Índice
Lionel Henriquez
Mi Poesía
ENSAYOS, NARRACIONES Y CUENTOS
Mi Curriculum
Entre dos manos
Libro LA AVENTURA DEL ESPECTÁCULO
Libro CONSENTIDOS
Libro ENTRE GRITOS DE LUZ
Libro: El tren de las distancias
Puerta de vaivén
Poesía Antologada de Lionel Henriquez B
  
Mi Poesía (una selección de textos)

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A manera de bibliografía
  1990-2005

En Monterrey, México. en el lanzamiento del Libro "Entre dos manos". Enero 2005





-Mi Nacimiento: "Dios"
-Mi Iniciación: "El Arte"
-Mi obsesión: "Las Letras"
-Mi Inspiración: "La Belleza"
-Mi Vida: "El Amor",
-Mi Sensibilidad: “La Mujer”
-Mi Intuición: “Mi Mundo Interno”
-Mi Norte: "La Verdad" , "La Justicia"
-Mi Ternura: “Mi Madre”, “Mis Hijas”, "Mi Nieto"
-Mi Trascendencia: “Mis Hijos literarios”
-Mi Trabajo, Mi Mantención : ”La Educación" , “Las Matemáticas”
-Mi Madre Literaria: "Gabriela Mistral"
-Mi Padre Literario: “Gustavo A. Bécquer"
-Mis Hermanos Literarios: “Vicente Huidobro”, "Arturo Rimbaud”, "Stefan Zweig"
-Mi Amigo del Alma: “C. Gustav Jung”
-Mis Amigos Literarios: “Platón”, “Homero”, "Plutarco"
-Mis Iconos: “Miguel Angel”, “Leonardo de Vinci”, “Wolfang A. Mozart , “Ludwig van Beethoven”, “Johann W. Goethe”
-Mis Pesadillas: “El Libro Egipcio de los Muertos”, “El Libro Tibetano de los Muertos”
-Mis Reflexiones Nocturnas: “La Mitología”, “La Metafísica”, “Las Religiones”, “La Historia”, “La Sicología”
-Mi Sueño: “Morir en compañia del Amor” P.S.

Los textos publicados en esta página, corresponden a:


I. Los libros inéditos de mi autoría:


1. "La Aventura del Espectáculo" .1991. R.P.I. Inscripción Nº 138.270 . 27.02.2004.
2. "Puerta de Vaivén". 1996. R.P.I. Inscripción Nº 95.415. 29.10.1996.
3. "Consentidos". 1998. R.P.I. Inscripción Nº 138.270 . 27.02.2004.

De los anteriores libros, hay textos que han sido incluidos en las Antologias:

-"Nueva Poesía Hispano Americana", Segunda y Tercera Ediciones. Enero y Mayo de 2004. Lima Perú. Compilacion hecha por el poeta peruano Leo Zelada.



-"Sin Tinta Ni Papel" Mago Editor. Julio de 2004. Santiago Chile.



-"Intramuros" Mago Editor. Diciembre de 2005. Santiago Chile.

-"Poemas de mar a mar. Ediciones Atenas. Barcelona España.2006

 

II. Libros Publicados:

1. "ENTRE DOS MANOS", Patricia Lara A., Lionel Henriquez B. Editorial Oficio. Monterrey.México. Enero 2005.
2. "EL TREN DE LAS DISTANCIAS", Patricia Lara A., Lionel Henriquez B. Visceralia Ediciones. Santiago, Chile. Agosto 2005.
3. "Entre Gritos de Luz". 2000. R.P.I. Inscripción Nº 138.270 . 27.02.2004.  Editorial Oficio. Monterrey.México. Octubre 2007.


III. Y a los que se van escribiendo al ritmo de los días.
 

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1. EPÍLOGO

Nada dejo atado
ni siquiera tu sonrisa.
Mi viaje terminará por entre
arces y cipreses,
que se confunden con lápidas
y que se diluyen
entre la escarcha y el lodo.


Mi perro aullará canciones,
le cantará al viento,
lo querrá morder,
correrá entre los árboles,
buscará mi silueta en sus recuerdos,
viajará hacia ella
en el hilo de sus aullidos.
Morderá su cola
rascará sus orejas,
se revolcará en el barro,
lamerá sus heridas
y se echará sobre mi tumba...
Viajaré de noche, desnudo
vestido con Tu Silueta,
amoldándome en Tus Huellas.
Tus Lágrimas serán aceite
para mis lamentos.
Encontraré Tus Huesos
encarnados en el polvo
y la tierra será mi aliento.
Usaré Tu Manto,
entonaré Tus Canciones...


Mi perro moverá su cola,
al sentirme
al olerme
cuando en viaje hacia el vientre
pase por el marco del nicho,
para vivir nuevamente
en la oscuridad,
húmeda,
tibia,
que vestirá mis sueños
en otro despertar y...
Sólo páginas en blanco.

2. EN LA ANTESALA DEL UNIVERSO (Soneto)

Tus puños se revuelcan en el llanto
al sentir el perfume del fracaso
ondulando de noche con sus pasos
por las vetas del mármol en tu espanto.



Sonrisas por recuerdos en ocasos
recorren la mirada de quebranto,
que buscó entre gorriones y pegasos
sentir el Universo entre sus cantos.



Son los inconsecuentes sentimientos
que cruzan el reloj de la confianza
apretando tus dedos soñolientos.



Engarfiada en el centro del aliento
el aura será el pan de la esperanza
en tus ojos viajeros por el viento.

3. ¡RENUNCIA A LOS ANTIGUOS MOLDES!

Zúrcete un aura en el cuerpo
y deja entrar por ella la energía
para encender el farol de la esquina,
esa en que se bifurca la calle de tu cerebro
hacia el Orión de tu sonrisa y el mar de tu dolor,
avenidas que se encuentran en el parpadeo del horizonte.


¡Reniega la oscuridad de las veredas!.
¡Tus pies deben penetrar la neblina del ocaso
para llegar a ser simiente en la matriz de la aurora!.
Cuando logres incubarte en su tibieza, nacerá,
crecerá ese verbo parido entre tus ojos
eclipsando en tus cejas las angustias.


Vamos, camina por la calle iluminada
alcanza con tus manos esas mantas bordadas
con la mirada de los dioses, con ella de abrigo,
cruza las columnas, sumérgete en las esferas
aquellas donde conviven con la misma aura,
entre ruido y silencio, dolores y sonrisas.

4. EN EL CAMINO DE TU SILENCIO

Sonrisas muertas vuelan con tus esperanzas,
gregarios nichos se agolpan en tu mirada.
Avanzas solo, sin temer a los iracundos
mientras congregantes juegan a ser dioses
y oran por tu viaje en que cargas tus penas.


Simulas tener esa confianza que tuviste
cuando conversabas con tus hermanos,
en la cofradía, allá entre las calles
con adoquines alumbrados por faroles
de sentimientos humanos y divinos.


En tu viaje, confundes la noche y el día,
los relojes con pantallas de vidrio
refractan la luz del silencio
con minuteros en vaivén
organizando campanas
para el hoy, en éste tu viaje
como en el ayer, como en el mañana.


No, no has tenido el frío que paralizaba los ojos en tu alfa,
pero la incongruencia de esas nuevas sensaciones
atraviesa las oscuras paredes de tu cuerpo
encapsulado en tu mente, a la espera
de templar la sangre en un retorno
por las arterias de tus sentidos.


De lo que sí estas seguro, es que volverás
con piernas que te otorgarán en alguna galaxia
y nunca más volverás a arrinconarte bajo la Tierra
acurrucado bajo alguna piedra, acariciando tus rodillas
por el temor de caminar con el sol de otra constelación.


Y cuando transites con distintos ojos por el hoy
en tu vigilia, recordarás siempre que tus pasos
por una nueva vida de sueños pasará siempre
por la tibieza de la matriz de la esperanza.

5. EL DUELO DE MI MADRE

La noche ha oscurecido tus pestañas,
a tu hijo ya lo incuban las estrellas,
esferas ahogan el llanto no esperado.
Gritas por ese dolor que desangra montañas
inundando con sangre el alma de la alegría.

En el rostro escondes perfumes tristes,
con brazos abiertos, puños cerrados
pides al viento, sus besos de niño
con manos regalonas de juguetes,
con sus piernas en mundos de esperanzas,
para acunarlos en tu pecho doliente.

Tus ojos de azucenas al alba
le piden al cielo viajar de su mano
en ese largo viaje por oscuros pasillos,
para arroparlo con tu cariño...

Nunca me resignaré a vivir sin él
y quisiera aunque viva mil años,
una lágrima de mis hijos en mi despedida,
teniendo a los ojos de Dios por compañía.

6. ÉXTASIS NOCTURNO

Mis permeables sensaciones
Se acomodaron entre piedras y jardines
Junto a pequeño y transitorio hogar campesino
y volaron por caricias de mil constelaciones
aspirando sus luces en el silencio del rocío.

Mis sentidos juntaron las estrellas,
conversaron con sus luces palpitantes
en el jolgorio nocturno de sus pupilas,
escrutaron con religiosa paciencia
luces de la madrugada del tiempo.

Sus pulsaciones comentaron
de la maravilla del Universo,
“el alma del piloto peregrino
cubierta con velos de belleza,
confundidas en el vaivén del dolor
pavimentadas con flores del olvido…,
si naces y renaces en las grutas del silencio
conseguirás transparentes cortinas para ebullir
tu instinto cósmico en la fogata del Universo
iluminando los palos cruzados del horizonte…”

Junto a un grillo y a los ojos de álamos
que entre sus ramas parpadeaban la noche
acomodé en la repisa de mi cerebro, el brillo
de tan inusual mensaje, mientras moría una estrella.

Entre sábanas me tendí para la llegada del sol
lumbre de mi litera, despertador de mis soñolientas piernas.

Lionel Henríquez B.
Marzo de 1990

7.  JUICIO PÓSTUMO

Cruces y memoriales convergentes
rescatan una historia de insolencia
escrita con palabras de imprudencia
en tributo a un poder irreverente:

“En nombre de mi padre inconsecuente,
con el seso convoco tu presencia
a cercenar los huesos con violencia
para entregar poder a incompetentes”.

A Marte entronizaste sempiterno
con gritos de guerrero no vidente,
maldijiste a tu muerte en el averno.

El fuego en tu memoria ya es eterno
y aunque tengas mil vidas penitentes
volverás a viajar por el infierno.

8. POR LA CONQUISTA DE TIERRAS HELADAS
(MUERTE HELADA)
A Sir Robert Scott, explorador del Polo Sur, en un aniversario de su muerte.

Perdiste el norte del magma en el hielo del Polo Sur.
Te asomaste al espejo de la mirada penetrante
Y sólo ahí encontraste los caminos perdidos,
atrofiados en espirales, sumidos en cavernas concéntricas
Te arropaste con mantos de escalofríos.
Buscaste el sueño reparador en altares susurradores.

Bebiste tu veneno en infusiones aromáticas
a la espera de la sonrisa helada, caminante de tus venas.
Nada quedaba sino el viento que estrechaba tu aorta
resecando tu saliva en el infierno de tu lengua.

¿Moriré hoy? Preguntaron tus ojos de nieve.
La melodía inconclusa de tu viaje terrenal
se apoderaba de los enmohecidos goznes
de las puertas y ventanas de tus oídos
inflamando la piel de tu cerebro.
¿Será Mañana? Volviste a preguntar.

Sólo intuiste esa respuesta
que te siguió a todas partes:
Tu cuerpo será
de los sabios que pisotean la tierra,
en esa atmósfera preconcebida
por aquellos dioses inmortales
que te dieron a beber el vino
de una mutante y única vida.

Entonces entornaste los ojos
y miraste aquellos sacrificios
de mullidos bueyes,
a la orilla del horizonte
que en tu nombre quemaban
esos genios que vivieron en tus espaldas.

Y sólo ahí dijiste:
"En el ombligo de las galaxias descansará mi sangre testada".



29 de Marzo de 2004

9. NIÑEZ

La luna correteaba entre las nubes.
La lluvia jugaba al lazo en el camino.
Mi silueta se columpiaba entre arbustos y matorrales.
Tu sombra perseguía el sol de verano.


El jadeo inflaba mis sienes al correr por el barro,
el viento agrietaba tus párpados,
nuestras rodillas se amoldaban en la arena.


¿Qué buscaban en esos recuerdos nuestros ojos?
¡Al niño que dejamos construyendo castillos
entre el pestañeo del mar y nuestros ropajes perdidos!


Octubre de 1996

10. UN VIAJE SINGULAR

Sonrisas se escondían en el llanto de tus piernas
mientras los ojos volaban por infantiles rieles
con locomotoras cargando en sus vagones
trompos, emboques y volantines.


El humo en juego por el aire, tiznaba las alas
de pájaros migratorios que buscaban su norte.


Entre ventanas se memorizaban oraciones
en rogativas y alabanzas surcadas por sueños,
de bíblicas pestañas, en el océano de la Vía Láctea.


En el andén, tus manos enderezaron los pasos
a la vista de relojes cuyas campanas apuntaban
hacia los oídos del Universo, bajo nubes
que refractaban el cariño del sol.


Ante el silbato, con la vista en tu camino de niño
te embarcaste en tren cruzador de lluvias y galaxias
para escuchar, bajo la Cruz del Sur, la voz del Cosmos.

11. RETORNO

Ya no se mueven mis pies
es la tierra que se mueve.
Mi patria es la luz
y hacia ella retorno.

Ya no palpitan mis ojos
es mi mente la que parpadea.
Mis caminos son guiones libertarios
de páginas y páginas en blanco
y por ellos camino escarbando
mi naciente desnudez.

Ya no gimen mis ojos.

Ya no parpadean mis oídos.

Ya no enrostro mis rodillas.

Es el cielo que se mueve
inclinándose al camino.

12.  NO QUIERO





Tú, la que haces volar mis cisnes
en vuelo a ras de río,
que llevan alimento
a mis polluelos
que nadan
sigilosamente
entre las anclas
de barcas mutantes.

Tú, la que entre lluvias
zozobras embarcaciones
con vientos de tormenta.

Yo, entre tanta angustia,
te veo palpitar en nubes
hinchadas de agua pura,
que mojan mi desnudez.

No, hoy no quiero tus huracanes
que ahuyenten mi destino,
y menos tus relámpagos
destructores de navíos
en las compuertas del océano.

13.  ARQUETIPO

I. AYER

Anoche, que fue el hoy,
anoche, que fue el mañana,
anoche, que fue el ayer
entró en mi casa
la casa de un mago.
Y caí a las nubes
de las manos de mis dedos.
Y volé con tirantes de hilo
por el pulmón de la Tierra
con el ritmo de su respiración.
Y me vi solo, por calles de ciegos,
con mirada de paloma posada
entre escaños y piernas de niños
lanzado a través de la tinta de fuego
en las líneas de mis manos,
improvisando respuestas
con palabras de artista en escena.

II. HOY

Hoy, que fue el anoche,
mañana, que fue el anoche,
ayer, que fue el anoche
recordé la casa del mago
y vi a los ciegos
buscando a tientas
por las calles desiertas
una tienda abierta,
un almacén de lazarillos
para apropiarse de uno
y sea, con sus ojos,
el mago escondido
en el sótano de su casa.

III. MAÑANA

Mañana, que fue el ayer,
mañana, que fue el hoy,
mañana, que fue el mañana
me sumergí en el corazón de la Tierra
impulsado por el viento de sus pulmones
y recorrí sus venas y arterias.
Me vi en el sótano
sentado en el living
mirando las estrellas
desde el centro del patio.
Y escuché con impertinencia
y miré como espía sin cartón
sus improvisadas miradas
comentando de la mano de la Tierra
la travesía por el Cosmos
hacia un principio que recuerda algún final.

IV. Y PASADO EL MAÑANA

Y la Tierra, célula del Universo inquieto,
se reflejó en mi espejo enmarcado
con las vetas de mi cráneo silencioso.
Y mis ojos perdidos
por las luces de azuzadores soles
se encontraron con mis labios sonrientes
en el núcleo de mi cráneo
cráneo corazón de la Tierra
en la que escribe con tinta de fuego
el mago, que sólo vive
cuando nace el Hombre.

14. ¿QUÉ MAS QUIERES DE MI?
Duende, ángel o demonio
que paseas cantando por mi jardín.
No sé cuál es tu nombre
no sé como invocarte.
Sólo sé que estás en mis hombros
con tus brazos
enredando mi cuello
estrujando mi garganta.

Atormentas mis sensaciones
con voz gutural
con gritos lastimeros
desde el fondo de tu caverna.

Besas mis sienes,
con tu voz prisionera del silencio
aúllas en mis oídos,
mientras duermo en el camino.

Tus paisajes, tu horizonte
tus eléctricas visiones,
engarzadas en mis
nostálgicas neuronas,
proyectados entre viñetas
de fibra de vidrio, de óptica voz,
de colores parlantes,
ya son míos.

Y las efímeras balas
de tu fugaz humildad,
ya han perforado mi vacío.

Omnisciente, Omnipresente, Inescrutable,
¿qué más quieres de mí?
15. ENSUEÑO
Se cierran los ojos de mi cerebro.
Palpitan las sensaciones en sus compuertas.

Mis ojos vuelan por senderos con alfombras de luces,
enfundados en alamedas que besan en el horizonte
al río de cristalinas aguas que mi luna ha navegado
hacia el océano, en días y noches de parpadeos.

Mi corazón pide a la desnudada piel
virar hacia el éxtasis perfumado de colores,
que regalan embarcaciones en sus misterios
por la sonrisa del mar, con la sangre de pasajero.

Las líneas de mis manos recuerdan esos labios
que las melodías capturaban en las puestas de sol
haciéndolos brillar entre veleros que titilaban
junto a un muelle en espera de sus travesías.

Mi cuerpo destila con prisa los universos marchitos
envueltos por cortinas al sol de media mañana.
Se abren mis oídos al lucero del silencio
que palpita al ver las caricias de amor.

Mi mente, cuerpo y alma abren sus ventanas
y aireándose se embriagan con el silencio del mar.
16.  ESE DÍA

El día que muera, no será un espejismo,
viajaré por el cauce de un río
con sombras de alerces en sus orillas,
el pecho quieto escuchando lágrimas de choroyes.


Mis cuerpo por los senderos de naves fluviales
atravesará conversaciones de robles y araucarias
comentándoles la permeabilidad del tiempo sumido
entre miles de senderos paralelos, cuyos ojos han visto
como crece y decrece su follaje al vaivén de la luz.


Ese viaje será largo, muy largo, como la mirada tuya.
Aletargado en el lecho, seguiré huellas descalzas
navegaré con el elixir perfumado de tu energía.


Entre lágrimas forasteras y sonrisas abrigadoras
llegaré por los sueños hasta el foso de la oscuridad
despertando dioses a las puertas de mítica catedral.


Con el calor de tus manos traspasaré vidas pasajeras
me sumiré en las siluetas que han dibujado los hombres
entre los pasillos pavimentados de espejos temporales,
para vivir creciendo al compás del reloj del silencio…


Si alguna vez se encuentran nuestros universos
veré a través de las paredes como miras el reflejo
del sosiego de los peregrinos en el fondo de tu copa
en que has escanciado tu vida reinventando calendarios.


No será la ilusión óptica de un éxtasis místico
ni el delirio de ver con ojos prestados por tu futuro,
será la respuesta de la promesa de encontrarnos ese día.

17.  EL UNIVERSO
...Y el Universo esperando la palabra,
permaneció en silencio.
18.  EL AVERNO DE UN EX GOBERNANTE (Crónica de una muerte prevista)

Entre umbrales mortuorios, voces diurnas
volaron entre cien jaculatorias
y se aunaron a coro de nocturnas
fábulas, en sincrónicas escorias.


Ojos palidecieron frente a la urna,
sombras iluminaron las memorias
de inviernos compartidos en historias.
¡Hoy su abyecto dinero lo embadurna!


Viajará sin retorno aunque resista
el odio a juzgadores en repisas
enclavadas en el polvo prisionero.


Los ecos de conjuros progresistas
harán vivir su llanto en las cornizas
de las criptas en que yacen sus rastreros.

19.  VIVIENDO

El sol azuzó mis ojos
y dejó mi cabeza extraviada
perturbando mi peregrinar
por los corpúsculos de colores.


El viento helado aireó mi rostro.
Mi vista voló acariciando gaviotas
en los rosados cojines de nubes.


El sol iluminó mi frente,
los graznidos hipnotizaron mis oídos
y el parpadeo del mar arrulló mis piernas…


Agua, sal, luz, frío y calor
inundaron mi oscuridad.

20.  MIEDOS
Entre la angustia del no poder caminar
por veredas alumbradas por faroles
y la asfixia de piernas reptíleas,
está el enojo de la tortuga
gerenta de los cerebros
de los mancos de espíritu
que duermen la resaca diurna
desnudos y en camas prestadas,
en la oscuridad de sus tildados temores.
21.  EN TU RENACIMIENTO

En profundo silencio,
en serena reflexión,
tu espíritu indómito
juzgará el tiempo y sus rituales.


Cabalgando por raíces
con crines en las manos,
tu corazón creerá en el día.


Acariciando ramas
en peregrino hastío,
bebiendo savia
confundirás el éxtasis de las flores.


Soñando en el camino
con inclinada pose,
velando tus pálpitos
te abrigarás con mantos de nubes.


A través del follaje
espoleando el potro,
tus pupilas trasuntarán las hierbas
en alas de golondrinas estivales.


A través de pétalos y aromas
con el amor al anca del corcel,
vivirás las noches y los días.
ocultando los hálitos de viejos temores


Abrazado al cuello del semental
trotarás entre los árboles,
oliendo la humedad del bosque.


Con esos lentos pasos del rocinante
a su lado, conversándole a sus visiones,
entrarás por puertas y ventanas
caminarás oscuros, soleados pasillos.


y...
En jaulas de milenarios alerces
encerrarás el tiempo y su ventura...


¡Tus ojos volverán a la profundidad del día!

22.  ALQUIMIA DE AMOR

Voz, Quintaesencia
acariciadora de oídos
con melodía de inmortales.


Se unen corazones
en abrazos recogidos
desde atmósferas templadas
en fragua de vasijas.


Transmuta
plomo de temores
en oro de afectos,
que en anillo engasta
el diamante de la pasión.


Es canto de alquimista
amante que recorre tu piel
con besos, manos,
palabras,
sinfonía de amor.

23.  EL JUICIO NOCTURNO

La noche encrespó sus cejas.
La noche afiló sus pestañas.
La noche onduló sus cabellos.

Su cita era en el encuentro
de la luna y las montañas
entre espadas de luz
y lluvia de nubes.

Su cita era con los dioses
que han abierto los ojos de los sin nombre
entre las implosiones de los no videntes.

Y entre las mesas de las montañas
bebiendo las oscuridades
sentenciaron a los nigromantes
de blancas capuchas
a vivir en el recinto del poeta
y a sus duendes de manto negro
a cantar con las bocas de los músicos.

Y la noche haciendo parpadear su piel
y abrazando los dioses
recitó el cúmplase
al pintor de las claridades.

Y la noche se alienó
en los brazos del unicornio
que la alzó frente a sus ojos.

24.  TRASTROCAMIENTO
Con la luz del silencio
tus manos buscaron en la repisa
el poema que había escrito
una mirada soñadora.

La melodía del sol del atardecer
se sumergió entre tus sienes,
en caricias por fatigadas pestañas
que leían en el hilván de lágrimas y sonrisas.

Se reflectó tu rostro en espejo cóncavo
mudando en fantasías el paladar de tu cerebro.
Te embriagaste con las angustias y alegrías
que abrasaron tus sensibles latidos.

Tus ojos despertaron del letargo
al mirar tras entreabiertas ventanas,
un colibrí libando la esencia de una azalea.
Con su vuelo se lavaron las alucinadas pupilas,
arrobándote en la armonía de sus transparentes alas.
25.  VENUS

Destello que alumbras
mis laberintos de oscuridad.
Sueño de un camino
sin fronteras,
mágico.

Con voz
melodía del alma
cantas en suspiros
tus canciones de vida.

Sólo vivo
por noches y días
converso, en tu amor.

26.  CANTO A UNA CEREMONIA (Entre murallas de granito)
En vigilia soñé
que mis manos se deslizaban
por cables de acero
hacia recintos no habitados
por relojes y galaxias,
y entre un abrir y cerrar
sus puertas al vaivén de mis sentidos
me encontré en el templo de las diosas.

Y allí cantaba:

Canto a ti mujer de mis versos
sacerdotisa de tu propio vientre
que oficias a la luz de tus senos
la ceremonia de los huesos danzantes.

Canto a ti mujer de los tres velos
y canto al velo de tu sonrisa sesgada
y canto al velo de tus ojos nacientes
y canto al velo tríptico de tu mirada.

Y lo canto en tu altar de consumación
donde tu destino y el mío se escurren
entre los filamentos de mis dedos.

Y también te canto en mi altar
donde tu vientre, tus senos, tus ojos
se pasean por envolturas volcánicas
por los ventrículos de tu corazón.

Y seguiré cantado la salmodia de tu voz
cada vez que escuche los huesos danzantes
entre los eclipses de nuestros templos.
27.  POR SIEMPRE

Lluvia impertinente
sombras apacibles,
en lucha con sol agresivo,
protagonistas del verbo
en la cultura de los cementerios.

Abrazos empáticos
palabras sentidas,
celebran, lloran,
tropiezos, saltos, caídas,
entre el nacer y morir…

Los pasos trascendentes
por las columnas de occidente,
serán palabras con alas de araucarias
haciendo huellas en el nicho del tiempo.

28.  QUE PENA ME DAS ( o la transfiguración de una autocrítica)

¡Que espectáculo!
¡Que pena me das!
Pirquinero que escarbas
buscando oro
en el estiércol.
y no sabes que lo tienes
en la mente de tus ojos
en la mente de tu cerebro
en la mente de tu corazón,
en lo profundo de tu Yo.
Y ahí no lo buscas.
Y más, te criticas
con parapléjicas palabras
que para ti son oro
pues crees tener
la piedra filosofal.
¿No te das cuenta
que sólo es plomo
decantado
en el fondo de la vasija
que sostienen tus manos?

No olvides
en ti está lo aurífero,
tú eres el oro.
Búscalo
sin temor de encontrarlo.
Si no lo encuentras
sólo viajarás en el hoy
encima de una carreta
y dormido en el nuevo milenio.

Y no critiques
al que busca
abrazar su esencia
para viajar con ella
entre el ayer, el hoy y el mañana.

La trascendencia
no es la razón de tu deseo.

29. MUJER

Energía radiante
péndulo de amor.
Alma que mueve montañas,
cuerpo refugio de emociones
pechos dadores de vida.

Rostro ungido por la ternura,
miradas que vigilan horizontes.
Haces florecer ríos en los ojos,
con labios que beben pasión
y manos latiendo anhelos.
Eres universo de caricias.

Tu sino es parpadear corazones
llevándolos a los jardines
de tu castillo encantado,
volcanes hacen lechos de fuego
dónde ríos de lava recorren
tus valles, tus montes...

Buscas germinar semillas
en el silencio de los pasos
con ilusiones adheridas a la piel,
recordando como tu alma
encarnó en la tibieza
del vientre de otra mujer.

¿Eso? Es sólo un átomo de lo que eres tú.

30. TORTURADOR
Desde la cripta encajonada
recordarás lamentos,
buscarás huellas
amoldadas en tus entrañas.

En la altura hablarás a la carne,
los recuerdos rajarán tu vientre,
tu mirar no tendrá ecos de altares.

Las bóvedas guardarán sin pausa
tus entrecortados suspiros.
Los alojarán en territorio implantado
por los demonios que nacieron,
vivieron estrujando tu alma marchita.

Los quejidos serán tus esclavos
que le darán de beber al silencio.
Los hechiceros del averno serán tus amos,
gobernarán los recuerdos de las palpitaciones
que encerraste entre las paredes de los nichos.

Y cuando quieras volar
te sumirás en la tierra
quebrando tus renacimientos.

¿Para qué me preocupo,
si volverás a la tierra de donde viniste?
31.  DESDE UNA VENTANA
Desde las puertas del horizonte
bebiste en sosiego la savia de la oscuridad.
Y el ánfora ocupada por tus cenizas
recibió el calor de la resina
diluida por mis manos.

El sudor del cielo subió por arterias
transportando tus enhebrados dolores
desde el corazón de la Tierra.

Latieron mis sienes migratorias
al resbalar las empantanadas angustias
por la límbica garganta del ánfora.
Y al embeberme en los sueños
de los falsos agoreros,
en mis palmas
lloró el cántaro mortuorio.

Caminando en vaivén con pies desnudos
entre mis retinas, la Matriz y las Esferas,
las cenizas de los Augures
alimentaron mis visiones,
reordenando tu vacío
en la fogata del Firmamento.
32. ADIOS, al amigo de una vida

La noche ha cerrado sus párpados.
El día reinicia su eterno pestañeo.
Has vuelto al lugar que te abrió los ojos.
Las flores han trocado sus formas y colores.
La Tierra se ha vuelto Luz y abre sus compuertas
su Matriz se inunda de colores fosforescentes
esperando incubarte en el calor de sus entrañas.

Las nubes viajan en el tiempo: buscan huellas
para tu andar entre el jardín y las esferas.

Tus ojos ven lo que yo no he visto
en páginas de hombres simples.
Tus pies calzan las lágrimas de hombres singulares.

Tu rostro se refleja tras los espejos.
Tu corazón titila al compás de las estrellas
al viajar por túneles que conectan Universos.
Tus manos con los ojos de la Tierra
buscan lo no visto
y encuentran lo que vieron los Dioses.

Tu mente gobierna tus emociones,
has roto la energía de escape.

Eres Libre, eres quien debe ser.

33.  UNA NOCHE
Quise expresar mi deseo
 buscando con lágrimas tibias
 bajo estrellas, mantas y sábanas,
 tu luna, tu miel.
 
 Luciérnagas amamantaron mi luz.
 Abejas y mariposas volaron
 entre mares ríos y raíces.
 Rozaron mis retinas,
 escuché tu tinta, tu sol.
 
 Pegasos y unicornios
 inflamaron mis ojos.
 Dragones cabalgaron por embriones
 montes y quebradas.
 Desde tu costado
 olí tu tela, tu amor.
 
 Azahares y amapolas jugaron con ella.
 Los niños apagaron sus instintos
 entre ovarios y pistilos.
 Miré tu río, tus montes.
 
 Reyes y obispos apagaron mi sed
 entre naranjas y limoneros.
 Viví tu reino, tu paz.
 
 Golondrinas y palomas emprendieron su retorno,
 los árboles secretearon a su paso, sobre lluvias y rieles.
 Se llevaron tus últimas caricias.

34. EL POEMA

El sueño de un poeta
fue el más trascendente
leído en el bar de los dioses.

Se brindó a las letras
del poeta soñador.
Se inscribió su nombre
en la página del silencio.

Y será un poema
que abrirá las manos
de las sonrisas silenciosas.
35.  DEDICATORIA. A Ti Amigo(*) Peregrinante:

Las palabras que llenan
este cántaro,
que son mis versos,
provienen
desde el fondo de mi noria;
yo sólo bajé el balde
para llenarlo de agua,
fresca
transparente
que fluye y fluye
desde mi mundo interior,
y trasvasijé el balde
una y otra vez
en mi cántaro,
para beberla con prisa,
para hacer mi sed calma,
para humedecer mi rostro
para mojar mi cuerpo,
para refrescarme.

¿Qué más quisiera yo
que esta misma agua
empapara
la sed de los peregrinos?
O al menos pudiera
refrescar a más de uno
y a Ti entre ellos.


(*) Sin género

36. CARTA ABIERTA A UN LONCO (*)
Amigo de cuello erguido, hijo de la Tierra.
cuéntales a tu gente, mi sueño:

Medio dormido y entre parpadeos
viajé con tus pasos silenciosos
por los prologados cuadernos de tu familia.

Mis ojos acariciaron, en tus antepasados,
los resecos y profundos pliegues
que el sol, la luna y la tierra
araron en alguna madrugada del tiempo.

Vi como nuestras raíces, con ojos de agonía,
con tecnología globalizante nos calzaban
arropándonos con mantas de copihues,
para atravesar el tiempo sin hambre,
sin frío, sin rencores.

También, con escrutadores ojos
vi como nuestros ancestros,
entre araucarias, mar y cordillera,
por mandato del Universo,
enderezaban el camino
de nuestras generaciones.

Lonco Amigo, cuéntales mi sueño,
yo lo haré con mis hermanos, que son los tuyos.
¿Olvidemos el hacha y el arcabuz,
y juguemos a que no hemos visto nada?

Lionel Henríquez B. Marzo de 1991

(*) Principal. Cacique.
37. PENSANDO EN TI
Nacieron camelias, blancas, rojas.
En la tierra buscaban tu nombre,
sus pétalos lo susurraban,
ellas querían adornar tu sonrisa.

Mis manos escucharon canciones
con melodías al viento primaveral.

Miré en ellas tu alma viajera
por constelaciones de armonías.
Eran espejos del sosiego de tu ojos.

¿Tras ellas?
Volabas como mariposa
y te posabas en mis pestañas
acariciando con tu aroma
mis pupilas sedientas
del perfume de tu mirada.

¿Cómo no tomarlas para ti , amor?
38. VIAJE MISTERIOSO
Buscando una aventura
bajaste con extraviantes tumbos
en amplio y profundo pozo.

Sólo encontraste agua, tierra y fuego
ventilados por juguetones aires
en danza por el brocal.

En la tierra arneada
limpiaste las tinieblas de los ropajes
que a las almas hacían mundanas.

Se enmudecieron tus ojos.

Aspiraste aire refrescante,
del siniestro hollín atomizado
se limpiaron tus pulmones.

Tu boca parpadeó

Con agua cristalina
manando a borbotones
lavaste el barro de tus caminatas.

Tus puños se amortajaron.

El fuego acarició tu rostro
quemando las raídas ropas
que tejió tu confianza.

Reflexionaron tus pies.

Con la sonrisa en tus manos
despeinaste los mudos velos
que enmascaraban tu horizonte.

Aire, tierra, agua, fuego
tendrás en el silencio de tu mirada
para esos viajes que fatigan tus senderos.
39. RECUERDOS (el comienzo)




Locomotoras con avasallador bufido
chirriaron por los cielos
en sonoro desplante.

Las silenciosas fibras, al final de su carrera
con brazos en alto, anunciaban a los niños,
sus rieles forrados en seda.

Los vagones cantaban
con palpitaciones destempladas,
la bruma del día, la luz del sol.

Con religiosa postura
aullaban los carriles,
la temeraria carga del tren arrollador.

Los pasajeros clamaban
en súbito pedido, amortiguar la caída
con nubes de terciopelo.

Al enfrentar a los aviones
en valles perdidos,
hombres y párvulos, escondieron sus latidos.

En hogares, en estaciones,
manos en reposo aplacaron el rugido.

40. EN EL ANTEJARDÍN
I. (GENESIS)

Y el genio que dormía en la botella
despertó de su letargo prisionero.
Elevándose a las nubes
por los ojos de su amo,
juntó el norte con el sur
en la tierra de la copa.

II. ( NACIMIENTO)

La diestra batuta
del tabernacular coro
rasgó la bruma
que cubría mi cerebro.

Soles develaron el altar.

Y voces, clarines y trompetas
dibujaron en el atrio
salmodias que anunciaban
mi incursión en los umbrales.

III. (VENTILACION)

Abrí puertas y ventanas
y ventilé mi enrarecido cerebro.
Desde el sótano volaron sombras
de vivencias no vividas
y como mariposas noctámbulas
se hicieron pantalla del farol
que alumbra el camino a mi jardín.

Revoloteando erráticas
filtraron raudas filigranas de luz
urdiendo vividas vivencias
entre las voladoras sombras.

Y juntas se posaron en mis sienes
y caminaron por el cerebro de mi cerebro.
Y juntas hicieron un ojo entre mis ojos
haciéndolo el punto luminoso
que da nueva vida a mi alma
y que hace renacer sentimientos
incubados con manos de niño
entre puertas y ventanas cerradas.
41. UN BELLO RECUERDO

Inclinados oramos en voz tu salmo en la capilla,
al costado del mar, a la sombra de la historia.
Se oía mi respiración recorriendo el altar
con cirios en tus ojos, a la búsqueda
de la mujer que en otros tiempos
acariciaba un día los maderos.
Se juntaron en las manos
las voces hechas verbo
en la promesa de tu fe.
Recorrí con letanías
el manto protector,
jurando en el atrio
volar con la paloma
para encontrar la vida
en las hostias perdidas
en los confines de un día mío.

Hoy recuerdo en silencio el sendero
que nos llevó a esa oración en medio del sol
y agradezco la silente mirada de invitación a vivir en tu fe.

42. REFLEXIÓN




Subiendo por caminos atrofiados
mi vista descansa en movedizo océano,
al sentarme sobre piedras de caliza
mi luna siente la espuma en olas
esparcida por arena, por riscos escarpados.

Veo mis esperanzas en flujo y reflujo
por vientos de madrugadores afectos
entregadas a la playa, suavemente,
el reflejo plateado las interna mar adentro
cerrando búsqueda en turbia mirada.

Me deleitan aromáticas esencias
destiladas por vida marina barridas por olas.
Brumosos olores confunden mi caminar,
empinan en alturas mis pasiones
llevándolas a los besos sin fin.

Se mueven aguas en altas rocas
el mar se enoja, al viento reclama,
por nubes ahuyentadoras de luna y sol,
en vano intento, con tempestad
lustra la faz de la arena.

Fina llovizna en farallón
humedece mis labios, murmura, se encrespa,
con violencia lava mis pegados temores
de mil rodajes por larga caminata.

Azulado cuerpo e inmenso verde
se encuentran, se traslapan, en armónico templado,
con savia limpian, empapan, polvorientas ramas
para transitar nocturnos senderos aprendidos.

En comunión de permeables sentidos
desde mi caverna, con acalorados ojos
evaporo aplausos con lágrimas sonrientes
lo pintado por la luna, en la piel enmarcada del mar.

Lionel Henríquez B. Agosto de 1990

43. PROYECCIÓN (o una muerte anunciada)
Desde el umbral de la ventana
llovieron pétalos de luces
hacia los rincones de mi habitación.

Caminé por los corpúsculos de oro
desde mi espejo enclaustrado
hasta los pasillos de mármol,
esqueleto de la capilla.

Sobre túnicas endiosadas
respiraron campanas,
al enseñorearse
en mis ojos
cuerpos y rostros
perfilados.

Se hilaron a la zaga de una aguja,
penetrando por mi coronilla.
Viajaron por los nichos
de la médula y de la sangre
en busca de mis pies.

Hilvanaron mi cuerpo
a la loza empotrada
en la Tierra de otros Dueños.

Ahí, en la soledad del laberinto,
los rincones de mi habitación
se pintaron con sangre,
en los Libros del Silencio.

Y sólo ahí, la ventana
me abrió sus cortinas a la oscuridad.
44. SITU VUELVES
Amigo del alma, dónde estás,
tú el que abrías las ventanas
al sol, al aire fresco
a mis soterrados laberintos.

Has abandonado mis ojos,
los demonios han entrado
cabalgando en corceles
con cascos herrados
en música infernal.

Los sentidos se vuelven tormenta,
prisioneros de sombras ancestrales,
aturden, ciegan, con truenos, relámpagos.
Sordo, mudo, grito al universo
estilando de ruidos guturales
pieles de galaxias.

¿Por qué te escondes ahora
en pasillos que surcan
el sembrado de estrellas?.
¡Ellas no necesitan la luz de tus aguas!

No me abandones.
Como el ayer, el mañana
hazme vivir abrazándote
con entrañas, corazón
ojos, cerebro, que están ciegos
de tu sabio caminar.

Hoy quiero contener en la mirada,
con tus manos peregrinas
fuego, aire, tierra, agua,
filtrar en mi callado rostro
dolores, temores, desconciertos
en sus pasos, por las pupilas.

Si regresas decantaré esencias
en la lumbre del incienso
perfumando el oficio, en el templo
donde duerme el horizonte.
45. TODO DE NUEVO
El negro tinte de la sangre
se desquicia por mi piel
al ver viajar tu voz errática
como el vuelo de la mosca

Traspasas las telarañas del pasillo,
el fuego transforma
tus ojos en aguardiente.

Los enmohecidos goznes de la puerta
ceden a tus manos de flor naciente...

Sólo el tibio calor de otra placenta.

46. JESUCRISTO

JESUCRISTO


Entre las cenizas de tu alegría
yacían tus ojos prisioneros.
Los dolores se protegían
con lluvia en la mirada
de espinas virulentas.

Viajaste por átomos de luces embriagadoras
hacia las páginas no escritas de la historia,
para dejar en ellas tus manos, tu costado
como mensaje a intelectos moribundos.

En vuelo por los nichos del tiempo
recogiste en tu pecho la tristeza
del hombre solitario, errante,
vagabundo, con piernas hiladas
a la Cruz del Sur de su Universo.

Entre la arena y las columnas del horizonte
navegaron hasta el continente de la vida
con sol y los remos de tu bondad
quienes se volvieron niños
a la sombra de tus maderos.

En la vereda alumbrada con tus parábolas,
abrazado escuchaste al desesperante
intérprete de la vida y la muerte,
orador, con tu nombre
tatuado en sus labios.

Sonaron las campanas haciendo eco entre los pasillos
de todas las constelaciones observantes del hombre
y volviste al Padre con una lágrima en tus ojos.


©lionel 

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47. UN SUEÑO

I
Entre vibraciones seculares
con ritmo de silencio,
junto a sombras que danzaban
con acordes soñadores,
te encontré.

En imágenes
el agua nos mojaba,
volvía a su río,
ese río que cruzaba tu campiña
regaba el árbol que eras tú.

Eramos solitarios
viajando entre libros
para encontrarnos
en el rincón de la habitación.

Reiniciamos el camino
del César, de Napoleón
por entre las canteras
creadoras de la mutante vida
de la Esfinge,
hacia la cita que nos fijó el Hierofante.
Y a la vista de los arenales
encontramos nuestras respuestas.

II
En mi sueño
tus ojos serán los míos,
verás de nuevo
las escenas
de las comedias
de las tragedias,
en el teatro construido
sobre las ruinas de la ciudad
que albergó milenios,
herencia a los hombres modernos.

Pagaremos con monedas,
acuñadas con sonrisas,
al reloj, que en las sombras
mueve sus punteros,
y nos entregará
una silueta
para volver
al hogar
con lágrimas
para reir y llorar.


©lionel

48. METEMPSICOSIS

Tus palabras hechas oraciones
se confundieron con el eco de las nubes
y en reflejo por el asfalto
se quedaron en aquella tarde de sol.
Tus pasos traspusieron el atrio sombreado
por robles y cipreses.

Los dolores cual agujas de luz
surcieron aquellos labios prudentes,
se enmudecieron tus piernas y manos
te encerraste en las habitaciones
del universo interno de tu mirada.

De boca al centro de la Tierra
acostado en cruz, en las baldosas del templo
recibiste la unción migratoria de tu cuerpo
para vivir el alfa y omega en la retinas de los dioses.
©lionel



49. MOMENTOS DE VIDA

Sinfonía de amor inconcluso
en día de lluvia impertinente,
tormenta con sangre en vendaval.

Ocaso de eterno pestañeo,
noche desvelada
con música
de palabras malditas.

Tu voz canta en silencio
aventuras sin fronteras.
Sueños truncados
dolores ancestrales
frío, calor, diluyen miradas.

Recorro nichos empotrados,
a la sombra de mis ojos
relatas en la oscuridad
verdades con luces apagadas,
páginas ciegas ocultan mi llanto.

¿Hacia dónde encaminas
tus verdes pasos?
¿Hacia la frontera
dónde se cuelgan
las falsas sonrisas?

Ven, dame la mano, camina,
juntos haremos estrellas
que iluminen nuestro sendero.

50. VIDA SIN MUERTE

Ha fallecido la muerte,
se ofician lúgubres lamentos
en el altar de oscuro panteón,
sobre negras y blancas baldosas.

Entre bancas de mármol
lloronas desaguan impiedades
alumbradas con pálidos cirios
alzando cesantes guadañas.

En siniestro cortejo a contraluz
acólitos besan sus ojos sonrientes,
con mirada perdida viaja por el averno
vuela hacia las pestañas del universo.

Salmos y letanías en postrer esfuerzo
acallan quejas silentes de almas por renacer,
gritan ahogadas en túneles de luz:
“En el mañana después del funeral
¿Qué será de la vida sin el cuerpo de la muerte?
¿Viviremos eternamente sin enjugar una lágrima?”
¡Sólo el eco responderá con un cósmico tic-tac!

Nosotros, después de la última despedida
con paciencia heredada, jugaremos a ser dioses.
¡La muerte ha muerto, larga vida a la muerte!

Lionel. Septiembre de 2004

51. ENSUEÑO
Se cierran los ojos de mi cerebro.
Palpitan las sensaciones en sus compuertas.

Mis ojos vuelan por senderos con alfombras de luces,
enfundados en alamedas que besan en el horizonte
al río de cristalinas aguas que mi luna ha navegado
hacia el océano, en días y noches de parpadeos.

Mi corazón pide a la desnudada piel
virar hacia el éxtasis perfumado de colores,
que regalan embarcaciones en sus misterios
por la sonrisa del mar, con la sangre de pasajero.

Las líneas de mis manos recuerdan esos labios
que las melodías capturaban en las puestas de sol
haciéndolos brillar entre veleros que titilaban
junto a un muelle en espera de sus travesías.

Mi cuerpo destila con prisa los universos marchitos
envueltos por cortinas al sol de media mañana.
Se abren mis oídos al lucero del silencio
que palpita al ver las caricias de amor.

Mi mente, cuerpo y alma abren sus ventanas
y aireándose se embriagan con el silencio del mar.
52. DORMIDA

Dormías en confusa claridad.
En el diván de la angustia
yacían tus besos moribundos
esperando pasos de luz
para tus noches sin pausas.

Mi pasión, vendaval
entró por ventanas,
despertó en latidos
con labios prisioneros
de silencios timoratos.

Recuperaste
las pestañas habladoras.
Abriste los postigos del Universo.
Desde La Vía láctea llegaron
corpúsculos de luz.
Se iluminaron tus sueños.

¡Despierta!.
Pósate en alas
del sofá de mi sonrisa.
Con claridad en tu mirada
emprenderemos viaje
sin retorno,
hacia las orgásmicas fronteras
donde titilan los astros.


© Lionel. Mayo 2004

53. AGONÍA
 Peldaño a peldaño
 he bajado hasta el umbral
 de la oscuridad.
 Estático frente a oscuros,
 estrechos callejones.
 
 Peldaño a peldaño
 he subido hasta la cresta
 de la claridad.
 Inmóvil mi cuerpo,
 de cara a elocuentes nichos de luz.
 
 Viajeros pasan y pasan.
 Sus rostros de miradas perdidas
 no miran mis ojos trasiegos.
 
 Es sólo un chasquido
 que se confunde en la vida
 del trashumante Universo.
 
 ¿Para que mirar
 si mis manos agarrotadas
 retuercen los hilos
 de la manta
 que abriga mi sudor?
54. HACIA LA SILENCIOSA VIDA
HACIA LA SILENCIOSA VIDA


Aunque dedos de manos traicioneras
cierren las pestañas de tus sueños,
las estrellas del archipiélago cósmico
serán iluminadas por la noche soleada.

Aunque brazos de insanos posesos
ahoguen la garganta de tu mirada,
los acantilados de tus ojos
tendrán luces de luna y sol
para la navegación de tu barca
hacia las profundidades de las islas
en los confines de las constelaciones.

Aunque el Universo abra sus puertas
mostrando sus inconmensurables misterios
a tus voluntariosas pupilas vigilantes
no deberás cegarte en esa hora de silenciosa vida…

Tu cuerpo nutrido de incandescencias
será el fuego que mueva tus piernas
para visitar con alegría esa tierras aisladas
donde nacieron Sirio, Orión y la Cruz del Sur.

Y no lo olvides: ¡Desde la Vía Láctea volverá tu espíritu
a cumplir ese destino impuesto en el ara de las decisiones!.
55. TESTAMENTO
TESTAMENTO


Mucho tiempo me queda por estrujar.
Nacerán miles de ratas y ratones
roerán relojes y galaxias.
Mi cuerpo no será de ellos.

Los de cola pelá, en mi urna
con sus negros y babosos ojos,
destilarán en el cemento sus orines
y sus panzas se volverán ojerosas.

Arrastrando sus sucias colas
miran mi encierro,
masticando sus pulgas,
esperan, desean que vuelva
del vacío, al origen de sus alcantarillas.

Con movimiento rectilíneo
me viraré a la recta de la vida,
esquivando los pestilentes roedores.
Sus dientes rasparán el pavimento
esperándome, guiñándose entre sí.

Al salir por la puerta del nicho,
entrarán por las desclavadas maderas,
se alimentarán de las desganadas vestimentas.

Sólo quebrarán sus dientes en mis blancos huesos testados.
56. ESA NOCHE
ESA NOCHE


La noche llegó con sus pasos cansinos,
humedades lo invitaron a conquistar
el continente de la mujer de sus versos.

Sus manos recorrieron montes, valles
en busca de aquel mítico pueblo
amante del zumo y las esencias,
para habitar en sus fértiles tierras,
en los tiempos de guerra y de paz...

Al ritmo de los pasos del verbo
en un abrazo de pasión y ternura
viajó en el éxtasis de la sonrisa
sumido en el silencio de su aroma.

Voces acariciaron sus ojos,
melodías de luciérnagas
le condujeron por calles
bordeadas de amapolas
hacia los escaños de la plaza
donde a la sombra de castaños
su mirada se relajó en el licor de los sueños.

Y a la voz del sol de amanecida
comprendió que el éxtasis de sus ojos
permanecería por siempre en aquel poblado.
57. PEREGRINANTES (Soneto)
PEREGRINANTES (Soneto)


Peregrinos caminan con adornos
se remojan con agua de vertientes,
como no organizados penitentes
leen pentagramas y sus contornos.

Desde profundas fosas en retornos
vuelven sus cantos sacros referentes.
Por noches y días en sus entornos
ellos miran astros intermitentes.

Con melodías en oficios sinceros
viven interminables partituras,
arrodillados ante los maderos.

Sus palabras viajan a los luceros
con la culpa de vidas entre venturas.
¡Serán pastores imperecederos!
58. POR DONDE CAMINA EL ALMA

POR DONDE CAMINA EL ALMA

Amanece en tus ojos tristes,
el sol hilvana una sonrisa,
con ella viajas hasta los umbrales
de los desiertos y ventisqueros
empotrados en tu pecho,
escarbas en la arena, en el hielo
buscando una entrada a la gruta,
guardiana del pan diario.

La luz ilumina el libro escrito
en el cerebro ancestral,
con caracteres de plata
hurtados a la luna,
caminas por sus páginas
trasuntando tormentas
desde la atmósfera mística
hasta la caótica vigilia.
¡Cientos de relojes mueven tus ojos!.

El tiempo aletarga tus rodillas
la piel se entumece,
los dedos en su loco afán
encuentran la palabra indicada,
con ella se abren las compuertas
antes que los sueños inconclusos
agrieten el ruido gutural de éstos...

Con mirada certera en los dioses,
regresas con una flor en tus manos,
de nuevo los videntes te han regalado
milagros entre las paredes de su templo,
para que vivas las noches y días de tu sino.


59. ASUNTOS DE VIDA


ASUNTOS DE VIDA


¿Cómo puedes reducir el tiempo de vida
usando a tu arbitrio esas dos voces
simuladoras de la noche de tu arbitrio,
si ellas son sólo el sonido del reloj
colgado en la pared de tu sonrisa?

¿Cómo puedes detener esa ira despierta
con el ruido incandecente del temor
proveniente del magma de las vísceras,
si ella se aloja entre lámparas primitivas
adosadas a la pared de tus pasiones?

¿Qué harás para creer que algún día
llegará el sol a las abiertas ventanas
para iluminar el sofá de tus emociones
y así puedas descansar de las sombras
cubridoras del azar de las esperanzas?...

Dicen los libros que barbados hombres
escribieron y heredaron en rollos y papiros
y que guardo en los anaqueles de mi cerebro:
"Sólo el Hombre que recorre los caminos
con el pecho descubierto y sin temores
llegará a las columnas del horizonte".

60. MENSAJE (Apostasía)
La lluvia entra por los poros,
se adentra por conductos verbales
mojando el caliz de las cofradías.
Silentes palabras limpian gota a gota
la comisura de las sienes de los feligreses.

Las aguas intermitentes
serán los magos que buscan
entre las sonrisas de la Tierra
las amapolas que adornan la locura
de vivir entre el ayer y el hoy
para lavar las malezas de la sociedad.

Regarán lunas de astros que danzan
entre el negro y el blanco de los altares
oficiados ayer, hoy, por los cardenales,
de las mentiras orgiásticas del mañana
ventiladoras de sus impidiades de poder
escondidas bajo las escalas de sus púlpitos
rasgados por seculares verbos encarnados.

Sectarios adornaron las parábolas
jugaron a ser los hereditarios
y sólo eran nigromantes
oficiantes de sus bolsillos.
En sus manos arremolinaron
disidentes de sus manzanas podridas
ahorcándolos en cadalso inquisidor.

Hoy piden el perdón de sus acólitos,
siniestros del sexo mal formado
y por los diestros encantadores
de inocentes y púberes mujeres.

Jueces se pudren en las sombras
de sus mantos protectores
asomados entre narices creyentes.

Mañana, no como ayer ni hoy
al entrar la lluvia lavando
las estrellas orbitadoras
de sus patios interiores,
el hombre finalmente será libre.

61. PALOMA PA’ MÁS DE UNO (Décimas)

PALOMA PA’ MÁS DE UNO (Décimas)







Hey iñor,que teje agora
pa' los peones lustrosos
que un día jueron mocosos,
no se muestre con demora,
pues el hoy los acalora
ellos al ser patoteros
se esconden en los potreros
con los ojos entornaos
y a veces iluminaos,
usarán mal sus aceros.

Se lo igo yo agorita,
con éste mi mensajito,
a usté que se hace el bendito,
lávese en agua bendita
y tómesela en marmita,
cuídese de esas potrancas
que susurran en las trancas
si no quiere irse al infierno
antes del fin de este invierno
y…¡sea usté pa' la palanca!.(*)



(*)Pa' la palanca: Dicho chileno, que hace mención al hecho de no ser tomado en cuenta.

Paloma: Mensaje
62. Y...¡SIEMPRE VOLVERÁS!

Y...¡SIEMPRE VOLVERÁS!

Ojos en mortaja de ennegrecido pañuelo
caminaron por venas de la tierra
hacia lumbre cobija de sombras.

Con piernas anudadas en luz incandescente
bajaste de memoria peldaños de piedra
en busca de la ironía del destino,
mofador, prestador de ilusiones.

El cuerpo arropado en la soledad
cruzó cavernas vestidas en líquenes
para llegar hasta la consumación del hastío.

Estalactitas se clavaron en tu cráneo
haciendo rezumar gárgolas de niños,
se llenaron tus manos de esperanzas.

Con pasos de incierto vidente buscaste
a tientas en el corazón del magma
melodías irrigadoras de pinturas
para conmoverte en sabiduría
dejada en ara alumbrada
por hombres allegados
a historia con final.

Encendidos los cirios de tu mente
abrigado el corazón por incienso
libre de vendas que opacaran tu voluntad
volviste al sol y ... ¡el niño que siempre fuiste!.

63. EL VIAJE
EL VIAJE


Volviendo desde los laberintos de la noche
los pies moldearon con huellas de niño
el mismo barro usado con tus manos
en vasijas adornadas por ojos, glifos
observadores de astros perdidos
en un hoy con soles de un mañana.

Montañas adornadas de araucarias
nido perenne de choroyes viajeros
doblegaron cauces y desfiladeros
a la magia de tus religiosos pasos
revindicadores de tu Madre Tierra.

Piñones alimentaron la fatiga
de un cuerpo casi cristalizado
por el azul del puelche invernal
dando sangre a tus pulmones,
para entregar con aliento rogativas
en voz casi grito para hacerse eco imperecedero.

Respuesta en susurro a tus inquietas piernas
llegaron desde el murmullo de las aguas
reflejando el corazón de los pellines:
"Los queltehues anunciarán lluvias
que silenciarán el fuego de las raíces
dadoras de vida a las arquetípicas malezas ".

Con llagas en las plantas de los pies
cruzando el verde sendero del arcoiris
llegaste al presente de tu morada
y en el calor de la sonrisa de la fogata
alimentaste con tus sueños a esa familia
orgullosa y esperanzada en tu regreso.

64. UNA COPLA Y ALGUNAS DÉCIMAS (En el canto popular campesino chileno de la zona central)

UNA COPLA Y ALGUNAS DÉCIMAS (En el canto popular campesino chileno de la zona central)



1. UNA DE MIS HISTORIAS (Décimas, Introducción)

No sé d' onde habré sacao
la vena de campesino
si siempre he sio citaino
y de cuello acartonao
pues asi yo jui criao.
Del campo jue mi mamita
y también mi buen taitita
En Chiloé jugó ella
buscando una estrella,
y de Curacautín mi paire.
II
Quizás por estas querencias
que jueron Lucho y Emita
con enseñanza infinita
me dejaron esa herencia
pegada a mi inteligencia.
En el campo he conversao
con los guasos muy versaos
y en los libros he leído
pa' saber too lo tejido
por hombres muy esforzaos.
III
Yo creo que eso jue justo
lo que a mi me marcó el paso
dándome ojos de un guaso
que trasciende por su gusto
en palabras sin disgusto.
Quisiera ser yo lo más fiel
a la palabra en el aire
pa' no hacerle un desaire
al buen seso que es mi riel.

2. EL CURITA (Copla)

El curita en la misa
de un domingo campesino
en el sermón a los guasos
pedía a paso cancino...
Inclinándose en altar
toititos muy religiosos
con el rosario en la mano
rezaron los misteriosos.
Terminado el santo oficio
creyéndolo muy bendito
en la puerta le juraron
regalarle su chanchito.

3. MIS PRIMERAS DÉCIMAS

A Patricia (Fatamorgana)

I
Aquí voy mi mujercita
echando humo por el seso
y rematando los versos
con una exclamancioncita.
Y metiendo las patitas
dónde nunca yo he jugado
pa' no quedar mal parado,
he puesto mis pobres rimas
al amparo de las cimas
de tus ojos por mi amados.
II
¿Qué cosas no?, hay linduras
de esas escritas con pluma
para apilar una ruma
de mentes en las maduras.
La palabra me resuma,
y por culmplirle a la fata
se me revuelve la guata,
pues no soy Dios ni superman.
!Que diablos, tomaré un caimán(*)
y me apretaré las patas!.
III
Quien manda en la casa
dice mi mujer al viento,
y eso en la calle no es cuento,
mientras me como una pasa
pa' no caer en las brasas,
mientras limpio la cocina
con su mente en la retina,
dejando el piso limpito.
Y tomándome un vinito
yo salúo a la vitrina.

(*) Chilenismo para referirse a una herramienta del tipo de los alicates.

4. CUMPLEAÑOS

Güen dar con la cosa dicha
que mi buen taita nos deja:
“celebren a sus parejas
con güenos vasos'e chicha
pa que les den mucha dicha”.
Al ataque compañeros
pues icen los agoreros
que mojarán la décima
con un vinito en pócima
pa' suavizar lo güergüeros.



5. ENFIESTAOS
I
Eso es doña agorera
arrímese con una mesa
que yo bailaré sin priesa
zapateando la madera
con mi fata'e compañera,
saque un vaso'e la bandeja
y brinde con su pareja
con décimas re bonitas
y páyelas con ganitas
pues ellas no son añejas.
II
A los payadores celebro
en décima que se atora
con la rima paseadora
en mi nublado cerebro.
Con la aguja la enebro
pa'coserle bien la orilla
orlándole su mantilla
y l'ejo el corset pegao
a su cuero bien amao.
Y la abrazo a mi costilla.
III
Quiero yo felicitar
a payador con chicote,
le pido a él no me bote
del verso por no aguaitar
a los que dan su cantar
entre los más guitarreros
pues yo me saco el sombrero
al ver tantas manos diestras
que llegan a la palestra
como muy güenos verseros.

6. PALOMA PA’ MÁS DE UNO

I
Hey iñor,que teje agora
pa' los peones lustrosos
que un día jueron mocosos,
no se muestre con demora,
pues el hoy los acalora
ellos al ser patoteros
se esconden en los potreros
con los ojos entornaos
y a veces iluminaos,
usarán mal sus aceros.
II
Se lo igo yo agorita,
con éste mi mensajito,
a usté que se hace el bendito,
lávese en agua bendita
y tómesela en marmita,
cuídese de esas potrancas
que susurran en las trancas
si no quiere irse al infierno
antes del fin de este invierno
y…¡sea usté pa' la palanca!.(*)

(*)Pa' la palanca: Dicho chileno, que hace mención al hecho de no ser tomado en cuenta.
Paloma: Mensaje

7. UNA RESPUESTA

Como mis manos son lesas
contestando en la mañana
meti los dedos con ganas
en el teclado con priesa,
a quien tiene mechas tiesas,
pues publicó ayer con mañas
décimas como maraña
que me dejó mal parado
de frente a los enfiestados.
¡Hoy la tejí como araña!

8. ICEN POR AHÍ
I
Icen que la mujer de uno
es más sabia que toititos
los que se arriman juntitos
con su gaznate oportuno
pa' un buen tintito en ayuno.
Ellas bajo el alquitrán
son verdadero huracán
ven lo que no se pue ver
y hablando hasta más no poer
a su hombre lo ejan percán.
II
Hágale caso a la suya
usté que es mi buen amigo
yo seré su buen testigo
a la hora de la mucha bulla
pa que usté grite aleluya
haciendo rondas con vino
del que es como torbellino,
cuando en la cantina estemos
así cuidados seremos
de la maldad de un cretino.

9. ENOJO CAMPESINO

Eje juera la carreta,
le ijo ayer don Jacinto
y venga a tomar un tinto
que su compaire lo reta.
On Ramón como saeta
aguaitándole los ojos
se arrimó a los remojos
y brindando sin demora
no le dio tregüa a la hora
y se le olvió su enojo.

10. EN EL TALLER DE DON JOSÉ

Güen dar con la cosa dicha
que Dn. José me deja:
el auto está pa' la vieja,
mejor tómese una chicha
mientras le arreglo con pilchas
esos cables y ampolletas,
que ya están pa' la corneta.
Éje el auto a mi ayuante
y espérese con aguante
pa' ejarlo hecho una saeta.

11. GUASO LADINO

Por una guainita linda
icen que ando mal del coco
y que por ella no toco
ni la torta ni la guinda
de mi vecina Clorinda,
pero yo ando acalorao
con mina de otro lao.
Y no me igan tonto leso
pues a ellas les confieso
ser un guaso mesurao.

12. DÉCIMAS PA'L NUEO RECTOR
DE LA UNIVERSIÁ AUSTRAL DE VALDIVIA
DON VÍCTOR CUBILLOS GODOY

I.
Don Vitoco que es vetera
en votación muy reñida
con emoción contenida
se ganó la cabecera
que le cambiará su esfera
de académico estudioso
pa' ser Rector enjundioso,
cambiándole su traje
de mateo con linaje
por otro muy armonioso.
II.
Le igo yo que su birrete
Don Carlos se lo pondrá
Don Germán aplaudirá
y la academia en aprete
con abrazos en banquete
a su testa en pensamiento
la dejará sin aliento
pero con la juerza lista
pa' ser un buen futurista
al construir la U que presiento.
III.
Y yo digo en los pasillos
oiga señor mi buen amigo
que sea usted el buen testigo
y sin mirar tras visillos
que Don Vitoco Cubillos
siempre será un asertivo
también muy operativo
pa' sacar muchas tareas
sin urgirse por mareas
y sin ser na'e permisivo.


13. EL PODER DEL DINERO

Y pa' no ser poca cosa
yo le igo a los banqueros
cuídensen tontos babosos
que en el infierno reposa
el alma si es codiciosa.
Si tienen un pelo de leso
amasarán mucho dinero
siendo siempre un usurero
y aunque sepan algún rezo,
se quemarán por fuleros.

14. A UNO QUE SE CREE
LA ÚLTMA CHUPÁ DEL MATE

A lomo de buena mula
cruzaré llegando ileso
pa buscar un tonto leso
que come carne con gula
y que el seso se estrangula.
Le iré al bruto ajilao
cuando llegué al otro lao
de la agreste cordillera
que use buena rodillera
pa que no me eje enojao.

15. UN PAR DE RESPUESTAS

I
Icen por ahí mi amigo
que el retrucar es mi estilo
escondío tras un tilo
y pa acusar un enemigo
estaré siempre contigo
y aunque yo pierda la mano
me contento de antemano
si a un brivón lo cazueleo
en paya por abigeo.
Las gracias te doy mi hermano.
II
Miren ve, si ella es cubana
ña Lily desde el Caribe
sin contrapunto recibe
en Miami muy de mañana
mi décima chabacana
y con la sabiduría
muy tempranito en el día
con sus letras me salúa
ejando mi boca múa
pa’ cantar con melodía.

65. CRÓNICA DE UN INCENDIO MALDITO (Décimas)

CRÓNICA DE UN INCENDIO MALDITO (Décimas)

I.
Con los ojos muy perdidos
en los años de academia
y al borde de la blasfemia
con el llanto contenido
todos vimos sorprendidos
como la obra de una vida
en humo quedó perdida,
la Universidad entera
con Rector en cabecera
permaneció compungida.

II.
Me ha zapateado el buen mate
por tanto fuego dañino
se ha quemado hasta el pingüino
puesto en un escaparate,
¡Hay mi Dios qué disparate!
Ardió too el edificio
que guardaba beneficios
de las ciencias cultivadas
por mentes muy proyectadas
productos del buen oficio.

III.
Y que decir de los peces
que nadaban en vitrina
llenita de aguamarina
por ellos y muchas veces
lo llamaban sin dobleces
¡ahhh! “el de los pescaditos”
y que estaban a pasitos
de varios laboratorios
pa’ estudiantes meritorios
y en carreras circunscritos.

IV.
Mis amigos, el Biólogo
el Físico, el Químico
vecinos de un Bioquímico
entre otros muy homólogos
pa’ entro en un monólogo
comentaban sus recuerdos
que se iban sin un acuerdo
junto al fuego traicionero
y que jue muy duradero.
¡Lo bueno es que ellos son cuerdos!

V.
Costará una gran fortuna
levantar de nuevo el hogar
de la Ciencia muy singular
pero voces oportunas
de una muy buena tribuna
dicen que hay solidaridad
pa’ ayudar a la autoridad
a tener de nuevo al Doctor
Pugin en símbolo adjutor.

VI.
Pa la Universidad Austral
que es de toos los valdivianos
de Los Ríos ciudadanos
nada puede ser anormal
pues Ciencias es buen capital
por ello deberá construir
y nadie lo podrá discutir
quedando de testimonio
ese muy buen patrimonio
Edificio pa’l porvenir.

VII.
A mis amigos les dejo
con décimas, éste mi escrito
en el que poco he descrito,
por aceptar buen consejo,
a quienes dejó perplejos
con nombres y apellidos
pues no tendría sentido
son tantos que yo no podría
aunque tenga una maestría,
¡quedarían confundidos!.

66. HAIKÚS II

66. HAIKÚS II


I
Brazos ligados
por cadena otoñal
se alzan al viento

II
Un grillo canta
alegrando la noche
de tu camino.

III
Con ojos tristes
observas el oleaje
del mar soleado.

IV
Mirando el cielo
con tus cerrados puños
ahogas tu grito.

V
Por tus sandalias
en camino de tierra
respiras polvo.

VI
Increpas a Dios
las piedras del camino,
por ellas vives.

VII
Tus ojos negros
reflejan las estrellas
de noche oscura.

VIII
Eres la liebre
que le encandila la luz
del corazón.

IX
En tu mirada
se proyecta tu odio
y no así las flores.

X
Pisas las flores
de jardines ajenos
y no las tuyas.

XI
Fluye el arrollo
llevando en su murmullo
un par de cisnes.

XII
Surcan en el río
los cisnes en pareja
con sus polluelos.

XIII
Río en silencio,
cisnes de cuello negro
con luz de luna.

67. HAIKU III


67. HAIKU III



I.
Sol en invierno
regocijo de vida
del campesino.




II.
Agua de arroyo
refrescante bebida
de un caminante.




III.
Flores silvestres
éxtasis en colores
al peregrino.




IV.
El grillo canta
en noches estrelladas
a su pareja.




V.
Beso tu mano
mujer que a las palabras
las hace versos.




VI.
Eres mujer
que a los hombres provocas
con tu sonrisa.


VII.


Dios a tu lado
es la mayor fortuna
en tu camino

VIII.


Mirando al frente
con tu corazón grande
sin temor vives.

68. EN LA ESCUELA DE NIEBLA, en el 2008 del Señor(Décimas).

EN LA ESCUELA DE NIEBLA, en el 2008 del Señor(Décimas).

I.
Llegamos como cruzada
pa’ echar a andar una empresa,
que trajimos de sorpresa
a estas tierras alejadas
de Valdivia muy amada.
Somos pocos profesores
y grandes conocedores
de adultos cuyos deseos
son volver sin ningún rodeo
a escuela de sus amores.

II.
A Niebla ya hemos llegado
p’a enseñar nuestras cuestiones
a cauros con ilusiones
y que se sienten anclados
a un trabajo mal pagado.
Algunos son pescadores
otros muy trabajadores
p’a cualquier trato que sea,
todos quieren las tareas
que le den los profesores.

III.
Desde una isla en bote
que de algún rey es mentada
vienen como de avanzada
estirando sus cogotes
unos cauros con capote
remando con mucha juerza
pues no quieren la reversa,
a terminar sus estudios
a manera de preludio
de vida menos adversa.

IV.
De la playa “Los Molinos”
caminando de ida y vuelta
con actitud muy resuelta
sintiéndose no afuerino
y aunque el mar no esté azulino
llega uno muy esforzao
pues quiere estar aperado
de buena Enseñanza Media
p’a entrar en la tragedia
de un Sistema perturbado.

V.
No se puede dejar juera
a los que son del poblado
o de cerros acordonados,
nieblinos por excelencia
y que sienten complacencia
por asistir de nuevo a clases
ya no siendo barrabases
de la que ayer jue su escuela
y que hoy rige Ña Marcela
quien nos ha otorgado el pase.

VI.
Al ver que los ayudaremos
ellos han dicho a los vientos
que todos están contentos
pues saben que estaremos
hasta los días extremos
dando a ellos nuestras lecciones
sin llenarlos de aprensiones
y que en años venideros
en la escuela y sus aleros
ya no habrán desilusiones.


© Lionel Henriquez B.

69. 1º DE  MAYO 2008. CELEBRANDO EL DÍA DEL TRABAJADOR(Décimas) Una mirada al vuelo sobre la Universidad Austral de Chile

I.
Me han metido en un gran tete
los buenos trabajadores
que también son luchadores
pa’ que yo sea un metete
en fiesta con gran banquete.
Celebran aniversario
de ocho horas pa’ su pan diario
conseguidas en Chicago
en un día muy aciago
con mártires proletarios.
 
II.
Hoy se juntan secretarias
auxiliares de servicio,
que cuidan los edificios
de las ciencias subsidiarias,
también las bibliotecarias
y otros que nombrar es lato
todos ellos en contrato       
pa’ servir a la Academia
que siempre a ellos los apremia
en un gran anonimato.
 
III.
Son todos ladrilladores
de esta que es mi Universidad
a la que ellos dan con bondad
trabajo de sus amores
pa’ que viva con honores.
Con su actividad laboral
en esta tierra muy austral,
los distintos estamentos
con sus sólidos cimientos
harán a la U. descomunal.
 
IV.
Saben del ser solidario
que mira en alto el trabajo
en horas que no hay relajo,
del gallo nunca arbitrario
y menos un fraccionario,
cuando buscan beneficios
en negociación de oficio,
entre los asalariados
con demandas muy chantaos
y patrones con prejuicios.
 
V.
Ellos, los del Sindicato
me traen pa’ que recite
algunos versos que inviten
a los que tienen contrato,
antes de comer chivato,
a un paseo reflexivo
por lo que es ilustrativo
en derechos sindicales,
y también a sus iguales
pa’ que  sean más activos.
 
VI.
El seso me he triturado
buscando por mi memoria
sin ninguna escapatoria.
Por suerte me he recordado
con la huelga que ha sonado
junto a libertad sindical,
que no es regalo patronal,
negociación colectiva,
todas ellas distintivas
al que es derecho natural.
 
VII.
De camino a este festejo
pasaron frente a mis ojos
enojos de un pelirrojo
de intelecto disparejo
y que siempre fue un tipejo
que el dictador lo mantuvo
con su cabeza de cubo
como un rector muy animal
con currículo de puñal
y que nunca se la pudo.
 
VIII.
También miré en el tiempo
las barreras con fogatas
a orilla de casamata
que no fueron pasatiempo
ni tampoco con destiempo
lideradas por el Lucho
negociador siempre ducho,
manteniéndolos en huelga
y siempre dentro de amelga,
a colegas no blanduchos.
 
 IX.
Ustedes, muy luchadores
en conflictos sindicales
por los cambios radicales,
como son conocedores
podrían ser asesores
en el nuevo sindicato
de académicos sensatos
de la Universidad Austral
pa’ buscar un cambio integral
que no apriete los zapatos.


X.
Al cerrar estas palabras
con décimas pa’ un recuento
que no sea soñoliento
y a mi mente la reabra
con un buen abracadabra,
sólo me resta agradecer
a quienes me han hecho crecer
trayéndome a su escenario
en éste su aniversario
al que siempre hay que enaltecer.


 


Lionel Henriquez Barrientos
1º de Mayo de 2008
Instituto de Matemáticas
Universidad Austral de Chile
Valdivia Chile.

70. UNA REFLEXION

Antes de ayer, ya hace milenios,
les rescataste aquellos consejos
que les diste con anterioridad
con sapiencia inmortal,
en días y noches desveladas.


Recordaron vívidamente la revista
hecha a las historias familiares,
en los patios, junto a los fogones,
con Andrómeda , la Vía Láctea
astros, asteroides y la luna misma,
como graves e inmutables testigos
iluminadores de aquellos rostros,
corazones, ensimismados en la noche.


Ayer, también en lo oscuro del tiempo
renaciste sin tribulaciones, ni oprobios
sólo con tu inmensa bondad y cariño
plasmadas en rollos y pergaminos
con tus palabras escritas por discípulos.


Hiciste vivir al hombre desde su infancia
sin temores, con tu nombre en sus labios
para hacerlos crecer en plenitud
abrazado de tu armónica naturaleza
para llegar a los túneles de luz
con tu propia tranquilidad


En el hoy nuevamente te has liberado
de los grilletes enmohecidos por los siglos,
para revivir junto a quienes han seguido tus pasos,
de nuevo, siempre al borde mismo de tu sonrisa.


Has hecho libres de tu propio castigo, impuesto
por tu imperecedera justicia para oscurecer la mirada
de tus manos, de tus piernas en el desván aislado
de tu inmensa sabiduría guardada en sus memorias.


Desde el pretérito hasta hoy, han crecido
caminantes, solitarios a quienes ya no le importa
si sus pies desnudos pisan piedras de acantilados
la sequedad de la arena, donde crecen los cactus
o vagan pisando los musgos y líquenes antárticos,
sólo ellos han querido caminar entregando sus propios ojos
cuyas miradas se ha llenado con tus sapientes palabras
para que todos los hombres vivan un mañana con sol y tus mensajes.


¡Y, … son sólo ellos en quienes siempre se les deberá confiar
el crecimiento de la humanidad!

71.¡NO PUED0 DARTE OTRA MEJOR RESPUESTA!

Amor mío:


¡Mujer!, preguntas
al viento de los bosques
con tu alma en vilo:


¿ Es el Poeta
una hoguera de árboles
en la montaña?


¿Es el Poema
aquella argolla viva
de las palabras?


¿Se hundirá el verso
entre las bravas olas
de extensa espuma?...


Verso, Poema,
Poesía, Poeta…
¡Tú eres todo eso!


No puedo darte
otra mejor respuesta.
¡Ya la dio Bécquer!

72. RECOGIMIENTO.

Viajaste por pasillos de la historia
alumbrándote con tu fe inconmensurable
hasta llegar a la cima de monte sagrado.


Ahí tu mirada recorrió los dolores
mojados por sangre incorruptible
réplica a látigo, acero y espinas,
de pies, manos y costado
y lágrimas maternales...


La luz del dolor en tus ojos
será lámpara en los laberintos.
Llegarás a la puerta del horizonte…


Se abrirán tus puños
y con una sonrisa
te recogerás en el silencio.

72. RECOGIMIENTO

Viajaste por pasillos de la historia
alumbrándote con tu fe inconmensurable
hasta llegar a la cima de monte sagrado.


Ahí tu mirada recorrió los dolores
mojados por sangre incorruptible
réplica a látigo, acero y espinas,
de pies, manos y costado
y lágrimas maternales...


La luz del dolor en tus ojos
será lámpara en los laberintos.
Llegarás a la puerta del horizonte…


Se abrirán tus puños
y con una sonrisa
te recogerás en el silencio.

73. UN FINAL

El día ha pestañeado entre las araucarias
y la noche se ha dormido en mis brazos
las sombras del tiempo aclaran mis ojos
ya nada queda de tu sonrisa
sólo el recuerdo de un arce
inclinándose al camino.


Los choroyes llegan de la montaña
alegrando la tarde con sus cantos
y aún así no quieres que las estrellas
y la luna viajera acaricien tu rostro.


El puelche se adueña de tu cuerpo
empuja tu espalda hacia los acantilados
tus piernas no responden a tu callada orden
el corazón desacompasado dice que te ama...


Como penitente inicias el largo viaje
hacia el abismo de la profunda quebrada
para reencontrarte con la Matriz de la Tierra
con la seguridad de encontrar el libro de la vida…


¿Cómo no pude convencerte que el final de tu historia
la podías escribir en un nuevo libro? .



P.S.
Puelche: Viento que proviene de la cordillera y característico de ésta, por lo general con un frío que cala los huesos, de gran velocidad y fuerza, casi siempre con lluvia (en lugares cordilleranos su intensidad puede ser tal que puede mover y hacer caer a quién no tiene el cuidado con él ).
Choroy: Nombre de un tipo de loro, que habita las zonas cordilleranas del sur de Chile y que casi al terminar el invierno baja hasta las zonas pobladas costeras en grandes bandadas y con un canto característico que los hace inconfundibles.
Araucaria es un pino milenario caractertístico de las zonas cordilleranas sureñas, tanto de Chile como de Argentina. Su semilla es el piñón que forma parte de la dieta del pueblo mapuche.

74. TEMPLOS DEL DINERO

Noche sin estrellas iluminan la veredas
a orilla de los templos del dinero.
Los oficiantes ahogan con su poder
a sus fieles y empobrecidos feligreses
con nuevos ritos míseros y corruptos
creados por ojos lejanos y secos.


Al interior de sus iglesias de arena
patentes estatales cuelgan en las esquinas,
pinturas con luces de coloridos faroles
miran y esperan ingenuos bolsillos
de creyentes en nuevo sistema,
viejo ya en el reloj de cuerda.


Serán sacrificados por los acólitos del agio
para acrecentar la riqueza de sus amos
que se mueven en los subterráneos
entre los edificios de la globalidad.


Con salmos hechos cánticos y oraciones
serán hipnotizados en las redes de los atrios,
su sangre será el alimento de gregarias arañas
mantenidas en cientos de criaderos malditos…


Con pasos de zombies regresan a sus hogares
creyendo ver el cielo al mirar su propio infierno.


¿Llegará un Mesías que destruya sus iglesias?

75. EL REGRESO

En la pausa del ayer
al encontrarse con el mañana,
encerraste el hoy con el silencio
amordazando los gritos libertarios
de su tiempo omnipresente.


Trinidad mística capturaste en su unidad,
junto a la vida sin la oscilación del péndulo
con sentimientos sin reloj para tus pasos
entre sentidos vaciados por las sombras,
volviste a la realidad de ser quien eres.


Desde el centro de la hoguera
ardiendo con leños de impotencia,
haciendo sangrar la plantas de tus pies,
recorriste sorteando ríos de lava,
sin pausa en busca del sol
reflejado en tu mirada.


Con Sirio alumbrando tus laberintos
sonreiste ante el mar de la incertidumbre.

76. AMÉRICA, AMÉRICA…(Soneto)

Con los jinetes a golpes de sable
sin compasión a dolores ajenos
los invasores saquearon sin freno
casa y trono de oro codiciable.


Mil latigazos a tierra admirable
sangrando venas, dejando las pestes
y alimentando a sus amos del Este
oscurecieron la América viable.


Las carroñeras con hambre en los poros
con el gran sueño en tener mucho oro,
por la fe en Dios consumaron codicia.


El continente también hoy sin atoro
hace fluir por el aire tesoros
hacia los mismos, elit de impudicia.

77. DROGADICCIÓN (Soneto)

Oscuros comerciantes esmirriados
en callejuela como gabinete
le exigen entregar el gran billete
a cambio de su vicio enmascarado.


Se quedará con ojos muy cerrados
de espaldas apretando ramillete
vestido con su traje de banquete
por hábito a la droga prolongado.


Madera en los costados, soledad,
los ojos hollarán en la humedad
sus pasos no podrán calzar las huellas.


La vida y el sentir sin ansiedad
requieren no matar la realidad
y menos caminar en las estrellas.

78. TU PARTIDA (Soneto)

Los relojes anuncian sin desvelo
tu partida a tierras sin horario
dónde sombras alumbran calendarios
y los pasos no tienen un consuelo.


Sinfonías de esferas azul cielo
en tu cuerpo tendrán un escenario
adornado con húmedos herbarios,
al entrar en tu carne sin recelo.


Son las huellas dejadas como albricias
en camino de luz que a ti se adhieren
al llegar a una vida más propicia.


¿Habrá piel que reciba tus caricias
y miradas sonrientes que te esperen?
¡Sólo tierra en la puerta vitalicia!.

79. REVELACIÓN (Soneto)

Al leer en sus ojos tiemblan manos,
un aroma escondido en su mirada
encandila tu mente afortunada
al vivir ese encuentro tan arcano.


Con promesas silentes muy temprano
adornó sus palabras perfumadas
con incienso de rosas heredadas
en presencia de dioses escribanos.


Con tus puños en alto recriminas
a la diosa fortuna por su ruedas
arquetípicas poco cristalinas.


Tu mirada se escarcha en las neblinas
de memoria caminas alamedas
dibujadas por vida en tus retinas.

80. ¿HOMBRE…? (Soneto)

Es difícil ser cuerdo frente al hombre
que es enigma, mediano, y envolvente
quien va y viene reptando cual serpiente
por lograr el poder y ser prohombre.


Con astucia y recursos busca un nombre
cubridor en su muy artera mente
de sus sombras, dejándola coherente
a los sueños de vida con renombre.


En intento locuaz y con mentiras
a ignorantes e ingenuos él induce
que de buenas ideas él respira…


Por fortuna aunque muestre mucha ira
y su falsa elocuencia no lo acuse
la cordura al buen hombre siempre inspira.

81. MÁS ALLÁ (Soneto)

El maná en que posabas tus pestañas
se ha escondido en el tiempo de algún mito
hoy te alumbra un reloj que está marchito
por mover los punteros con sus mañas.




Las persianas verán nuevas mañanas
obtendrás mucha luz del sol bendito
si descubres cortinas en un rito
elevando plegarias cotidianas.




Todo un día andarás iluminado
el camino tendrá un gran laberinto
y tus ojos verán difuminado...



Llegarás en un tiempo no pensado,
los mil huesos irán a un gran recinto,
¡por tus poros serás encandilado!.






82. SE HAN CERRADO TUS OJOS (Soneto)

SE HAN CERRADO TUS OJOS



 



Has abierto los ojos de tu mente



y comienzas un viaje muy sucinto,



hay espejos que adornan el recinto



que será el fin de tu cuerpo inmanente.



 



Con mirada del niño en ti presente



por visiones vagas por laberinto



recorriendo pasillos sin tu instinto



que aunque quieras está lejos y ausente.



 



Indeciso se torna tu deseo



por volver a tu medio desde alturas,



ya que miras los hombres en sus "creo".



 



Naces, mueres, tu vida es un paseo



por la Tierra, el Sol, una atadura



al misterio, sin algún perigeo.

83. UNA  PREGUNTA VITAL (Soneto)

UNA PREGUNTA VITAL

Se ha inquirido a los hombres estudiosos
a través de la historia y recurrente
con alguna respuesta convincente
y que llegue con pasos sin reposos.

¿Qué es vida? Le preguntan los curiosos
a los sabios y al viento complaciente
mientras miran el cielo durmiente
requiriendo sus luces muy ansiosos?.

¡Vida es muerte de estadios de conciencia
en los mundos situados en los sueños
de esperanzas que Dios les confidencia!.

La sentencia es con toda la ascendencia.
Los creyentes se quedan entresueños
y los otros sumidos en la ciencia.

84. EN EL CAMINO DE TU SILENCIO
EN EL CAMINO DE TU SILENCIO


Sonrisas muertas vuelan con tus esperanzas,
gregarios nichos se agolpan en tu mirada.
Avanzas solo, sin temer a los iracundos
mientras congregantes juegan a ser dioses
y oran por tu viaje en que cargas tus penas.

Simulas tener esa confianza que tuviste
cuando conversabas con tus hermanos,
en la cofradía, allá entre las calles
con adoquines alumbrados por faroles
de sentimientos humanos y divinos.

En tu viaje, confundes la noche y el día,
los relojes con pantallas de vidrio
refractan la luz del silencio
con minuteros en vaivén
organizando campanas
para el hoy, en éste tu viaje
como en el ayer, como en el mañana.

No, no has tenido el frío que paralizaba los ojos en tu alfa,
pero la incongruencia de esas nuevas sensaciones
atraviesa las oscuras paredes de tu cuerpo
encapsulado en tu mente, a la espera
de templar la sangre en un retorno
por las arterias de tus sentidos.

De lo que sí estas seguro, es que volverás
con piernas que te otorgarán en alguna galaxia
y nunca más volverás a arrinconarte bajo la Tierra
acurrucado bajo alguna piedra, acariciando tus rodillas
por el temor de caminar con el sol de otra constelación.

Y cuando transites con distintos ojos por el hoy
en tu vigilia, recordarás siempre que tus pasos
por una nueva vida de sueños pasará siempre
por la tibieza de la matriz de la esperanza.

85. CUANDO ÉL LLEGUE A TI. Una reflexión para esos momentos tristes y desesperanzados.

Escribe el título de tu web
  ...Y ahora un subtítulo
CUANDO ÉL LLEGUE A TI. Una reflexión para esos momentos tristes y desesperanzados.


Has insistido hasta cansarte.
Todos Sus designios los has aceptado
en la confianza de ser sólo giros de Su Voluntad.
Te preguntas ¿cuanto tiempo resistirá tu cuerpo?.

Ayer en el tiempo con juventud y fuerza
esperaste con paciencia los cambios esperados
como así estaban escritos en el libro de tu vida,
libros que todos los hombres traen consigo
el día que abren los ojos a una nueva vida.

También en el ayer, pero más próximo a tu ahora
recibiste Sus premios a tus esfuerzos
y a muchas cosas inmerecidas,
lo hiciste con las manos del niño
con el que has convivido en los intrincados laberintos
de tu soterrado Universo Interno.

Recuerda, hubo momentos de oscuridad,
ni siquiera la luna alumbraba tus pasos,
las estrellas, todas se volvieron fugaces
y el sol se eclipsaba ante tus ojos
mudos ya en la fe de alguna claridad
que alumbrara algún camino convergente
a ciudades no prohibidas.

Días especiales fueron aquellos que abrieron
sus puertas a las maravillas del conocimiento.
Así, de los asuntos por venir te sentiste un mago
y más aún cuando Su Palabra hizo latir tus sienes
acomodándose con toda tu cultura.
La sangre bombeaba todos los poros,
te sentías el Merlín del Universo.

Llegaron sin pausa algunos inmortales
a entregarte consejos trascendentes
de lo humano y lo divino.
muy probable que vigilaran tus pasos
desde el otro lado de las paredes que te circundan.
Y sin lugar a duda con Su Consentimiento…

Toda la atmósfera hasta el hoy, se llenó
con la melodía del conocimiento pasado,
no pudiste interpretar con exactitud los senderos
del presente y del futuro que no llevan a ningún sitio.
¿Cómo podrías saber cuando tus pasos
transitaran por ellos para retornar al correcto?

Tienes que recuperar la intuición que obtuviste
cuando abristes los ojos a su Claridad.
No tenga dudas ante la ignorancia
No tengas átomos de incredulidad.
Mueve los objetos que obstaculicen tu camino.
Detente en el momento preciso
para recibir sus Bondades y volver cuando Él te requiera.
Llénate del amor infinito de Su Corazón
haciendo de tu alma, cuerpo y espíritu
una comunión con Su trascendente presencia.

No dejes que los negros pensamientos
se introduzcan en tu ser, deseando devolver
mal por mal a quienes lo generan.
Redúcete a una molécula de Su Bondad
para cambiar incluso lo que no se puede cambiar.

En suma, hazte un Hombre siempre fiel a Sus Principios
Así serás siempre joven en Sus Enseñanzas,
y podrás disfrutar la felicidad y dicha de estar junto a Él.

86. UN DÍA EN LOS SALTOS DEL PETROHUÉ. Para Patricia, esa maravillosa mujer

 UN DÍA EN LOS SALTOS DEL PETROHUÉ



Para Patricia, esa maravillosa mujer

Te has conmocionado con el granito
de la montaña, ese que mira desde lo alto
como las aguas teñidas en turqueza
después de socavar con violencia
la falda de su cuerpo pétreo,
recorre con delicadeza en su cauce
escondiéndose del Llanquihue
para llegar serpenteando
al Estuario del Reloncaví,
invitando a los ojos del cielo
a mirar como tú, extasiada
el reflejo del Universo
en la impetuosidad
de los Saltos del Petrohué

Con emoción contienes tus lágrimas
el corazón te oprime el pecho
mientras tus tacos se hunden
en la arena que permiten las rocas
con sus formas milenarias
en el sendero que incursiona
la vegetación a orillas del cerro
entre nalcas, helechos, ulmos y coigües.

Recorres con religiosidad y sin cansancio
observando nieves eternas y farallones,
adornados con alerces como aretes
y helechos como manos, en tierras siempre vivas.

Avanzas escuchando la melodía del agua
y el canto de algún pájaro que no reconoces,
miras aquel salto de agua que brota
en los ojos mismos de la montaña
entregándose a la vegetación y a la fauna
que ha vivido por milenios a su amparo.

El aire puro se infiltra en tus pulmones
te sientas a la sombra del follaje
en piedras volcánicas bañadas
por cristalinas aguas de estero
a disfrutar de un sosiego inspirador
y en el camino de regreso
escribes uno de los más queridos poemas.

Y... tu más sentido deseo es volver mañana mismo
a reencontrarte con tan conmocionador espectáculo
para respirar nuevamente por los ojos mismos de la belleza.
87. EL MENSAJE
                                  EL MENSAJE







Desde los misterios arquetípicos
Su voz con el silencio del símbolo
llega alumbrando tus oídos profanos,
ellos con temor sólo escuchaban sombras
cruzadoras entre pasillos de tantos silencios:

"La rueda de la fortuna es tuya,
tú la avanzas, tú la detienes
a la voluntad de tus deseos.
Cierra los laberintos de barro
a todos los hombres codiciosos
que viven en cometas vagabundos.
Quita los cerrojos de puertas y ventanas,
ábrelas para que entre aire limpio, purificador.
A tu habitación entrará el sol, la luna, las estrellas,
ellos se inclinarán a tus pies, te darán paz y armonía.
Nunca más, mientras vivas, tendrás tribulaciones,
Dios a tu lado te indicará el horizonte de luz.
Saldos, cuentas pendientes tendrán su fin.
Amor, amistad se conjugarán en tu casa.
Serás dueño de los caminos de tu sino.
Ancestros te ayudarán cuando los invoques
con Mi Venia y la licencia de los que perviven.
Los dolores se guardarán en baúl de recuerdos.
Alegría será el pan, el alimento de los días por venir.
Abre bien tus ojos, camina con la frente en alto, con fe.
Sortea todos los obstáculos con disciplina, bondad, humildad.
Serás libre, llegarás a ser lo que eres por mandato del Universo."

Hoy empieza tu nuevo amanecer, Sus sabios consejos han llegado
se adhieren en el alma, el espíritu se ha llenado con Su voz.
Así sea por los días y noches que te restan por vivir.





88. RUBÉN DARÍO (Soneto)

RUBÉN DARÍO (Soneto)


En la historia por todos a la vista
está escrita la ruta de un talento,
Nicaragua la tierra de su aliento,
fue poeta y cronista francesista.

Campoamor en “Abrojos”, su alquimista
con “Azul” inaugura el campamento,
“Modernismo” con buen emplazamiento
son un par de sucesos en revista.

Periodista y también comisionado
fue en Europa y América, el Vate,
jardinero de su obra, la palabra…

Detractores el genio han reprobado
algún día verán su buen quilate.
¡El Parnaso será su abracadabra!.

89. POESÍA (Metapoesía)

POESÍA (Metapoesía)





Le preguntan a la esencia alumbrada
por el farol de la imaginación
y a la sombra de las estrellas
¿qué es poesía?.

Dificultad extrema para los genios
enanos y gigantes que pasean
por senderos de inquietos hemisferios
el separar lo indivisible.

El corazón irrumpe por la boca:
“el silencio de hielos antárticos
el calor sofocante del desierto
la mano solidaria del amigo
las caricias de los amantes
la soledad de un monje
el grito de la gaviota
los mil besos de las olas
la luna mirando tantos ojos
el sol abrazando las alamedas
las manos pidiendo una limosna
la oración por paz en la humanidad
la generosidad de los hombres buenos
los dolores de Jesús en las Doce Estaciones”

El cerebro se transmuta en palabras:
“Poesía es el mundo interior del dios poeta
con sus habitantes peregrinas
percepciones, sensaciones, emociones
unidas por sentimientos, imágenes e ideas
engarzadas a la naturaleza, el cosmos
el alma individual, el alma colectiva.

Como uno, en hoyos negros
vive encadenado a sus entrañas
con la sincronía de la química cerebral,
viaja por túneles en vaivén por hemisferios
visita universos reales o ficticios,
obtiene energía de escape
emerge a la luz del día
es modelo matemático
desnudo, cara al lector
que vibra con la poesía”.

Amalgamados corazón, cerebro:
“ El dios creador construye textos
pintados con imágenes, metáforas,
personificaciones, analogías,
usa el sonido de sus tacos
la música de sus emociones.

Con la armonía del universo
destila el licor que embruja
da sosiego a los sentidos
sensibilidad para contemplar
con ojos de poeta su mensaje
edificado con el pulso de circunstancias
emocionando más allá de cualquier utilidad
llevando a un estado de reverencia hacia la Poesía”.

¡Todo el ser se ha unido en la palabra para una buena respuesta
y como ayer, hoy, mañana, es el Teorema de Incompletitud de Gödel!

 

P.S.

- Obviamente los dos últimos versos son sólo una analogía al Teorema de Incompletitud y muy probablemente muy lejos de la realidad de una Teoría Formal.

Al respecto, dos son los Teoremas de Incompletitud de Gödel, los que en palabras simples pueden ser descritos como:

-En cualquier formalización consistente de las matemáticas que sea lo bastante fuerte para definir el concepto de números naturales, se puede construir una afirmación que ni se puede demostrar ni se puede refutar dentro de ese sistema.

-Ningún sistema consistente se puede usar para demostrarse a sí mismo.

90. Tallereando un soneto 

Tallereando un soneto

Soneto a ti encargué, novel poeta,
muy difícil tarea fue este reto
si no fueras poeta de respeto
al guiar toda palabra cual saeta.

En la noche tu primera cuarteta
con el sol la segunda y un terceto
verificas las rimas del boceto
sin tachar lo ya escrito en tu libreta.

Son catorce los versos del poema
bajo apriete de sílabas en once
y con ritmo de acentos en montaje.

Tu intelecto será prueba suprema
de tener un escrito para el bronce.
¡Con astucia tendrás aprendizaje!.

91. RECONVERSIÓN (soneto)

RECONVERSIÓN (soneto)

Esa noche el mirarlo fue un enigma
las estrellas volaron a tus manos
iluminando todos los pantanos
con sus luces en nuevo paradigma.

Transmutaste en ti todo aquel estigma
que estorbaba tus caminos mundanos
con el toque de símbolos arcanos
y que te hizo pensar en el kerigma.

Retornaste a la fe que te fue esquiva
proyectando tu vida trascendente
al creer nuevamente en ÉL, Cristo.

Con tus pasos y mirada asertiva
viajarás por un mundo que es demente
pero siempre tendrás ojo previsto.

92. EL AMOR (Soneto)

EL AMOR (Soneto)

El amor convertido en mariposa
recorrió los jardines de tus sueños
en un vuelo de erráticos diseños
mostrando sus colores orgullosa.

Entre espinas y pétalos de rosa
astros miran sus alas entresueños
y sonríen sintiéndose sus dueños
dominando su vida generosa.

Transmutada a la vida como un duende
y abrigado de juegos que él incita
es parte de otro mundo con aureolas.

De la lluvia y el viento se defiende
esperando la luz que le permita
renacer su capullo entre amapolas.


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