AYVU HA VY'A

TEATRO JOVEN CON BULLICIO Y ALEGRÍA

Marco Flecha

En Itauguá, desde hace dos años, un grupo de jóvenes teatreros, viene creando y recreando las vivencias de su comunidad. Con una producción de cuatro obras en su haber y el deseo de una mejor condición para el desarrollo del teatro en el país, se preparan para encarar este año 2000 a puro teatro.

El salón Municipal está abarrotado de gente. Es la clausura de los diversos talleres que, año tras año, organiza la comuna local. Corre el mes de diciembre de 1997. Es viernes y el sofocante calor invitaba a las improvisadas pantallas que soplaban a los expectantes rostros de las señoras...

-¡Qué hora pio lo que van a actuar!- Refunfuña ña Dalmacia, una de las madres de las talleristas de teatro. En ese instante, la emperifollada estudiante de locución anuncia al "Taller de teatro, con la obra Ka'aguýpe" y pide silencio al público. En corto tiempo, la escena se invade de animales silvestres. Los noveles actores y actrices empezaban a representar una obra de temática ecológica, disfrazados de jakare, lorito, yryvu, jaguarete y el folklórico Ka'i. Así comienza la aventura en el teatro de los que hoy se identifican con el nombre de "Ayvu ha Vy'a", por el bullicio y la alegría que desparraman en todos los lugares donde se presentan.

 

BUENA PRODUCCIÓN bajo presupuesto.

"En Agosto de 1997, llegué a la Municipalidad con un proyecto de teatro bajo el brazo y le planteé la idea a la Directora de Cultura, a quien le gustó la idea"; comenta Zunilda Leguizamón, la joven coordinadora y directora artística del grupo. Era la primera vez que se le daba empuje al teatro. "Hay que reconocer que Itauguá es una ciudad más festivalera, de músicos y bailarinas folklóricas", explica Zunilda al fundamentar el paso dado con este proyecto.

El entusiasmo que generó el proyecto, no fue respaldado plenamente por la Junta Municipal. Eso se refleja en el ínfimo presupuesto asignado para el taller: 150 mil guaraníes. Cuando habla de ello, el rostro de Zunilda cambia de color y su voz sube de tono. "Con ciento cincuenta mil guaraníes mensuales tengo que hacer maravillas para producir las obras", sentencia.

A pesar de ello, Ayvu ha vy'a ha producido ya cuatro puestas: "Ka'aguype", que trata de la deforestación y sus consecuencias drásticas para la humanidad; "Justo en este Bazar", versa sobre los problemas y las situaciones que nos suceden en un gran bazar que es este mundo en el que caímos; "Rosita la Tejedora de Ñanduti", un rescate de las cualidades de las tejedoras del Ñanduti, principal rubro artesanal de la comunidad; "La fiesta de mi pueblo", acerca de las fiestas patronales de las comunidades rurales, y "Contigo se vive mejor", una sátira social que plantea el tema del machismo pero a la inversa; es decir, la sumisión del hombre a la mujer.

 

UN NACIMIENTO DE ANÉCDOTA

 

En el primer día de convocatoria para el taller, aparecieron nada más que dos personas; pero dos jóvenes ávidos de aprender y hacer teatro. Esa primera desilusión no los acobardó; por el contrario, había que buscar una estrategia para convocar a más personas. Poco a poco fue cayendo más gente al baile... o apareciendo más actores en escena. La estrategia consistía en traer a vecinos, amigos novios, novias, o a cualquiera que se encontrare en el camino. Finalmente, los trabajos empezaron con ocho futuros actores.

"La participación en el décimo Festival de Teatro Juvenil, en el '98, en San Pedro, fue fundamental para la consolidación del grupo, pues nos dimos cuenta de otras realidades, además de encontrarnos con otros jóvenes que gustan de lo mismo", afirma Marisol, integrante del grupo. En efecto, gracias al Festival Juvenil, viajaron a distintos lugares del país. A partir de ahí, el grupo encontró su veta y tuvo una proyección futurista.

 

EN ITAUGUA, HAY TEATRO PARA RATO

 

De aquel primer día del taller, ya no queda ni sombra. Cada vez son más los chicos y chicas que acuden al taller, con ganas de expresarse a través del teatro. Hoy, ya son treinta y cinco y la expectativa es muy grande. Los primeros integrantes ya están capacitados para desenvolverse como monitores.

Lo destacable del grupo es la evolución en su trabajo y en la mentalidad de sus miembros, pues han captado el sentir de la gente, de su pueblo. Aunque poseen un "presupuesto" municipal, son bastante autogestivos y afirman que Ayvu ha vy'a es un lugar donde se aprende a expresarse libremente, a convivir con las diferencias y a tener conciencia del entorno en que perviven. Además, se sienten responsables de crear un vínculo más íntegro entre los habitantes de su comunidad. Tal vez lo consigan a través del teatro, a lo mejor no lo consiguen, pero tienen ganas, energía y juventud, por lo que se puede decir que en Itauguá hay teatro para rato.

El telón se ha abierto. El bullicio y la alegría se han desatado. Tomen sus lugares, que esto bien vale la pena.

 

<volver>