| Orden
Militar de Calatrava
Fue fundada en el año 1158 por el abad
Raimundo de Fitero para defender a la villa de Calatrava de los moros.
Aprobó su constitución mediante la correspondiente Bula el Papa
Alejandro III. El fundador adoptó para ella la regla de San Benito y
Constituciones del Císter. Los monarcas la enriquecieron con muchas
donaciones y privilegios, así como el Papa. Estaba puesta bajo la
protección y amparo de la Santa Sede y nadie exceptuando el Císter, podía
ejercer sobre ella el derecho de visita, que en cambio ella ejercía sobre
Avis, Alcántara y Montesa.
La importancia que con sus
riquezas y poder llegó a adquirir esta Orden fue tan grande
que sus maestres se convirtieron en verdaderos príncipes eclesiásticos,
temidos y mimados por los reyes que los admitían en sus Consejos. Esta
situación recibe su primer golpe con la incorporación del Maestrazgo a
la Corona, llevada a cabo por los Reyes Católicos, y cesó del todo en el
siglo XIX en que la incautación de los bienes de la Orden por el Estado y
la abolición de sus fueros la dejaron reducida a la categoría de
corporación puramente Honorífica. Se compuso en sus orígenes de
caballeros y religiosos que vivían separados. Los caballeros debían
presentar para su admisión las pruebas de nobleza, de la que era muy
celosa esta Orden, comprometiéndose a defender la fe católica y a
guerrear sin descanso contra los moros. Mas tarde añadieron a dichas
obligaciones la de defender la Inmaculada Concepción de María.
Conquistado Toledo por Alfonso VI, fueron esta ciudad y Calatrava los
puntos de partida para las sangrientas expediciones con que moros y
cristianos se hostilizaban continuamente. Tan rápidamente se extendió su
fama que hasta el Rey de Aragón solicitó su ayuda para contener las
correrías de los moros de Valencia, recompensando los buenos servicios
con la donación de lugares conquistados, como Alcañiz, que fue asiento
de sus principales encomiendas. Durante un tiempo la casa matriz de
Calatrava cayó en poder de los moros, lo cual obligó a vivir errante a
los caballeros algún tiempo, hasta que conquistado el castillo de
Salvatierra, en la provincia de Badajoz, hicieron de él durante doce años
el baluarte y casa principal de la Orden. Sitiado el castillo de
Salvatierra durante tres meses por los almohades, y cuando no quedaban mas
que ruinas, se retiró el Maestre con los pocos caballeros que
sobrevivieron al desastre a la villa de Zorita donde se rehizo la Orden,
que pudo unirse así al ejército que humilló el poderío de la media
luna en la batalla de las Navas de Tolosa, no sin antes recuperar por la
fuerza de las armas la villa de Calatrava, cuna y solar de la Orden.
Siguiendo el pendón del Rey San
Fernando, las milicias de Calatrava sojuzgaron el reino moro de Baeza y
conquistaron las fortalezas de Martos, Andújar y Arjona. Tomaron parte en
la rendición de Córdoba, Jaén y Sevilla. Su traje capitular consiste en
un manto blanco con una cruz roja flordelisada de trazos iguales. El
pretendiente que desee ingresar en ella, probará en sus cuatro apellidos
ser hijodalgo de sangre a fuero de España, y no de privilegio, con escudo
de armas, él, su padre, madre, abuelos, abuelas, sin haber tenido oficios
él, ni sus padres, ni abuelos. |