|
Debido a que la situación de las mujeres en el ámbito económico es muy deficitaria respecto a la de los varones:
Demandamos medidas o planes de empleo efectivos que favorezcan una plena incorporación sin discriminación alguna al mundo laboral, de modo que contribuyan a disminuir la elevadísima tasa de paro femenino, actualmente el doble del masculino, con el agravante de que cada vez es mayor el diferencial entre ambos.
Exigimos, especialmente, la adopción de medidas específicas, como el acceso a la formación continua, destinadas a las mujeres con grandes dificultades para ingresar en el mundo laboral, sobre todo a aquellas que poseen cargas familiares y no han podido acceder al mercado de trabajo o lo abandonaron hace mucho tiempo.
Asimismo, requerimos medidas de control con el fin de impedir que la contratación a tiempo parcial se oriente hacia las mujeres de forma preferente, contribuyendo de este modo a mantener una situación subordinada a las tareas del hogar.
En relación a la participación igualitaria en los procesos de toma de decisiones, reclamamos nuestros legítimos derechos de acuerdo a los siguientes puntos:
Asegurar una presencia paritaria en todos los ámbitos de nuestra sociedad (político, cultural, económico y social).
Que nos sea garantizado el derecho fundamental que posee toda la ciudadanía, es decir, "el derecho a ser elegidas", mediante una REFORMA DE LA LEY ELECTORAL introduciendo los criterios de paridad
De acuerdo con las especiales condiciones y condicionantes que concurren en las mujeres por su posición en una cultura androcéntrica aún no superada, exigimos:
Derecho a una vida sin violencia, para lo cual reclamamos la elaboración y promulgación de una LEY INTEGRAL SOBRE VIOLENCIA DE GÉNERO, capaz de combatir con eficacia dicha violencia, ordenando en un solo Texto legal la normativa civil, penal y procedimental, así como introducir una normativa básica sobre recursos sociales que optimicen los mismos.
Derecho a disfrutar de una sexualidad libre y sin condicionantes, lo que hace necesaria una LEY DE INTERRUPCIÓN VOLUNTARIA DEL EMBARAZO en la que se establezca que la decisión al respecto corresponde en exclusiva a las mujeres.
La IMPLANTACIÓN DE UNA RED DE SERVICIOS PÚBLICOS para la colectividad que permita atender a las personas menores, así como a las personas mayores necesitadas de atención y cuidados.
Medidas o campañas que incidan en el cambio de mentalidades como forma de conseguir un reparto equilibrado de las responsabilidades familiares y domésticas entre mujeres y hombres.
La posibilidad de conciliar nuestra vida familiar y profesional, con la creación de servicios destinados a permitir esta conciliación.
Una LEY basada en DERECHOS INDIVIDUALES Y NO EN DERECHOS DERIVADOS que garantice a las mujeres ser sujeto de pleno derecho.
|