¿Será que nos negamos a reconocer, a admitir que la culpa o responsabilidad es de cada uno de los que conformamos esta sociedad?
Cincuenta años atrás todavía y tal vez queden resabios de la tiranía que la misma iglesia inculcó en las personas. Como por ejemplo; que a los padres había que tratarlos de usted de lo contrario sería una falta de respeto, la sumisión de los hijos a los padres tenia que ser total. Y como esto, podemos citar muchas más cosas.
Se dice que hubo un tiempo de transición, entre la tiranía y la democracia. Sin embargo se evidencia que no es así, todos los que vieron el fin de la tiranía pasaron directamente a la Anarquía, al libertinaje de decir ahora hago lo que me da la gana. Desde luego que también lo hemos volcado en nuestros hijos creyendo que darle todo tipo de libertades significa ser mejores padres, y todavía no quieres reconocer que te estás equivocando, claro, que a muchos ya se les ha hecho tarde, porque sus hijos ya adultos, cayeron en la droga, copiaron el alcoholismo de su padre, los malos modos, la haraganería para el trabajo, o los malos tratos para con su esposa e hijos. Claro que éste comportamiento, también se ha reflejado en dejar abandonados a los padres a los abuelos, etc.
Reclamamos al gobierno, a la sociedad, a los maestros etc., la responsabilidad del comportamiento de los jóvenes, sin querer ver nuestro comportamiento cotidiano con lo cercanos y con esto me refiero a familia y vecinos. Ahora estamos viendo en televisión niños tan peligrosos que la madre pide que los servicios sociales se los lleven, que los recluyan, y cuanto más podríamos citar, como esos niños que agreden a los maestros de escuela, y luego descubrimos que los padres también han intentado pegar a los profesores.
Demostrado está, que la educación, el respeto, el decoro, la convivencia, comienza en la casa. Sin lugar a dudas, el padre y la madre, los abuelos. No esta en establecer un riguroso control, pero si en dar un ejemplo de saber escuchar, de saber expresar el amor para con todos, con esto me refiero a dialogar en vez de gritar, sin gesticulaciones bruscas, demostrar que nos equivocamos y que si nos lo dicen, no reaccionar con violencia, sino con respeto y humildad. Si demostrásemos que somos capaces de admitir que cada día se aprende de los demás, que en la Sociedad todo esInterdependencia, que no existe alguien en una isla solitaria, todos necesitamos de todos, y para poder acceder al favor de los demás se necesita respeto y amabilidad.
Si entendemos que desde el más mayor asta el más joven, todos aprendemos de todos, que todos necesitamos de todos y que no hay nadie superior a otro, cada uno en su lugar, en su trabajo, humilde ó aparentemente más importante, pero al final todos somos igual de importantes. Que harían los médicos, ingenieros, abogados, políticos, sin alguien que barriera las calles, o sin alguien que cocinara, o sin quien hiciera la casa que necesita. Indiscutiblemente no hay nadie menos que otro, todos nos necesitamos, por esta razón y muchas más que es largo de citar es importantísimo que enseñemos con el ejemplo a nuestros hijos, sobrinos, hermanos, padres, abuelos, maestros, etc., Que La Humildad No Es Estupidez, Que El Respeto, No EsSer Tonto, Que La Hermandad Sin Distinción Es El Cimiento Indispensable De Una Sociedad Prospera Y Feliz.