Los desembarcos en ALFRAU y SIDI DRIS 1921

 

De la zona de Larache vamos a saltar a la de Melilla. Durante el tiempo transcurrido entre 1913 y 1921 muchos fueron los hechos militares dignos de señalar. Los resumiremos diciendo que la Armada apoyó el avance del Ejército desde Ceuta a Río Martín y desde allí hasta Uad Lau y la costa de Gomara, mediante el fuego de la artillería de sus buques y el aprovisionamiento por mar de las tropas del Ejército. El General Fernández Silvestre, Comandante General de Melilla en 1921 consideró posible la penetración militar en el Rif partiendo de esta plaza. Con tal propósito y como operación de cobertura a las columnas que iban a avanzar hacia Alhucemas, el 12 de Enero de 1921 se efectuó un desembarco en Alfrau o Sidi Hassain, playa situada a unas doce millas de Cabo Quilates entre éste y el de Tres Forcas.

La operación anfibia la dirigió el propio Fernández Silvestre. Participaron el vapor Gandía, el remolcador Europa y el cañonero Lauria. Desembarcó un contingente de unos mil hombres de tropas europeas y de regulares indígenas. La operación anfibia que se llevó a cabo en botes con todo éxito contó también con apoyo aéreo. En Marzo del mismo año se llevó a cabo una operación similar en Sidi Dris playa próxima a Cabo Quilates. La columna del Coronel Morales de unos dos mil hombres transportados en los mercantes Reina Victoria y Gandía con el apoyo del Lauria y una escuadrilla de aviones desembarcó en dicha playa apoderándose de este importante punto estratégico con miras a futuras operaciones, desde donde avanzó hacia el interior. Alfrau y Sidi Dris eran los únicos accesos marítimos de los rifeños con el exterior. Por allí comerciaban las cábilas del interior y recibían armas de contrabando. El desembarco en Alfrau y la penetración desde Dar Drius en conjunción con el avance por el interior desde Me-lilla, dieron como resultado las ocupaciones de Annual y de Igueriben. Posiciones de triste memoria. Cuando más prometedor parecía el avance hacia el Rif los inesperados reveses del verano de 1921 paralizaron las ofensivas iniciadas en la zona Occidental ya que a toda prisa, hubo que trasladar tropas a la Oriental para salvar Melilla de los cabileños que capitaneados por Abd-el-Krim llegaron a sus inmediaciones.