Cordius Mariae Filius

El Profetismo

en la Sagrada Escritura

 
Objetivo
Temática
Crónica
Fotografías

Apuntes de: Miguel Angel Corral Chagolla cmf

En la materia impartida por: Armando Collin, pbro.


Ezequiel: el profeta de la cautividad

3.2.1.1 Personalidad.

Ezequiel es el profeta de la cautividad; a diferencia de otros profetas pone en repetidas ocasiones, mediante sus vaticinios y oráculos, una gran cantidad de datos cronológicos.

En cuanto a género literario Ezequiel en algunos momentos difiere del género literario de los profetas, por lo cual, debemos estudiarlo con detenimiento.

En lo que se refiere a la vida de Ezequiel solo mencionamos algunos datos:

a. Era hijo de Buzi (1,2), de la clase sacerdotal.

b. Hombre rico.

c. Su ministerio lo ejerció sobre todo en Babilonia.

d. Vivía entre los exiliados, exhortando a su pueblo a reflexionar sobre el por qué de su desgracia. Anunciando mediante visiones, alegorías, parábolas y sobre todo utilizando datos históricos.

e. A través de su escrito notamos su gran decisión, al denunciar el significado de lo que está aconteciendo, y ante la toma de Jerusalén él exhorta a sus contemporáneos a vivir su responsabilidad personal que los debe llevar a la conversión.

f. La muerte de su esposa le hace meditar su misión y lo impulsa a desarrollar su actividad de manera más comprometida.

g. Exhorta a sus contemporáneos a vivir en la esperanza de un próximo regreso y reconstrucción del nuevo Israel.

h. Hombre consciente de su situación.

i. Muere, según parece, entre los exiliados.

3.2.1.2 Su obra.

a. División.

  • Primera parte: antes del asedio de Jerusalén: 1 - 24.

  • Segunda parte: oráculos contra las naciones: 25 - 32.

  • Tercera parte: oráculos en y después del asedio: 33 - 39.

  • Cuarta parte: destierro: 40 - 48.

b. Exégesis.

b.1 Primera parte: antes del asedio de Jerusalén: 1-24.

  • Según 1,2 el profeta tuvo su primera visión el día 5 del cuarto mes del año quinto de cautividad, es decir, entre el 598-592. Durante este timpo el profeta se encontraba en Babilonia en medio de los deportados. Al mismo tiempo la extraordinaria visión del carro de Yahvé simboliza la visión que el profeta tuvo junto a los exiliados (1,4).

  • En Ez.3,16-24,27 se dan algunos oráculos ambientados antes del asedio de Jerusalén, y que se refieren a la situación de la nación antes del exilio. A menudo presenta una serie de símbolos como vemos en 3,22-27, cuando es privado de la palabra. Sobre el asedio de Jerusalén se habla en 4,1-5,17 en forma de oración, donde se anuncia también el próximo asedio.

  • Ez.6-12. Conocemos que el profeta presenta una serie de oráculos donde se describen las culpas de Israel, se acerca el final, serán deportados, la gloria de Dios deja el templo (10,18-22). Cronológicamente en este punto se indican los pecados que Jerusalén ha cometido (8,1-18).

  • Ez.13-14 es un núcleo de oráculos que no tienen fecha, pero que el profeta denuncia a los falsos profetas y a las profetisas, además prueba la idolatría imperante. Este grupo de oráculos termina con una exhortación a la conversión que solo se puede lograr por la responsabilidad personal.

  • Ez.15-19 es un resumen de la historia de la salvación, mediante la imagen de la viña (15,1-8). Concluye con la renovación de la alianza. Se presenta también la alegoría del águila (17,1-24) que se refiere al rey de Babilonia, que concluye en el v.22. Ez.19 son oráculos de lamentación sobre la casa real, donde se retoma la alegoría de la viña aplicada a Israel.

  • Ez.20-24 es una serie de oráculos que se refieren a la actividad del profeta antes de la caída de Jerusalén, hacia el 591. En el cap.21 encontramos una narración simbólica sobre la espada de Israel; el cap.24 se refiere al 589, anunciando la proximidad del asedio.

b.2 Segunda parte: oráculos contra las naciones: 25-32.

Se dirige contra los amionitas, Moab, Edom, Filistea, Tiro, Sidon, Egipto y contra el mismo Faraon.

b.3 Tercera parte: oráculos en y después del asedio: 33-39.

Esta sección se inicia con una especie de introducción en donde Dios hace las veces del centinela. Se anuncia la toma de Jerusalén y del cap. 34-39, mediante oráculos se anuncia la restauración futura. Dios es quien dará nueva vida, nuevo vigos, mientras los enemigos son vencidos y de esta manera se manifiesta la gloria de Dios. El cap.37 es interesante por la alegoría de los huesos secos.

b.4 Cuarta parte: destierro: 40-48.

Esta última sección se refiere a la reconstrucción religiosa. El punto clave está en la figura del templo, y en torno a él las instituciones. Todo será renovado en la fiesta de las tiendas, en la luna nueva. La imagen del templo esta clarificada, por el torrente de agua viva, quien purificará a la tierra y al hombre.

c. Textos básicos.

  • c.1 34,1-33. Se da una denuncia contra los pastores malvados. El mismo Dios proclama que el será el pastor de su pueblo, el mismo juzgará al rebaño e inaugurará una era de paz. Cristo se basa en este pasaje para expresar la naturaleza de su persona y de su misión ("Yo soy el buen pastor...": Jn.10,1-18; Mt.18,12-14; Lc.15,4-7). Dios hace con su pueblo una alianza de paz.

  • c.2 37,1-14. Símbolo de la resurreción nacional. Es una experiencia mística del profeta en donde simboliza su misión entre los desterrados. Este pueblo recibirá de nuevo el espíritu de Dios, quien los capacitará para levantarse de su esperanza disminuída, y así iniciar una nueva vida. La clave de lectura de este capítulo está en la esperanza de la reconstrucción y la confianza en Dios.

  • c.3 48,30-35. "El Señor está aquí" es quien ha reunido a las 12 tribus, representadas en la unidad de las puertas. El cambio de nombre a la ciudad de Jerusalén es símbolo de su transformación, su nueva realidad. Expresión que va en diálogo con la trascendencia de Dios y con su presencia en medio del pueblo para siempre.

3.2.1.3 Su mensaje.

Trascendencia de Dios (Ez.1). Presencia de Dios que inunda el universo por medio del carro de fuego apocalíptico. El hombre reconoce su pequeñez. En el silencio de esta majestad divina reconoce su grandeza.

Exhorta a la conversión y al arrepentimiento. Dios no lo ha abandonado, le da una nueva oportunidad para regresar y reconstruir su pueblo. Tema importante es, pues, la reconstrucción del templo, donde Dios será el pastor de Israel, que se manifiesta en este resurgimiento.

Desarrolla también el tema del Espíritu del Señor, se vislumbra la reconstrucción de un nuevo pueblo donde su teología está asociada al nuevo templo.