Los clásicos
tratamientos de las afecciones periodontales: tatrectomía,
raspaje y alisado radiculares, cirugía, etc. se ven en la
actualidad complementados, y en algunos casos sustituidos, por
tratamientos que atacan por medio de antibióticos, tanto
nuevos como ya existentes, a las bacterias causantes de la
enfermedad gíngivo-periodontal.
Un
setenta y cinco por ciento de los habitantes de los EEUU,
según un articulo de Janice Billingley, Healthscout Reporter,
que sobrepasan los 35 años, tienen alguna forma de enfermedad
periodontal, de acuerdo con lo informado por la American
Dental Association. Si bien la mayoría de ellos padecen
diversos tipos de gingivitis, un treinta por ciento
evolucionan hacia afecciones periodontales, susceptibles de
ocasionar la pérdida de piezas dentarias.
Según Richard
Niederman, de la Escuela de Medicina Dental de Harvard, la
cirugía suele ser cara, invasiva y penosa, y la gente prefiere
evitar el dolor, por ello se ha constituido en un defensor del
uso de antibióticos, a fin de evitar la cirugía y la pérdida
de piezas dentarias, especialmente ahora, que la población
vive más tiempo y procura mantener su salud.
Pero en la actualidad los periodoncistas
han comenzado a cuestionar que se busque en la cirugía el
tratamiento principal para lo que es básicamente una
infección, sin comenzar por tratar el proceso infeccioso en
sí.
El Dr. Stephen Wolner, odontólogo de Nueva York, dice:
"La periodontitis es una infección crónica provocada por
bacterias, que necesita un tratamiento enérgico por
medicamentos, más que por cirugía". Sostiene asimismo que
algunos pacientes retornan a la consulta uno o dos años
después de haber sido operados con enfermedad periodontal
vigente.
A partir de fines de la década del setenta, el
Dr. Wolner, tras realizar una investigación sobre el tema,
comenzó a tratar a los pacientes con una combinación de
limpieza y antibióticos sistémicos. Afirma haber logrado el
éxito en aproximadamente 1.000 enfermos por este método,
prácticamente sin recidivas.
Dice
Marjorie Jeffcoat, periodontista de Alabama y vocero de la
A.D.A: "Cuando la enfermedad está en su período inicial el
tratamiento es simple y no invasivo. En estos casos suele ser
suficiente el raspaje y eliminación de la placa, acompañados
por enjuagues con antisépticos y enseñanza al paciente de las
técnicas de cepillado y medidas de higiene a adoptar a fin de
mantener la limpieza de su boca".
Pero a medida que avanza
la enfermedad, se complica el cuadro. El descenso del hueso
permite la formación de la bolsa periodontal, la cual va
profundizándose de forma tal que cuando supera los 4mm se hace
necesario un tratamiento más enérgico, el cual hasta ahora era
quirúrgico.
Los antibióticos fueron
recetados en períodos variables según los diversos
investigadores, de 7 a 10, o de 10 a 14 días.
Además de los
antibióticos sistémicos, de toma oral, hace pocos años se
comenzaron a utilizar antibióticos locales, aplicados en el
sitio de la infección.
La aplicación de medicamentos como
el Atridox o el Periochip directamente en la bolsa infectada
produce, por la liberación del antibiótico durante algunos
días, la desaparición de la infección, según sostienen los
periodoncistas.
Otros estudios, tanto en Europa como
en nuestro país, muestran porcentajes sensibles de éxito con
el uso de antibióticos en enfermedades periodontales severas.
Esto no implica, sostienen los periodoncistas que
preconizan este método, la abolición de la cirugía en los
casos que sea indispensable, pero no deben desecharse estas
nuevas opciones, en especial teniendo en cuenta los factores
de costo, sencillez y poca agresividad que los hacen más
aceptables por los pacientes.
Otro factor a tener en
cuenta es que, al mismo tiempo que se incorporan estos nuevos
métodos, se busca simplificar la técnica quirúrgica a
utilizar.
La combinación del tratamiento
con antibióticos y la cirugía señala un camino hacia el
tratamiento exitoso de la enfermedad periodontal.
Aquellos dientes alargados que se veían hace años
tras la intervención, hoy pueden ser cubiertos hasta el margen
gingival normal con la encía ubicada quirúrgicamente, se
utilizan injertos óseos y nuevos elementos y técnicas que
hacen a la cirugía menos penosa y a la rehabilitación del
paciente más satisfactoria.