ALFRED HITCHCOCK

CLAVES DE SU CINE


UN PODEROSO SENTIDO DEL HUMOR

Hitchcock sentía una auténtica pasión por la ironía, un gusto por la broma fuera de lo común, que siempre plasmaba en sus filmes.

Fruto de este poderoso sentido del humor es la teoría de Hitchcock sobre el "Mac Guffin", que puede ser definida como la aplicacion de una excus para contar una historia apasionante.

GUSTO POR LAS HISTORIAS DE TERROR

En la literatura inglesa, el crimen aparece en el primer capítulo desde siempre, lo que no sucede en ningún otro país. En Inglaterra, jueces y abogados comentan con frecuencia el último caso de criminalidad que ha apasionado a la opinión pública.

No es, pues, extraño que, siendo inglés el entorno en el que crecií Hitchcock, éste comenzara muy pronto a sentirse fascinado por el crimen. Por ello, en su juventud visitó multiples veces el BLACK MUSEUM de Scothland Yard, donde pasaba tardes enteras observando los objetos relativos a famosos crimenes, a la vez que leía el dominical NEW OF THE WORLD, que relataba con detalle los crimenes mas sonados cometidos en Inglaterra.

El clima netamente inglés en el que Hitchcock creció fue pues de enorme trascendencia a la hora de elegir la trama de sus peliculas, que se basan frecuentemente en un crimen asociado a motivaciones sexuales.

MUNICIOSIDAD, ORDEN Y PLANIFICACION

Hitchcock ha señalado varias veces que nunca improvisa sobre el plató, pues no es un compositor de música que espera a tener la orquesta frente a él para pensar en lo que va a componer. Por el contrario, ha definido su forma de organizar el trabajo al comenzar un filme de la siguiente manera: "Yo leo un libro. Luego me encuentro con el guionista todas las mañanas durante los dias que convengan y escribimos juntos la película. Lo hacemos sobre el papel sin olvidarnos sobre cada escena ni el más mínimo detalle. No escribimos pues sólo la sinopsis, sino toda la descripción cinematografica, de modo que el primer golpe de manivela esté todo listo. Incluso, por ejemplo, la sonrisa de cualquier actor mientras está viendo un objeto determinado. Mis películas están terminadas antes de comenzar a rodarlas."

FE EN EL ARTE CINEMATOGRAFICO

Hitchcock siempre confió en las posibilidades expresivas del cine, por lo que buscaba siempre que las imágenes dieran la medida de un arte rico en sugerencias.

Expresó repetidamente su fe en el cine puro y se esmeró afanosamente para conseguir que la técnica cinematografica fuera para él algo muy dócil. Así, logró ser tan experto con la cámara que no necesitaba mirar el encuadre por el visor.

No es extraño que Hitchcock lograra un total equilibrio narrativo. Él mismo ha declarado "No creo en los dialogos. Tengo una fé ciega en el arte cinematogafico."

Convencido pues de que la forma altera radicalmente al contenido, Hitchcock elaboró siempre unas imágenes plenas de contenido.

ESTRECHA RELACION ENTRE EL FILME Y EL ESPECTADOR

El público siempre ha estado presente en la mente de Hitchcock cuando dirigía una película, pues, como él mismo ha dicho "el cine es un montón de butacas que hay que llenar".

Por ello, buscaba tener siempre en la pantalla un héroe con el que la gente pudiera identificarse; es decir, un hombre de la calle, un hombre ordinario, al que colocaba en una situación desesperada, pues su tema preferido es el relativo al inocente que es acusado injustamente.

Fruto de su atención al espectador era el cuidado que ponía par que nadie sintiera el más mínimo rechazo a sus películas. Hitchcock nunca se permitió ser demasiado audaz, ni en lo que respecta a la violencia, ni en lo relativo a los desnudos. Así en FRENESI, cuando se ve a la muchacha asesinada que está completamente desnuda, la coloca una especie de bikini de patatas y, según él mismo ha confesado, rodó PSICOSIS en blanco y negro para que no se viera el color de la sangre.

CONCEPCION DEL MONTAJE COMO ALGO ESENCIAL

Hitchcock, influenciado positivamente por su mujer, Alma Reville, quien tuvo a su cargo el montaje de múltiples filmes, daba una importancia capital de esta labor, que, para él, constituía además una forma de mantener un estricto control sobre sus películas. Para Hitchcock, el montaje no era otra cosa que la culminación física de una planificación exhaustiva de principio a fín, habiendo declarado a este respecto: "un filme está hecho de miles de imágenes que hay que orquestar ritmicamente.

EL TOQUE HITCHCOCK

Con la aplicación de estas claves, Hitchcock creó su propio universo cinematográfico, que hoy, diez años después de su muerte, nos sigue maravillando.

Forzó, en definitiva, su propio estilo, basado en una concepción poco grandilocuente, mas bien artesanal del cine. Estilo que el genial director ha resumido con estas palabras: "la diferencia entre una película normal de cine negro y una de mis películas puede explicarse mediante un claro ejemplo: tres personas están sentadas a una mesa; bajo la mesa hay una bomba; los tres personajes lo ignoran y el público también; cuando la bomba estalla interviene el elemento sorpresa, que es típico del estilo negro; por el contrario, lo que pasa en mi película es lo siguiente: los tres personajes tienen una bomba bajo su mesa y ellos lo ignoran, pero el público está al corriente y querría avisar a sus personajes de que estan a punto de saltar por los aires; mi habilidad consiste en dosificar esta espera, que no debe ser ni demasiado larga ni demasiado corta y debe ser seguida por un periodo de distensión."

 

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Juan Manuel Martinez - bc092@mail.com - Barcelona (Catalunya) - 1999