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Mi Poesía (una selección de textos) |
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A manera de bibliografía |
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| 1990-2005 |
En Monterrey, México. en el lanzamiento del Libro "Entre dos manos". Enero 2005
-Mi Nacimiento: "Dios" -Mi Iniciación: "El Arte" -Mi obsesión: "Las Letras" -Mi Inspiración: "La Belleza" -Mi Vida: "El Amor", -Mi Sensibilidad: “La Mujer” -Mi Intuición: “Mi Mundo Interno” -Mi Norte: "La Verdad" , "La Justicia" -Mi Ternura: “Mi Madre”, “Mis Hijas”, "Mi Nieto" -Mi Trascendencia: “Mis Hijos literarios” -Mi Trabajo, Mi Mantención : ”La Educación" , “Las Matemáticas” -Mi Madre Literaria: "Gabriela Mistral" -Mi Padre Literario: “Gustavo A. Bécquer" -Mis Hermanos Literarios: “Vicente Huidobro”, "Arturo Rimbaud”, "Stefan Zweig" -Mi Amigo del Alma: “C. Gustav Jung” -Mis Amigos Literarios: “Platón”, “Homero”, "Plutarco" -Mis Iconos: “Miguel Angel”, “Leonardo de Vinci”, “Wolfang A. Mozart , “Ludwig van Beethoven”, “Johann W. Goethe” -Mis Pesadillas: “El Libro Egipcio de los Muertos”, “El Libro Tibetano de los Muertos” -Mis Reflexiones Nocturnas: “La Mitología”, “La Metafísica”, “Las Religiones”, “La Historia”, “La Sicología” -Mi Sueño: “Morir en compañia del Amor” P.S.
Los textos publicados en esta página, corresponden a:
I. Los libros inéditos de mi autoría:
1. "La Aventura del Espectáculo" .1991. R.P.I. Inscripción Nº 138.270 . 27.02.2004. 2. "Puerta de Vaivén". 1996. R.P.I. Inscripción Nº 95.415. 29.10.1996. 3. "Consentidos". 1998. R.P.I. Inscripción Nº 138.270 . 27.02.2004.
De los anteriores libros, hay textos que han sido incluidos en las Antologias:
-"Nueva Poesía Hispano Americana", Segunda y Tercera Ediciones. Enero y Mayo de 2004. Lima Perú. Compilacion hecha por el poeta peruano Leo Zelada.
-"Sin Tinta Ni Papel" Mago Editor. Julio de 2004. Santiago Chile.
-"Intramuros" Mago Editor. Diciembre de 2005. Santiago Chile. -"Poemas de mar a mar. Ediciones Atenas. Barcelona España.2006
II. Libros Publicados:
1. "ENTRE DOS MANOS", Patricia Lara A., Lionel Henriquez B. Editorial Oficio. Monterrey.México. Enero 2005. 2. "EL TREN DE LAS DISTANCIAS", Patricia Lara A., Lionel Henriquez B. Visceralia Ediciones. Santiago, Chile. Agosto 2005. 3. "Entre Gritos de Luz". 2000. R.P.I. Inscripción Nº 138.270 . 27.02.2004. Editorial Oficio. Monterrey.México. Octubre 2007.
III. Y a los que se van escribiendo al ritmo de los días. |
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Nada dejo atado ni siquiera tu sonrisa. Mi viaje terminará por entre arces y cipreses, que se confunden con lápidas y que se diluyen entre la escarcha y el lodo.
Mi perro aullará canciones, le cantará al viento, lo querrá morder, correrá entre los árboles, buscará mi silueta en sus recuerdos, viajará hacia ella en el hilo de sus aullidos. Morderá su cola rascará sus orejas, se revolcará en el barro, lamerá sus heridas y se echará sobre mi tumba... Viajaré de noche, desnudo vestido con Tu Silueta, amoldándome en Tus Huellas. Tus Lágrimas serán aceite para mis lamentos. Encontraré Tus Huesos encarnados en el polvo y la tierra será mi aliento. Usaré Tu Manto, entonaré Tus Canciones...
Mi perro moverá su cola, al sentirme al olerme cuando en viaje hacia el vientre pase por el marco del nicho, para vivir nuevamente en la oscuridad, húmeda, tibia, que vestirá mis sueños en otro despertar y... Sólo páginas en blanco. |
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2. EN LA ANTESALA DEL UNIVERSO (Soneto) |
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Tus puños se revuelcan en el llanto al sentir el perfume del fracaso ondulando de noche con sus pasos por las vetas del mármol en tu espanto.
Sonrisas por recuerdos en ocasos recorren la mirada de quebranto, que buscó entre gorriones y pegasos sentir el Universo entre sus cantos.
Son los inconsecuentes sentimientos que cruzan el reloj de la confianza apretando tus dedos soñolientos.
Engarfiada en el centro del aliento el aura será el pan de la esperanza en tus ojos viajeros por el viento. |
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3. ¡RENUNCIA A LOS ANTIGUOS MOLDES! |
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Zúrcete un aura en el cuerpo y deja entrar por ella la energía para encender el farol de la esquina, esa en que se bifurca la calle de tu cerebro hacia el Orión de tu sonrisa y el mar de tu dolor, avenidas que se encuentran en el parpadeo del horizonte.
¡Reniega la oscuridad de las veredas!. ¡Tus pies deben penetrar la neblina del ocaso para llegar a ser simiente en la matriz de la aurora!. Cuando logres incubarte en su tibieza, nacerá, crecerá ese verbo parido entre tus ojos eclipsando en tus cejas las angustias.
Vamos, camina por la calle iluminada alcanza con tus manos esas mantas bordadas con la mirada de los dioses, con ella de abrigo, cruza las columnas, sumérgete en las esferas aquellas donde conviven con la misma aura, entre ruido y silencio, dolores y sonrisas. |
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4. EN EL CAMINO DE TU SILENCIO |
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Sonrisas muertas vuelan con tus esperanzas, gregarios nichos se agolpan en tu mirada. Avanzas solo, sin temer a los iracundos mientras congregantes juegan a ser dioses y oran por tu viaje en que cargas tus penas.
Simulas tener esa confianza que tuviste cuando conversabas con tus hermanos, en la cofradía, allá entre las calles con adoquines alumbrados por faroles de sentimientos humanos y divinos.
En tu viaje, confundes la noche y el día, los relojes con pantallas de vidrio refractan la luz del silencio con minuteros en vaivén organizando campanas para el hoy, en éste tu viaje como en el ayer, como en el mañana.
No, no has tenido el frío que paralizaba los ojos en tu alfa, pero la incongruencia de esas nuevas sensaciones atraviesa las oscuras paredes de tu cuerpo encapsulado en tu mente, a la espera de templar la sangre en un retorno por las arterias de tus sentidos.
De lo que sí estas seguro, es que volverás con piernas que te otorgarán en alguna galaxia y nunca más volverás a arrinconarte bajo la Tierra acurrucado bajo alguna piedra, acariciando tus rodillas por el temor de caminar con el sol de otra constelación.
Y cuando transites con distintos ojos por el hoy en tu vigilia, recordarás siempre que tus pasos por una nueva vida de sueños pasará siempre por la tibieza de la matriz de la esperanza. |
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La noche ha oscurecido tus pestañas, a tu hijo ya lo incuban las estrellas, esferas ahogan el llanto no esperado. Gritas por ese dolor que desangra montañas inundando con sangre el alma de la alegría.
En el rostro escondes perfumes tristes, con brazos abiertos, puños cerrados pides al viento, sus besos de niño con manos regalonas de juguetes, con sus piernas en mundos de esperanzas, para acunarlos en tu pecho doliente.
Tus ojos de azucenas al alba le piden al cielo viajar de su mano en ese largo viaje por oscuros pasillos, para arroparlo con tu cariño...
Nunca me resignaré a vivir sin él y quisiera aunque viva mil años, una lágrima de mis hijos en mi despedida, teniendo a los ojos de Dios por compañía. |
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Mis permeables sensaciones Se acomodaron entre piedras y jardines Junto a pequeño y transitorio hogar campesino y volaron por caricias de mil constelaciones aspirando sus luces en el silencio del rocío.
Mis sentidos juntaron las estrellas, conversaron con sus luces palpitantes en el jolgorio nocturno de sus pupilas, escrutaron con religiosa paciencia luces de la madrugada del tiempo.
Sus pulsaciones comentaron de la maravilla del Universo, “el alma del piloto peregrino cubierta con velos de belleza, confundidas en el vaivén del dolor pavimentadas con flores del olvido…, si naces y renaces en las grutas del silencio conseguirás transparentes cortinas para ebullir tu instinto cósmico en la fogata del Universo iluminando los palos cruzados del horizonte…”
Junto a un grillo y a los ojos de álamos que entre sus ramas parpadeaban la noche acomodé en la repisa de mi cerebro, el brillo de tan inusual mensaje, mientras moría una estrella.
Entre sábanas me tendí para la llegada del sol lumbre de mi litera, despertador de mis soñolientas piernas.
Lionel Henríquez B. Marzo de 1990 |
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Cruces y memoriales convergentes rescatan una historia de insolencia escrita con palabras de imprudencia en tributo a un poder irreverente:
“En nombre de mi padre inconsecuente, con el seso convoco tu presencia a cercenar los huesos con violencia para entregar poder a incompetentes”.
A Marte entronizaste sempiterno con gritos de guerrero no vidente, maldijiste a tu muerte en el averno.
El fuego en tu memoria ya es eterno y aunque tengas mil vidas penitentes volverás a viajar por el infierno.
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Perdiste el norte del magma en el hielo del Polo Sur. Te asomaste al espejo de la mirada penetrante Y sólo ahí encontraste los caminos perdidos, atrofiados en espirales, sumidos en cavernas concéntricas Te arropaste con mantos de escalofríos. Buscaste el sueño reparador en altares susurradores.
Bebiste tu veneno en infusiones aromáticas a la espera de la sonrisa helada, caminante de tus venas. Nada quedaba sino el viento que estrechaba tu aorta resecando tu saliva en el infierno de tu lengua.
¿Moriré hoy? Preguntaron tus ojos de nieve. La melodía inconclusa de tu viaje terrenal se apoderaba de los enmohecidos goznes de las puertas y ventanas de tus oídos inflamando la piel de tu cerebro. ¿Será Mañana? Volviste a preguntar.
Sólo intuiste esa respuesta que te siguió a todas partes: Tu cuerpo será de los sabios que pisotean la tierra, en esa atmósfera preconcebida por aquellos dioses inmortales que te dieron a beber el vino de una mutante y única vida.
Entonces entornaste los ojos y miraste aquellos sacrificios de mullidos bueyes, a la orilla del horizonte que en tu nombre quemaban esos genios que vivieron en tus espaldas.
Y sólo ahí dijiste: "En el ombligo de las galaxias descansará mi sangre testada".
29 de Marzo de 2004
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La luna correteaba entre las nubes. La lluvia jugaba al lazo en el camino. Mi silueta se columpiaba entre arbustos y matorrales. Tu sombra perseguía el sol de verano.
El jadeo inflaba mis sienes al correr por el barro, el viento agrietaba tus párpados, nuestras rodillas se amoldaban en la arena.
¿Qué buscaban en esos recuerdos nuestros ojos? ¡Al niño que dejamos construyendo castillos entre el pestañeo del mar y nuestros ropajes perdidos!
Octubre de 1996 |
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Sonrisas se escondían en el llanto de tus piernas mientras los ojos volaban por infantiles rieles con locomotoras cargando en sus vagones trompos, emboques y volantines.
El humo en juego por el aire, tiznaba las alas de pájaros migratorios que buscaban su norte.
Entre ventanas se memorizaban oraciones en rogativas y alabanzas surcadas por sueños, de bíblicas pestañas, en el océano de la Vía Láctea.
En el andén, tus manos enderezaron los pasos a la vista de relojes cuyas campanas apuntaban hacia los oídos del Universo, bajo nubes que refractaban el cariño del sol.
Ante el silbato, con la vista en tu camino de niño te embarcaste en tren cruzador de lluvias y galaxias para escuchar, bajo la Cruz del Sur, la voz del Cosmos. |
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Ya no se mueven mis pies es la tierra que se mueve. Mi patria es la luz y hacia ella retorno.
Ya no palpitan mis ojos es mi mente la que parpadea. Mis caminos son guiones libertarios de páginas y páginas en blanco y por ellos camino escarbando mi naciente desnudez.
Ya no gimen mis ojos.
Ya no parpadean mis oídos.
Ya no enrostro mis rodillas.
Es el cielo que se mueve inclinándose al camino. |
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Tú, la que haces volar mis cisnes en vuelo a ras de río, que llevan alimento a mis polluelos que nadan sigilosamente entre las anclas de barcas mutantes.
Tú, la que entre lluvias zozobras embarcaciones con vientos de tormenta.
Yo, entre tanta angustia, te veo palpitar en nubes hinchadas de agua pura, que mojan mi desnudez.
No, hoy no quiero tus huracanes que ahuyenten mi destino, y menos tus relámpagos destructores de navíos en las compuertas del océano. | |
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I. AYER
Anoche, que fue el hoy, anoche, que fue el mañana, anoche, que fue el ayer entró en mi casa la casa de un mago. Y caí a las nubes de las manos de mis dedos. Y volé con tirantes de hilo por el pulmón de la Tierra con el ritmo de su respiración. Y me vi solo, por calles de ciegos, con mirada de paloma posada entre escaños y piernas de niños lanzado a través de la tinta de fuego en las líneas de mis manos, improvisando respuestas con palabras de artista en escena.
II. HOY
Hoy, que fue el anoche, mañana, que fue el anoche, ayer, que fue el anoche recordé la casa del mago y vi a los ciegos buscando a tientas por las calles desiertas una tienda abierta, un almacén de lazarillos para apropiarse de uno y sea, con sus ojos, el mago escondido en el sótano de su casa.
III. MAÑANA
Mañana, que fue el ayer, mañana, que fue el hoy, mañana, que fue el mañana me sumergí en el corazón de la Tierra impulsado por el viento de sus pulmones y recorrí sus venas y arterias. Me vi en el sótano sentado en el living mirando las estrellas desde el centro del patio. Y escuché con impertinencia y miré como espía sin cartón sus improvisadas miradas comentando de la mano de la Tierra la travesía por el Cosmos hacia un principio que recuerda algún final.
IV. Y PASADO EL MAÑANA
Y la Tierra, célula del Universo inquieto, se reflejó en mi espejo enmarcado con las vetas de mi cráneo silencioso. Y mis ojos perdidos por las luces de azuzadores soles se encontraron con mis labios sonrientes en el núcleo de mi cráneo cráneo corazón de la Tierra en la que escribe con tinta de fuego el mago, que sólo vive cuando nace el Hombre. |
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14. ¿QUÉ MAS QUIERES DE MI? |
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Duende, ángel o demonio que paseas cantando por mi jardín. No sé cuál es tu nombre no sé como invocarte. Sólo sé que estás en mis hombros con tus brazos enredando mi cuello estrujando mi garganta.
Atormentas mis sensaciones con voz gutural con gritos lastimeros desde el fondo de tu caverna.
Besas mis sienes, con tu voz prisionera del silencio aúllas en mis oídos, mientras duermo en el camino.
Tus paisajes, tu horizonte tus eléctricas visiones, engarzadas en mis nostálgicas neuronas, proyectados entre viñetas de fibra de vidrio, de óptica voz, de colores parlantes, ya son míos.
Y las efímeras balas de tu fugaz humildad, ya han perforado mi vacío.
Omnisciente, Omnipresente, Inescrutable, ¿qué más quieres de mí? |
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Se cierran los ojos de mi cerebro. Palpitan las sensaciones en sus compuertas.
Mis ojos vuelan por senderos con alfombras de luces, enfundados en alamedas que besan en el horizonte al río de cristalinas aguas que mi luna ha navegado hacia el océano, en días y noches de parpadeos.
Mi corazón pide a la desnudada piel virar hacia el éxtasis perfumado de colores, que regalan embarcaciones en sus misterios por la sonrisa del mar, con la sangre de pasajero.
Las líneas de mis manos recuerdan esos labios que las melodías capturaban en las puestas de sol haciéndolos brillar entre veleros que titilaban junto a un muelle en espera de sus travesías.
Mi cuerpo destila con prisa los universos marchitos envueltos por cortinas al sol de media mañana. Se abren mis oídos al lucero del silencio que palpita al ver las caricias de amor.
Mi mente, cuerpo y alma abren sus ventanas y aireándose se embriagan con el silencio del mar.
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El día que muera, no será un espejismo, viajaré por el cauce de un río con sombras de alerces en sus orillas, el pecho quieto escuchando lágrimas de choroyes.
Mis cuerpo por los senderos de naves fluviales atravesará conversaciones de robles y araucarias comentándoles la permeabilidad del tiempo sumido entre miles de senderos paralelos, cuyos ojos han visto como crece y decrece su follaje al vaivén de la luz.
Ese viaje será largo, muy largo, como la mirada tuya. Aletargado en el lecho, seguiré huellas descalzas navegaré con el elixir perfumado de tu energía.
Entre lágrimas forasteras y sonrisas abrigadoras llegaré por los sueños hasta el foso de la oscuridad despertando dioses a las puertas de mítica catedral.
Con el calor de tus manos traspasaré vidas pasajeras me sumiré en las siluetas que han dibujado los hombres entre los pasillos pavimentados de espejos temporales, para vivir creciendo al compás del reloj del silencio…
Si alguna vez se encuentran nuestros universos veré a través de las paredes como miras el reflejo del sosiego de los peregrinos en el fondo de tu copa en que has escanciado tu vida reinventando calendarios.
No será la ilusión óptica de un éxtasis místico ni el delirio de ver con ojos prestados por tu futuro, será la respuesta de la promesa de encontrarnos ese día. |
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...Y el Universo esperando la palabra, permaneció en silencio. |
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18. EL AVERNO DE UN EX GOBERNANTE (Crónica de una muerte prevista) |
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Entre umbrales mortuorios, voces diurnas volaron entre cien jaculatorias y se aunaron a coro de nocturnas fábulas, en sincrónicas escorias.
Ojos palidecieron frente a la urna, sombras iluminaron las memorias de inviernos compartidos en historias. ¡Hoy su abyecto dinero lo embadurna!
Viajará sin retorno aunque resista el odio a juzgadores en repisas enclavadas en el polvo prisionero.
Los ecos de conjuros progresistas harán vivir su llanto en las cornizas de las criptas en que yacen sus rastreros. |
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El sol azuzó mis ojos y dejó mi cabeza extraviada perturbando mi peregrinar por los corpúsculos de colores.
El viento helado aireó mi rostro. Mi vista voló acariciando gaviotas en los rosados cojines de nubes.
El sol iluminó mi frente, los graznidos hipnotizaron mis oídos y el parpadeo del mar arrulló mis piernas…
Agua, sal, luz, frío y calor inundaron mi oscuridad. |
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Entre la angustia del no poder caminar por veredas alumbradas por faroles y la asfixia de piernas reptíleas, está el enojo de la tortuga gerenta de los cerebros de los mancos de espíritu que duermen la resaca diurna desnudos y en camas prestadas, en la oscuridad de sus tildados temores. |
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En profundo silencio, en serena reflexión, tu espíritu indómito juzgará el tiempo y sus rituales.
Cabalgando por raíces con crines en las manos, tu corazón creerá en el día.
Acariciando ramas en peregrino hastío, bebiendo savia confundirás el éxtasis de las flores.
Soñando en el camino con inclinada pose, velando tus pálpitos te abrigarás con mantos de nubes.
A través del follaje espoleando el potro, tus pupilas trasuntarán las hierbas en alas de golondrinas estivales.
A través de pétalos y aromas con el amor al anca del corcel, vivirás las noches y los días. ocultando los hálitos de viejos temores
Abrazado al cuello del semental trotarás entre los árboles, oliendo la humedad del bosque.
Con esos lentos pasos del rocinante a su lado, conversándole a sus visiones, entrarás por puertas y ventanas caminarás oscuros, soleados pasillos.
y... En jaulas de milenarios alerces encerrarás el tiempo y su ventura...
¡Tus ojos volverán a la profundidad del día! |
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Voz, Quintaesencia acariciadora de oídos con melodía de inmortales.
Se unen corazones en abrazos recogidos desde atmósferas templadas en fragua de vasijas.
Transmuta plomo de temores en oro de afectos, que en anillo engasta el diamante de la pasión.
Es canto de alquimista amante que recorre tu piel con besos, manos, palabras, sinfonía de amor. |
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La noche encrespó sus cejas. La noche afiló sus pestañas. La noche onduló sus cabellos.
Su cita era en el encuentro de la luna y las montañas entre espadas de luz y lluvia de nubes.
Su cita era con los dioses que han abierto los ojos de los sin nombre entre las implosiones de los no videntes.
Y entre las mesas de las montañas bebiendo las oscuridades sentenciaron a los nigromantes de blancas capuchas a vivir en el recinto del poeta y a sus duendes de manto negro a cantar con las bocas de los músicos.
Y la noche haciendo parpadear su piel y abrazando los dioses recitó el cúmplase al pintor de las claridades.
Y la noche se alienó en los brazos del unicornio que la alzó frente a sus ojos.
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Con la luz del silencio tus manos buscaron en la repisa el poema que había escrito una mirada soñadora.
La melodía del sol del atardecer se sumergió entre tus sienes, en caricias por fatigadas pestañas que leían en el hilván de lágrimas y sonrisas.
Se reflectó tu rostro en espejo cóncavo mudando en fantasías el paladar de tu cerebro. Te embriagaste con las angustias y alegrías que abrasaron tus sensibles latidos.
Tus ojos despertaron del letargo al mirar tras entreabiertas ventanas, un colibrí libando la esencia de una azalea. Con su vuelo se lavaron las alucinadas pupilas, arrobándote en la armonía de sus transparentes alas. |
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Destello que alumbras mis laberintos de oscuridad. Sueño de un camino sin fronteras, mágico.
Con voz melodía del alma cantas en suspiros tus canciones de vida.
Sólo vivo por noches y días converso, en tu amor. |
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26. CANTO A UNA CEREMONIA (Entre murallas de granito) |
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En vigilia soñé que mis manos se deslizaban por cables de acero hacia recintos no habitados por relojes y galaxias, y entre un abrir y cerrar sus puertas al vaivén de mis sentidos me encontré en el templo de las diosas.
Y allí cantaba:
Canto a ti mujer de mis versos sacerdotisa de tu propio vientre que oficias a la luz de tus senos la ceremonia de los huesos danzantes.
Canto a ti mujer de los tres velos y canto al velo de tu sonrisa sesgada y canto al velo de tus ojos nacientes y canto al velo tríptico de tu mirada.
Y lo canto en tu altar de consumación donde tu destino y el mío se escurren entre los filamentos de mis dedos.
Y también te canto en mi altar donde tu vientre, tus senos, tus ojos se pasean por envolturas volcánicas por los ventrículos de tu corazón.
Y seguiré cantado la salmodia de tu voz cada vez que escuche los huesos danzantes entre los eclipses de nuestros templos.
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Lluvia impertinente sombras apacibles, en lucha con sol agresivo, protagonistas del verbo en la cultura de los cementerios.
Abrazos empáticos palabras sentidas, celebran, lloran, tropiezos, saltos, caídas, entre el nacer y morir…
Los pasos trascendentes por las columnas de occidente, serán palabras con alas de araucarias haciendo huellas en el nicho del tiempo.
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28. QUE PENA ME DAS ( o la transfiguración de una autocrítica) |
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¡Que espectáculo! ¡Que pena me das! Pirquinero que escarbas buscando oro en el estiércol. y no sabes que lo tienes en la mente de tus ojos en la mente de tu cerebro en la mente de tu corazón, en lo profundo de tu Yo. Y ahí no lo buscas. Y más, te criticas con parapléjicas palabras que para ti son oro pues crees tener la piedra filosofal. ¿No te das cuenta que sólo es plomo decantado en el fondo de la vasija que sostienen tus manos?
No olvides en ti está lo aurífero, tú eres el oro. Búscalo sin temor de encontrarlo. Si no lo encuentras sólo viajarás en el hoy encima de una carreta y dormido en el nuevo milenio.
Y no critiques al que busca abrazar su esencia para viajar con ella entre el ayer, el hoy y el mañana.
La trascendencia no es la razón de tu deseo. |
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Energía radiante péndulo de amor. Alma que mueve montañas, cuerpo refugio de emociones pechos dadores de vida.
Rostro ungido por la ternura, miradas que vigilan horizontes. Haces florecer ríos en los ojos, con labios que beben pasión y manos latiendo anhelos. Eres universo de caricias.
Tu sino es parpadear corazones llevándolos a los jardines de tu castillo encantado, volcanes hacen lechos de fuego dónde ríos de lava recorren tus valles, tus montes...
Buscas germinar semillas en el silencio de los pasos con ilusiones adheridas a la piel, recordando como tu alma encarnó en la tibieza del vientre de otra mujer.
¿Eso? Es sólo un átomo de lo que eres tú. |
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Desde la cripta encajonada recordarás lamentos, buscarás huellas amoldadas en tus entrañas.
En la altura hablarás a la carne, los recuerdos rajarán tu vientre, tu mirar no tendrá ecos de altares.
Las bóvedas guardarán sin pausa tus entrecortados suspiros. Los alojarán en territorio implantado por los demonios que nacieron, vivieron estrujando tu alma marchita.
Los quejidos serán tus esclavos que le darán de beber al silencio. Los hechiceros del averno serán tus amos, gobernarán los recuerdos de las palpitaciones que encerraste entre las paredes de los nichos.
Y cuando quieras volar te sumirás en la tierra quebrando tus renacimientos.
¿Para qué me preocupo, si volverás a la tierra de donde viniste?
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Desde las puertas del horizonte bebiste en sosiego la savia de la oscuridad. Y el ánfora ocupada por tus cenizas recibió el calor de la resina diluida por mis manos.
El sudor del cielo subió por arterias transportando tus enhebrados dolores desde el corazón de la Tierra.
Latieron mis sienes migratorias al resbalar las empantanadas angustias por la límbica garganta del ánfora. Y al embeberme en los sueños de los falsos agoreros, en mis palmas lloró el cántaro mortuorio.
Caminando en vaivén con pies desnudos entre mis retinas, la Matriz y las Esferas, las cenizas de los Augures alimentaron mis visiones, reordenando tu vacío en la fogata del Firmamento. |
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32. ADIOS, al amigo de una vida |
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La noche ha cerrado sus párpados. El día reinicia su eterno pestañeo. Has vuelto al lugar que te abrió los ojos. Las flores han trocado sus formas y colores. La Tierra se ha vuelto Luz y abre sus compuertas su Matriz se inunda de colores fosforescentes esperando incubarte en el calor de sus entrañas.
Las nubes viajan en el tiempo: buscan huellas para tu andar entre el jardín y las esferas.
Tus ojos ven lo que yo no he visto en páginas de hombres simples. Tus pies calzan las lágrimas de hombres singulares.
Tu rostro se refleja tras los espejos. Tu corazón titila al compás de las estrellas al viajar por túneles que conectan Universos. Tus manos con los ojos de la Tierra buscan lo no visto y encuentran lo que vieron los Dioses.
Tu mente gobierna tus emociones, has roto la energía de escape.
Eres Libre, eres quien debe ser.
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Quise expresar mi deseo buscando con lágrimas tibias bajo estrellas, mantas y sábanas, tu luna, tu miel. Luciérnagas amamantaron mi luz. Abejas y mariposas volaron entre mares ríos y raíces. Rozaron mis retinas, escuché tu tinta, tu sol. Pegasos y unicornios inflamaron mis ojos. Dragones cabalgaron por embriones montes y quebradas. Desde tu costado olí tu tela, tu amor. Azahares y amapolas jugaron con ella. Los niños apagaron sus instintos entre ovarios y pistilos. Miré tu río, tus montes. Reyes y obispos apagaron mi sed entre naranjas y limoneros. Viví tu reino, tu paz. Golondrinas y palomas emprendieron su retorno, los árboles secretearon a su paso, sobre lluvias y rieles. Se llevaron tus últimas caricias. |
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El sueño de un poeta fue el más trascendente leído en el bar de los dioses.
Se brindó a las letras del poeta soñador. Se inscribió su nombre en la página del silencio.
Y será un poema que abrirá las manos de las sonrisas silenciosas. |
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35. DEDICATORIA. A Ti Amigo(*) Peregrinante: |
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Las palabras que llenan este cántaro, que son mis versos, provienen desde el fondo de mi noria; yo sólo bajé el balde para llenarlo de agua, fresca transparente que fluye y fluye desde mi mundo interior, y trasvasijé el balde una y otra vez en mi cántaro, para beberla con prisa, para hacer mi sed calma, para humedecer mi rostro para mojar mi cuerpo, para refrescarme.
¿Qué más quisiera yo que esta misma agua empapara la sed de los peregrinos? O al menos pudiera refrescar a más de uno y a Ti entre ellos.
(*) Sin género |
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36. CARTA ABIERTA A UN LONCO (*) |
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Amigo de cuello erguido, hijo de la Tierra. cuéntales a tu gente, mi sueño:
Medio dormido y entre parpadeos viajé con tus pasos silenciosos por los prologados cuadernos de tu familia.
Mis ojos acariciaron, en tus antepasados, los resecos y profundos pliegues que el sol, la luna y la tierra araron en alguna madrugada del tiempo.
Vi como nuestras raíces, con ojos de agonía, con tecnología globalizante nos calzaban arropándonos con mantas de copihues, para atravesar el tiempo sin hambre, sin frío, sin rencores.
También, con escrutadores ojos vi como nuestros ancestros, entre araucarias, mar y cordillera, por mandato del Universo, enderezaban el camino de nuestras generaciones.
Lonco Amigo, cuéntales mi sueño, yo lo haré con mis hermanos, que son los tuyos. ¿Olvidemos el hacha y el arcabuz, y juguemos a que no hemos visto nada?
Lionel Henríquez B. Marzo de 1991
(*) Principal. Cacique.
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Nacieron camelias, blancas, rojas. En la tierra buscaban tu nombre, sus pétalos lo susurraban, ellas querían adornar tu sonrisa.
Mis manos escucharon canciones con melodías al viento primaveral.
Miré en ellas tu alma viajera por constelaciones de armonías. Eran espejos del sosiego de tu ojos.
¿Tras ellas? Volabas como mariposa y te posabas en mis pestañas acariciando con tu aroma mis pupilas sedientas del perfume de tu mirada.
¿Cómo no tomarlas para ti , amor? |
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Buscando una aventura bajaste con extraviantes tumbos en amplio y profundo pozo.
Sólo encontraste agua, tierra y fuego ventilados por juguetones aires en danza por el brocal.
En la tierra arneada limpiaste las tinieblas de los ropajes que a las almas hacían mundanas.
Se enmudecieron tus ojos.
Aspiraste aire refrescante, del siniestro hollín atomizado se limpiaron tus pulmones.
Tu boca parpadeó
Con agua cristalina manando a borbotones lavaste el barro de tus caminatas.
Tus puños se amortajaron.
El fuego acarició tu rostro quemando las raídas ropas que tejió tu confianza.
Reflexionaron tus pies.
Con la sonrisa en tus manos despeinaste los mudos velos que enmascaraban tu horizonte.
Aire, tierra, agua, fuego tendrás en el silencio de tu mirada para esos viajes que fatigan tus senderos. |
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39. RECUERDOS (el comienzo) |
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Locomotoras con avasallador bufido chirriaron por los cielos en sonoro desplante.
Las silenciosas fibras, al final de su carrera con brazos en alto, anunciaban a los niños, sus rieles forrados en seda.
Los vagones cantaban con palpitaciones destempladas, la bruma del día, la luz del sol.
Con religiosa postura aullaban los carriles, la temeraria carga del tren arrollador.
Los pasajeros clamaban en súbito pedido, amortiguar la caída con nubes de terciopelo.
Al enfrentar a los aviones en valles perdidos, hombres y párvulos, escondieron sus latidos.
En hogares, en estaciones, manos en reposo aplacaron el rugido. | |
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I. (GENESIS)
Y el genio que dormía en la botella despertó de su letargo prisionero. Elevándose a las nubes por los ojos de su amo, juntó el norte con el sur en la tierra de la copa.
II. ( NACIMIENTO)
La diestra batuta del tabernacular coro rasgó la bruma que cubría mi cerebro.
Soles develaron el altar.
Y voces, clarines y trompetas dibujaron en el atrio salmodias que anunciaban mi incursión en los umbrales.
III. (VENTILACION)
Abrí puertas y ventanas y ventilé mi enrarecido cerebro. Desde el sótano volaron sombras de vivencias no vividas y como mariposas noctámbulas se hicieron pantalla del farol que alumbra el camino a mi jardín.
Revoloteando erráticas filtraron raudas filigranas de luz urdiendo vividas vivencias entre las voladoras sombras.
Y juntas se posaron en mis sienes y caminaron por el cerebro de mi cerebro. Y juntas hicieron un ojo entre mis ojos haciéndolo el punto luminoso que da nueva vida a mi alma y que hace renacer sentimientos incubados con manos de niño entre puertas y ventanas cerradas. |
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Inclinados oramos en voz tu salmo en la capilla, al costado del mar, a la sombra de la historia. Se oía mi respiración recorriendo el altar con cirios en tus ojos, a la búsqueda de la mujer que en otros tiempos acariciaba un día los maderos. Se juntaron en las manos las voces hechas verbo en la promesa de tu fe. Recorrí con letanías el manto protector, jurando en el atrio volar con la paloma para encontrar la vida en las hostias perdidas en los confines de un día mío.
Hoy recuerdo en silencio el sendero que nos llevó a esa oración en medio del sol y agradezco la silente mirada de invitación a vivir en tu fe. |
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Subiendo por caminos atrofiados mi vista descansa en movedizo océano, al sentarme sobre piedras de caliza mi luna siente la espuma en olas esparcida por arena, por riscos escarpados.
Veo mis esperanzas en flujo y reflujo por vientos de madrugadores afectos entregadas a la playa, suavemente, el reflejo plateado las interna mar adentro cerrando búsqueda en turbia mirada.
Me deleitan aromáticas esencias destiladas por vida marina barridas por olas. Brumosos olores confunden mi caminar, empinan en alturas mis pasiones llevándolas a los besos sin fin.
Se mueven aguas en altas rocas el mar se enoja, al viento reclama, por nubes ahuyentadoras de luna y sol, en vano intento, con tempestad lustra la faz de la arena.
Fina llovizna en farallón humedece mis labios, murmura, se encrespa, con violencia lava mis pegados temores de mil rodajes por larga caminata.
Azulado cuerpo e inmenso verde se encuentran, se traslapan, en armónico templado, con savia limpian, empapan, polvorientas ramas para transitar nocturnos senderos aprendidos.
En comunión de permeables sentidos desde mi caverna, con acalorados ojos evaporo aplausos con lágrimas sonrientes lo pintado por la luna, en la piel enmarcada del mar.
Lionel Henríquez B. Agosto de 1990 | |
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43. PROYECCIÓN (o una muerte anunciada) |
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Desde el umbral de la ventana llovieron pétalos de luces hacia los rincones de mi habitación.
Caminé por los corpúsculos de oro desde mi espejo enclaustrado hasta los pasillos de mármol, esqueleto de la capilla.
Sobre túnicas endiosadas respiraron campanas, al enseñorearse en mis ojos cuerpos y rostros perfilados.
Se hilaron a la zaga de una aguja, penetrando por mi coronilla. Viajaron por los nichos de la médula y de la sangre en busca de mis pies.
Hilvanaron mi cuerpo a la loza empotrada en la Tierra de otros Dueños.
Ahí, en la soledad del laberinto, los rincones de mi habitación se pintaron con sangre, en los Libros del Silencio.
Y sólo ahí, la ventana me abrió sus cortinas a la oscuridad.
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Amigo del alma, dónde estás, tú el que abrías las ventanas al sol, al aire fresco a mis soterrados laberintos.
Has abandonado mis ojos, los demonios han entrado cabalgando en corceles con cascos herrados en música infernal.
Los sentidos se vuelven tormenta, prisioneros de sombras ancestrales, aturden, ciegan, con truenos, relámpagos. Sordo, mudo, grito al universo estilando de ruidos guturales pieles de galaxias.
¿Por qué te escondes ahora en pasillos que surcan el sembrado de estrellas?. ¡Ellas no necesitan la luz de tus aguas!
No me abandones. Como el ayer, el mañana hazme vivir abrazándote con entrañas, corazón ojos, cerebro, que están ciegos de tu sabio caminar.
Hoy quiero contener en la mirada, con tus manos peregrinas fuego, aire, tierra, agua, filtrar en mi callado rostro dolores, temores, desconciertos en sus pasos, por las pupilas.
Si regresas decantaré esencias en la lumbre del incienso perfumando el oficio, en el templo donde duerme el horizonte.
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El negro tinte de la sangre se desquicia por mi piel al ver viajar tu voz errática como el vuelo de la mosca
Traspasas las telarañas del pasillo, el fuego transforma tus ojos en aguardiente.
Los enmohecidos goznes de la puerta ceden a tus manos de flor naciente...
Sólo el tibio calor de otra placenta.
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JESUCRISTO
Entre las cenizas de tu alegría yacían tus ojos prisioneros. Los dolores se protegían con lluvia en la mirada de espinas virulentas.
Viajaste por átomos de luces embriagadoras hacia las páginas no escritas de la historia, para dejar en ellas tus manos, tu costado como mensaje a intelectos moribundos.
En vuelo por los nichos del tiempo recogiste en tu pecho la tristeza del hombre solitario, errante, vagabundo, con piernas hiladas a la Cruz del Sur de su Universo.
Entre la arena y las columnas del horizonte navegaron hasta el continente de la vida con sol y los remos de tu bondad quienes se volvieron niños a la sombra de tus maderos.
En la vereda alumbrada con tus parábolas, abrazado escuchaste al desesperante intérprete de la vida y la muerte, orador, con tu nombre tatuado en sus labios.
Sonaron las campanas haciendo eco entre los pasillos de todas las constelaciones observantes del hombre y volviste al Padre con una lágrima en tus ojos.
©lionel |
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I Entre vibraciones seculares con ritmo de silencio, junto a sombras que danzaban con acordes soñadores, te encontré.
En imágenes el agua nos mojaba, volvía a su río, ese río que cruzaba tu campiña regaba el árbol que eras tú.
Eramos solitarios viajando entre libros para encontrarnos en el rincón de la habitación.
Reiniciamos el camino del César, de Napoleón por entre las canteras creadoras de la mutante vida de la Esfinge, hacia la cita que nos fijó el Hierofante. Y a la vista de los arenales encontramos nuestras respuestas.
II En mi sueño tus ojos serán los míos, verás de nuevo las escenas de las comedias de las tragedias, en el teatro construido sobre las ruinas de la ciudad que albergó milenios, herencia a los hombres modernos.
Pagaremos con monedas, acuñadas con sonrisas, al reloj, que en las sombras mueve sus punteros, y nos entregará una silueta para volver al hogar con lágrimas para reir y llorar.
©lionel |
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Tus palabras hechas oraciones se confundieron con el eco de las nubes y en reflejo por el asfalto se quedaron en aquella tarde de sol. Tus pasos traspusieron el atrio sombreado por robles y cipreses.
Los dolores cual agujas de luz surcieron aquellos labios prudentes, se enmudecieron tus piernas y manos te encerraste en las habitaciones del universo interno de tu mirada.
De boca al centro de la Tierra acostado en cruz, en las baldosas del templo recibiste la unción migratoria de tu cuerpo para vivir el alfa y omega en la retinas de los dioses. ©lionel |
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Sinfonía de amor inconcluso en día de lluvia impertinente, tormenta con sangre en vendaval.
Ocaso de eterno pestañeo, noche desvelada con música de palabras malditas.
Tu voz canta en silencio aventuras sin fronteras. Sueños truncados dolores ancestrales frío, calor, diluyen miradas.
Recorro nichos empotrados, a la sombra de mis ojos relatas en la oscuridad verdades con luces apagadas, páginas ciegas ocultan mi llanto.
¿Hacia dónde encaminas tus verdes pasos? ¿Hacia la frontera dónde se cuelgan las falsas sonrisas?
Ven, dame la mano, camina, juntos haremos estrellas que iluminen nuestro sendero. |
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Ha fallecido la muerte, se ofician lúgubres lamentos en el altar de oscuro panteón, sobre negras y blancas baldosas.
Entre bancas de mármol lloronas desaguan impiedades alumbradas con pálidos cirios alzando cesantes guadañas.
En siniestro cortejo a contraluz acólitos besan sus ojos sonrientes, con mirada perdida viaja por el averno vuela hacia las pestañas del universo.
Salmos y letanías en postrer esfuerzo acallan quejas silentes de almas por renacer, gritan ahogadas en túneles de luz: “En el mañana después del funeral ¿Qué será de la vida sin el cuerpo de la muerte? ¿Viviremos eternamente sin enjugar una lágrima?” ¡Sólo el eco responderá con un cósmico tic-tac!
Nosotros, después de la última despedida con paciencia heredada, jugaremos a ser dioses. ¡La muerte ha muerto, larga vida a la muerte!
Lionel. Septiembre de 2004
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Se cierran los ojos de mi cerebro. Palpitan las sensaciones en sus compuertas.
Mis ojos vuelan por senderos con alfombras de luces, enfundados en alamedas que besan en el horizonte al río de cristalinas aguas que mi luna ha navegado hacia el océano, en días y noches de parpadeos.
Mi corazón pide a la desnudada piel virar hacia el éxtasis perfumado de colores, que regalan embarcaciones en sus misterios por la sonrisa del mar, con la sangre de pasajero.
Las líneas de mis manos recuerdan esos labios que las melodías capturaban en las puestas de sol haciéndolos brillar entre veleros que titilaban junto a un muelle en espera de sus travesías.
Mi cuerpo destila con prisa los universos marchitos envueltos por cortinas al sol de media mañana. Se abren mis oídos al lucero del silencio que palpita al ver las caricias de amor.
Mi mente, cuerpo y alma abren sus ventanas y aireándose se embriagan con el silencio del mar.
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Dormías en confusa claridad. En el diván de la angustia yacían tus besos moribundos esperando pasos de luz para tus noches sin pausas.
Mi pasión, vendaval entró por ventanas, despertó en latidos con labios prisioneros de silencios timoratos.
Recuperaste las pestañas habladoras. Abriste los postigos del Universo. Desde La Vía láctea llegaron corpúsculos de luz. Se iluminaron tus sueños.
¡Despierta!. Pósate en alas del sofá de mi sonrisa. Con claridad en tu mirada emprenderemos viaje sin retorno, hacia las orgásmicas fronteras donde titilan los astros.
© Lionel. Mayo 2004 |
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Peldaño a peldaño he bajado hasta el umbral de la oscuridad. Estático frente a oscuros, estrechos callejones. Peldaño a peldaño he subido hasta la cresta de la claridad. Inmóvil mi cuerpo, de cara a elocuentes nichos de luz. Viajeros pasan y pasan. Sus rostros de miradas perdidas no miran mis ojos trasiegos. Es sólo un chasquido que se confunde en la vida del trashumante Universo. ¿Para que mirar si mis manos agarrotadas retuercen los hilos de la manta que abriga mi sudor? |
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54. HACIA LA SILENCIOSA VIDA |
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HACIA LA SILENCIOSA VIDA
Aunque dedos de manos traicioneras cierren las pestañas de tus sueños, las estrellas del archipiélago cósmico serán iluminadas por la noche soleada. Aunque brazos de insanos posesos ahoguen la garganta de tu mirada, los acantilados de tus ojos tendrán luces de luna y sol para la navegación de tu barca hacia las profundidades de las islas en los confines de las constelaciones. Aunque el Universo abra sus puertas mostrando sus inconmensurables misterios a tus voluntariosas pupilas vigilantes no deberás cegarte en esa hora de silenciosa vida… Tu cuerpo nutrido de incandescencias será el fuego que mueva tus piernas para visitar con alegría esa tierras aisladas donde nacieron Sirio, Orión y la Cruz del Sur. Y no lo olvides: ¡Desde la Vía Láctea volverá tu espíritu a cumplir ese destino impuesto en el ara de las decisiones!. |
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TESTAMENTO
Mucho tiempo me queda por estrujar. Nacerán miles de ratas y ratones roerán relojes y galaxias. Mi cuerpo no será de ellos. Los de cola pelá, en mi urna con sus negros y babosos ojos, destilarán en el cemento sus orines y sus panzas se volverán ojerosas. Arrastrando sus sucias colas miran mi encierro, masticando sus pulgas, esperan, desean que vuelva del vacío, al origen de sus alcantarillas. Con movimiento rectilíneo me viraré a la recta de la vida, esquivando los pestilentes roedores. Sus dientes rasparán el pavimento esperándome, guiñándose entre sí. Al salir por la puerta del nicho, entrarán por las desclavadas maderas, se alimentarán de las desganadas vestimentas. Sólo quebrarán sus dientes en mis blancos huesos testados. |
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ESA NOCHE
La noche llegó con sus pasos cansinos, humedades lo invitaron a conquistar el continente de la mujer de sus versos. Sus manos recorrieron montes, valles en busca de aquel mítico pueblo amante del zumo y las esencias, para habitar en sus fértiles tierras, en los tiempos de guerra y de paz... Al ritmo de los pasos del verbo en un abrazo de pasión y ternura viajó en el éxtasis de la sonrisa sumido en el silencio de su aroma. Voces acariciaron sus ojos, melodías de luciérnagas le condujeron por calles bordeadas de amapolas hacia los escaños de la plaza donde a la sombra de castaños su mirada se relajó en el licor de los sueños. Y a la voz del sol de amanecida comprendió que el éxtasis de sus ojos permanecería por siempre en aquel poblado. |
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57. PEREGRINANTES (Soneto) |
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PEREGRINANTES (Soneto)
Peregrinos caminan con adornos se remojan con agua de vertientes, como no organizados penitentes leen pentagramas y sus contornos. Desde profundas fosas en retornos vuelven sus cantos sacros referentes. Por noches y días en sus entornos ellos miran astros intermitentes. Con melodías en oficios sinceros viven interminables partituras, arrodillados ante los maderos. Sus palabras viajan a los luceros con la culpa de vidas entre venturas. ¡Serán pastores imperecederos! |
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58. POR DONDE CAMINA EL ALMA |
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POR DONDE CAMINA EL ALMA
Amanece en tus ojos tristes, el sol hilvana una sonrisa, con ella viajas hasta los umbrales de los desiertos y ventisqueros empotrados en tu pecho, escarbas en la arena, en el hielo buscando una entrada a la gruta, guardiana del pan diario.
La luz ilumina el libro escrito en el cerebro ancestral, con caracteres de plata hurtados a la luna, caminas por sus páginas trasuntando tormentas desde la atmósfera mística hasta la caótica vigilia. ¡Cientos de relojes mueven tus ojos!.
El tiempo aletarga tus rodillas la piel se entumece, los dedos en su loco afán encuentran la palabra indicada, con ella se abren las compuertas antes que los sueños inconclusos agrieten el ruido gutural de éstos...
Con mirada certera en los dioses, regresas con una flor en tus manos, de nuevo los videntes te han regalado milagros entre las paredes de su templo, para que vivas las noches y días de tu sino.
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ASUNTOS DE VIDA
¿Cómo puedes reducir el tiempo de vida usando a tu arbitrio esas dos voces simuladoras de la noche de tu arbitrio, si ellas son sólo el sonido del reloj colgado en la pared de tu sonrisa?
¿Cómo puedes detener esa ira despierta con el ruido incandecente del temor proveniente del magma de las vísceras, si ella se aloja entre lámparas primitivas adosadas a la pared de tus pasiones?
¿Qué harás para creer que algún día llegará el sol a las abiertas ventanas para iluminar el sofá de tus emociones y así puedas descansar de las sombras cubridoras del azar de las esperanzas?...
Dicen los libros que barbados hombres escribieron y heredaron en rollos y papiros y que guardo en los anaqueles de mi cerebro: "Sólo el Hombre que recorre los caminos con el pecho descubierto y sin temores llegará a las columnas del horizonte".
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La lluvia entra por los poros, se adentra por conductos verbales mojando el caliz de las cofradías. Silentes palabras limpian gota a gota la comisura de las sienes de los feligreses.
Las aguas intermitentes serán los magos que buscan entre las sonrisas de la Tierra las amapolas que adornan la locura de vivir entre el ayer y el hoy para lavar las malezas de la sociedad.
Regarán lunas de astros que danzan entre el negro y el blanco de los altares oficiados ayer, hoy, por los cardenales, de las mentiras orgiásticas del mañana ventiladoras de sus impidiades de poder escondidas bajo las escalas de sus púlpitos rasgados por seculares verbos encarnados.
Sectarios adornaron las parábolas jugaron a ser los hereditarios y sólo eran nigromantes oficiantes de sus bolsillos. En sus manos arremolinaron disidentes de sus manzanas podridas ahorcándolos en cadalso inquisidor.
Hoy piden el perdón de sus acólitos, siniestros del sexo mal formado y por los diestros encantadores de inocentes y púberes mujeres.
Jueces se pudren en las sombras de sus mantos protectores asomados entre narices creyentes.
Mañana, no como ayer ni hoy al entrar la lluvia lavando las estrellas orbitadoras de sus patios interiores, el hombre finalmente será libre.
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61. PALOMA PA’ MÁS DE UNO (Décimas) |
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PALOMA PA’ MÁS DE UNO (Décimas)
Hey iñor,que teje agora pa' los peones lustrosos que un día jueron mocosos, no se muestre con demora, pues el hoy los acalora ellos al ser patoteros se esconden en los potreros con los ojos entornaos y a veces iluminaos, usarán mal sus aceros. Se lo igo yo agorita, con éste mi mensajito, a usté que se hace el bendito, lávese en agua bendita y tómesela en marmita, cuídese de esas potrancas que susurran en las trancas si no quiere irse al infierno antes del fin de este invierno y…¡sea usté pa' la palanca!.(*) (*)Pa' la palanca: Dicho chileno, que hace mención al hecho de no ser tomado en cuenta. Paloma: Mensaje |
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62. Y...¡SIEMPRE VOLVERÁS! |
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Y...¡SIEMPRE VOLVERÁS!
Ojos en mortaja de ennegrecido pañuelo caminaron por venas de la tierra hacia lumbre cobija de sombras.
Con piernas anudadas en luz incandescente bajaste de memoria peldaños de piedra en busca de la ironía del destino, mofador, prestador de ilusiones.
El cuerpo arropado en la soledad cruzó cavernas vestidas en líquenes para llegar hasta la consumación del hastío.
Estalactitas se clavaron en tu cráneo haciendo rezumar gárgolas de niños, se llenaron tus manos de esperanzas.
Con pasos de incierto vidente buscaste a tientas en el corazón del magma melodías irrigadoras de pinturas para conmoverte en sabiduría dejada en ara alumbrada por hombres allegados a historia con final.
Encendidos los cirios de tu mente abrigado el corazón por incienso libre de vendas que opacaran tu voluntad volviste al sol y ... ¡el niño que siempre fuiste!. |
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EL VIAJE
Volviendo desde los laberintos de la noche los pies moldearon con huellas de niño el mismo barro usado con tus manos en vasijas adornadas por ojos, glifos observadores de astros perdidos en un hoy con soles de un mañana. Montañas adornadas de araucarias nido perenne de choroyes viajeros doblegaron cauces y desfiladeros a la magia de tus religiosos pasos revindicadores de tu Madre Tierra. Piñones alimentaron la fatiga de un cuerpo casi cristalizado por el azul del puelche invernal dando sangre a tus pulmones, para entregar con aliento rogativas en voz casi grito para hacerse eco imperecedero. Respuesta en susurro a tus inquietas piernas llegaron desde el murmullo de las aguas reflejando el corazón de los pellines: "Los queltehues anunciarán lluvias que silenciarán el fuego de las raíces dadoras de vida a las arquetípicas malezas ". Con llagas en las plantas de los pies cruzando el verde sendero del arcoiris llegaste al presente de tu morada y en el calor de la sonrisa de la fogata alimentaste con tus sueños a esa familia orgullosa y esperanzada en tu regreso. |
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64. UNA COPLA Y ALGUNAS DÉCIMAS (En el canto popular campesino chileno de la zona central) |
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UNA COPLA Y ALGUNAS DÉCIMAS (En el canto popular campesino chileno de la zona central)
1. UNA DE MIS HISTORIAS (Décimas, Introducción)
No sé d' onde habré sacao la vena de campesino si siempre he sio citaino y de cuello acartonao pues asi yo jui criao. Del campo jue mi mamita y también mi buen taitita En Chiloé jugó ella buscando una estrella, y de Curacautín mi paire. II Quizás por estas querencias que jueron Lucho y Emita con enseñanza infinita me dejaron esa herencia pegada a mi inteligencia. En el campo he conversao con los guasos muy versaos y en los libros he leído pa' saber too lo tejido por hombres muy esforzaos. III Yo creo que eso jue justo lo que a mi me marcó el paso dándome ojos de un guaso que trasciende por su gusto en palabras sin disgusto. Quisiera ser yo lo más fiel a la palabra en el aire pa' no hacerle un desaire al buen seso que es mi riel.
2. EL CURITA (Copla)
El curita en la misa de un domingo campesino en el sermón a los guasos pedía a paso cancino... Inclinándose en altar toititos muy religiosos con el rosario en la mano rezaron los misteriosos. Terminado el santo oficio creyéndolo muy bendito en la puerta le juraron regalarle su chanchito.
3. MIS PRIMERAS DÉCIMAS
A Patricia (Fatamorgana)
I Aquí voy mi mujercita echando humo por el seso y rematando los versos con una exclamancioncita. Y metiendo las patitas dónde nunca yo he jugado pa' no quedar mal parado, he puesto mis pobres rimas al amparo de las cimas de tus ojos por mi amados. II ¿Qué cosas no?, hay linduras de esas escritas con pluma para apilar una ruma de mentes en las maduras. La palabra me resuma, y por culmplirle a la fata se me revuelve la guata, pues no soy Dios ni superman. !Que diablos, tomaré un caimán(*) y me apretaré las patas!. III Quien manda en la casa dice mi mujer al viento, y eso en la calle no es cuento, mientras me como una pasa pa' no caer en las brasas, mientras limpio la cocina con su mente en la retina, dejando el piso limpito. Y tomándome un vinito yo salúo a la vitrina.
(*) Chilenismo para referirse a una herramienta del tipo de los alicates.
4. CUMPLEAÑOS
Güen dar con la cosa dicha que mi buen taita nos deja: “celebren a sus parejas con güenos vasos'e chicha pa que les den mucha dicha”. Al ataque compañeros pues icen los agoreros que mojarán la décima con un vinito en pócima pa' suavizar lo güergüeros.
5. ENFIESTAOS I Eso es doña agorera arrímese con una mesa que yo bailaré sin priesa zapateando la madera con mi fata'e compañera, saque un vaso'e la bandeja y brinde con su pareja con décimas re bonitas y páyelas con ganitas pues ellas no son añejas. II A los payadores celebro en décima que se atora con la rima paseadora en mi nublado cerebro. Con la aguja la enebro pa'coserle bien la orilla orlándole su mantilla y l'ejo el corset pegao a su cuero bien amao. Y la abrazo a mi costilla. III Quiero yo felicitar a payador con chicote, le pido a él no me bote del verso por no aguaitar a los que dan su cantar entre los más guitarreros pues yo me saco el sombrero al ver tantas manos diestras que llegan a la palestra como muy güenos verseros.
6. PALOMA PA’ MÁS DE UNO
I Hey iñor,que teje agora pa' los peones lustrosos que un día jueron mocosos, no se muestre con demora, pues el hoy los acalora ellos al ser patoteros se esconden en los potreros con los ojos entornaos y a veces iluminaos, usarán mal sus aceros. II Se lo igo yo agorita, con éste mi mensajito, a usté que se hace el bendito, lávese en agua bendita y tómesela en marmita, cuídese de esas potrancas que susurran en las trancas si no quiere irse al infierno antes del fin de este invierno y…¡sea usté pa' la palanca!.(*)
(*)Pa' la palanca: Dicho chileno, que hace mención al hecho de no ser tomado en cuenta. Paloma: Mensaje
7. UNA RESPUESTA
Como mis manos son lesas contestando en la mañana meti los dedos con ganas en el teclado con priesa, a quien tiene mechas tiesas, pues publicó ayer con mañas décimas como maraña que me dejó mal parado de frente a los enfiestados. ¡Hoy la tejí como araña!
8. ICEN POR AHÍ I Icen que la mujer de uno es más sabia que toititos los que se arriman juntitos con su gaznate oportuno pa' un buen tintito en ayuno. Ellas bajo el alquitrán son verdadero huracán ven lo que no se pue ver y hablando hasta más no poer a su hombre lo ejan percán. II Hágale caso a la suya usté que es mi buen amigo yo seré su buen testigo a la hora de la mucha bulla pa que usté grite aleluya haciendo rondas con vino del que es como torbellino, cuando en la cantina estemos así cuidados seremos de la maldad de un cretino.
9. ENOJO CAMPESINO
Eje juera la carreta, le ijo ayer don Jacinto y venga a tomar un tinto que su compaire lo reta. On Ramón como saeta aguaitándole los ojos se arrimó a los remojos y brindando sin demora no le dio tregüa a la hora y se le olvió su enojo.
10. EN EL TALLER DE DON JOSÉ
Güen dar con la cosa dicha que Dn. José me deja: el auto está pa' la vieja, mejor tómese una chicha mientras le arreglo con pilchas esos cables y ampolletas, que ya están pa' la corneta. Éje el auto a mi ayuante y espérese con aguante pa' ejarlo hecho una saeta.
11. GUASO LADINO
Por una guainita linda icen que ando mal del coco y que por ella no toco ni la torta ni la guinda de mi vecina Clorinda, pero yo ando acalorao con mina de otro lao. Y no me igan tonto leso pues a ellas les confieso ser un guaso mesurao.
12. DÉCIMAS PA'L NUEO RECTOR DE LA UNIVERSIÁ AUSTRAL DE VALDIVIA DON VÍCTOR CUBILLOS GODOY
I. Don Vitoco que es vetera en votación muy reñida con emoción contenida se ganó la cabecera que le cambiará su esfera de académico estudioso pa' ser Rector enjundioso, cambiándole su traje de mateo con linaje por otro muy armonioso. II. Le igo yo que su birrete Don Carlos se lo pondrá Don Germán aplaudirá y la academia en aprete con abrazos en banquete a su testa en pensamiento la dejará sin aliento pero con la juerza lista pa' ser un buen futurista al construir la U que presiento. III. Y yo digo en los pasillos oiga señor mi buen amigo que sea usted el buen testigo y sin mirar tras visillos que Don Vitoco Cubillos siempre será un asertivo también muy operativo pa' sacar muchas tareas sin urgirse por mareas y sin ser na'e permisivo.
13. EL PODER DEL DINERO
Y pa' no ser poca cosa yo le igo a los banqueros cuídensen tontos babosos que en el infierno reposa el alma si es codiciosa. Si tienen un pelo de leso amasarán mucho dinero siendo siempre un usurero y aunque sepan algún rezo, se quemarán por fuleros.
14. A UNO QUE SE CREE LA ÚLTMA CHUPÁ DEL MATE
A lomo de buena mula cruzaré llegando ileso pa buscar un tonto leso que come carne con gula y que el seso se estrangula. Le iré al bruto ajilao cuando llegué al otro lao de la agreste cordillera que use buena rodillera pa que no me eje enojao.
15. UN PAR DE RESPUESTAS
I Icen por ahí mi amigo que el retrucar es mi estilo escondío tras un tilo y pa acusar un enemigo estaré siempre contigo y aunque yo pierda la mano me contento de antemano si a un brivón lo cazueleo en paya por abigeo. Las gracias te doy mi hermano. II Miren ve, si ella es cubana ña Lily desde el Caribe sin contrapunto recibe en Miami muy de mañana mi décima chabacana y con la sabiduría muy tempranito en el día con sus letras me salúa ejando mi boca múa pa’ cantar con melodía.
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CRÓNICA DE UN INCENDIO MALDITO (Décimas)
I. Con los ojos muy perdidos en los años de academia y al borde de la blasfemia con el llanto contenido todos vimos sorprendidos como la obra de una vida en humo quedó perdida, la Universidad entera con Rector en cabecera permaneció compungida.
II. Me ha zapateado el buen mate por tanto fuego dañino se ha quemado hasta el pingüino puesto en un escaparate, ¡Hay mi Dios qué disparate! Ardió too el edificio que guardaba beneficios de las ciencias cultivadas por mentes muy proyectadas productos del buen oficio.
III. Y que decir de los peces que nadaban en vitrina llenita de aguamarina por ellos y muchas veces lo llamaban sin dobleces ¡ahhh! “el de los pescaditos” y que estaban a pasitos de varios laboratorios pa’ estudiantes meritorios y en carreras circunscritos.
IV. Mis amigos, el Biólogo el Físico, el Químico vecinos de un Bioquímico entre otros muy homólogos pa’ entro en un monólogo comentaban sus recuerdos que se iban sin un acuerdo junto al fuego traicionero y que jue muy duradero. ¡Lo bueno es que ellos son cuerdos!
V. Costará una gran fortuna levantar de nuevo el hogar de la Ciencia muy singular pero voces oportunas de una muy buena tribuna dicen que hay solidaridad pa’ ayudar a la autoridad a tener de nuevo al Doctor Pugin en símbolo adjutor.
VI. Pa la Universidad Austral que es de toos los valdivianos de Los Ríos ciudadanos nada puede ser anormal pues Ciencias es buen capital por ello deberá construir y nadie lo podrá discutir quedando de testimonio ese muy buen patrimonio Edificio pa’l porvenir.
VII. A mis amigos les dejo con décimas, éste mi escrito en el que poco he descrito, por aceptar buen consejo, a quienes dejó perplejos con nombres y apellidos pues no tendría sentido son tantos que yo no podría aunque tenga una maestría, ¡quedarían confundidos!. |
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66. HAIKÚS II
I Brazos ligados por cadena otoñal se alzan al viento
II Un grillo canta alegrando la noche de tu camino.
III Con ojos tristes observas el oleaje del mar soleado.
IV Mirando el cielo con tus cerrados puños ahogas tu grito.
V Por tus sandalias en camino de tierra respiras polvo.
VI Increpas a Dios las piedras del camino, por ellas vives.
VII Tus ojos negros reflejan las estrellas de noche oscura.
VIII Eres la liebre que le encandila la luz del corazón.
IX En tu mirada se proyecta tu odio y no así las flores.
X Pisas las flores de jardines ajenos y no las tuyas.
XI Fluye el arrollo llevando en su murmullo un par de cisnes.
XII Surcan en el río los cisnes en pareja con sus polluelos.
XIII Río en silencio, cisnes de cuello negro con luz de luna. |
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67. HAIKU III
I. Sol en invierno regocijo de vida del campesino.
II. Agua de arroyo refrescante bebida de un caminante.
III. Flores silvestres éxtasis en colores al peregrino.
IV. El grillo canta en noches estrelladas a su pareja.
V. Beso tu mano mujer que a las palabras las hace versos.
VI. Eres mujer que a los hombres provocas con tu sonrisa.
VII.
Dios a tu lado es la mayor fortuna en tu camino
VIII.
Mirando al frente con tu corazón grande sin temor vives.
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68. EN LA ESCUELA DE NIEBLA, en el 2008 del Señor(Décimas).
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EN LA ESCUELA DE NIEBLA, en el 2008 del Señor(Décimas).
I. Llegamos como cruzada pa’ echar a andar una empresa, que trajimos de sorpresa a estas tierras alejadas de Valdivia muy amada. Somos pocos profesores y grandes conocedores de adultos cuyos deseos son volver sin ningún rodeo a escuela de sus amores.
II. A Niebla ya hemos llegado p’a enseñar nuestras cuestiones a cauros con ilusiones y que se sienten anclados a un trabajo mal pagado. Algunos son pescadores otros muy trabajadores p’a cualquier trato que sea, todos quieren las tareas que le den los profesores.
III. Desde una isla en bote que de algún rey es mentada vienen como de avanzada estirando sus cogotes unos cauros con capote remando con mucha juerza pues no quieren la reversa, a terminar sus estudios a manera de preludio de vida menos adversa.
IV. De la playa “Los Molinos” caminando de ida y vuelta con actitud muy resuelta sintiéndose no afuerino y aunque el mar no esté azulino llega uno muy esforzao pues quiere estar aperado de buena Enseñanza Media p’a entrar en la tragedia de un Sistema perturbado.
V. No se puede dejar juera a los que son del poblado o de cerros acordonados, nieblinos por excelencia y que sienten complacencia por asistir de nuevo a clases ya no siendo barrabases de la que ayer jue su escuela y que hoy rige Ña Marcela quien nos ha otorgado el pase.
VI. Al ver que los ayudaremos ellos han dicho a los vientos que todos están contentos pues saben que estaremos hasta los días extremos dando a ellos nuestras lecciones sin llenarlos de aprensiones y que en años venideros en la escuela y sus aleros ya no habrán desilusiones.
© Lionel Henriquez B. |
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69. 1º DE MAYO 2008. CELEBRANDO EL DÍA DEL TRABAJADOR(Décimas) Una mirada al vuelo sobre la Universidad Austral de Chile |
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I. Me han metido en un gran tete los buenos trabajadores que también son luchadores pa’ que yo sea un metete en fiesta con gran banquete. Celebran aniversario de ocho horas pa’ su pan diario conseguidas en Chicago en un día muy aciago con mártires proletarios. II. Hoy se juntan secretarias auxiliares de servicio, que cuidan los edificios de las ciencias subsidiarias, también las bibliotecarias y otros que nombrar es lato todos ellos en contrato pa’ servir a la Academia que siempre a ellos los apremia en un gran anonimato. III. Son todos ladrilladores de esta que es mi Universidad a la que ellos dan con bondad trabajo de sus amores pa’ que viva con honores. Con su actividad laboral en esta tierra muy austral, los distintos estamentos con sus sólidos cimientos harán a la U. descomunal. IV. Saben del ser solidario que mira en alto el trabajo en horas que no hay relajo, del gallo nunca arbitrario y menos un fraccionario, cuando buscan beneficios en negociación de oficio, entre los asalariados con demandas muy chantaos y patrones con prejuicios. V. Ellos, los del Sindicato me traen pa’ que recite algunos versos que inviten a los que tienen contrato, antes de comer chivato, a un paseo reflexivo por lo que es ilustrativo en derechos sindicales, y también a sus iguales pa’ que sean más activos. VI. El seso me he triturado buscando por mi memoria sin ninguna escapatoria. Por suerte me he recordado con la huelga que ha sonado junto a libertad sindical, que no es regalo patronal, negociación colectiva, todas ellas distintivas al que es derecho natural. VII. De camino a este festejo pasaron frente a mis ojos enojos de un pelirrojo de intelecto disparejo y que siempre fue un tipejo que el dictador lo mantuvo con su cabeza de cubo como un rector muy animal con currículo de puñal y que nunca se la pudo. VIII. También miré en el tiempo las barreras con fogatas a orilla de casamata que no fueron pasatiempo ni tampoco con destiempo lideradas por el Lucho negociador siempre ducho, manteniéndolos en huelga y siempre dentro de amelga, a colegas no blanduchos. IX. Ustedes, muy luchadores en conflictos sindicales por los cambios radicales, como son conocedores podrían ser asesores en el nuevo sindicato de académicos sensatos de la Universidad Austral pa’ buscar un cambio integral que no apriete los zapatos.
X. Al cerrar estas palabras con décimas pa’ un recuento que no sea soñoliento y a mi mente la reabra con un buen abracadabra, sólo me resta agradecer a quienes me han hecho crecer trayéndome a su escenario en éste su aniversario al que siempre hay que enaltecer.
Lionel Henriquez Barrientos 1º de Mayo de 2008 Instituto de Matemáticas Universidad Austral de Chile Valdivia Chile. |
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Antes de ayer, ya hace milenios, les rescataste aquellos consejos que les diste con anterioridad con sapiencia inmortal, en días y noches desveladas.
Recordaron vívidamente la revista hecha a las historias familiares, en los patios, junto a los fogones, con Andrómeda , la Vía Láctea astros, asteroides y la luna misma, como graves e inmutables testigos iluminadores de aquellos rostros, corazones, ensimismados en la noche.
Ayer, también en lo oscuro del tiempo renaciste sin tribulaciones, ni oprobios sólo con tu inmensa bondad y cariño plasmadas en rollos y pergaminos con tus palabras escritas por discípulos.
Hiciste vivir al hombre desde su infancia sin temores, con tu nombre en sus labios para hacerlos crecer en plenitud abrazado de tu armónica naturaleza para llegar a los túneles de luz con tu propia tranquilidad
En el hoy nuevamente te has liberado de los grilletes enmohecidos por los siglos, para revivir junto a quienes han seguido tus pasos, de nuevo, siempre al borde mismo de tu sonrisa.
Has hecho libres de tu propio castigo, impuesto por tu imperecedera justicia para oscurecer la mirada de tus manos, de tus piernas en el desván aislado de tu inmensa sabiduría guardada en sus memorias.
Desde el pretérito hasta hoy, han crecido caminantes, solitarios a quienes ya no le importa si sus pies desnudos pisan piedras de acantilados la sequedad de la arena, donde crecen los cactus o vagan pisando los musgos y líquenes antárticos, sólo ellos han querido caminar entregando sus propios ojos cuyas miradas se ha llenado con tus sapientes palabras para que todos los hombres vivan un mañana con sol y tus mensajes.
¡Y, … son sólo ellos en quienes siempre se les deberá confiar el crecimiento de la humanidad! |
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71.¡NO PUED0 DARTE OTRA MEJOR RESPUESTA! |
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Amor mío:
¡Mujer!, preguntas al viento de los bosques con tu alma en vilo:
¿ Es el Poeta una hoguera de árboles en la montaña?
¿Es el Poema aquella argolla viva de las palabras?
¿Se hundirá el verso entre las bravas olas de extensa espuma?...
Verso, Poema, Poesía, Poeta… ¡Tú eres todo eso!
No puedo darte otra mejor respuesta. ¡Ya la dio Bécquer! |
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Viajaste por pasillos de la historia alumbrándote con tu fe inconmensurable hasta llegar a la cima de monte sagrado.
Ahí tu mirada recorrió los dolores mojados por sangre incorruptible réplica a látigo, acero y espinas, de pies, manos y costado y lágrimas maternales...
La luz del dolor en tus ojos será lámpara en los laberintos. Llegarás a la puerta del horizonte…
Se abrirán tus puños y con una sonrisa te recogerás en el silencio. |
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Viajaste por pasillos de la historia alumbrándote con tu fe inconmensurable hasta llegar a la cima de monte sagrado.
Ahí tu mirada recorrió los dolores mojados por sangre incorruptible réplica a látigo, acero y espinas, de pies, manos y costado y lágrimas maternales...
La luz del dolor en tus ojos será lámpara en los laberintos. Llegarás a la puerta del horizonte…
Se abrirán tus puños y con una sonrisa te recogerás en el silencio. |
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El día ha pestañeado entre las araucarias y la noche se ha dormido en mis brazos las sombras del tiempo aclaran mis ojos ya nada queda de tu sonrisa sólo el recuerdo de un arce inclinándose al camino.
Los choroyes llegan de la montaña alegrando la tarde con sus cantos y aún así no quieres que las estrellas y la luna viajera acaricien tu rostro.
El puelche se adueña de tu cuerpo empuja tu espalda hacia los acantilados tus piernas no responden a tu callada orden el corazón desacompasado dice que te ama...
Como penitente inicias el largo viaje hacia el abismo de la profunda quebrada para reencontrarte con la Matriz de la Tierra con la seguridad de encontrar el libro de la vida…
¿Cómo no pude convencerte que el final de tu historia la podías escribir en un nuevo libro? .
P.S. Puelche: Viento que proviene de la cordillera y característico de ésta, por lo general con un frío que cala los huesos, de gran velocidad y fuerza, casi siempre con lluvia (en lugares cordilleranos su intensidad puede ser tal que puede mover y hacer caer a quién no tiene el cuidado con él ). Choroy: Nombre de un tipo de loro, que habita las zonas cordilleranas del sur de Chile y que casi al terminar el invierno baja hasta las zonas pobladas costeras en grandes bandadas y con un canto característico que los hace inconfundibles. Araucaria es un pino milenario caractertístico de las zonas cordilleranas sureñas, tanto de Chile como de Argentina. Su semilla es el piñón que forma parte de la dieta del pueblo mapuche.
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Noche sin estrellas iluminan la veredas a orilla de los templos del dinero. Los oficiantes ahogan con su poder a sus fieles y empobrecidos feligreses con nuevos ritos míseros y corruptos creados por ojos lejanos y secos.
Al interior de sus iglesias de arena patentes estatales cuelgan en las esquinas, pinturas con luces de coloridos faroles miran y esperan ingenuos bolsillos de creyentes en nuevo sistema, viejo ya en el reloj de cuerda.
Serán sacrificados por los acólitos del agio para acrecentar la riqueza de sus amos que se mueven en los subterráneos entre los edificios de la globalidad.
Con salmos hechos cánticos y oraciones serán hipnotizados en las redes de los atrios, su sangre será el alimento de gregarias arañas mantenidas en cientos de criaderos malditos…
Con pasos de zombies regresan a sus hogares creyendo ver el cielo al mirar su propio infierno.
¿Llegará un Mesías que destruya sus iglesias? |
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En la pausa del ayer al encontrarse con el mañana, encerraste el hoy con el silencio amordazando los gritos libertarios de su tiempo omnipresente.
Trinidad mística capturaste en su unidad, junto a la vida sin la oscilación del péndulo con sentimientos sin reloj para tus pasos entre sentidos vaciados por las sombras, volviste a la realidad de ser quien eres.
Desde el centro de la hoguera ardiendo con leños de impotencia, haciendo sangrar la plantas de tus pies, recorriste sorteando ríos de lava, sin pausa en busca del sol reflejado en tu mirada.
Con Sirio alumbrando tus laberintos sonreiste ante el mar de la incertidumbre. |
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76. AMÉRICA, AMÉRICA…(Soneto) |
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Con los jinetes a golpes de sable sin compasión a dolores ajenos los invasores saquearon sin freno casa y trono de oro codiciable.
Mil latigazos a tierra admirable sangrando venas, dejando las pestes y alimentando a sus amos del Este oscurecieron la América viable.
Las carroñeras con hambre en los poros con el gran sueño en tener mucho oro, por la fe en Dios consumaron codicia.
El continente también hoy sin atoro hace fluir por el aire tesoros hacia los mismos, elit de impudicia. |
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77. DROGADICCIÓN (Soneto) |
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Oscuros comerciantes esmirriados en callejuela como gabinete le exigen entregar el gran billete a cambio de su vicio enmascarado.
Se quedará con ojos muy cerrados de espaldas apretando ramillete vestido con su traje de banquete por hábito a la droga prolongado.
Madera en los costados, soledad, los ojos hollarán en la humedad sus pasos no podrán calzar las huellas.
La vida y el sentir sin ansiedad requieren no matar la realidad y menos caminar en las estrellas. |
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Los relojes anuncian sin desvelo tu partida a tierras sin horario dónde sombras alumbran calendarios y los pasos no tienen un consuelo.
Sinfonías de esferas azul cielo en tu cuerpo tendrán un escenario adornado con húmedos herbarios, al entrar en tu carne sin recelo.
Son las huellas dejadas como albricias en camino de luz que a ti se adhieren al llegar a una vida más propicia.
¿Habrá piel que reciba tus caricias y miradas sonrientes que te esperen? ¡Sólo tierra en la puerta vitalicia!. |
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Al leer en sus ojos tiemblan manos, un aroma escondido en su mirada encandila tu mente afortunada al vivir ese encuentro tan arcano.
Con promesas silentes muy temprano adornó sus palabras perfumadas con incienso de rosas heredadas en presencia de dioses escribanos.
Con tus puños en alto recriminas a la diosa fortuna por su ruedas arquetípicas poco cristalinas.
Tu mirada se escarcha en las neblinas de memoria caminas alamedas dibujadas por vida en tus retinas. |
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Es difícil ser cuerdo frente al hombre que es enigma, mediano, y envolvente quien va y viene reptando cual serpiente por lograr el poder y ser prohombre.
Con astucia y recursos busca un nombre cubridor en su muy artera mente de sus sombras, dejándola coherente a los sueños de vida con renombre.
En intento locuaz y con mentiras a ignorantes e ingenuos él induce que de buenas ideas él respira…
Por fortuna aunque muestre mucha ira y su falsa elocuencia no lo acuse la cordura al buen hombre siempre inspira. |
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El maná en que posabas tus pestañas se ha escondido en el tiempo de algún mito hoy te alumbra un reloj que está marchito por mover los punteros con sus mañas.
Las persianas verán nuevas mañanas obtendrás mucha luz del sol bendito si descubres cortinas en un rito elevando plegarias cotidianas.
Todo un día andarás iluminado el camino tendrá un gran laberinto y tus ojos verán difuminado...
Llegarás en un tiempo no pensado, los mil huesos irán a un gran recinto, ¡por tus poros serás encandilado!.
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SE HAN CERRADO TUS OJOS
Has abierto los ojos de tu mente
y comienzas un viaje muy sucinto,
hay espejos que adornan el recinto
que será el fin de tu cuerpo inmanente.
Con mirada del niño en ti presente
por visiones vagas por laberinto
recorriendo pasillos sin tu instinto
que aunque quieras está lejos y ausente.
Indeciso se torna tu deseo
por volver a tu medio desde alturas,
ya que miras los hombres en sus "creo".
Naces, mueres, tu vida es un paseo
por la Tierra, el Sol, una atadura
al misterio, sin algún perigeo. |
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83. UNA PREGUNTA VITAL (Soneto) |
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UNA PREGUNTA VITAL
Se ha inquirido a los hombres estudiosos a través de la historia y recurrente con alguna respuesta convincente y que llegue con pasos sin reposos.
¿Qué es vida? Le preguntan los curiosos a los sabios y al viento complaciente mientras miran el cielo durmiente requiriendo sus luces muy ansiosos?.
¡Vida es muerte de estadios de conciencia en los mundos situados en los sueños de esperanzas que Dios les confidencia!.
La sentencia es con toda la ascendencia. Los creyentes se quedan entresueños y los otros sumidos en la ciencia.
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84. EN EL CAMINO DE TU SILENCIO |
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EN EL CAMINO DE TU SILENCIO
Sonrisas muertas vuelan con tus esperanzas, gregarios nichos se agolpan en tu mirada. Avanzas solo, sin temer a los iracundos mientras congregantes juegan a ser dioses y oran por tu viaje en que cargas tus penas. Simulas tener esa confianza que tuviste cuando conversabas con tus hermanos, en la cofradía, allá entre las calles con adoquines alumbrados por faroles de sentimientos humanos y divinos. En tu viaje, confundes la noche y el día, los relojes con pantallas de vidrio refractan la luz del silencio con minuteros en vaivén organizando campanas para el hoy, en éste tu viaje como en el ayer, como en el mañana. No, no has tenido el frío que paralizaba los ojos en tu alfa, pero la incongruencia de esas nuevas sensaciones atraviesa las oscuras paredes de tu cuerpo encapsulado en tu mente, a la espera de templar la sangre en un retorno por las arterias de tus sentidos. De lo que sí estas seguro, es que volverás con piernas que te otorgarán en alguna galaxia y nunca más volverás a arrinconarte bajo la Tierra acurrucado bajo alguna piedra, acariciando tus rodillas por el temor de caminar con el sol de otra constelación. Y cuando transites con distintos ojos por el hoy en tu vigilia, recordarás siempre que tus pasos por una nueva vida de sueños pasará siempre por la tibieza de la matriz de la esperanza. |
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85. CUANDO ÉL LLEGUE A TI. Una reflexión para esos momentos tristes y desesperanzados. |
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Escribe el título de tu web |
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| ...Y ahora un subtítulo |
CUANDO ÉL LLEGUE A TI. Una reflexión para esos momentos tristes y desesperanzados.
Has insistido hasta cansarte. Todos Sus designios los has aceptado en la confianza de ser sólo giros de Su Voluntad. Te preguntas ¿cuanto tiempo resistirá tu cuerpo?. Ayer en el tiempo con juventud y fuerza esperaste con paciencia los cambios esperados como así estaban escritos en el libro de tu vida, libros que todos los hombres traen consigo el día que abren los ojos a una nueva vida. También en el ayer, pero más próximo a tu ahora recibiste Sus premios a tus esfuerzos y a muchas cosas inmerecidas, lo hiciste con las manos del niño con el que has convivido en los intrincados laberintos de tu soterrado Universo Interno. Recuerda, hubo momentos de oscuridad, ni siquiera la luna alumbraba tus pasos, las estrellas, todas se volvieron fugaces y el sol se eclipsaba ante tus ojos mudos ya en la fe de alguna claridad que alumbrara algún camino convergente a ciudades no prohibidas. Días especiales fueron aquellos que abrieron sus puertas a las maravillas del conocimiento. Así, de los asuntos por venir te sentiste un mago y más aún cuando Su Palabra hizo latir tus sienes acomodándose con toda tu cultura. La sangre bombeaba todos los poros, te sentías el Merlín del Universo. Llegaron sin pausa algunos inmortales a entregarte consejos trascendentes de lo humano y lo divino. muy probable que vigilaran tus pasos desde el otro lado de las paredes que te circundan. Y sin lugar a duda con Su Consentimiento… Toda la atmósfera hasta el hoy, se llenó con la melodía del conocimiento pasado, no pudiste interpretar con exactitud los senderos del presente y del futuro que no llevan a ningún sitio. ¿Cómo podrías saber cuando tus pasos transitaran por ellos para retornar al correcto? Tienes que recuperar la intuición que obtuviste cuando abristes los ojos a su Claridad. No tenga dudas ante la ignorancia No tengas átomos de incredulidad. Mueve los objetos que obstaculicen tu camino. Detente en el momento preciso para recibir sus Bondades y volver cuando Él te requiera. Llénate del amor infinito de Su Corazón haciendo de tu alma, cuerpo y espíritu una comunión con Su trascendente presencia. No dejes que los negros pensamientos se introduzcan en tu ser, deseando devolver mal por mal a quienes lo generan. Redúcete a una molécula de Su Bondad para cambiar incluso lo que no se puede cambiar. En suma, hazte un Hombre siempre fiel a Sus Principios Así serás siempre joven en Sus Enseñanzas, y podrás disfrutar la felicidad y dicha de estar junto a Él. |
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86. UN DÍA EN LOS SALTOS DEL PETROHUÉ. Para Patricia, esa maravillosa mujer
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UN DÍA EN LOS SALTOS DEL PETROHUÉ
Para Patricia, esa maravillosa mujer
Te has conmocionado con el granito de la montaña, ese que mira desde lo alto como las aguas teñidas en turqueza después de socavar con violencia la falda de su cuerpo pétreo, recorre con delicadeza en su cauce escondiéndose del Llanquihue para llegar serpenteando al Estuario del Reloncaví, invitando a los ojos del cielo a mirar como tú, extasiada el reflejo del Universo en la impetuosidad de los Saltos del Petrohué
Con emoción contienes tus lágrimas el corazón te oprime el pecho mientras tus tacos se hunden en la arena que permiten las rocas con sus formas milenarias en el sendero que incursiona la vegetación a orillas del cerro entre nalcas, helechos, ulmos y coigües.
Recorres con religiosidad y sin cansancio observando nieves eternas y farallones, adornados con alerces como aretes y helechos como manos, en tierras siempre vivas.
Avanzas escuchando la melodía del agua y el canto de algún pájaro que no reconoces, miras aquel salto de agua que brota en los ojos mismos de la montaña entregándose a la vegetación y a la fauna que ha vivido por milenios a su amparo.
El aire puro se infiltra en tus pulmones te sientas a la sombra del follaje en piedras volcánicas bañadas por cristalinas aguas de estero a disfrutar de un sosiego inspirador y en el camino de regreso escribes uno de los más queridos poemas.
Y... tu más sentido deseo es volver mañana mismo a reencontrarte con tan conmocionador espectáculo para respirar nuevamente por los ojos mismos de la belleza. |
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EL MENSAJE
Desde los misterios arquetípicos Su voz con el silencio del símbolo llega alumbrando tus oídos profanos, ellos con temor sólo escuchaban sombras cruzadoras entre pasillos de tantos silencios:
"La rueda de la fortuna es tuya, tú la avanzas, tú la detienes a la voluntad de tus deseos. Cierra los laberintos de barro a todos los hombres codiciosos que viven en cometas vagabundos. Quita los cerrojos de puertas y ventanas, ábrelas para que entre aire limpio, purificador. A tu habitación entrará el sol, la luna, las estrellas, ellos se inclinarán a tus pies, te darán paz y armonía. Nunca más, mientras vivas, tendrás tribulaciones, Dios a tu lado te indicará el horizonte de luz. Saldos, cuentas pendientes tendrán su fin. Amor, amistad se conjugarán en tu casa. Serás dueño de los caminos de tu sino. Ancestros te ayudarán cuando los invoques con Mi Venia y la licencia de los que perviven. Los dolores se guardarán en baúl de recuerdos. Alegría será el pan, el alimento de los días por venir. Abre bien tus ojos, camina con la frente en alto, con fe. Sortea todos los obstáculos con disciplina, bondad, humildad. Serás libre, llegarás a ser lo que eres por mandato del Universo."
Hoy empieza tu nuevo amanecer, Sus sabios consejos han llegado se adhieren en el alma, el espíritu se ha llenado con Su voz. Así sea por los días y noches que te restan por vivir.
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RUBÉN DARÍO (Soneto)
En la historia por todos a la vista está escrita la ruta de un talento, Nicaragua la tierra de su aliento, fue poeta y cronista francesista. Campoamor en “Abrojos”, su alquimista con “Azul” inaugura el campamento, “Modernismo” con buen emplazamiento son un par de sucesos en revista. Periodista y también comisionado fue en Europa y América, el Vate, jardinero de su obra, la palabra… Detractores el genio han reprobado algún día verán su buen quilate. ¡El Parnaso será su abracadabra!. |
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POESÍA (Metapoesía)
Le preguntan a la esencia alumbrada por el farol de la imaginación y a la sombra de las estrellas ¿qué es poesía?.
Dificultad extrema para los genios enanos y gigantes que pasean por senderos de inquietos hemisferios el separar lo indivisible.
El corazón irrumpe por la boca: “el silencio de hielos antárticos el calor sofocante del desierto la mano solidaria del amigo las caricias de los amantes la soledad de un monje el grito de la gaviota los mil besos de las olas la luna mirando tantos ojos el sol abrazando las alamedas las manos pidiendo una limosna la oración por paz en la humanidad la generosidad de los hombres buenos los dolores de Jesús en las Doce Estaciones”
El cerebro se transmuta en palabras: “Poesía es el mundo interior del dios poeta con sus habitantes peregrinas percepciones, sensaciones, emociones unidas por sentimientos, imágenes e ideas engarzadas a la naturaleza, el cosmos el alma individual, el alma colectiva.
Como uno, en hoyos negros vive encadenado a sus entrañas con la sincronía de la química cerebral, viaja por túneles en vaivén por hemisferios visita universos reales o ficticios, obtiene energía de escape emerge a la luz del día es modelo matemático desnudo, cara al lector que vibra con la poesía”.
Amalgamados corazón, cerebro: “ El dios creador construye textos pintados con imágenes, metáforas, personificaciones, analogías, usa el sonido de sus tacos la música de sus emociones.
Con la armonía del universo destila el licor que embruja da sosiego a los sentidos sensibilidad para contemplar con ojos de poeta su mensaje edificado con el pulso de circunstancias emocionando más allá de cualquier utilidad llevando a un estado de reverencia hacia la Poesía”.
¡Todo el ser se ha unido en la palabra para una buena respuesta y como ayer, hoy, mañana, es el Teorema de Incompletitud de Gödel!
P.S.
- Obviamente los dos últimos versos son sólo una analogía al Teorema de Incompletitud y muy probablemente muy lejos de la realidad de una Teoría Formal.
Al respecto, dos son los Teoremas de Incompletitud de Gödel, los que en palabras simples pueden ser descritos como:
-En cualquier formalización consistente de las matemáticas que sea lo bastante fuerte para definir el concepto de números naturales, se puede construir una afirmación que ni se puede demostrar ni se puede refutar dentro de ese sistema.
-Ningún sistema consistente se puede usar para demostrarse a sí mismo.
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Tallereando un soneto
Soneto a ti encargué, novel poeta, muy difícil tarea fue este reto si no fueras poeta de respeto al guiar toda palabra cual saeta.
En la noche tu primera cuarteta con el sol la segunda y un terceto verificas las rimas del boceto sin tachar lo ya escrito en tu libreta.
Son catorce los versos del poema bajo apriete de sílabas en once y con ritmo de acentos en montaje.
Tu intelecto será prueba suprema de tener un escrito para el bronce. ¡Con astucia tendrás aprendizaje!.
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91. RECONVERSIÓN (soneto) |
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RECONVERSIÓN (soneto)
Esa noche el mirarlo fue un enigma las estrellas volaron a tus manos iluminando todos los pantanos con sus luces en nuevo paradigma.
Transmutaste en ti todo aquel estigma que estorbaba tus caminos mundanos con el toque de símbolos arcanos y que te hizo pensar en el kerigma.
Retornaste a la fe que te fue esquiva proyectando tu vida trascendente al creer nuevamente en ÉL, Cristo.
Con tus pasos y mirada asertiva viajarás por un mundo que es demente pero siempre tendrás ojo previsto.
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EL AMOR (Soneto)
El amor convertido en mariposa recorrió los jardines de tus sueños en un vuelo de erráticos diseños mostrando sus colores orgullosa.
Entre espinas y pétalos de rosa astros miran sus alas entresueños y sonríen sintiéndose sus dueños dominando su vida generosa.
Transmutada a la vida como un duende y abrigado de juegos que él incita es parte de otro mundo con aureolas.
De la lluvia y el viento se defiende esperando la luz que le permita renacer su capullo entre amapolas. |
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