Solo hay dos situaciones ante las
cuales no debería emplearse electrofísicio:
PERSONAS QUE USAN MARCAPASO: Los impulsos
del electrofísico podrían interferir los pulsos del marcapaso.
DIALISADOS: Los electrofísico
aceleran la diuresis, especialmente cuando se estimula la región abdominal.
Existen otros casos frente a los
cuales los fabricantes prefieren establecer PROHIBICIONES del uso, por razones
NO directamente relacionadas con la electroestimulación. Son las siguientes:
PERIODOS DE EMBARAZO: Se prohíbe
el empleo de electrofísico para evitar responsabilidades difíciles de refutar
y de probar cuando el proceso de gestación sufra alteraciones de cualquier
índole que podrían imputarse a la electrogimnasia. Desde el punto de vista
fisiológico no se advierte razón alguna para prohibirlo en este caso, sobre
todo si la zona a estimular no corresponde a la región fetal.
PATOLOGÍAS CARDIACAS: La prohibición
del uso de electrofísico en pacientes con afecciones cardíacas (exceptuando
a las que implican MARCAPASO) solo se justifica por el ánimo de deslindar
responsabilidades frente a crisis cardíacas que, por desconocimiento, podrían vincularse a la electrogimnasia. Sin
embargo, un electrofísico es una gran ayuda para enfermos, sobre todo, cuando
la cardiopatía se ve agravada por obesidad o sobrepeso.
EPILÉPTICOS: Está demostrado
que una crisis epiléptica puede gatillarse aplicando estímulos luminosos o
de otra índole, que genere un estado de extrema tensión al paciente. Un electrofísico
puede provocar estímulos lumínicos (luces destellantes) cuando se excitan
regiones cercanas a los ojos del paciente.
VARICES: Los cuadros
varicosos no se complican ni mejoran por el empleo del electrofísico.
La electrogimnasia no acelera la circulación sanguínea, no produce
incremento del ritmo cardíaco. Tampoco modifica la frecuencia respiratoria.
Se prohibe el uso de electrofísico a quienes presenten várices
simplemente porque cualquier complicación del cuadro varicoso tendera a imputarse
a la electroestimulación.
PRÓTESIS – IMPLANTES – D.I.U.: Cualquier
dispositivo metálico implantado al interior del cuerpo humano no implica necesariamente
una prohibición total del uso de electrofísico. Pero, su empleo requiere tomar
ciertas precauciones que evitarán complicaciones menores, las que, realmente
pueden presentarse.
PRÓTESIS E IMPLANTES METALICOS: Frente a
cualquier tipo de injerto metálico, lo recomendable es no realizar electroestimulación
de las partes de los cuerpos que lo contienen.
DISPOSITIVOS INTRAUTERINOS: Algunas
pacientes portadoras de D.I.U. se han quejado de sangramientos posteriores
a una sesión de electrogimnasia. Si tales sangramientos se produjeron electrogimnasia,
también habría ocurrido con ejercicios naturales. En tales casos, es aconsejable
una visita al ginecólogo ya que el origen del problema o está en el uso del
electrofísico. De todas maneras en esta guía se sugiere la más segura distribución
de las placas para electroestimulación, a fin de dejar de su influencia a
la región vaginal.
PERIODO MENSTRUAL: No existe
fundamento fisiológico serio para prohibir la electrogimnasia en este período.
Las variaciones que pueda experimentar el flujo menstrual durante una sesión
con electrofísico, tienen características similares a las ocurridas con motivos
de ejercicios físicos naturales.
HERNIAS: Un paciente que presenta hernia no debe someter a esfuerzo físico a los músculos asociados al lugar herniado. En este caso frente a la electrogimnasia debe tomarse las mismas precauciones indicadas frente a la gimnasia.
