XXXEl
11 de agosto se cumplen 33 años del atentado fascista al liceo
nº 8 que dejó como saldo la muerte de nuestro camarada Santiago
Rodríguez Muela, que mostró la impunidad sin límites,
grosera y descarada cuando se trata de crímenes contra el pueblo.
XXXEl
«CHARLA» era un militante ejemplar, obrero de ANCAP y estudiante
de Secundaria.
Su práctica revolucionaria permanente y sus ideas lo llevaron
a comprender el Marxismo-Leninismo-Maoísmo y a luchar en las
filas de las Agrupaciones Rojas de Secundaria, del clasismo en ANCAP
y de nuestro Partido.
XXXTodos
los que lo conocieron, lo recordamos como una persona solidaria, gran
compañero, de esos que comparten todo, de los que siempre están
para apoyar a quienes lo necesitan.
XXXEse
11 de agosto de 1972 le habían avisado que no fuera a la asamblea
«que la cosa estaba muy brava» su respuesta fue contundente
y refleja la voluntad y coraje que lo guió en toda su actividad
revolucionaria: «el que abandona la lucha es un cobarde».
XXXEse
día el tomó la tarea de cuidar la puerta del liceo 8 mientras
se realizaba una asamblea en su interior. Y allí, murió
enfrentando una banda fascista e intentando hasta último momento
cumplir con su tarea, no dejarlos entrar y proteger a toda costa a los
estudiantes, profesores y padres que allí estaban. Los asesinos,
habiendo actuado frente a una dependencia militar, en 8 de octubre y
Berro, gozaron de total impunidad.
XXXEl
asesinato de militantes estudiantiles como Liber Arce, Heber Nieto,
Joaquín Klüver e Ibero Gutiérrez fue parte de acciones
con las cuales las clases dominantes buscaban aplicar el terror para
detener el avance revolucionario de la clase obrera, la juventud y el
pueblo y crear las condiciones para dar el golpe de estado.
XXXEn
su entierro, el 13 de agosto, decenas de miles de personas del pueblo,
encabezado por sus camaradas que portaban cientos de banderas rojas
acompañaron a este heroe inolvidable.
XXX
«Morir
por los intereses del pueblo tiene más peso que el monte Taishan,
servir a los fascistas y morir por los que explotan y oprimen al pueblo
tiene menos peso que una pluma»
Mao
Tse-tung
al
pueblo La Verdad Nº 52 / agosto de 2005