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ANEXO
C
1. EMB LEMA
El
ancla es un elemento necesario para la navegación, pero no para la
defensa militar del buque; por ello puede parecer extraño que su adopción
originaria como divisa corresponda a las unidades de tropa. Sólo muy
posteriormente será símbolo del todo.
La razón es que, con anterioridad
a la unificación de Felipe V, no existe más cuerpo militar con derecho
a enseña o divisa que la Infantería. Teniendo cada escuadra su
infantería que cumplía misiones embarcada y en tierra, su
distintivo respecto a las otras unidades de este último medio fue
preferentemente el ancla marinera.
Con anterioridad a 1717 no existía
emblema de la Infantería de Marina, porque no existía un cuerpo
unificado de la misma manera que no existía una Armada única. Cada
reino marítimo tenía su escuadra y algunos de éstos tenían
unidades permanentes de tropa para su guarnición que disponían de
sus banderas, emblemas y tradiciones propios y diferentes
unos de otros.
Cuando se crea el Cuerpo de
Batallones en 1717, se hace fundamentalmente sobre la base de una
unidad preexistente, el Regimiento de la Corona, nombre con el que se
venía conociendo desde 1704 el antiguo Tercio "Mar de Nápoles".
La antigüedad de esta unidad y también sus tradiciones serán
heredadas por el cuerpo formado por los cuatro nuevos batallones.
Así se recogió como propio el
emblema tradicional de la unidad madre: dos anclas cruzadas bajo una
corona real que pasan a las banderas como divisa en escudete en
cumplimiento de las Ordenanzas de 1748, que establecían respecto a cómo
habían de ser las banderas batallonas: "Las otras dos con la
casa de Borgoña en campo blanco y con la divisa de las anclas en
los extremos", mientras que la coronela" con el escudo entero
de mis Armas", debía tener un ancla solitaria en cada extremo.
Al pasar al paño de las enseñas
el emblema adquiere los colores naturales de sus piezas: las anclas son
negras como el hierro del que están
hechas, la corona es de oro, y el fondo es azul como el mar y a veces se
representa ondulado.
La situación no varió hasta 1827, en que con motivo de la creación de
la Brigada Real de Marina en la que se refundían la Infantería y la
Artillería de Marina, con notable preponderancia de ésta, su emblema
consistió en dos cañones cruzados con la corona dominándolos, aunque
las anclas cruzadas continúan en la chapa de los morriones bajo las
letras BRM.
A partir de este momento los símbolos
se mezclan (cañón y ancla cruzados) como expresión de la equivalencia
de los cuerpos unidos, o bien se muestran sólo los dos cañones, y
aparecen diversas interpretaciones emblemáticas en las prendas y en
la documentación que hacen difícil definir un único distintivo.
En 1885 parece que vuelven
a estar las cosas claras al establecerse que las dos anclas con corona,
que se califican de "trofeo", aparezcan en la hombrera de la
casaca, en la levita, en la cazoleta de la espada, y para las plazas
montadas, en la mantilla del caballo.
Bajo la apariencia de
respeto a lo tradicional se iban, sin embargo, introduciendo algunas
modificaciones paralelas al cambio que la pieza real, el ancla, iba
sufriendo con el tiempo, como si las mejoras tecnológicas tuvieran
algo que ver con el mundo de lo simbólico. Así las anclas se
convierten en rezones primero, más tarde de tipo
"almirantazgo" de uña ancha, y finalmente (1909), del modelo
español articulado "Martín".
En 1928 se adopta para la
Escuela de Infantería de Marina un conjunto coronado formado por un
ancla en posición vertical y dos fusiles cruzados, que aparece en las
hombreras de las guerreras y en la chapa del cinturón de charol blanco
de los alumnos. Como antecedente a esta innovación existe un proyecto
de escudo propuesto en 1815 por el brigadier de la Armada D. Ramón
Romay para el 6.° Regimiento, que consistía en una cruz en cuyo centro
aparecía un ancla con dos fusiles cruzados. Otra propuesta de D.
Baldomero Sánchez de León, en 1904, que proponía que el emblema
tradicional se sustituyera por un ancla coronada sobre cuya caña se
cruzaban dos sables, tampoco había tenido éxito, pero la idea había
causado impacto.
Por R.O. de 28 de enero de 1931 se
disponían ciertas reformas en el uniforme
del Cuerpo de Infantería de
Marina. Así al describir la guerrera del uniforme del soldado decía:
"...A los lados del cierre, y a cuatro centímetros de su unión,
llevará cosido o bordado en estambre amarillo el emblema del Cuerpo:
dos fusiles cruzados sobre un ancla", apareciendo así por primera
vez como emblema oficial del Cuerpo.
El 7 de junio de 1933 la II República,
que desde dos años antes había declarado el Cuerpo a extinguir, crea
un emblema para la marinería encargada de desempeñar sus antiguos
cometidos consistente en un ancla y dos fusiles bajo una corona mural
que debían llevar en la manga; y cuando en virtud de la Ley de 6 de
marzo de 1935 reaparezcan los soldados en la Infantería de Marina se
les vestirá con el mismo uniforme que era reglamentario en 1931,
usando el mismo distintivo, pasando sucesivamente a cambiarse la corona
mural por la ducal y la real de nuestros días.
No podemos dejar de lamentar que
la más antigua Infantería de Marina del mundo se vea privada, sin razón
de peso, del más vetusto símbolo de cuantos ostenta unidad alguna,
excepción hecha de la roja cruz-espada de Santiago.
2. BANDERAS
Con
anterioridad a la unificación de España, cada reino marítimo . tiene
su distintivo en el mar que comparten marinos y soldados.
Con Carlos V surge la necesidad de un símbolo que distinga a sus
fuerzas de mar y tierra que se plasma en la Cruz de San Andrés, los bastones
cruzados de Borgoña. Las banderas de las primeras unidades de Infantería
de Marina presentan en distintas formas esas aspas, que cada capitán
dibuja a su manera, pues corresponde una de ellas a cada compañía.
En la Infantería de Marina española
la enseña más antigua que conocemos es la del antiguo, grande y viejo
Tercio de la Corona o del Mar de Nápoles, que tenía un ancla en su
fondo y por emblema dos anclas cruzadas, sobre campo azul, rematadas por
corona de oro. Con pequeñas diferencias, esta bandera llegó hasta 1931
y desapareció definitivamente en 1936.
Desde las Ordenanzas de 1702 la
tropa cuenta con tres banderas cuadras por batallón. Tras un período
inicial de incertidumbre, Felipe V intenta generalizar el color de su
casa, el blanco, en las banderas de sus unidades y establece clara
distinción entre las de la unidad superior (batallón y regimiento) y
las de las compañías, reservándose el escudo completo de sus armas
para las primeras, denominadas "coronelas", y que son a la vez
las correspondientes a la primera compañía de cada gran unidad, y
simplificando las segundas o "batallonas" a las aspas de Borgoña
en rojo con algún otro distintivo particular.
Por las Ordenanzas de 1748 se
establece que cada uno de los batallones de Infantería de Marina habría
de tener tres banderas, una coronela morada "con el Escudo entero
de mis Armas en medio y un ancla en cada extremo. Las otras dos con la
cruz de Borgoña en campo blanco y con la divisa de las anclas en los
extremos".
El R.D. de 28 de mayo de 1785, por
el que se adopta la bandera roja y gualda para los buques de guerra, no
afectó a las unidades de los Batallones.
Los
Batallones continuaron usando las banderas tradicionales, de forma más
o menos continuada, hasta que en 1843 se establece que las banderas,
estandartes y escarapelas adopten con carácter general los colores rojo
y amarillo de la bandera de guerra.
No obstante, en 1857 el Cuerpo
recuperó sus antiguas enseñas moradas en las que se arropaban dos de
los caracteres propios más queridos y defendidos por el Cuerpo: su
derecho a ser conocido como "Real Cuerpo de Infantería de
Marina" y el de ser considerado como tropa de la Casa Real.
En 1931 se adoptó la bandera
tricolor suprimiéndose las banderas enseñas diferentes y
privilegiadas. El Decreto de 29 de agosto de 1936 restablecía la
bandera bicolor, roja y gualda, como bandera de España.
Algunas enseñas merecieron, en
atención a hechos especialísimos de las unidades que las ostentaban,
el incluir en su paño en forma de cruz o en su moharra en forma de
corbata diversos aditivos honrosos.
La larga historia de los hechos de
armas de este Cuerpo hace que los más esenciales se plasmen en las
corbatas y escudos de distinción que adornan sus banderas y que por
orden cronológico son:
a)Cruz
de distinción de Tolosa: Concedida por R.O. de 30 de enero de 1815 al
Sexto Regimiento de Infantería de Marina por ser las primeras fuerzas
españolas que pisaron tierras francesas, persiguiendo a Napoleón,
y por su heroísmo en la batalla de Tolosa (14 de abril de 1814). Además
de la inclusión de la cruz en la propia bandera, se le concedió el uso
de la corbata correspondiente de color azul que ostenta actualmente
el Tercio Norte. En 1816 se concedería a las fuerzas de Ferrol por
los servicios prestados en la Guerra de la Independencia una cruz de
distinción con el lema '" Valor y disciplina”.
b)
Corbata morada: Como
consecuencia del decreto unificador de
1843 se concedía corbata morada
a todas aquellas banderas privilegiadas como pertenecientes a Cuerpos
de la Casa Real que cambiasen sus colores por el rojo y gualda. Como
sabemos, el Cuerpo conservó sus banderas por lo que no hubo ocasión de
colgar la citada corbata hasta la reinstauración de la bandera bicolor
en 1936 y la consecuente y definitiva unificación .
c) Corbata blanca pontifical: En 1850 el papa Pío IX concedía al
Cuerpo la Medalla de la Restauración del Solio Pontificio, por haber
formado parte las guarniciones de los buques en la fuerza enviada por el
gobierno de Narváez contra los revolucionarios romanos y en su defensa,
autorizándose en consecuencia por R.O. de 31 de agosto de 1850 la
correspondiente corbata blanca.
d)
Corbata de la Orden de San
Fernando: Con motivo de la heroica toma de San Pedro Abanto y del caserío
de Murrieta en 1874 le fue concedida al 2.° Batallón del Primer
Regimiento la Laureada de San Fernando, por lo que pasó a ostentar su
bandera la citada corbata, que actualmente luce el Tercio Sur.
e)
Corbata de la Medalla Militar de Departamento: Concedida en 1941 a las
fuerzas de guarnición de Cádiz y Ferrol por los servicios prestados en
los primeros días del Alzamiento de 1936; tiene el pasador con el lema
"San colgar la citada corbata hasta la reinstauración de la
bandera bicolor en 1936 y la consecuente y definitiva unificación.
f)
Corbata de Medalla Militar: Concedida en 1941 al Batallón
Expedicionario de Ferrol por los hechos acaecidos en Teruel, con el
pasador”Teruel”, y a la guarnición del vapor “castillo de Peñafiel”,con
el pasador correspondiente.
ANTIGÜEDAD
La
antigüedad de nuestra Infantería de Marina es un tema que ha suscitado
bastante polémica a lo largo de la historia. En principio existieron
dos grandes bloques mayoritarios; de un lado, los que opinaban Le no podía
hablarse de Infantería de Marina hasta el siglo XVIII, cuando en 1717
se crea el Cuerpo de Batallones, y de otro, los que veían en la fecha
de 1537 su nacimiento incuestionable. En el capítulo 2 ya se trató
del origen de la Infantería de Marina detalladamente, pero en cualquier
caso, por ser materia regulada en cada momento de
historia, la antigüedad es la
que determina el Rey; por ello, está clarísimo que la Infantería de
Marina tiene la antigüedad de 1537 en virtud del R.D. n.O 1888 de 10 de
julio de 1978.
Para el reconocimiento oficial de la
antigüedad, tan importante es el disponer de medios de prueba históricos,
como el que se presente la ocasión oportuna para que la debida
propuesta produzca los efectos deseados, y esto a veces se demora
enormemente.
Durante más de un siglo esta
oportunidad no se dio y se vivió en cierta ambigüedad. Sin embargo, el
protagonismo que la Armada y dentro de ella la Infantería de Marina
empezó a desarrollar en el ámbito de las relaciones internacionales
con homólogos extranjeros y países de la OTAN a partir de los años
70, fue el acicate que dio origen a la iniciación de un expediente
con una propuesta al Jefe del Estado Mayor de la Armada por parte del
Comandante General del Cuerpo, D. Carlos Arriaga, de fecha 22 de octubre
de 1976, en la que se exponían las bases históricas de la pretensión.
Tras el debido informe favorable
de los servicios históricos que daban fe de la veracidad de lo
expuesto, señalando el año de 1537 como "punto de partida orgánica
del Cuerpo, aunque su evolución posterior haya sufrido los vaivenes de
las diversas coyunturas históricas del momento"; añadiendo un
punto importante que ya constaba al Estado Mayor que sería oportuno el
concederlo "si esto sirve de satisfacción a tan distinguido Cuerpo
cara a sus relaciones exteriores, que no faltan en la concurrencia a los
cursos en el extranjero y especialmente en los Estados Unidos". En
efecto, otras Infanterías de Marina como la inglesa y la holandesa se
venían arrogando en estas ocasiones una antigüedad superior a las
demás en actos públicos de relieve basadas en el apoyo de un
reconocimiento oficial de sus gobiernos respectivos.
En su fuero interno y por
reconocimiento leal de sus propios historiadores, particularmente, se
reconocía la gran ventaja histórica de España.
El general Rivas, paciente
recopilador de cuantos datos pudiesen afectar al Cuerpo, recoge en su
fundamental obra las opiniones de nuestros émulos. Respecto a la
Infantería de Marina inglesa, creada en 1664 por su rey Carlos n,
constataba la mayor antigüedad de la española, en cuya opinión
coincidían los americanos. Los belgas, buenos conocedores de nuestra
historia, por largamente compartida, aseguraban: "los Marines
americanos que son copia de los Royal Marines ingleses, antepasados de
la infantería colonial francesa, no son más que cadetes de los
infantes del tercio de la Corona, el "Mar y Tierra", fundado
en 1537".
Se hacía, por lo tanto,
necesaria una declaración oficial a nivel nacional que no sería
objetada por los demás aliados.
La
propuesta prosperó tras un informe de la División de Orgánica en el
que se indicaba que esta medida no alteraría el orden relativo de antigüedad
de los distintos Cuerpos de la Armada y otro del Servicio Histórico que
indicaba que "tras una investigación exhaustiva de sus
fondos", "no se ha localizado ningún documento que pueda
servir de base para retrotraer a otra distinta la fecha ya indicada en
el escrito del EMA".
Ella de julio de 1978 S.M. el Rey
firmaba el Real Decreto número 1.988, que incluía una sola disposición
redactada en forma de artículo único:
"Se fija el año de mil
quinientos treinta y siete como antigüedad del Cuerpo de Infantería de
Marina."
Su laconismo venía precedido de
las sólidas bases en que se apoyaba, refrendadas sucesivamente por
las Reales Órdenes de 1722, 1746, 1748, 1749, 1770 y 1871, y pese a que
"en alguna ocasión su antigüedad se ha visto temporalmente
discutida e incluso modificadas".
El texto de tan trascendental
documento reza así: "...El Cuerpo de Infantería de Marina tiene
su origen en la disposición de la Secretaría de guerra de Felipe 11
por la que se vinculaban permanentemente a la Real Armada algunos
Tercios de Infantería Española que con el nombre genérico de
Infantería de Armada combatieron por tierra y mar basados en las
Escuadras de Galeras y Galeones.
Su antigüedad corresponde a la
del más antiguo de los citados Tercios, el Tercio Nuevo de la Mar de Nápoles,
que se remonta al año 1537.
En 1717, Su Majestad Felipe V
reorganizó y asignó de forma definitiva las antigüedades de las
diferentes unidades del Ejército y la Armada concediendo la de 1537 a
la Infantería de Marina por Real Orden de 14 de febrero de 1722. Con
posterioridad y por sucesivas Reales Órdenes y.Ordenanzas de 1746,
1748, 1749, 1760 y 1871, fue reiterada dicha antigüedad.
No obstante, a lo largo de los años
el Cuerpo de Infantería de Marina ha experimentado diversas vicisitudes
en su estructura, por lo que, en alguna ocasión, su antigüedad se ha
visto temporalmente discutida e incluso modificada hasta llegar a la
situación actual.
Por tanto, considerando
suficientemente acreditada la primitiva antigüedad del Cuerpo y que
este hecho constituye un legítimo orgullo nacional, por haber sido España
la primera en tomar la decisión de crear una Infantería de Marina, a
propuesta del Ministerio de Defensa, y previa deliberación del Consejo
de Ministros en su reunión del día 8 de julio de 1978,
DISPONGO:
Artículo único.-Se fija en el año
1537 como la antigüedad del Cuerpo de Infantería de Marina.
Dado en Madrid a 10 de julio de
1978.-El Ministro de Defensa, D. Manuel Gutiérrez Mellado.
La declaración de antigüedad se
refería simplemente a un año, el de 1537; pero, a efectos
conmemorativos, convenía también señalar mes y día, lo cual no era
posible por el momento averiguar, ya que la documentación originaria
hacía siglos que se había perdido y en la primera declaración,
correspondiente a la creación del Cuerpo de Batallones, la de la
Instrucción de 1717, sólo se hacía mención al año. Por ello, se
resolvió con una decisión acertada, regulando la O.M. número
415/129/81, de 22 de abril, lo siguiente:
"El Real Decreto n.O 1888/78,
de 10 de julio, fija el año 1537 correspondiente al de la creación del
Cuerpo de Infantería de Marina, sin determinar el mes y el día.
A efectos conmemorativos, para
recordar y honrar a todos los Infantes de Marina que dieron su vida por
España, es conveniente fijar la fecha concreta.
Dado que el 27 de febrero de 1566
se constituyeron el Tercio de la Armada del Mar Océano, el Tercio de
Galeras de Sicilia y el Tercio Nuevo de Nápoles, parece lógico el
combinar el año de antigüedad del Tercio de Nápoles con el día del
mes de constitución de los Tercios citados para elegir la fecha
concreta.
En su virtud, a propuesta del
Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada,
DISPONGO:
Se fija, a efectos conmemorativos,
e127 de febrero de 1537 como . el día de la creación del Cuerpo de
Infantería de Marina.
Madrid, 22 de abril de
1981.-0liart Saussol."

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