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ANTONIO DE SOTO
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En.
26 de marzo de 1793 ingresó en el Cuerpo,
en concepto de soldado voluntario,
Antonio María de Soto, por el deseo romántico de vestir
el uniforme del Cuerpo de batallones. Causa
alta en la 6ª compañía, 11 batallón. Pronto
empieza a destacarse por su entusiasmo por
la carrera de las armas, y en ella sirve por tierra y por mar. En campaña
terrestre asiste,
entre otras acciones, a las de Bañuls
y al sitio de Rosas. En campaña marítima
estuvo embarcado en la fragata Mercedes,
asistiendo al combate naval de San Vicente
y en diferentes acciones de las lanchas cañoneras y demás
fuerzas sutiles de Cádiz contra
los ataques enemigos. Embarca después en
la fragata Matilde, en la que continúa
prestando señalados servicios. Después de cinco años y cuatro meses de actividad constante, y como consecuencia de una ligera enfermedad, un reconocimiento médico descubre por casualidad su verdadero sexo: era mujer y se llamaba Ana María Antonia, hija de Tomás y Gertrudis de Alfama, natural de la villa de Aguilar, obispado de 'Córdoba, y tenía dieciséis años al sentar plaza. Dada
cuenta de la anormalidad, dispuso el
almirante Mazarredo
su desembarco en
7 de julio, obteniendo su licencia
absoluta el día
1 de agosto, siendo recobrada por sus atribulados padres, que ignorantes
de todo seguían buscándola. En
atención a su acrisolada conducta y singulares
costumbres y a sus apreciados servicios, S.
M. firma una orden de 24 de Julio,
por la que se concede la pensión de
dos reales de vellón diarios; nuevamente
considerado su caso, el Rey le concede (diciembre)
el grado y sueldo de sargento primero y el derecho
a ostentar sobre sus prendas femeninas el
distintivo y colores
de su empleo;
la graduada de sargento primero, Ana María
de Soto, reitera (1813) petición hecha años
atrás (1809) relativa a no abonársele
desde 1808 los goces de sargento que tiene concedidos. Se le retira por Hacienda (noviembre 1819) un estanco de tabacos que administra en Montilla, por no poder disfrutar de dos sueldos del Estado.
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