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Lionel Henriquez
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                                  CONSENTIDOS


                                          1998



R.P.I. Inscripción Nº 138.270 . 27.02.2004.

















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INDICE



 



crecimiento..................................................................................... 2


Viviendo.............................................................................................3


Recuerdos.........................................................................................4


Ya no son los mismos de mi niñez, ahora deliberan.........................5


Carta abierta a un Lonco..................................................................6


Misiva Irreverente..............................................................................7


Mujer, cuando te miro........................................................................9


El Encuentro....................................................................................11


Exequias..........................................................................................12


Los Míos..........................................................................................13



Cero............................................................................................14


I. Madre.......................................................................................15


II. Padre......................................................................................17


III. Hermanos..............................................................................18


5. IV. Abuelo...................................................................................19


6. V. Abuela....................................................................................20



VII. Alumbramiento.....................................................................21


VIII. Hija......................................................................................22


IX. Y Nuevamente Hija................................................................24


X. Nieto.......................................................................................25


 


2




CRECIMIENTO


En profundo e indómito silencio


machacando mis raíces


y bebiendo la infusión de su savia,


confundí el éxtasis de las flores.


Al subir por troncos y ramas


con manos y piernas de niño


en camino de intrincadas poses,


viví penumbra y claridad.


Apartando hojas y a través


de pétalos y perfumes


mi vista peregrina escapó de


su indómito y voluntarioso hastío.


Y mis ojos a través de los árboles


en vuelo entre los cirros


atrapará el reloj de la ventura


sancionando el tiempo y su verdad.


3




VIVIENDO


El sol azuzó mis ojos


y dejó mi cabeza extraviada


perturbando mi peregrinar


por los corpúsculos de colores.


El viento helado aireó mi rostro.


Mi vista voló acariciando gaviotas


en los rosados cojines de nubes.


El sol iluminó mi frente,


los graznidos hipnotizaron mis oídos


y el parpadeo del mar arrulló mis piernas…


Agua, sal, luz, frío y calor


inundaron mi oscuridad.


4


RECUERDOS


 


 


5


YA NO SON LOS MISMOS DE MI NIÑEZ. Ahora deliberan


 


Mil aviones
en atronador bufido
chirriaban por los cielos.

En feliz marcha
anunciaban a los niños
su fiesta del año.

En tierra vagones
cacareaban su impulso,
en el brillo soleado,
lo gallardo del día.

Con religiosa postura
aullaban los pavimentos
la temeraria y mortal carga
del transporte arrollador.

En hogares y butacas
hombres y párvulos
con golpes de mano
soltaban su emoción.

Hoy ya no son los mismos
deliberan con puertas cerradas,
engañan al hombre y al niño
en cajas ópticas y parlantes.

Hoy soy el niño de ayer,
mis palmas no conversan
se cierran en altos puños
lloran el engaño infantil.


 


 


 


CARTA ABIERTA A UN LONCO 6





Amigo de cuello erguido, hijo de la Tierra.


cuéntales a tu gente, mi sueño:



Medio dormido y entre parpadeos


viajé con tus pasos silenciosos


por los prologados cuadernos de tu familia.


Mis ojos acariciaron, en tus antepasados,


los resecos y profundos pliegues


que el sol, la luna, la tierra


araron en alguna madrugada del tiempo


Vi como nuestras raíces, con ojos de río


nos calzaban con tecnología globalizante


arropándonos con mantas de copihues,


para atravesar el tiempo sin hambre,


sin frío, sin rencores,


También, con escrutadores ojos


vi como nuestros ancestros,


entre araucarias, mar y cordillera


y por mandato del Universo,


enderezaban el camino


de nuestras generaciones.


7


Valdivia, 06 de agosto de 1991




Don Nicanor:


Me pisó los callos


Y me dolió.


Por ello va ésta.


Atte., L.H.B.


 


MISIVA IRREVERENTE


Don Nicanor,


perdone mi osadía


por nombrarlo así


y también por llamarle la atención


por un verso que no es del tono de sus canas


y menos su nombradía.


Cuando canta


"...la matemática aburre..."


¿No piensa que sus cantarinas aguas


ahogan los niños habitantes de nuestro entorno?


¿No piensa en ella, la matemática,


la Madre que tuvo en su vientre


su lógica, su lenguaje


y más aún los parió


para su mejor deleite?


Si no es así


perdone mi osadía.


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Preguntará quién soy


y le responderé:


no importa, pues sólo soy una tosca y mal formada arenilla


desencajada de la Tierra por mis infantiles manos,


para irreverentemente llegar volando


a herir sus profundos ojos (así lo espero)


y producirle lágrimas que rieguen sus arrugas


y laven la ofensa


en el Tiempo y en el Espacio,


a su Literaria y Formadora Madre,


que también es la mía.


Si no es así


perdone mi osadía


y también mi corazón


por decir malamente lo que piensa.


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MUJER, cuando te miro.


( A todas las Mujeres del Mundo)


Mujer, cuando nos encontramos,


me pregunto,


¿qué es aquello que me enturbia el seso,


que me pone en las sienes


el tic-tac del reloj?,


¿son tus ojos,


que ponen estacas en mi corazón


deslindando el terreno


que imaginas será tu propiedad?,


¿es tu mirar recorriendo mi alma


buscando un hogar que compartir?,


¿es tu cuerpo que junto a tus montes


cadenciosamente se mueven


recorriendo los aposentos de mi pasión?,


¿o es tu alma que desborda tu cuerpo


y sale al encuentro de la mía,


que sigilosamente se mueve


desde mi cuerpo al tuyo?


Mujer, cuando te dejo,


me pregunto,


¿qué fue aquello


10




que se pintó en el cuaderno


que la vida puso en mi corazón?


Mujer, cuando te recuerdo,


me pregunto,


¿qué fue aquello


que hizo correr las aguas


del río cuyo cauce lo forman melodías


que a borbotones van desde el sacro


hasta mi enmudecido cráneo?


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


11


 


 


 


 


 


 


 


 




ENCUENTRO


Entre dinteles


nuestras miradas se encontraron.


En violento estremecimiento


mi cuerpo viajó por el brumoso silencio


de arroyo en perenne caída


y mi alma voló entre la cresta del sol


y la comisura de tus labios.


Tu sonrisa plácida y coqueta


me invitó a entrelazar nuestras manos


mientras tus ojos bailaban en los míos


y nuestros cuerpos temblaban en monólogos


que abrigaban esa noche de promesas.


Entre ese ayer y el hoy en que recuerdo


la luna y el sol sólo han parpadeado.


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EXEQUIAS


Mis manos y los bronces de la urna


viajaron entrelazadas en carro con ruedas


de silenciosas gomas esmaltadas,


hacia la oscuridad del nicho.


Mentes y corazones


nadaron y vadearon sus lágrimas


al unirse al silencio del cortejo.


Caminaron árboles y flores


por entre las piedras y los adoquines


tras amortiguados pasos de ruidoso silencio.


Los muros y la madera se detuvieron


y los alientos contenidos


circularon la oración entre rosas y azucenas.


Rozó el bronce en el cemento.


Y tras el vidrio escondido,


emprendió el viaje sin retorno.


13


LOS MIOS



14




CERO


Los momentos de alegría


escritos en los cuadernos de la niñez


dan luz y vitalidad


en la búsqueda de estaciones


donde se equilibren


el alma y la razón.


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I. RECORDANDO A MI MADRE


Entre vaivenes de aguaceros


el viento juega con las nubes


y en ellas el sol pincela


caprichos y ensueños.


En las pinturas


que el sol colorea a su antojo,


veo los pechos nutrientes


que afané con esmero


y que fueron calma


del llanto que fracturó la noche.


Viajo a ese encuentro.


busco el brillo palpitante


del regalo de tu mirada,


a través de las caricias


que entrelazaste


entre tu rostro y mis manos.


 


Encuentro tus lágrimas


en el vaso de ternura,


que desbordaba gota a gota


la alegría de alimentar mi camino.


 


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Quiero detener esas nubes


para grabar lo no recordado,


y el viento juega


pincelando su arbitrio.


Con ojos silenciosos


Me duermo en los arreboles


en el viento, en el sol y en la lluvia...


...y esperaré nuevamente


en alguna esquina de mi vida.


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II. PADRE


A los pinceles


que afanaron tus manos


le posaron árboles y semillas.


Vestiste noches y días


escurriendo sus colores.


Tus bocetos volaron con el carbón.


Trompos, emboques y volantines


los plasmaste con tu fuego y tu escarcha


en profundos contrastes.


Con óleo y trementina fundiste los colores


que le dieron vida a mi familia, la tuya,


enmarcada en tus pinturas.


Hoy, en camino de noches y días


en las paredes miro las telas


que retornan mi pasado


que quisiera ...ahora.


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III. HERMANOS


Trenzados en maternal cariño


en paisajes con cascajos y jardines,


con juegos y peleas en veredas y calles


con abrazos y llanto de niños.



Siempre fuimos el cuerpo y el alma


de un pedazo del Universo.


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IV. ABUELO


Mi mente se extravía al parpadear


los días y las noches de mis recuerdos.


No veo en mis gateos y tropiezos


tu pesado caminar esquivando mis juguetes


y no encuentro tus manos apretando las mías.


Sólo estás en fotografía, que te muestra en sepia,


erguido con tus canas y arrugas, del brazo de la abuela.


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V. ABUELA


Hoy en día te nombran


La Nona, la Oma, o la Bueli.


Yo te conocí como abuelita.


Dueña de tu casa, con falda y delantal,


de día con varilla corriendo tras de mí


de noche con tus manos arrugadas


en caricias por mi piel.


 


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VII. ALUMBRAMIENTO


Ahora son dos que son uno.


uno que caminará por la


noche y el día de la vida


La sonrisa de la ternura


será siempre la compañera


que los acaricie


en cada tic-tac de sus corazones.


Son dos que son uno


cuyo corazón será la flor


que adorne las sonrisas.


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VIII. HIJA



Mientras observo embelesado


mi corazón late apremiante.


Mil recuerdos bullen por salir.


Mi infancia es la tuya.


Vive tus juegos


en ellos mi sino.


increíble afección,


serás madre, sublime mandato.


Viví los tuyos


con sutil indiferencia


con gran pasión.


Sólo padre


siento adoración.


El Universo quieren tus deseos.


Libertad en ebullición.


Soy padre


suavizo la tensión.


Tus sentimientos


ya fueron míos.


Penas y alegrías


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vuelcan mi emoción.


Como padre


fabuloso arrobamiento.


Mi Dios, qué inquietud.


Que fértil imaginación.


Intento reprimirla.


Me estimo padre


modero el impulso.


En breves momentos


tu dulce carácter


varía por completo.


Eres mi madre en proyección.


Nunca dejes tu niñez.


Tus ardorosas caricias


son estrellas que


siempre volverán


Siempre padre


presiento tu transformación.


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IX. Y NUEVAMENTE, HIJA


La vida nos dio un jardín.


Lo abonamos con paciencia y con cariño.


Dos rosas emergieron,


tú eras una y con tierna mirada


nos llenaste de alegría.


Escuchamos en el palpitar del tiempo


como tus hojas y ramas crecían,


absorbiendo la inmensa bondad


que Dios a través de su entorno,


entre luces te entregaba.


El sol y la luna con hábiles manos


nos regalaron su tejido en oro y plata


y en él te vimos como pujante botón,


ansiosa de coger la noche y el día


para que tu corazón comulgara el amor.


Tus pétalos de vivos colores


en nuestro jardín reinarán sólo un parpadeo.


Vendrán manos sedientas de amor,


que te llevarán a tu propia primavera.


Y seremos felices de verte irradiando tu corazón.


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X. NIETO


Tu mirada refrescante


hizo parpadear mi corazón.


Las sonrisas en tu rostro


enroscaron el manubrio de mi voluntad.


Viajaremos zigzagueantes calles


hablando de mi pasado y de tu futuro


sólo con nuestros ojos y, si así Dios lo quiere.