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LA PSICOLOGÍA
Qué es la psicología
Se oye decir muy a
menudo "yo tengo mucha psicología", Cuando alguien dice eso
no está diciendo que puede comprender a los demás (eso sería empatía)
dice que cree conocer a los demás que es capaz de predecir cómo actuarán. En los estudios de
psicología no hay ninguna asignatura de lectura de bola de cristal ni de ningún
tipo de adivinación, el psicólogo no puede saber cómo es una persona si ella no se lo dice. Así que lo que la gente dice ese tipo de cosas no está
hablando de lo que académicamente se entiende por psicología. La psicología es un
conjunto de técnicas y teorías que nos ayuda a quitarnos de encima esas formas
de hacer, esos patrones, esas rutinas, esos hábitos que nos dificultan la vida
cotidiana: que nos provocan ansiedad, incapacidad para responder en el momento
idóneo, timidez exagerada, emotividad descontrolada, fobias, impotencias,
celos, compulsiones, obesidad. etc... y que, además, repetimos una y otra vez. La psicología nos
ayuda a reconocer esos patrones y a utilizar las estrategias apropiadas para que
nuestro día a día cambie, sea más positivo, más agradable, con mayor energía
disponible, conociendo los límites y a vivir con ellos cómodamente. La
psicología nos da una mayor calidad de vida. Psicología
sí o psicología no Así pues, la
psicología no cura pero nos hace más libres. Nos da la posibilidad de elegir
entre curarnos a nosotros mismos o de seguir como estamos pero con conciencia de
lo que estamos decidiendo, libres ya de las programaciones mentales
inconscientes (esta capacidad no nos la da ninguna otra rama del conocimiento). Esta rama de la
ciencia tiene grandes partidarios y grandes detractores. Es curioso la cantidad
de gente que dice “yo no creo en la psicología” como si ésta fuese una fe
o una religión. Nada de eso: es una ciencia y una técnica. No es necesario que
todo el mundo pase por un tratamiento psicológico: hay quién lo necesita y hay
a quien ya le iría bien pero lleva una vida coherente y adaptada de forma que
no tiene porqué, y hay, también, quien no necesita la psicología en absoluto,
ya que se conocen a ellos mismo y son conscientes y se hacen responsables de
todos sus actos. Psicología sí o
no, es una elección personal: es utilizar un instrumento para conseguir
nuestros deseos de bienestar, o bien decidir no utilizarlo. Se
trata de no pelearse con la vida Freud definió la
psique como una estructura preparada para defenderse de amenazas reales o
imaginarias, provenientes de fuentes internas o externas. En la psique el Yo
libra una batalla constante para mantener a raya las fuerzas represoras del
“Super Yo” y a las fuerzas puramente instintivas de la “Líbido”. Total,
según este modelo, la psique es como
un campo de batalla donde se está guerrendo contínuamente. Si entendemos así
a la mente parece más algo que entorpece la supervivencia y el crecimiento que
otra cosa. Nunca le agradeceré
lo suficiente, al Dr. Sigmund Freud, las valiosísimas aportaciones que hizo el
campo del conocimiento de la mente, pero hoy en día están surgiendo nuevas
formas de entender la mente. Igual que hablamos de la convivencia y tolerancia
social podemos empezar a hablar de convivencia y tolerancia entre cada una de
nuestras partes. Hemos de llevar el
foco a un punto de vista de aceptación, tolerancia y comprensión de uno mismo,
no desde la visión de que somos un campo de batalla andante donde ninguna de
nuestra partes se fía de las otras. Es conveniente
entender que todos nuestros comportamientos y pensamientos tienen una causa ,
una razón de ser. Hubo un momento en nuestra vida en que esos comportamientos
fueron los más acertados, los que nos sacaron de un apuro, pero hoy ya no son
útiles y ha llegado el momento de cambiarlos. No debemos entender
nuestros miedos como enemigos, sino como un amigo al que le ocurre algo y nos
interesamos por él y le
preguntamos ¿cómo estás?, ¿porqué actúas así? , ¿qué te pasa? Y
“nosotros” le explicaremos a “los miedos” qué nos pasa, cuáles son
nuestras necesidades. De esta forma, y con mutuo respeto, empezamos a establecer
una diálogo que nos conduce a la resolución del conflicto en sus muy diversas
formas. Es impresionante ver
que cuando nos damos cuenta del momento y del porqué iniciamos un determinado
comportamiento, sólo con eso, nuestra vida mejora muchísimo. El nueva psicología
incluye los mismos valores de tolerancia y convivencia que reclamamos para la
sociedad. Porque no podemos ser
tolerantes con los demás si no lo somos con nosotros mismos. No se trata de
autocomplacencia, ya que si estamos sentados sobre un asiento incómodo tenemos
la necesidad de levantarnos rápidamente y buscar un asiento más confortable,
así son los pensamientos y comportamientos poco adaptados, no incomodan hasta
que encontramos una forma de hacer más adaptada y benéfica. Por tanto es una
visión de confianza en la vida y en las leyes naturales y no de esfuerzo y
combate continuos. Si las cosas son tan
simples ¿para qué me hace falta un psicólogo/a?. Porque, para curar
totalmente, no basta con conocer las cosas de forma intelectual, hay que
revivirlas y para eso, a la inmensa mayoría, nos hace falta la ayuda de una
ciencia y una técnica experta en este tipo de cosas: la psicología. Lluís Carballo Psicólogo
Transpersonal |
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