumina de día y la luna la noche, el Ven.'. M.'. debe esforzarse para alumbrar con su sapiencia la inteligencia de sus hermanos.

Sobre el Ara se coloca una Espada Flamígera, espada ondulada con lenguas de fuego que es la genuina representante del honor. Simboliza la obligación que tenemos de propagar por los cuatro puntos cardinales la luz de la verdad que proclamamos, a fin de lograr que la humanidad se instruya bajo la acción benéfica de la masonería. En sus reflejos, simboliza la ciencia y la virtud, que desde al Ara irradia en forma resplandeciente enseñanzas morales, filosóficas y científicas que deben impartirse de manera gradual a los iniciados, para no cegar su entendimiento.

Enseguida tenemos la Biblia, una escuadra y un compás. La primera se encuentra abierta en el Salmo 133. Este libro muchas veces es objeto de ataques por parte de los profanos, ya que aseguran que por el hecho de usarlo en nuestro taller, convierte a la masonería en una religión mas. Pero la razón de su uso en nuestra orden obedece al Landmark XXI. Además de que este libro posee todo el ideal y toda la belleza que encierra la bondad del concepto divino con grandes lecciones de moral, virtud y sabiduría. De esta manera tenemos también que existen libros tales como el Corán de los mahometanos, los Siete Libros Sagrados para los hindúes, los Libros de Confucio para el pueblo chino, incluso el Popol Vuh de los mayas, los cuales contienen grandes enseñanzas espirituales iguales a las de la Biblia y por eso que se colocan en el Ara dependiendo el punto geométrico donde se trabaje.

Como ya se dijo, la Biblia se encuentra en el Salmo 133, cuyo contenido se refiere al amor fraternal, los lazos de estrecha unión que deben ligar a todos los hombres, la delineación de los beneficios que regularmente recibe el hombre de sus semejantes cuando vive en sociedad y por último, nos manifiesta claramente el fin que a todo mortal le espera después de haber cumplido con su misión en la vida.

El Compás es otro de los atributos con que se representa a la Divinidad, su vértice es alegórico del ojo que todo lo ve, y sus ramas la claridad o los efluvios que constantemente se derraman sobre el hombre o la materia, que se encuentra representada por la escuadra. Es por esta razón que en la primera cámara, la escuadra está sobre el compás, manifestando que el hombre no ha vencido aún su parte material, y por eso no puede recibir por completo las emanaciones de la Divinidad. Cabe mencionar, que el compás siempre ha sido un símbolo de perfección en las artes, del cual surgen las más complicada figuras las cuales obedecen a un centro común. Del mismo modo, la Divinidad, foco central de toda belleza e inspiración, derrama sobre los hombres sus dones por igual.

La escuadra, a su vez, tiene la siguiente interpretación. Nuestro Q.'. H.'. Prim.'. Vig.'. tiene como atributo un nivel, el cual nos enseña que el hombre debe nivelar sus actos en una incesante perfección. Nuestro Q.'. H.'. Seg.'. Vig.'. a su vez tiene como atributo la plomada, que expresa la rectitud de todo proceder. Unidos estos dos atributos, el nivel en su posición horizontal y la plomada en posición vertical, se encuentra el nacimiento de la escuadra. Esto nos da la interpretación de que el hombre debe hacer un sabio uso de sus deberes y derechos, procurando que ellos no vayan a transgredir los derechos de los demás, sino buscando un punto de apoyo común como el vértice de una escuadra, para realizar la armonía y la unión. En pocas palabras: “el respeto al derecho ajeno es la paz”.

Para concluir tenemos que, considerada la Logia como un microuniverso, teniendo como techumbre el cielo y como límites del espacio abierto, el Ara debe entenderse como un punto que constantemente se repite en el universo, y que debe ser el lugar sagrado para el hombre para la introspección de sí mismo, la observación de sus propias cualidades y defectos, y la veneración más amplia de un todo.

Es cuanto mis QQ.'. HH.'.

Or.'. de Monterrey, N.L. a 17 de Marzo del año 2003 E.'.V.'.

Fraternalmente

C.'. M.'. Fernando A. Domínguez Ferrer


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