Estás en la parada de ómnibus, en comienzo del recorrido, hay muy pocos ómnibus que salen de delante de ti, claro que otros pueden aprovechar la oportunidad que se presenta. Supón que un coche pasa a las 7 y el último a las 9, llega, se pone delante de ti, y tú dudas, ¿Qué hago lo tomo o espero otro?, ¿será este u otro el que debo tomar?, dudas, ves a otras personas subir y aprovechar la oportunidad, hasta corren algunos por que la oportunidad se pierde, no espera… y la espera es larga. Pero tú dudas y te quedas sin esa oportunidad de salir de aquel lugar de oscuridad, de soledad, de angustia, la duda te hace perder la oportunidad.
Pasa el tiempo, llega la siguiente, avanzas para no perderla, dudas y los que están a tu alrededor te agarran, te frenan, vuelven a sembrar la duda, y decides seguir esperando, así una y otra vez, se hace el día y la noche y nuevamente el día, tu con tus dudas mientras el dolor y el rencor de ver que muchos otros aprovechan las oportunidades y llegan a la felicidad.
Si lo piensas verás que el destino es así. Se dice que solo da una oportunidad, no es así, muchas son las oportunidades que da el destino, la suerte, los astros o como lo quieras ver, pero cierto es que son muchas las oportunidades, pero eso si sin duda ninguna, quien tiene que aprovecharlas es cada uno… Y para aquellos que se opongan a tu felicidad, entre estos tus miedos, deberás tener la fuerza y la seguridad de rechazarlos o de lo contrario, los años habrán transcurrido, cuando todas las oportunidades se hayan perdido, podrás argumentar todo lo que quieras, pero lo cierto es que tu no habrás progresado y sólo habrá sido por tus miedos y dudas.
Piensa, si llegas a superar tus miedos y coger tu próxima oportunidad, aunque los demás se enfaden y se frustren, tu triunfarás, pero no sobre los demás sino sobre ti mismo, sobre tus miedos. Que al fin y al cabo es más importante que hacerlo sobre los demás ya que todos los beneficios mentales y materiales serán para ti.
No dudes, coje la próxima oportunidad y se feliz.