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El sol pare la mañana,
me quema las entrañas
e ilumina mi dolor.
La primavera destila añoranzas secas,
incapaces de extinguir mi fuego.
Un pino solitario en la ladera,
nostalgia sentida de abrazos
que habitan el mañana.
La perrita se mea graciosa
y envío un beso frío, muy lejos;
termina por hacerme hervir. |
Negro y blanco se funden
incubando un color nuevo
que nadie vio jamás.
Gris daltónico que brilla sin luz
La blanca y fría luna
promete equilibrios inestables
de los que no se qué pensar.
Rabia y reproches injustos.
¿Mañana sonreirás?
Seguro destino el que dicto yo. |