E N T R E V I S T A



La música de Sheryl Crow ha venido reflejando desde sus comienzos su pasión musical que la inspiró mientras crecía en Kennet, MO. Desde su álbum de debut Tuesday Night Music Club (1994) hasta el disco titulado, simplemente, Sheryl Crow (1996) y el más reciente de sus grabaciones en estudio, el álbum, The Globe Sessions (1998), Crow ha continuado explorando sus pasiones y afinando su característica voz.
Además ha ido mejorando su fértil carrera como cantautora. Ahora con su última piedra de toque, C´mon, C´mon, Crow ha subido el volumen y ha realizado un álbum de Rock´n´Roll, al más puro estilo; un disco parecido a aquellos que escuchara y que la animaran a hacer música en primer lugar.

C´mon, C´mon es un álbum de Rock, que cautiva desde la primera escucha; un clásico de música de carretera. Para Crow la elaboración del disco fue un camino duro y largo. Incluso, la elección del título para el álbum parecía hacerse una decisión eterna. “El título original del álbum iba ser Songs From The Waiting Room, debido a todo el proceso de creación de este disco ese título tenía mucho significado para mi,” dice Crow. “Pero el título creaba un conflicto con el espíritu del disco.”

Crow explica que su intención era hacer un disco “con un toque del Rock clásico de los setenta y ochenta; canciones de Rock que eran consistentes, que se pudieran cantar. Esas temas que eran como la banda sonora para tu verano; canciones con sentimiento real hacia el Rock.” Y así se encontró Crow con un álbum, pero sin título adecuado para el mismo. Durante el primer día en el estudio rápidamente escribió y grabó la canción C´mon, C´mon. Es una canción cantada junto a su amiga Stevie Nicks. “Parecía que la canción evocara el sentimiento del resto del disco,” explica Crow. Y C´mon, C´mon es definitivamente un disco con mucho sentimiento.

Poco antes de la publicación del álbum Crow tiene esto que decir acerca de su nuevo disco y sus contenidos:

¿Es arriesgado decir que el ritmo del álbum C´mon, C´mon es más acelerado que tus trabajos anteriores?

No estoy segura que le deseara a nadie mi proceso de grabación, pero usualmente se revela como una experiencia completa; como el cierre de un círculo. Más o menos el proceso de grabación es el siguiente: tengo una idea muy concreta de lo que quiero hacer y entonces comienzo las grabaciones y acabo haciendo todo lo contrario. Y finalmente reviso todo, ya terminado, y se revela como algo parecido a lo que quería hacer en un principio. Lo que pasó en la última parte del proceso del disco es que volví a cargar las pilas de energía tras sufrir un pequeño bajón a mitad de grabación.

¿Por qué ese bajón?

Tuve una serie de experiencias negativas, que no estaban relacionadas con otra cosa más que con el hecho de haber estado saturada de trabajo en los últimos años. De alguna forma permití a la música tomar las riendas de mi vida, en vez de ser yo misma la que viviera su vida. Mientras estaba en el estudio Chrissie Hynde vino a visitarme y me sinceré con ella acerca de lo duro que era este negocio y lo que supone ser mujer. Le decía que a veces ya no quería todo esto, ya que no sé sobre que escribir. Es como si todo el proceso se eternizara y cada vez tardo más en hacer un disco. Me dijo que tienes que darte cuenta que la música es algo que haces, un trabajo, pero que no es tu vida. Ahí, en ese punto, me di cuenta, que si quería dejar todo esto estaría bien, no pasaría nada, y mi vida seguiría teniendo sentido. Con esa paz interior, sabiendo eso, el álbum se fue haciendo y, aunque parezca extraño, fue como una inyección de moral para mi, justo lo que necesitaba.

Chrissie Hynde no colabora en el disco, pero un montón de viejos y nuevos amigos sí. ¿Cómo te sientes al saber que han colaborado tantas estrellas internacionales como Don Henley, Emmylou Harris, Dixie Ck, Natalie Maines, Liz Phair, Lenny Kravitz, y Doyle Bramhall III?

Es bastante extraño, ya que cuando terminé el álbum me di cuenta de eso, de toda la gente que había colaborado, y me preocupé por ello. No sé, me preocupé por que no sabía como sería recibido aquello y si no se entendería que estaba capitalizando, intentando sacar provecho de mis amistades. Me di cuenta que necesitaba ese apoyo sobre cualquier otra cosa; necesitaba ese apoyo moral. Así que me decidí y llamé toda esa gente y que saben por lo que he pasado. Han sido unos aliados muy valiosos y todo ha salido de una forma muy natural.

¿Como diste con Liz Phair (canta en “Soak Up The Sun”)?

Liz se encontraba jugando al baloncesto fuera del estudio de grabación y haciendo todo tipo de ruidos. Yo salí del estudio dispuesta a abofetear a cualquiera y ahí estaba Liz. En vez de gritarle, la metí en el estudio.

Hablemos de algunas de las canciones de C´mon, C´mon. La primera “Steve McQueen”, parecen un dedicadas a dos Steves – McQueen y Miller.

Es un vergonzoso tributo a Steve Miller. La verdad, Steve Miller era un nombre que barajaba para el disco, mientras hacía éste. Pensaba en aquellos discos que eran como una banda sonora para mis años de rebelde, justo después de sacarme el carné de conducir, cuando conducía por la ciudad, por las autopistas, escuchando Radio Rock (Rumors, Heart, Steve Miller, Lynyrd Skynyrd, y Peter Frampton). Después del concierto en el Central Park quería continuar con ese sentimiento de Rock´n´Roll; quería un disco al estilo Steve Miller “Fly Like An Eagle” o parecido a The James Gang. Y esta canción resume metafóricamente ese sentimiento salvaje y de libertad. En cuanto a Steve McQueen, el representaba ese arquetipo de espíritu libre, de rebeldía: misterioso, heroico, americano. También lo que él representaba (al menos para mí): el vivir sin barrera de ningún tipo, y de cómo ese espíritu se ha perdido en América. La canción es como la pérdida de la inocencia.

¿Dónde comenzó “Soak Up The Sun”?

La letra de la canción la escribí en el peor momento durante la grabación del disco y se acabó convirtiendo en la canción con más tempo del disco. La letra es simplemente un comentario acerca de la cantidad de cosas de poca importancia a las que le damos demasiado valor y no apreciamos los momentos y cosas que nos pasan constantemente. Llegué a un punto en el que casi estallé de júbilo; sentía de nuevo tener las riendas del proyecto en mis manos. No estoy segura de lo que hago, pero cada día que pasa no lo vas a poder recuperar. Es una canción dedicada a las pequeñas cosas de la vida ¿sabes?

¿Cómo fue la experiencia de colaborar con tu hermana en “It´s So Easy” (el duo cantado con Don Henley)?

Me fui a Nashville ya que tenía pensado escribir unas canciones con ella, ya que ella escribe letras para la música Country. Escribimos “Its So Easy”, pero realmente era para otro artista. Yo llamé a Jimmy Iovine (Interscope Geffen A&M Records) y le dije que mi hermana y yo habíamos escrito esa canción y que era muy buena: es un waltz. Está escrita en 3, básicamente 6/8, Country de verdad. Jimmy me dijo, “Déjame escucharlo.” Le encantó la canción y me llamó y dijo “Tienes que grabarla”. En cuanto, a Don Henley, le conozco hace 14 años. Ha sido tremendo trabajar con él, ya que con él fue la primera vez que hice unos backing vocals y la canción, desde el principio, estaba pensada para ser un dueto; una relación hombre-mujer. La letra trata de las relaciones clandestinas, que sabes que están mal, pero que en el fondo no sabes dejarlas ni vivirlas; es como un sentimiento universal. No se a cuanta gente conozco que han experimentado una relación adultera, o que haya pasado por alguna relación en la que no se encontraba a gusto o lo que fuere. Bueno, de todas maneras, él es el rey del Country-Rock y, además, le quiero.

¿Qué inspiró “You´re An Original”, que cantas con Lenny Kravitz?

“You´re An Original” (Eres Un Original), es, como te diría, otro comentario social. La letra de esta canción está basada en el hecho de ver, cómo un espectador más, lo que está sucediendo en el mundo del Pop, en donde se ha convertido en norma alimentar al público americano, e incluso al público del mundo entero, con cosas totalmente digeribles y comprensibles. Realmente no queremos gente auténtica, que sea original y, por eso, tengo tanto respeto hacia la gente que ahora hace algo completamente original.

¿Cómo es que acabaste trabajando con la gran Emmylou Harris en “The Weather Channel”?

Estaba en Nashville justo después del 11 de septiembre, posiblemente fuera un o dos días después del atentado. Es muy extraño, esa canción me vino en una situación tan oscura, llamé a Emmylou y le dije: “Me gustaría tener tu voz en esta canción.” Ya que para mi su voz ejemplifica algo muy profundo, más allá de cualquier voz terrestre: es como espiritual. Su voz es curativa. Si estuviera enferma, simplemente pondría algún tema suyo y lo escucharía una y otra vez; sabiendo que me curaría.

¿Qué tipo de impacto te gustaría que tuviera C´mon, C´mon?

Son unos tiempos muy confusos si te fijas en lo que está pasando en el Pop. Es como si solo compraran discos los chicos de trece años y yo estaría muy contenta que alguno de esos chicos comprara mi disco. Realmente me siento feliz. No hay problema, yo acepto su dinero. Yo estoy contenta si cualquier persona compra el disco, aunque nunca sepa quién lo hace. Pero lo único que realmente me importa es que el disco tuviera ese impacto en la gente de cuando yo oía discos, mientras crecía, que me impresionaron. Estaba enamorada de las canciones con las que crecí; crearon como una cinematografía para mi, me impregnaron momentos concretos con imágenes; marcaron mis veranos, otoños, inviernos y primaveras. Cada uno de ellos asociado a momentos de mi vida: graduación, el carné de conducir, la primera vez que me plantaron. Espero que la gente encuentre algo de eso en el disco, que los marque. Además me gustaría que transmitiera libertad e individualidad y el máximo sentimiento hacia que todo es posible.


                                                                                                          
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