Por último encontramos al lejano Plutón,
el más distante de los planetas, descubierto a comienzos de
1930. Debido a su pequeñez y a su gran distancia, muy poco se
sabe de él, excepto que su órbita en torno al Sol es de una
duración de 247 años terrestres, y su rotación de algo más de
seis días(deducido por la fluctuación de la luz). Se
supone que su tamaño no es mayor que Marte, y su consistencia es
sólida, no gaseosa. Tiene una órbita muy excéntrica y se
desplaza a un ángulo de 17 grados de la eclíptica.
La extraña
órbita de este planeta y su pequeño tamaño significan que
probablemente no sea un planeta real sino un asteroide grande que
puede haber escapado de órbita. Plutón posee su propio
satélite, Caronte, que tiene casi la mitad del diámetro del
planeta.
En busca de Plutón: pequeño,
distante, misterioso, Plutón guarda todavía muchos secretos.
Los telescopios terrestres captan pobremente sus radiaciones.
Ahora se proyecta el envío de dos sondas espaciales a los
confines del Sistema Solar. Se trataría de averiguar el proceso
de formación de los planetas más lejanos, lo que podría
explicar porqué son tan diferentes de la Tierra en su
composición y tamaño.
Plutón y su doble: a pesar del inconveniente de sus espejos, el "Hubble" ha enviado detalladas e interesantes imágenes del más lejano de los planetas del Sistema Solar. En ellas se pudo ver con claridad lo que ya se sabía: que se trata de un planeta doble; mejor dicho, de un sistema de dos planetas, Plutón y su satélite Caronte, casi del mismo tamaño y del mismo aspecto.