Mi afición a la radio empieza en mi infancia cuando mi juguete preferido era un receptor de radio, con el cual pasaba largas horas desmontándolo hasta la última pieza para intentar descifrar el misterio o la magia que había en el interior de aquella caja de madera que parecía tener vida propia y que a la vez servia para tener a toda la familia reunida a su alrededor. Desde muy joven empecé a guardar aparatos de radio y piezas que la gente despreciaba por haberse quedado fuera de época, a recoger libros, revistas y todo lo que estuviera relacionado con la radio, para poder estudiar y practicar a mi manera de una forma muy precaria. Más tarde y gracias a mis padres, pude hacer el curso por correspondencia de la famosa y ya desaparecida ESCUELA RADIO MAYMO que tantos técnicos llegó a formar, sobretodo a nivel nacional y que según mi criterio, fue la mejor y más importante escuela de radio de las que existieron en la época dorada de la radio en España. Mi gran ilusión ya desde muy pequeño fue la de poder trabajar de Radiotécnico, pero por circunstancias de la vida y por vivir en un pueblo muy pequeño, no fue posible, cosa que me motivó todavía más a continuar con mi afición de poder entrar en el mundo de la radio de la manera que fuera, quería encontrar alguna persona que pudiera enseñarme, pero no era posible, en aquellos tiempos el que sabia algo de radio, se lo guardaba para él, era como Tabú el preguntar cosas de radio. Solo hasta hace pocos años no encontré a esta persona que realmente me enseñó todos los trucos y la práctica que hacía falta para poder reparar cualquier tipo de radio sin tenerle miedo, necesitaba un buen maestro que me llevara de la mano para poder aprovechar lo que el otro maestro, don Fernando Maymo, me había enseñado a distancia, este hombre, paradójicamente, vivía desde hacía mas de 30 años casi al lado de mi casa y no nos conocíamos. Fue como si se hubiera abierto el cielo para mi, era la ilusión de toda mi vida y este gran radiotécnico, Manuel Frutos , jefe técnico de RADIO PUJALS de Barcelona ha sido y es el que realmente me ha enseñado y me enseña a ser Radiotécnico de verdad. Lástima que no nos hubiéramos podido conocer antes, pero la vida es así y tiene estas cosas. El primer aparato con el que realicé mis primeras experiencias de recepción,fue un receptor de galena proveniente de la familia, el cual no ha dejado de maravillarme por el hecho de poder escuchar la radio sin consumir ni pilas ni corriente, todo un misterio altamente interesante. Dentro de esta afición sentí la necesidad de comunicarme con otras personas también con las mismas inquietudes que yo y así, en el año 1.968 me construí mi primer transmisor de onda corta de telegrafía, aprovechando un receptor de radio para la recepción, efectuando las primeras pruebas dentro de este campo, con un amigo mío que vivía muy cerca de mi casa y con la sufrida de mi hermana que era la que más cerca tenía para poder realizar mis experiencias de radio transmisión. Después de ver las limitaciones que suponía este pequeño emisor, opté por obtener el indicativo oficial de radioaficionado en Telecomunicaciones, pasando los correspondientes exámenes y consiguiendo el indicativo de “EA3FFP” cosa que me permitió el poder tener una emisora más potente, pudiendo contactar con países de todo el mundo en busca de nuevas amistades con gente aficionada al tema, llegando incluso a contactar con la emisora de su Majestad el Rey de España del que conservo su tarjeta QSL y su fotografía dedicada junto a su equipo de radio y que tuvo la gentileza de enviarme, guardándolo como mi mayor trofeo. En el año 1.993 junto con otros coleccionistas que nos habíamos ido conociendo, fundamos la ASOCIACIÓN CULTURAL DE AMIGOS DE LA RADIO de la que soy secretario y miembro fundador, reuniendo a casi medio centenar de aficionados al coleccionismo y a la restauración de aparatos de radio de España y de otros países. Dentro de este colectivo se agrupan coleccionistas, historiadores, técnicos y amantes de la radio en general, todos ellos vinculados muy estrechamente con el mundo de la radio. Mi colección está cerca de un millar de aparatos, empezando por los de chispa, galenas, lámparas vistas, de capilla, de baquelita, de comunicaciones, de transistores etc. así como también altavoces diversos, componentes, lámparas y una extensa bibliografía que me sirve para poder investigar como fue el desarrollo de la radio a través del tiempo. Mi gran debilidad es poder conseguir los receptores, restaurarlos y dejarlos lo mas parecidos posible a tal y como eran en sus orígenes, funcionando correctamente. Para mi la satisfacción que me produce el escuchar que un aparato vuelve a funcionar, es indescriptible, es como si hubiera podido resucitar una cosa muerta. En estos últimos años he tenido mucha surte de que en varias poblaciones como la Garriga, Vic y Sant Cugat, existiera gente sensibilizada con este tema que yo denominaría como “Arqueología de la Radio” y que me brindaran la oportunidad de montar exposiciones de mi colección con la finalidad de poder mostrar al público toda la historia y la evolución de la radio desde las primeras experiencias con la transmisión de chispa hasta los aparatos a transistores de los años 60, para que así, los mas jóvenes pudieran ver como era y como ha sido la evolución de este gran medio de comunicación que revolucionó el mundo y que además todavía tiene un largo camino por recorrer. Con todo esto he podido constatar la gran expectación y el gran interés que despierta en el público en general el poder visitar una exposición de estas características que se aparta de la monotonía de las repetitivas exposiciones de cuadros, pinturas y fotografías de las que ya están más que saturados. Mucha gente se identifica con algún receptor que en su infancia lo habían tenido en su casa, puede ver aquel receptor de galena del que le habían hablado pero que nunca había tenido ocasión de ver al natural y saber como funcionaba, etc.
También me gusta mucho escribir sobre el tema y por ello colaboro con varias publicaciones y además pude ver realizada una de mis aspiraciones que fue la publicación del libro “LA RADIO 10 AÑOS DE UNA AFICIÓN” donde se recogen las vivencias de un grupo de amigos unidos por la misma afición, LA RADIO. Como punto final decir que mi vida ha estado y espero que esté durante muchos años, dedicada a la radio que tantas satisfacciones me ha dado y que a pesar de los años transcurridos, mi afición va en aumento cada vez más.