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Mt:1:1: LIBRO de la generación de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.
Mt:1:2: Abraham engendró á Isaac: é Isaac engendró á Jacob: y Jacob engendró á
Judas y á sus hermanos:
Mt:1:3: Y Judas engendró de Thamar á Phares y á Zara: y Phares engendró á Esrom: y
Esrom engendró á Aram:
Mt:1:4: Y Aram engendró á Aminadab: y Aminadab engendró á Naassón: y Naassón
engendró á Salmón:
Mt:1:5: Y Salmón engendró de Rachâb á Booz, y Booz engendró de Ruth á Obed y Obed
engendró á Jessé:
Mt:1:6: Y Jessé engendró al rey David: y el rey David engendró á Salomón de la que
fué mujer de Urías:
Mt:1:7: Y Salomón engendró á Roboam: y Roboam engendró á Abía: y Abía engendró á
Asa:
Mt:1:8: Y Asa engendró á Josaphat: y Josaphat engendró á Joram: y Joram engendró á
Ozías:
Mt:1:9: Y Ozías engendró á Joatam: y Joatam engendró á Achâz: y Achâz engendró á
Ezechîas:
Mt:1:10: Y Ezechîas engendró á Manasés: y Manasés engendró á Amón: y Amón
engendró á Josías:
Mt:1:11: Y Josías engendró á Jechônías y á sus hermanos, en la transmigración de
Babilonia.
Mt:1:12: Y después de la transmigración de Babilonia, Jechônías engendró á
Salathiel: y Salathiel engendró á Zorobabel:
Mt:1:13: Y Zorobabel engendró á Abiud: y Abiud engendró á Eliachîm: y Eliachîm
engendró á Azor:
Mt:1:14: Y Azor engendró á Sadoc: y Sadoc engendró á Achîm: y Achîm engendró á
Eliud:
Mt:1:15: Y Eliud engendró á Eleazar: y Eleazar engendró á Mathán: y Mathán engendró
á Jacob:
Mt:1:16: Y Jacob engendró á José, marido de María, de la cual nació Jesús, el cual
es llamado el Cristo.
Mt:1:17: De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce
generaciones: y desde David hasta la transmigración de Babilonia, catorce generaciones: y
desde la transmigración de Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.
Mt:1:18: Y el nacimiento de Jesucristo fué así: Que siendo María su madre desposada con
José, antes que se juntasen, se halló haber concebido del Espíritu Santo.
Mt:1:19: Y José su marido, como era justo, y no quisiese infamarla, quiso dejarla
secretamente.
Mt:1:20: Y pensando él en esto, he aquí el ángel del Señor le aparece en sueños,
diciendo: José, hijo de David, no temas de recibir á María tu mujer, porque lo que en
ella es engendrado, del Espíritu Santo es.
Mt:1:21: Y parirá un hijo, y llamarás su nombre JESUS, porque él salvará á su pueblo
de sus pecados.
Mt:1:22: Todo esto aconteció para que se cumpliese lo que fué dicho por el Señor, por
el profeta que dijo:
Mt:1:23: He aquí la virgen concebirá y parirá un hijo, Y llamarás su nombre Emmanuel,
que declarado, es: Con nosotros Dios.
Mt:1:24: Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado,
y recibió á su mujer.
Mt:1:25: Y no la conoció hasta que parió á su hijo primogénito: y llamó su nombre
JESUS.
(RVA)
Mt:2:1: Y COMO fué nacido Jesús en Bethlehem de Judea en días del rey Herodes, he
aquí unos magos vinieron del oriente á Jerusalem,
Mt:2:2: Diciendo: ¿Dónde está el Rey de los Judíos, que ha nacido? porque su estrella
hemos visto en el oriente, y venimos á adorarle.
Mt:2:3: Y oyendo esto el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalem con él.
Mt:2:4: Y convocados todos los príncipes de los sacerdotes, y los escribas del pueblo,
les preguntó dónde había de nacer el Cristo.
Mt:2:5: Y ellos le dijeron: En Bethlehem de Judea; porque así está escrito por el
profeta:
Mt:2:6: Y tú, Bethlehem, de tierra de Judá, No eres muy pequeña entre los príncipes de
Judá; Porque de ti saldrá un guiador, Que apacentará á mi pueblo Israel.
Mt:2:7: Entonces Herodes, llamando en secreto á los magos, entendió de ellos
diligentemente el tiempo del aparecimiento de la estrella;
Mt:2:8: Y enviándolos á Bethlehem, dijo: Andad allá, y preguntad con diligencia por el
niño; y después que le hallareis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le
adore.
Mt:2:9: Y ellos, habiendo oído al rey, se fueron: y he aquí la estrella que habían
visto en el oriente, iba delante de ellos, hasta que llegando, se puso sobre donde estaba
el niño.
Mt:2:10: Y vista la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.
Mt:2:11: Y entrando en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, le
adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron dones, oro, é incienso y mirra.
Mt:2:12: Y siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen á Herodes, se
volvieron á su tierra por otro camino.
Mt:2:13: Y partidos ellos, he aquí el ángel del Señor aparece en sueños á José,
diciendo: Levántate, y toma al niño y á su madre, y huye á Egipto, y estáte allá
hasta que yo te lo diga; porque ha de acontecer, que Herodes buscará al niño para
matarlo.
Mt:2:14: Y él despertando, tomó al niño y á su madre de noche, y se fué á Egipto;
Mt:2:15: Y estuvo allá hasta la muerte de Herodes: para que se cumpliese lo que fué
dicho por el Señor, por el profeta que dijo: De Egipto llamé á mi Hijo.
Mt:2:16: Herodes entonces, como se vió burlado de los magos, se enojó mucho, y envió, y
mató á todos los niños que había en Bethlehem y en todos sus términos, de edad de dos
años abajo, conforme al tiempo que había entendido de los magos.
Mt:2:17: Entonces fué cumplido lo que se había dicho por el profeta Jeremías, que dijo:
Mt:2:18: Voz fué oída en Ramá, Grande lamentación, lloro y gemido: Rachêl que llora
sus hijos, Y no quiso ser consolada, porque perecieron.
Mt:2:19: Mas muerto Herodes, he aquí el ángel del Señor aparece en sueños á José en
Egipto,
Mt:2:20: Diciendo: Levántate, y toma al niño y á su madre, y vete á tierra de Israel;
que muertos son los que procuraban la muerte del niño.
Mt:2:21: Entonces él se levantó, y tomó al niño y á su madre, y se vino á tierra de
Israel.
Mt:2:22: Y oyendo que Archelao reinaba en Judea en lugar de Herodes su padre, temió ir
allá: mas amonestado por revelación en sueños, se fué á las partes de Galilea.
Mt:2:23: Y vino, y habitó en la ciudad que se llama Nazaret: para que se cumpliese lo que
fué dicho por los profetas, que había de ser llamado Nazareno.
(RVA)
Mt:3:1: Y EN aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,
Mt:3:2: Y diciendo: Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha acercado.
Mt:3:3: Porque éste es aquel del cual fué dicho por el profeta Isaías, que dijo: Voz de
uno que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor, Enderezad sus veredas.
Mt:3:4: Y tenía Juan su vestido de pelos de camellos, y una cinta de cuero alrededor de
sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre.
Mt:3:5: Entonces salía á él Jerusalem, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor
del Jordán;
Mt:3:6: Y eran bautizados de él en el Jordán, confesando sus pecados.
Mt:3:7: Y viendo él muchos de los Fariseos y de los Saduceos, que venían á su bautismo,
decíales: Generación de víboras, ¿quién os ha enseñado á huir de la ira que
vendrá?
Mt:3:8: Haced pues frutos dignos de arrepentimiento,
Mt:3:9: Y no penséis decir dentro de vosotros: á Abraham tenemos por padre: porque yo os
digo, que puede Dios despertar hijos á Abraham aun de estas piedras.
Mt:3:10: Ahora, ya también la segur está puesta á la raíz de los árboles; y todo
árbol que no hace buen fruto, es cortado y echado en el fuego.
Mt:3:11: Yo á la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; mas el que viene tras
mí, más poderoso es que yo; los zapatos del cual yo no soy digno de llevar; él os
bautizará en Espíritu Santo y en fuego
Mt:3:12: Su aventador en su mano está, y aventará su era: y allegará su trigo en el
alfolí, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará.
Mt:3:13: Entonces Jesús vino de Galilea á Juan al Jordán, para ser bautizado de él.
Mt:3:14: Mas Juan lo resistía mucho, diciendo: Yo he menester ser bautizado de ti, ¿y
tú vienes á mí?
Mt:3:15: Empero respondiendo Jesús le dijo: Deja ahora; porque así nos conviene cumplir
toda justicia. Entonces le dejó.
Mt:3:16: Y Jesús, después que fué bautizado, subió luego del agua; y he aquí los
cielos le fueron abiertos, y vió al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y
venía sobre él.
Mt:3:17: Y he aquí una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual
tengo contentamiento.
(RVA)
Mt:4:1: ENTONCES Jesús fué llevado del Espíritu al desierto, para ser
tentado del diablo.
Mt:4:2: Y habiendo ayunado cuarenta días y cuarenta noches, después tuvo hambre.
Mt:4:3: Y llegándose á él el tentador, dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras
se hagan pan.
Mt:4:4: Mas él respondiendo, dijo: Escrito está: No con solo el pan vivirá el hombre,
mas con toda palabra que sale de la boca de Dios.
Mt:4:5: Entonces el diablo le pasa á la santa ciudad, y le pone sobre las almenas del
templo,
Mt:4:6: Y le dice: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; que escrito está: A sus ángeles
mandará por ti, Y te alzarán en las manos, Para que nunca tropieces con tu pie en
piedra.
Mt:4:7: Jesús le dijo: Escrito está además: No tentarás al Señor tu Dios.
Mt:4:8: Otra vez le pasa el diablo á un monte muy alto, y le muestra todos los reinos del
mundo, y su gloria,
Mt:4:9: Y dícele: Todo esto te daré, si postrado me adorares.
Mt:4:10: Entonces Jesús le dice: Vete, Satanás, que escrito está: Al Señor tu Dios
adorarás y á él solo servirás.
Mt:4:11: El diablo entonces le dejó: y he aquí los ángeles llegaron y le servían.
Mt:4:12: Mas oyendo Jesús que Juan era preso, se volvió á Galilea;
Mt:4:13: Y dejando á Nazaret, vino y habitó en Capernaum, ciudad marítima, en los
confines de Zabulón y de Nephtalim:
Mt:4:14: Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta Isaías, que dijo:
Mt:4:15: La tierra de Zabulón, y la tierra de Nephtalim, Camino de la mar, de la otra
parte del Jordán, Galilea de los Gentiles;
Mt:4:16: El pueblo asentado en tinieblas, Vió gran luz; Y á los sentados en región y
sombra de muerte, Luz les esclareció.
Mt:4:17: Desde entonces comenzó Jesús á predicar, y á decir: Arrepentíos, que el
reino de los cielos se ha acercado.
Mt:4:18: Y andando Jesús junto á la mar de Galilea, vió á dos hermanos, Simón, que es
llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en la mar; porque eran pescadores.
Mt:4:19: Y díceles: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.
Mt:4:20: Ellos entonces, dejando luego las redes, le siguieron.
Mt:4:21: Y pasando de allí vió otros dos hermanos, Jacobo, hijo de Zebedeo, y Juan su
hermano, en el barco con Zebedeo, su padre, que remendaban sus redes; y los llamó.
Mt:4:22: Y ellos, dejando luego el barco y á su padre, le siguieron.
Mt:4:23: Y rodeó Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando
el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
Mt:4:24: Y corría su fama por toda la Siria; y le trajeron todos los que tenían mal: los
tomados de diversas enfermedades y tormentos, y los endemoniados, y lunáticos, y
paralíticos, y los sanó.
Mt:4:25: Y le siguieron muchas gentes de Galilea y de Decápolis y de Jerusalem y de Judea
y de la otra parte del Jordán.
(RVA)
Mt:5:1: Y VIENDO las gentes, subió al monte; y sentándose, se llegaron á él sus
discípulos.
Mt:5:2: Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo:
Mt:5:3: Bienaventurados los pobres en espíritu: porque de ellos es el reino de los
cielos.
Mt:5:4: Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación.
Mt:5:5: Bienaventurados los mansos: porque ellos recibirán la tierra por heredad.
Mt:5:6: Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán
hartos.
Mt:5:7: Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzarán misericordia.
Mt:5:8: Bienaventurados los de limpio corazón: porque ellos verán á Dios.
Mt:5:9: Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Mt:5:10: Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia: porque de
ellos es el reino de los cielos.
Mt:5:11: Bienaventurados sois cuando os vituperaren y os persiguieren, y dijeren de
vosotros todo mal por mi causa, mintiendo.
Mt:5:12: Gozaos y alegraos; porque vuestra merced es grande en los cielos: que así
persiguieron á los profetas que fueron antes de vosotros.
Mt:5:13: Vosotros sois la sal de la tierra: y si la sal se desvaneciere ¿con qué será
salada? no vale más para nada, sino para ser echada fuera y hollada de los hombres.
Mt:5:14: Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede
esconder.
Mt:5:15: Ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, mas sobre el candelero,
y alumbra á todos los que están en casa.
Mt:5:16: Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras
buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos.
Mt:5:17: No penséis que he venido para abrogar la ley ó los profetas: no he venido para
abrogar, sino á cumplir.
Mt:5:18: Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota
ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas.
Mt:5:19: De manera que cualquiera que infringiere uno de estos mandamientos muy pequeños,
y así enseñare á los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos: mas
cualquiera que hiciere y enseñare, éste será llamado grande en el reino de los cielos.
Mt:5:20: Porque os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y
de los Fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Mt:5:21: Oísteis que fué dicho á los antiguos: No matarás; mas cualquiera que matare,
será culpado del juicio.
Mt:5:22: Mas yo os digo, que cualquiera que se enojare locamente con su hermano, será
culpado del juicio; y cualquiera que dijere á su hermano, Raca, será culpado del
concejo; y cualquiera que dijere, Fatuo, será culpado del infierno del fuego.
Mt:5:23: Por tanto, si trajeres tu presente al altar, y allí te acordares de que tu
hermano tiene algo contra ti,
Mt:5:24: Deja allí tu presente delante del altar, y vete, vuelve primero en amistad con
tu hermano, y entonces ven y ofrece tu presente.
Mt:5:25: Concíliate con tu adversario presto, entre tanto que estás con él en el
camino; porque no acontezca que el adversario te entregue al juez, y el juez te entregue
al alguacil, y seas echado en prisión.
Mt:5:26: De cierto te digo, que no saldrás de allí, hasta que pagues el último
cuadrante.
Mt:5:27: Oísteis que fué dicho: No adulterarás:
Mt:5:28: Mas yo os digo, que cualquiera que mira á una mujer para codiciarla, ya
adulteró con ella en su corazón.
Mt:5:29: Por tanto, si tu ojo derecho te fuere ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti:
que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al
infierno.
Mt:5:30: Y si tu mano derecha te fuere ocasión de caer, córtala, y échala de ti: que
mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al
infierno.
Mt:5:31: También fué dicho: Cualquiera que repudiare á su mujer, déle carta de
divorcio:
Mt:5:32: Mas yo os digo, que el que repudiare á su mujer, fuera de causa de fornicación,
hace que ella adultere; y el que se casare con la repudiada, comete adulterio.
Mt:5:33: Además habéis oído que fué dicho á los antiguos: No te perjurarás; mas
pagarás al Señor tus juramentos.
Mt:5:34: Mas yo os digo: No juréis en ninguna manera: ni por el cielo, porque es el trono
de Dios;
Mt:5:35: Ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalem, porque es
la ciudad del gran Rey.
Mt:5:36: Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer un cabello blanco ó negro.
Mt:5:37: Mas sea vuestro hablar: Sí, sí; No, no; porque lo que es más de esto, de mal
procede.
Mt:5:38: Oísteis que fué dicho á los antiguos: Ojo por ojo, y diente por diente.
Mt:5:39: Mas yo os digo: No resistáis al mal; antes á cualquiera que te hiriere en tu
mejilla diestra, vuélvele también la otra;
Mt:5:40: Y al que quisiere ponerte á pleito y tomarte tu ropa, déjale también la capa;
Mt:5:41: Y á cualquiera que te cargare por una milla, ve con él dos.
Mt:5:42: Al que te pidiere, dale; y al que quisiere tomar de ti prestado, no se lo
rehuses.
Mt:5:43: Oísteis que fué dicho: Amarás á tu prójimo, y aborrecerás á tu enemigo.
Mt:5:44: Mas yo os digo: Amad á vuestros enemigos, bendecid á los que os maldicen, haced
bien á los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
Mt:5:45: Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos: que hace que su
sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos é injustos.
Mt:5:46: Porque si amareis á los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿no hacen
también lo mismo los publicanos?
Mt:5:47: Y si abrazareis á vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿no
hacen también así los Gentiles?
Mt:5:48: Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es
perfecto.
(RVA)
Mt:6:1: MIRAD que no hagáis vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos
de ellos: de otra manera no tendréis merced de vuestro Padre que está en los cielos.
Mt:6:2: Cuando pues haces limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los
hipócritas en las sinagogas y en las plazas, para ser estimados de los hombres: de cierto
os digo, que ya tienen su recompensa.
Mt:6:3: Mas cuando tú haces limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha;
Mt:6:4: Para que sea tu limosna en secreto: y tu Padre que ve en secreto, él te
recompensará en público.
Mt:6:5: Y cuando oras, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en las
sinagogas, y en los cantones de las calles en pie, para ser vistos de los hombres: de
cierto os digo, que ya tienen su pago.
Mt:6:6: Mas tú, cuando oras, éntrate en tu cámara, y cerrada tu puerta, ora á tu Padre
que está en secreto; y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público.
Mt:6:7: Y orando, no seáis prolijos, como los Gentiles; que piensan que por su parlería
serán oídos.
Mt:6:8: No os hagáis, pues, semejantes á ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas
tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.
Mt:6:9: Vosotros pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado
sea tu nombre.
Mt:6:10: Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la
tierra.
Mt:6:11: Danos hoy nuestro pan cotidiano.
Mt:6:12: Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos á nuestros
deudores.
Mt:6:13: Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y
el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
Mt:6:14: Porque si perdonareis á los hombres sus ofensas, os perdonará también á
vosotros vuestro Padre celestial.
Mt:6:15: Mas si no perdonareis á los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os
perdonará vuestras ofensas.
Mt:6:16: Y cuando ayunáis, no seáis como los hipócritas, austeros; porque ellos demudan
sus rostros para parecer á los hombres que ayunan: de cierto os digo, que ya tienen su
pago.
Mt:6:17: Mas tú, cuando ayunas, unge tu cabeza y lava tu rostro;
Mt:6:18: Para no parecer á los hombres que ayunas, sino á tu Padre que está en secreto:
y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público.
Mt:6:19: No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompe, y donde
ladronas minan y hurtan;
Mt:6:20: Mas haceos tesoros en el cielo, donde ni polilla ni orín corrompe, y donde
ladrones no minan ni hurtan:
Mt:6:21: Porque donde estuviere vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón.
Mt:6:22: La lámpara del cuerpo es el ojo: así que, si tu ojo fuere sincero, todo tu
cuerpo será luminoso:
Mt:6:23: Mas si tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo será tenebroso. Así que, si la lumbre
que en ti hay son tinieblas, ¿cuántas serán las mismas tinieblas?
Mt:6:24: Ninguno puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al
otro, ó se llegará al uno y menospreciará al otro: no podéis servir á Dios y á
Mammón.
Mt:6:25: Por tanto os digo: No os congojéis por vuestra vida, qué habéis de comer, ó
que habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir: ¿no es la vida más
que el alimento, y el cuerpo que el vestido?
Mt:6:26: Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y
vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?.
Mt:6:27: Mas ¿quién de vosotros podrá, congojándose, añadir á su estatura un codo?
Mt:6:28: Y por el vestido ¿por qué os congojáis? Reparad los lirios del campo, cómo
crecen; no trabajan ni hilan;
Mt:6:29: Mas os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria fué vestido así como uno de
ellos.
Mt:6:30: Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana es echada en el horno, Dios la
viste así, ¿no hará mucho más á vosotros, hombres de poca fe?
Mt:6:31: No os congojéis pues, diciendo: ¿Qué comeremos, ó qué beberemos, ó con qué
nos cubriremos?
Mt:6:32: Porque los Gentiles buscan todas estas cosas: que vuestro Padre celestial sabe
que de todas estas cosas habéis menester.
Mt:6:33: Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os
serán añadidas.
Mt:6:34: Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá
su fatiga: basta al día su afán.
(RVA)
Mt:7:1: NO juzguéis, para que no seáis juzgados.
Mt:7:2: Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados; y con la medida con que
medís, os volverán á medir.
Mt:7:3: Y ¿por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la
viga que está en tu ojo?
Mt:7:4: O ¿cómo dirás á tu hermano: Espera, echaré de tu ojo la mota, y he aquí la
viga en tu ojo?
Mt:7:5: ¡Hipócrita! echa primero la viga de tu ojo, y entonces mirarás en echar la mota
del ojo de tu hermano.
Mt:7:6: No deis lo santo á los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos;
porque no las rehuellen con sus pies, y vuelvan y os despedacen.
Mt:7:7: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Mt:7:8: Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se
abrirá.
Mt:7:9: ¿Qué hombre hay de vosotros, á quien si su hijo pidiere pan, le dará una
piedra?
Mt:7:10: ¿Y si le pidiere un pez, le dará una serpiente?
Mt:7:11: Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas á vuestros hijos,
¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos, dará buenas cosas á los que le
piden?
Mt:7:12: Así que, todas las cosas que quisierais que los hombres hiciesen con vosotros,
así también haced vosotros con ellos; porque esta es la ley y los profetas.
Mt:7:13: Entrad por la puerta estrecha: porque ancha es la puerta, y espacioso el camino
que lleva á perdición, y muchos son los que entran por ella.
Mt:7:14: Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva á la vida, y pocos
son los que la hallan.
Mt:7:15: Y guardaos de los falsos profetas, que vienen á vosotros con vestidos de ovejas,
mas de dentro son lobos rapaces.
Mt:7:16: Por sus frutos los conoceréis. ¿Cógense uvas de los espinos, ó higos de los
abrojos?
Mt:7:17: Así, todo buen árbol lleva buenos frutos; mas el árbol maleado lleva malos
frutos.
Mt:7:18: No puede el buen árbol llevar malos frutos, ni el árbol maleado llevar frutos
buenos.
Mt:7:19: Todo árbol que no lleva buen fruto, córtase y échase en el fuego.
Mt:7:20: Así que, por sus frutos los conoceréis.
Mt:7:21: No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos: mas
el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
Mt:7:22: Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y
en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos mucho milagros?
Mt:7:23: Y entonces les protestaré: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de
maldad.
Mt:7:24: Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé á un
hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña;
Mt:7:25: Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y combatieron aquella
casa; y no cayó: porque estaba fundada sobre la peña.
Mt:7:26: Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le compararé á un hombre
insensato, que edificó su casa sobre la arena;
Mt:7:27: Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, é hicieron ímpetu en
aquella casa; y cayó, y fué grande su ruina.
Mt:7:28: Y fué que, como Jesús acabó estas palabras, las gentes se admiraban de su
doctrina;
Mt:7:29: Porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.
(RVA)